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viernes, diciembre 10, 2010

II Foro de la Edición. Publicaciones Independientes de Arte en Latinoamérica, en el MUSAC

El día de mañana se realizará el II Foro de la Edición. Publicaciones Independientes en Latinoamerica, organizado por el MUSAC. Entre los participantes y las revistas invitadas se encuentran Roxana Martínez (co-editora de populardelujo, Colombia), Guadalupe Maradei (coordinadora de la revista Ramona, Argentina), Lisette Lagnado (curadora, coeditora revista online Trópico, Brasil), Bernardo Ortiz (coeditor de la revista Valdez, Colombia), Julieta Aranda (codirectora de e-flux Journa, NY), Analia Sokomonoff (proyecto Last México, moderadora de las jornadas III Edición Foro de Ediciones Contemporáneas del Museo Carrillo Gil), y yo, que estaré hablando de la revista Juanacha que editamos cooperativamente desde el Espacio La Culpable en 2007 y 2008. El foro se transmitirá en streaming desde este link.

Cabe decir además que sin imaginarlo me he tropezado aquí con varias referencias a publicaciones limeñas. E incluso como parte del proyecto Vitrinas del MUSAC, que tiene como invitada a la revista venezolana Pulgar, han colocado en exhibición y consulta el número #3 de la revista Prótesis que coeditaramos (junto con Eliana Otta, Sharon Lerner, Juan Salas, Nancy La Rosa, Santiago Quintanilla, y otras personas) ya cinco años atrás y que curiosamente anuncié en uno de los primeros post de este blog. Coincidentalmente también la presentación de esa revista la hicimos en La Culpable!

Y según me contaron ahora en el MUSAC el número #0 de Juanacha (que editamos Eliana Otta y yo en Medellín, en el contexto del MDE07) ha sido recientemente sustraido del espacio de consulta. Me ha dado algo de pena porque es un número realmente difícil de conseguir, pero habiendo tantas revistas buenas allí expuestas quiero pensar que tal vez el ladrón la disfrutó y quiso tanto que no tuvo más opción que robarla! Espero que al menos pueda seguir circulando. Reproduzco la información del foro ahora y luego de esta actividad (la última del año, espero) prometo actualizar de forma regular.
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II Foro de la Edición. Publicaciones Independientes de Arte en Latinoamérica

Fecha y lugar
: sábado 11 de diciembre, Auditorio del MUSAC // lunes 13 de diciembre, Fundação Serralves, Oporto.
Publicaciones participantes: E- Flux Journal, Nueva York; Juanacha, Perú; populardelujo, Colombia; Pulgar, Venezuela; Revista Ramona, Argentina; Trópico, Brasil; Valdez, Colombia.
Dirigido por: Araceli Corbo, Responsable Biblioteca-Centro de Documentación MUSAC; María Inés Rodríguez, Conservadora Jefe MUSAC
Contenidos: Mª Virginia Jaua
Matrícula: 10€ (5 € estudiantes, jubilados y personas en situación de desempleo). A través de www.musac.es y en recepción del museo
El número de cuenta: Caja Duero 2104 3235 75 9128437875.
Número de plazas y plazo de presentación: 100. Hasta completar aforo
Inscripción: AQUÍ

Representantes de las publicaciones
:
* Julieta Aranda, codirectora de e-flux Journal, NY
* Miguel López. Crítico de arte, coeditor revista Juanacha, Perú.
* Roxana Martínez. Coeditora de populardelujo, Colombia.
* Guadalupe Maradei. Coordinadora de la revista Ramona, Argentina
* Lisette Lagnado. Comisaria, coeditora revista online Trópico, Brasil.
* Bernardo Ortiz. Coeditor de la revista Valdez, Colombia
* Analia Solomonoff. Proyecto Last México, moderadora de las jornadas III Edición Foro de Ediciones Contemporáneas del Museo Carrillo Gil
Instituciones Colaboradoras: Fundacao Serralves, Oporto y Museo Carrillo Gil, México

PROGRAMA MUSAC
11 de diciembre. De 11 a 14 y 17 a 20h.

11:00 h.
Presentación del II Foro de la Edición
María Inés Rodríguez, Conservadora Jefe MUSAC y Araceli Corbo, Responsable de la Biblioteca-Centro de Documentación MUSAC

11:15 – 12:30 h.
Espacio para los artistas y lugar de formación de discursos
Guadalupe Maradei, Coordinadora de la revista Ramona, Argentina; Lisette Lagnado, Comisaria, coeditora revista online Trópico, Brasil; Bernardo Ortiz, Artista y Coeditor de la revista Valdez, Colombia;

12:45 – 14:00 h. Centros de información independiente, urgencia de nuevos cuestionamientos
Julieta Aranda, artista y coeditora de E-Flux Journal; Miguel López, Crítico de arte, coeditor revista Juanacha, Perú; Roxana Martínez, Coeditora de populardelujo, Colombia;

17:00 – 18:30 h. Panorama general de las publicaciones independientes y de crítica del Arte en Latinoamérica
Modera: María Inés Rodríguez
Participan: E-Flux Journal, NY / Juanacha, Perú / populardelujo, Colombia / Pulgar, Venezuela / Ramona, Argentina / Trópico, Brasil / Valdez, Colombia
Analia Solomonoff, participa en el debate a través de vídeoconferencia para enlazar con las Jornadas que modera en el Museo Carrillo Gil de México: III Edición Foro de Ediciones Contemporáneas, que se celebran simultáneamente

18:30 – 20:00 h. Presentación del número 0 de RADAR, Revista de Arte y Pensamiento MUSAC
Agustín Pérez Rubio, Director MUSAC
María Inés Rodríguez


MUSAC promueve desde 2010 el Foro de la Edición, un encuentro bianual cuyo formato permite la creación de una comunidad temporal de trabajo para reflexionar sobre diferentes aspectos de la edición de publicaciones de crítica, teoría y práctica artística contemporánea en distintos ámbitos.

Complementando la exposición de la Revista venezolana Pulgar en el Proyecto Vitrinas, en esta ocasión, el II Foro enfocará su mirada a las publicaciones independientes de arte editadas por colectivos de artistas o intelectuales del contexto latinoamericano, a través de una reunión abierta, que se celebrará el 11 de diciembre, entre los editores, artistas, pensadores y mediadores culturales invitados.

Los editores de las revistas independientes de arte Ramona, Argentina; populardelujo, Colombia; Juanacha, Perú; Trópico, Brasil; E- Flux Journal, Nueva York y Valdez, Colombia, cuestionarán las publicaciones como espacios para los artistas, lugares de formación de discursos y centros de información independiente, y valorarán el panorama general de las publicaciones independientes y de crítica de Arte en Latinoamérica.

Las publicaciones latinoamericanas seleccionadas, son la representación del sólido compromiso de los editores con el arte contemporáneo y con su contexto. La labor editorial independiente les ha permitido emprender sus publicaciones con libertad, autonomía y criterio definido, e idear procesos y soluciones creativas para superar las barreras inherentes a la producción independiente. Estas publicaciones son medios flexibles y dinámicos que no sólo permiten la circulación de la información, sino que exploran nuevas construcciones culturales, generan sentido y, sobretodo, son espacios mentales que se erigen como un campo de experimentación ineludible para la sociedad contemporánea.

Continuando con la línea editorial del MUSAC el Foro de la Edición publicará El Boletín del Foro, en la que se recogen textos críticos e inéditos de los participantes, y la agenda del próximo encuentro, programado en mayo de 2011.

La I Edición celebrada en mayo puso en juego el papel de las publicaciones de Critica de Arte en España y congregó a José Luis Brea, Director de Estudios Visuales; Mª Virginia Jaua: Directora editorial de salonKritik; Martí Manén, Co-director de A*DESK; Darío Corbeira, Editor de Brumaria, Mar Angosto, Coordinadora de mus-A, y Maider Zilbeti Pérez, Directora de Zehar.

MUSAC presentará en el marco del Foro, el número O de RADAR, Revista de Arte y Pensamiento MUSAC, espacio crítico que aborda las construcciones culturales contemporáneas de Latinoamérica desde la visión de algunos de sus artífices más influyentes.

La Fundação Serralves de Oporto se suma a la iniciativa celebrando en su sede el encuentro el 13 de diciembre para expandir el análisis sobre la edición independiente a través de las publicaciones latinoamericanas participantes.



Programa de ponentes en MUSAC:
Guadalupe Maradei (coordinadora de la revista Ramona, Argentina)
Roxana Martínez (co-editor populardelujo, Colombia)
Miguel López (crítico de arte, coeditor revista Juanacha, Perú)
Lisette Lagnado (comisaria, coeditora revista online Trópico)
Bernardo Ortiz (coeditor de la revista Valdez)
Julieta Aranda (codirectora de e-flux)
Analia Solomonoff (Proyecto Last México, moderadora de las jornadas III Edición Foro de Ediciones Contemporáneas del Museo Carrillo Gil)

Programa de ponentes en SERRALVES:
Guadalupe Maradei (coordinadora de la revista Ramona, Argentina)
Roxana Martínez (co-editor populardelujo, Colombia)
Bernardo Ortiz (coeditor de la revista Valdez)
Sofia Gonçalves y Marco Ballesteros (diseñadores de publicaciones)
José Bártolo (profesor y teorico de diseño)

Más información F. Serralves

Revista *Ramona
www.ramona.org.ar

Presentado por Guadalupe Maradei (coordinadora de la revista Ramona, Argentina)

Revista mensual dedicada a las artes visuales en Buenos Aires, publicada desde mayo del año 2000 hasta junio del 2010. La revista se posicionó como un medio central para la formación de discursos sobre las artes visuales en el país. Fue seleccionada para participar en la bienal Documenta 12 magazines - Kassel 2007. Alrededor de 300 autores -artistas, historiadores, críticos, comisarios/curadores, coleccionistas, galeristas, escritores e investigadores- han colaborado en la revista, entre ellos se destacan: Liam Gillick (U.K), Thierry de Duve (Bélgica), Nelly Richard (Chile), Dmitry Vilensky (Rusia), Brian O' Doherty (Irlanda), Claire Bishop (U.K), Suely Rolnik (Brasil), Susan Douglas (Canada), Robert Storr (USA), Kevin Power (U.K), Arthur Danto (USA), Gianni Vattimo (Italia), Abbas Kiarostami (Irán). Editada por la fundación Sociedad, Tecnología, Arte (START), entidad sin fines de lucro. Se trata de una revista de unas 100 páginas, de formato textual y sin imágenes, impresa en blanco y negro.
Editor fundador: Gustavo Bruzzone.
Grupo Editor: Roberto Amigo, José Fernández Vega, Graciela Hasper, Roberto Jacoby, Fernanda Laguna, Ana Longoni, Guadalupe Maradei, Judi Werthein

Desde 2001 también existe una versión online, *www.ramona.org.ar*, y un boletín semanal que registran todas las muestras que se realizan en el país (alrededor de 100 exhibiciones por mes). Este sitio, actualmente disponible, recibe 150.000 visitas cada año. Allí se pueden leer y descargar versiones electrónicas de las ediciones de *ramona* en soporte papel.

Sobre Guadalupe Maradei

populardelujo, Colombia
www.populardelujo.com

Presentado por Roxana Martínez

Populardelujo es un proyecto sin ánimo de lucro y en función del patrimonio colectivo, dedicado a dar cuenta, proteger y estimular el capital cultural popular y urbano de Bogotá, Colombia, Suramérica. Populardelujo investiga y recoge información; produce exposiciones, textos y conferencias, y vincula y promueve iniciativas que se inscriben dentro de su misma preocupación, conformando un dinámico centro de información que en diversos formatos integra múltiples visiones sobre la Bogotá común y corriente.

Aunque puede adoptar múltiples formas, Populardelujo tiene a internet como principal plataforma de publicación de contenidos y mecanismo de funcionamiento cooperativo. El sitio web www.populardelujo.com recibe alrededor de 20.000 visitas al mes y sus boletines mensuales son leídos por más de 5.000 suscriptores alrededor del mundo.

Sobre Roxana Martínez

Juanacha, Perú
Web

Presentado por Miguel López

Juanacha es una publicación de crítica cultural y escritura sobre artes visuales de carácter cooperativo del Espacio La Culpable (Lima, Perú). Nace como una urgencia editorial asociada a este espacio independiente y colectivo de arte que intentaba transformar sus formas de discutir en la escena limeña. La Culpable desde finales de 2006 es un lugar de reunión y discusión semanal, zona de talleres y proyectos especiales, plataforma de activación ciudadana, eventual recinto de exposiciones de emergencia, etc. Acciones todas que en cierto momento exigieron un soporte físico de discusión. La primera edición de Juanacha fue producto de la residencia de La Culpable en el ‘Encuentro Prácticas Artísticas Contemporáneos Medellín 07’, en Colombia (junio 2007). Frente a la severidad académica tradicional de una revista de arte, Juanacha apuesta por el espíritu crítico entendido como lugar de experimentación.

Sobre Miguel López

Revista online Trópico, Brasil
Web

Presentado por Lisette Lagnado

La revista electrónica brasileña Trópico es una iniciativa del periodista de la Folha de S. Paulo, Alcino Leite Neto, actualmente editor de PubliFolha. Además de Leite Neto, colaboran en la edición de la revista, la antropóloga, Esther Hamburger y la crítica de arte, Lisette Lagnado. Pionera de las revistas electrónicas de cultura en Brasil, participó en la plataforma Documenta 12 magazines (Kassel, 2007). La revista electrónica, invita a un nutrido grupo de colaboradores a contribuir desde un posicionamiento crítico y teórico con ensayos en torno al Arte, audiovisual, publicaciones de prosa y poesía, investigaciones sobre territorio, política, identidad, construcciones culturales, etc.

Los objetivos con los que nace la publicación eran: realizar una revista electrónica de cultura, una revista multidisciplinar, dedicada tanto al ensayo como a la crítica y al periodismo, evitando la pauta dominante de la prensa escrita, enfocada hacia asuntos poco comunes en los periódicos y revistas de gran circulación; y explorando los aspectos desconocidos para el público cuando trata de temas culturales dominantes, o globalizados.

Sobre Lisette Lagnado

E- Flux Journal
www.e-flux.com/

Presentado por Julieta Aranda

Editada por Julieta Aranda, Brian Kuan Wood y Anton Vidokle, e-flux journal es una publicación de arte mensual que incluye ensayos y contribuciones de algunos de los artistas y pensadores más comprometidos de hoy. La publicación está disponible en línea, PDF y en formato impreso a través de su red de distribuidores. Con el número inaugural de e-flux journal se pretende desarrollar al mismo tiempo un espacio discursivo y un lugar para la producción de arte en el que escritores, artistas y pensadores son invitados a escribir sobre temas de su elección, con la intención de que las contribuciones incluidas puedan empezar a dar sentido a la variedad de preocupaciones y urgencias de hoy en día, y que surjan ciertas consistencias y problemas generales para poder dar forma a los siguientes números de la publicación.

Sobre Julieta Aranda

Revista Valdez, Colombia
Web

Presentado por Bernardo Ortiz

Editada por François Bucher, Lucas Ospina y Bernardo Ortiz Valdez. Valdez empezó en 1994 como un diálogo local entre amigos en Colombia. El contenido de Valdez obedece a la lógica que sus editores definieron en su primer editorial como “anacrónica y de autor”. Dado que la revista fue planteada desde el principio como económicamente inviable, la periodicidad y la actualidad informativa no regulaban los intereses de los editores. Valdez se movió en tres vertientes principales: Traducciones de textos que no se conseguían fácilmente en su momento, artículos de colaboradores que incluían dibujos, cuentos, ensayos, documentos, etc; la construcción de una buena parte de la vida y obra de Pedro Manrique Figueroa, el precursor del collage en Colombia, y La publicación de pequeñas películas a manera de flipbook en la esquina inferior derecha de toda la revista.

La revista incluía pequeños chistes tipográficos, que indican un cierto cuidado, juegos con las notas al pie, con las fe de erratas, con las cartas al editor, con todas aquellas cosas que definieron en una época el género revista y que se armaron en esta revista como una ficción. La revista desapareció en 2007.

Sobre Bernardo Ortiz

Revista Pulgar, Venezuela
http://pulgar.multiply.com/

Pulgar es una revista venezolana editada por el artista Luís Romero desde 1999. Junto al Comisario Eneas Bernal, han configurado un proyecto específico en torno a la publicación para las Vitrinas del MUSAC. La muestra se acerca a algunas de las pautas que han definido la labor de Pulgar: el intercambio entre creadores, el trabajo en red y el rigor de las miradas curatoriales que se han ido sucediendo a lo largo de las diferentes ediciones. Los comisarios muestran también una selección de destacados proyectos editoriales de creación procedentes de distintos contextos latinoamericanos.

Como parte del proyecto MUSAC ha coeditado un número especial de PULGAR. Con una tirada de 4.000 ejemplares, esta nueva publicación gravita sobre la(s) práctica(s) editorial(es) como uno de los ejes de la creación visual contemporánea en América Latina. Un ensayo que desde un lugar y un contexto dado (PULGAR) analizará el creciente interés y la vitalidad de los procesos e ideas así como la sustentabilidad y creatividad que fundamentan el ámbito de la edición en América Latina a través de una nutrida participación de colaboradores en activo y varios proyectos que se han decido rescatar por su interés en determinados contextos del sur del continente.

domingo, julio 25, 2010

Gracias, abrazo y beso... - Gustavo A. Bruzonne

No sé si fue casualidad o acto inconsciente, pero la fecha límite de la convocatoria para escribir en el último número de ramona coincide casi con su cumpleaños, el 27 de abril.

ramona formalmente nació ese día de 2000, pero su gestación se remonta a comienzos de los '90.

Salvo para iniciados, era especialmente difícil encontrar en librerías o quioscos de revistas de nuestro país publicaciones especializadas en artes visuales que se ocuparan del arte contemporáneo argentino. Los diarios, con las limitaciones propias de espacio que tenían, recortaban a su vez esa realidad al gusto de sus editores y, en algunos casos, a intereses comerciales de unas pocas galerías. La revista Artinf era, prácticamente, el único medio gráfico que sobrevivía en forma mensual haciendo un valioso aporte, pero muy cerrado sobre el criterio de su editora Silvia Ambrosini.
Recorrer librerías comerciales en busca de libros sobre arte argentino era una empresa imposible; como ejemplo, recuerdo las publicaciones del CAIA de aquellos años que eran editadas casi con la calidad de "apuntes de fotocopiadora" de facultad y su sistema de distribución era similar al de las revistas under: boca a boca e inhallables para los que no fueran del palo. Esto ocurría en Buenos Aires, desarticulado a su vez del resto del país recluido en minúsculos cenáculos universitarios.

Visto así, y valorando el presente por todo lo que ha cambiado, me atrevo a afirmar que los '90 fueron años de resistencia cultural producto del desamparo, por ausencia de políticas de estímulo que le otorgaran la visibilidad que se merecía a lo que realmente estaba ocurriendo y que financiaran el rescate de lo que había ocurrido.

Era común oír que el poder del mundo del arte se concentraba en unos pocos, y los reclamos por darle visibilidad al presente así como de becas para la investigación del pasado se repetían cansinamente en tertulias de café o sobremesas pos inauguraciones. Escasez de libros, insuficiencia de catálogos, desinterés editorial, limitaciones en diarios y revistas ponían en evidencia que lo que uno escuchaba no se compadecía con lo que se publicaba.

Fue mucho lo que se hizo en aquellos años a contrapelo de las políticas oficiales y la intervención del sector privado fue esencial para revertirlo. Y cuando digo "sector privado" no debe interpretarse en clave neoliberal, sino en que fueron personas ajenas al Estado, especialmente los propios artistas, los que apoyaron un cambio de difusión que hoy, aunque todavía insuficiente, refleja mejor la realidad y se preocupa por dejar constancia del pasado más de lo que se hacía por aquel entonces.

Y obviamente, Internet le ha brindado a todos la posibilidad de difundirse en websites y blogs sin necesidad de pagar peaje en ninguna aduana.

ramona nació en el comienzo de esa encrucijada, como un intento de respuesta a esa realidad con la nostalgia del papel y la fuerza de la web. Por eso no es casual que su versión impresa acabe pero la ramonaweb, por ahora, continúe.

Después de muchas reuniones, después de haber definido con Jorge Gumier Maier y Rafael Cippolini el nombre de la revista que "yo quería leer", el 7 de noviembre de 1999, festejando el cumpleaños 30 de Sebastián Gordín en su casa de la calle Jufré, decidimos con Roberto Jacoby concretar el proyecto de una revista de artes visuales que ayudara a modificar la realidad y le otorgara la palabra a los artistas visuales para canalizar la oralidad contenida en sus obras. Mi entusiasmo se unió al concepto que le dio al proyecto el que considero uno de los artistas más importantes de toda la historia del arte argentino con proyección internacional y, sobre todo, más influyente en los últimos 40 años de vida cultural de nuestro país.

Por eso ramona, aparte de haber sido una revista, también puede ser considerada una obra de arte (colectivo) y me enorgullece haber sido parte de esta historia.

Tomada la decisión y utilizando como ejemplo el diario que publicaban por aquel entonces Fernanda Laguna y Cecilia Pavón en Belleza y Felicidad (lugar de distribución en los comienzos), en el sentido de que no era necesaria una fortuna para llevarlo a cabo, Roberto adhirió a mi entusiasmo y me sugirió convocar a dos personas que fueron centrales para que ramona fuera lo que fue: Alejandro Ros, que estableció el rumbo de diseño gráfico y Marula Di Como, que produjo el proyecto en su origen.

Ros recibió como consigna de parte de Roberto lograr un diseño, sin imágenes, que fuera estética y gráficamente viable sin nada más que eso. Como proponerle a un cocinero que prepare un manjar con un huevo y un poquito de sal.

Iconoclasta en negro sobre blanco, la helvética cambiando de tamaño, sus espacios, el aire para la lectura, el cambio del diseño de las tapas a lo largo del tiempo, hicieron de la revista un objeto bello. Como ejemplo recuerdo que, hace unos años, un artista holandés de paso por el país, que no leía ni hablaba castellano, me pidió que le obsequiara algunos números de la revista para conservarlas como pequeñas obras de arte.
A fines del ‘99 tuvimos la reunión con Marula donde le contamos el proyecto y le dimos las directivas de lo que queríamos hacer. Con mayor voluntad que orden, sin condicionamientos de método, porque bastante poco de periodistas teníamos, atropelladamente salieron propuestas que ella, con paciencia, iba sintetizando en una agenda. Recuerdo que sus interrogantes eran todos pertinentes y, desde sus cuestionamientos, se afinaba y mejoraba la idea de intentar reflejar todo lo que pasaba en el arte contemporáneo argentino. Todo.

Lo bueno, lo malo, lo regular, tratando de no excluir nada. Y todo podría tener distintas visiones, pero era muy importante que no hubiera exclusiones y que para escribir podía convocar a quien quisiera, incluso dándoles la posibilidad de hacerlo con seudónimos, lo que se utilizó mucho.

ramona, entonces, nació plural y polifónica, sin línea editorial que no fuera la de la libertad de expresión, y Marula lo comprendió y llevó a la práctica superando todas las expectativas.

La reunión siguiente fue a comienzos de 2000. Nuevamente el lugar de encuentro fue la sede en la calle Bartolomé Mitre de la Fundación Start. Como Roberto estaba demorado nos fuimos a tomar un café a un bar. Vacaciones de por medio no nos habíamos contactado mucho, y mi sorpresa fue enorme cuando me mostró la devolución que había conseguido a la propuesta de participar en ramona escribiendo.

La felicidad que tuve en ese momento fue enorme cuando sacó de su bolso una enorme pila de mails impresos con lo que en ciernes serían las primeras notas de la revista. Un pilón de papeles que quise comenzar a leer en ese momento. Con ese aire entre distante y seductor de señora bien que habla en forma pausada y elegante, la Maru me iba relatando detalles de cada comentario. Los cómo, qué y por qué de cada notita.

La amé profundamente y no recuerdo qué le dije porque estaba aturdido de alegría. Ese fue uno de esos días de los que no me voy a olvidar jamás. En bruto tenía ante mis ojos la revista que quería leer.

Nuevamente: está claro que sin Internet ramona no podría haber existido, por lo menos de la forma en que se hizo, sin una redacción y esas necesidades que si hubiéramos sido periodistas nos habríamos planteado. Lo de carecer de un método o el hecho de no importarnos mucho cuál era, también fue clave para hacer la revista.

Así llegamos a la primera "reunión de títulos", que se hizo en una cena en un restaurante chino de la calle Medrano.

Las reuniones de títulos siempre fueron un momento especial del armado de la revista, porque se convocaba en forma abierta a quien quisiera participar; se repartían las notas, y se sugerían títulos. En alguna oportunidad llegamos a ser más de 30, y recuerdo esos encuentros como reuniones muy agradables y divertidas, donde aparte de hacer sociales e ir conociéndonos todos los que hicimos posible ramona, "trabajábamos" en un ambiente que, ligeramente, puede ser considerado de estudiantina, pero que en realidad pretendía marcar claras diferencias con un discurso pomposo, críptico y solemne con el que muchas veces se habla de arte.

Obviamente, lo que escribían los colaboradores ayudaba, porque en muchos casos los comentarios fueron frescos, distintos a lo leído hasta ese momento y, hasta desopilantes. ramona no hubiera sido lo que fue sin los que escribieron.
Si los títulos eran aceptados por el grupo aplaudíamos la ocurrencia y si no convencían eran enviados "a Berlín...” para ser propuestos nuevamente hasta que tuvieron el consenso de la mayoría.

Nunca me había detenido realmente hasta ese momento en pensar lo importante que era "titular", y en gran medida la frescura y desfachatez del estilo impertinente, pero agudo, que tuvo ramona se debió a la decisión de que los títulos fueran como fueron; básicamente divertidos quitándole seriedad al mundo del arte y riéndonos de nosotros mismos.

Y en aquella primera reunión recuerdo que la clave sobre cómo debían ser los títulos, la dio Kiwi Sainz frente a la primera nota. Después de leer lo que había enviado Nino Italia (Cippolini, que estuvo esa noche) acerca de la retrospectiva de Julio Le Parc que se estaba exhibiendo en el Museo Nacional de Bellas Artes, donde el texto de la entrevista giraba en torno a lo lúdico en sus obras y cómo el público podía interactuar con ellas, Mariana propuso que se titulara: "Le Parc de diversiones".

La capacidad de síntesis para decir todo creo que marcó el camino a seguir, por lo menos en mí, que había disfrutado de esa muestra junto con mi hijo Manuel y su primo, de 9 años en ese entonces, días antes.

Con el material reunido, sus títulos y el rumbo de diseño definido, ingresa a la historia de ramona otro personaje clave: Gastón Pérsico. Gastix fue el primer diseñador que tuvo ramona para llevar al papel el rumbo de Ros. También el primero en soportarnos, porque los primeros números se hicieron en su departamento de la avenida Corrientes, donde Marula, Roberto y yo opinábamos acerca de la ubicación de cada nota y cómo iba quedando armada cada página.

Insoportables, Gastón nos tenía a los tres sobre sus hombros opinando si tenía que ir más arriba o más abajo o más al costado o... Gastón nos tuvo una paciencia desproporcionada a su esfuerzo y profesionalidad. Creo que con el primer ejemplar fueron dos o tres días de trabajo y, cuando estaba terminado y había que imprimir el borrador para enviar las galeras a la imprenta, la mesa con caballetes sobre la que estaban apoyadas las dos MAC con las que trabajaba se cayeron... Por suerte no se perdió nada, pero fue un momento de pánico, especialmente para Gastón –y Cecilia– que, con razón, ya no nos soportaban en su casa.

Pitipú –Silvia Leone– y Balbi me sufrieron después…
Así aparece el Nº 1, con formato pequeño del número en la tapa que lo individualizaba, que se mantuvo hasta el Nº 4 donde Ros decidió agrandarlo, haciendo claramente distintas una revista de otra, pese al formato similar. Los últimos, a partir del Nº 82, son un buen ejemplo gráfico de cómo fue evolucionando el arte del número de tapa, para hacer irrepetible una revista de otra. También sus cambios de color, de nombre (ratona, ramoninha, rosana, ramón, ramona plebella…).

Si bien no fueron muchas las publicidades que tuvimos en aquel primer número, y se hizo con nuestro esfuerzo económico, ya en ese momento contamos con el inestimable apoyo de Rubén Villela de la editorial de libros jurídicos Ad-hoc, que financió la revista durante años aportando el papel y la imprenta.

Al punto que, a partir del Nº 17 (dedicado a “Estéticas del peronismo”), cambiamos su tamaño por el actual, ya que es el que tienen los libros de esa editorial, a efectos de abaratar costos. Sin el desinteresado apoyo de Rubén ramona nunca podría haber llegado a 10 años de existencia. Para los que no lo conocen, quiero contarles que Ad-Hoc es una prestigiosa editorial jurídica, en la que publican importantes autores nacionales y extranjeros, y que se caracterizó, desde sus comienzos, por apoyar publicaciones de jóvenes juristas que eran poco conocidos y que con el tiempo se consolidaron como reconocidos docentes universitarios. Si bien él es consciente de lo que ha logrado en el mundo del derecho, creo que no tiene dimensión del aporte que hizo al apoyar ramona, por lo que le estoy muy agradecido, ya que sin entender mucho creyó en nosotros y nos bancó por mucho tiempo.

No es casual que haya mencionado en varias oportunidades a Cippolini. Primero porque fue con él con quien compartí mis primeras inquietudes de que existiera una revista como esta y, también, porque cada charla con él me dejaba la sensación de que era una pena que se perdiera.

Una formación autodidacta, variopinta y erudita la complementa con una manera oblicua de pensar, con quien aprendí y me hizo reflexionar muchas veces sobre discursos instalados en el mundo del arte y otras disciplinas.

En cierta medida esa revista que quería leer siempre la sentí como aquella donde podría escribir Rafael y otros como él que no tenían cabida, hasta ese momento, en el circuito oficial del discurso del arte argentino.

Por otro lado, fue su editor exclusivo por dos años, desde marzo de 2005 (Nº 48), hasta marzo de 2007 (Nº 68), tarea que antes habíamos desarrollado juntos desde el Nº 12 de mayo de 2001, aunque estuvo a mi lado desde el Nº 1, y fue en ese tiempo que organizamos, junto con María Delia Lozupone como “editora visual”, el único número todo con imágenes dedicado a Breccia (Nº 36).

Por eso, si tengo que hablar de ramona, referirme a Rafael es ineludible para agradecerle todo lo que aportó, porque sin él la revista tampoco hubiera existido o no hubiera sido lo que fue. También creo, como me dijo alguna vez María Moreno, fue ramona el lugar en el mundo para que Cippolini escribiera, o comenzara a hacerlo con una difusión mayor a la que habían tenido sus escritos hasta ese momento.
Cuando Cippolini se retiró del proyecto, la revista ya había sufrido una mutación de importancia producto de su impronta, y nuevamente cobró otros bríos, donde el papel jugado por Milagros Velasco y Patricia Padraza fue central para que su organización se mantuviera a lo largo del tiempo pese a los cambios de dirección editorial.
La revista se renovó en otra dirección y, aunque contó con editores especiales para algunos números, prácticamente, llega a su fin con el grupo editor que la viene realizando desde ese momento. Roberto “Igor” Amigo, José Fernández Vega, Gachi Hasper, Ana Longoni, Fernanda Laguna, Guadalupe Maradei y Judi Werthein le dieron un giro profesional que le otorgó a ramona un nivel de excelencia que jamás había tenido y que era aquel que nos reprochaban carecía en sus comienzos.

Con el paso del tiempo y los cambios en su “no” línea editorial, comprendí que nunca una revista de arte iba a satisfacer plenamente a todos los que la leyeran.

La ramona madura de este período si bien no tiene la masividad de la de los comienzos con notas breves e irreverentes, constituyó en cada asunto que trató, un corpus meduloso de información y reflexión que no ha hecho más que enriquecer la discusión de ideas sobre temas de actualidad.

Con Igor y Ana tengo el honor de compartir un proyecto de ramona que se convirtió en un libro de la editorial Adriana Hidalgo. Probablemente un logro de importancia, porque aplicando los criterios polifónicos que siempre tuvo la revista, pudimos organizar un aporte a la historia del arte argentino respecto de una de los acontecimientos, en el cruce de lo artístico con lo político, más importante del pasado reciente. Me estoy refiriendo al “Siluetazo”.

El texto pionero de Igor sobre el tema, que había leído en una publicación del CAIA, volvió a mi memoria, casi como una señal, cuando le otorgué la palabra en el debate que organizamos en el Malba bajo el título de “Arte rosa light y arte Rosa Luxemburgo” (Nº 33) y escuché su nombre, porque hasta ese día, físicamente, no lo conocía al amigo Amigo.

Al terminar lo corrí para pedirle autorización para publicar su texto en ramona y, pasó que después de hablar con Julio Flores –uno de los responsables del Siluetazo– la idea de un libro se presentó como más consolidada que un número de la revista. Gracias a la capacidad de la Longoni, y la contribución de todos los que aportaron sus trabajos, el libro se concretó.

Llegado a este punto pienso en cómo debo seguir este texto… porque no puedo encontrar jamás el espacio para contar sin omisiones estos 10 años y 100 números de ramona. Porque una cosa me lleva a otra y al pensar me remonto a diferentes momentos que me da la sensación que ocurrieron el mes pasado. Parecen muchos cuando están por delante, pero es increíble lo poco que son 10 años cuando se miran para atrás.

De todas las imágenes que me vienen a la mente recuerdo, pienso cuando nos decían que teníamos que estar contentos con haber sacado dos números. “Ya está, se divirtieron un rato… Quedarán estos dos numeritos como un lindo recuerdo”.

Recuerdo la primera referencia en los medios gráficos que le dio visibilidad. Fue un artículo de Santiago García Navarro en La Nación. Es curioso y hoy me doy cuenta que, si bien soy coleccionista, no guardé las notas de prensa que tuvo ramona y ésa valía la pena guardarla. Porque se trataba de un comentario al Nº 1 y, sin decirlo expresamente, nos auguraba un buen camino. Después vinieron otros reconocimientos, como el premio a la mejor revista de arte de la Asociación Argentina de Críticos de Arte, o cuando fuimos distinguidos por la revista de La Nación dentro de los personajes del año del mundo del arte, y Alicia de Arteaga nos dijo que ramona había cambiado la manera de hacer el discurso porque éramos una especie de “nuevo género” literario.

Haber sido elegidos en 2007 dentro del proyecto Magazines de la Documenta 12 en Kassel fue, probablemente, el punto más alto de ese reconocimiento.

Muchos la ninguneaban, pero en tiempos en que su distribución era gratuita y “casera”, recuerdo haber llegado a una reunión en el Espacio Giesso con más de cincuenta ejemplares que me arrancaron de las manos a poco de entrar. Y lo recuerdo bien, porque no se trataba de una reunión de artistas fans o colaboradores, sino más bien del grupo de los maduritos, y todos, aunque con algo de sorna y distancia, igual desesperaban por tener un número de la ramona para ver si se hablaba bien o mal de ellos. En definitiva, si se hablaba de ellos.

Hace poco tiempo, en casa de Jacques Bedel, pude apreciar el lugar destacado que este artista le otorgaba a la colección completa de la revista en su inmensa e increíble biblioteca repleta de primeras ediciones, y eso que él nunca fue un explícito seguidor o colaborador.

Una vez, en casa de Mario Gradowczyk –que se sumó al proyecto ni bien se lo contó Nicolás Guagnini–, el académico Gastón Burucúa nos agradeció haberlo invitado a publicar en ramona porque, para sus jóvenes estudiantes, adquirió la categoría de escritor under.
A través de Mario se concretó también otro proyecto de libro de ensayos que nació en ramona; en este caso sobre Tomás Maldonado y su obra, que editó la Universidad Nacional Tres de Febrero en 2009, y que tiene como antecedente un bonito opúsculo que editamos en marzo de 2003 sobre un texto inédito de Maldonado: “El arte concreto y el problema de lo ilimitado. Notas sobre un estudio teórico”, escrito en Zurich en 1948, con imágenes y en color, donde por única vez se justificó dejar de lado nuestro fundamentalismo iconoclasta en blanco y negro.

Pasamos la crisis del 2001/2002, cuando se comenzó a reprimir aquel 21 de diciembre varios de los que hacían la revista fueron a Plaza de Mayo. Nuestro “electrogurú”, Martín Gersbach, salió por televisión mostrando algunos de los proyectiles con los que se reprimió. Y los números que siguieron reflejaron, en gran medida, lo que fue pasando y cómo la sociedad argentina se había licuado en eso que nos habían dejado los ’90 en lo social y económico. Las jornadas en Brukman, y todas las mesas de aquel tiempo, donde también estaba gestándose el Proyecto Venus…

Creo que ya me extendí demasiado para los límites de este número, pero no puedo dejar de mencionar el episodio Cromañón. Nunca mi vida se había visto cruzada con tanta intensidad por mis dos mundos, el del derecho con el del arte. La perspectiva ofrece otras lecturas y habla por sí misma de la forma en que los jueces, para mantener su independencia, deben lidiar necesaria y republicanamente con los otros poderes del Estado y, también, con los medios de comunicación, en clara desventaja cuando se piensa distinto.

La información concentrada presentó el tema desde una única posición; no sé qué hubiera ocurrido en aquel momento si hubiera estado vigente la aprobada ley de radiodifusión, pero imagino que alguna voz se podría haber alzado llevando racionalidad y verdad a lo que estaba pasando. Con posterioridad la doctrina que aplicamos en ese caso para excarcelar a Omar Chabán (colaborador en algún número de ramona y miembro del Proyecto V) se consolidó a nivel nacional y hoy, seriamente, nadie la discute, porque antes de la condena, en principio, todo imputado debe permanecer en libertad; y aunque fue difícil atravesar esa coyuntura, que indirectamente también afectaba a amigos míos o sus proyectos, estoy muy satisfecho de haber hecho lo que hice, y también por el acompañamiento que recibí de mis amigos del arte en todo ese tiempo.

ramona fue una tribuna de difusión de ideas que intentó reflejar lo que pasaba, lo que pasó y lo que podía pasar con el arte contemporáneo argentino. Si bien nació porteña, se trató de ocupar de todo el país, especialmente de la mano de Xil Buffone, como la ramona federal, y varios números estuvieron dedicados a otros países, particularmente latinoamericanos, aunque su límite fue el mundo. Fue un proyecto de revista cultural que recibió adhesiones, elogios y, afortunadamente, muchas críticas.

Tal vez no recibió el apoyo real que se merecía, por eso más de una vez estuvimos a punto de naufragar, pero igual nos mantuvimos a flote y, en lo personal, estoy contento que haya sido como fue. Se hizo a pulmón y por el esfuerzo personal, especialmente el de Roberto Jacoby.

Por eso vale el reconocimiento a todos los que ayudaron a sostenerla suscribiéndose o aportando para mantenerla a través de publicidad.

En ella escribieron todos los que quisieron y, nuevamente, gracias a ellos ramona fue lo que fue. Los que no lo hicieron… se lo perdieron, una pena.

Quedará para el futuro el análisis de su influencia, importancia y la trascendencia que hace a proyectos de este tipo.

Hoy ramona papel finaliza por nuestra propia decisión. Decisión que tomamos hace tiempo para este preciso momento. No acaba por problemas financieros o de otra índole.

Concluimos porque queremos hacerlo y, en lo personal, aunque la voy a extrañar, siento que está bien que sea así, y estoy muy satisfecho por lo que hicimos entre todos.

Gracias, abrazo y beso, nos estamos viendo por ahí...


--- Gustavo A. Bruzzone

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 25 de abril de 2010, Año del Bicentenario

viernes, julio 23, 2010

ramona 101

reproduzco el anuncio de ramona 101, el número final. luego de 10 años ininterrumpidos de indesmayable producción crítica no es exagerado decirte, querida ramona, que haz hecho historia!

muy pronto todo el archivo de ramona para libre descarga aquí. hasta siempre!
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EDITORIAL

Corazón delator

Porque siempre fui fina pero también finita, llegó el momento de hacerme humo.
Hablar de la muerte en nuestra cultura es considerado un tabú o un gesto de mal gusto, yo –que de reprimida o pacata no tengo nada– hace dos años anuncié a voz en cuello que estaba más cerca del arpa que de la guitarra, para que juntos fuéramos preparando mi rito de pasaje final.
Mayakovski, Hemingway, Alberto Greco, Lugones, Quiroga, Storni, Pizarnik, Marilyn, Kurt Cobain... la lista de celebrities suicidas es extensa y variopinta. Yo decidí infringirme la muerte no para ubicarme vanidosamente en esa serie (lo que no quita que, al igual que a ellos, el tiempo me convierta en leyenda) ni para limpiar deshonras (cual los cultores del harakiri en el lejano oriente), sino como performance colectiva de puesta a prueba del deseo.
Prueba superada. O, mejor dicho, desbordada. Fue el deseo de todos ustedes el que dio un peso específico a este tiempo parentético, a este interregno de dos años, que tuvo lugar entre el anuncio y la concreción de mi despedida.
Los invité a extrañarme de a poquito y a paladear mis últimos números. Y en esta última entrega, me ofrendé generosamente para que llenen mis páginas a rienda suelta con mensajes sobre mi paso por este mundo o sobre el futuro del arte. Declaraciones de amor eterno, agradecimientos, recuerdos, confesiones, predicciones y alguna manifestación de despecho...
Eros y Tánatos de la mano: en mi cortejo fúnebre –pícaros– me siguen cortejando... ¡Y es comprensible!
Sin degeneración, cultivé con gracia todos los géneros: ensayos, poemas, entrevistas, informes, dossiers, polémicas, conversaciones, reseñas, editoriales, comentarios, testimonios, necrológicas, saludos en general, cartas de lectores, anuncios, fe de erratas, ficciones.
Sin perder mi eje, tuve sendos heterónimos (ramona, rosana, ratona, ramona-plebella, ramón... sin citar los de la intimidad) y mutaciones a mi antojo: crecí, adelgacé, me fusioné, me pinté, me travestí, viajé... con la naturalidad y la elegancia de quien pone el cuerpo sin reparos porque nunca le debí nada a nadie y porque entendí la transgresión como causa y como necesidad.
Y, después de diez años de sostener la palabra de los artistas como soporte de sentido válido y autónomo de la imagen en el campo de las artes visuales, pongo fin a mi proyecto artístico-editorial. De la obra al texto y del texto a la obra. En el momento en que me desmaterializo como práctica, me materializo como objeto: me transformo en corpus, mi voluptuoso cuerpo adquiere su forma final. Espero sepan amarme en mi nuevo estado, como supieron amarme hasta hoy.
Porque justamente eso quería decirles: el latido de este número me delata. Cadáver viviente, me voy pero no del todo... voy a estar espiándolos desde los anaqueles de sus bibliotecas y en mi versión digital para que mantengan viva la pasión de esta conversación, que es de todos, que es de ustedes...
Gracias, gracias y... ¡hasta siempre!

ramona

índice
    EDITORIAL
    ramona 101

    Gonzalo Aguilar
    Diana Aisenberg
    Roberto Amigo
    Maggie Atienza Larsson
    Timo Berger
    Gustavo A. Bruzzone
    Xil Buffone
    C. S. L.
    Cecilia Caballero
    Juan E. Cambiaso
    Alejo Campos
    Emilia Casiva
    Elda Cerrato
    Haydée Cervini
    Cynthia Cohen
    Alan Courtis
    Marina De Caro
    Daniel de Culla
    Luciana del Maestro
    Claudia del Río
    Ana Claudia Díaz
    Marula Di Como
    Julia Dron
    Leticia El Halli Obeid
    Luis Espinosa
    Leopoldo Estol
    Florencia Inés Ferreiro
    Pablo Fessel
    Marcos Figueroa
    Clara Firpo
    Viviana Fischler
    Natalia Fortuny
    Romina Freschi
    Luis Garay
    Andrea Giunta
    Clarisa Grabowiecki
    Yanine Gribnicow
    Gachi Hasper
    Alejandro Ikonicoff
    Zuky Israel
    Roberto Jacoby
    Ángel Mariano Jara Oviedo
    Alejandro Kaufman
    Nuria Kojusner
    Martín Kovensky
    Syd Krochmalny
    Fernanda Laguna
    Daniela Lucena
    Magui Lucero
    María Elena Lucero
    Marcos Luczkow
    Marti Manen
    Guadalupe Maradei
    Cuauhtémoc Medina
    José Fernández Vega
    Eugenia Meccico
    Gabriel Millozzi
    Adriana Minoliti
    Carolina Muzi
    Jorge Opazo
    Marie Orensanz
    Mariano Oropeza
    Marina Papadopoulos
    Ricardo Pardal
    Cecilia Pavón
    Florencia Penna
    Jerónimo Peralta Rodríguez
    Cecilia Pérez Declercq
    Juan Pablo Pérez
    Alejandra Perié y Fernando Fraenza
    Gastón Pérsico
    Ricardo Piglia
    Leonel Pinola
    Norberto J. Puzzolo
    Daniel Quiles
    Luciana Rago
    Natalia Ramírez
    Tomás Richards
    Gustavo Daniel Ríos
    Marcela Römer
    Jorge O. Ruíz Díaz
    Kiwi Sainz
    Mariela Scafati
    Lila Siegrist
    Steven Soldiers
    Chino Soria
    Virginia Spinelli
    Oscar Steimberg
    Ana Verónica Suárez
    Leandro Tartaglia
    David Torres
    Elizabeth Torres
    Viviana Usubiaga
    Celina Van Dembroucke
    Santiago Villanueva
    Victoria Viola
    Juan Waimberg

miércoles, junio 02, 2010

Link correcto para descargar Ramón 99: Transmariconizando el Sur

Me he percatado que por estar corriendo coloqué mal el link para leer y descargar el pdf de Ramón 99 en mi post anterior! Ya lo he corregido. Y en este post dejo también el enlace correcto: aquí. Estoy un poco desconectado estos días porque ando en medio del campo en Westfalia, algo alejado de la ciudad, en el noroeste de Alemania, trabajando completamente sumergido en una de las memorias más intensas y complejas de nuestro pasado inmediato desarrolladas en la periferia de Lima durante los 80, sintomáticamente en diáspora fines de aquella década como varias otras. Sobre eso escribiré después, aunque las palabras difícilmente podrían alcanzar estas intensidades desplazadas y que acaso solo podrán quedar parcialmente saldadas cuando esos remanentes vuelvan a latir allí donde fueron expulsados, pronto. Una experiencia que curiosamente hubiera dialogado muy bien con este dossier de ramon. De momento espero que disfruten el pdf que aquí dejo.

domingo, mayo 30, 2010

Ramón 99. Transmariconizando el Sur

A propósito del tramo final de Ramona, no tuve tiempo de postear aquí el anuncio de Ramón 99 (Buenos Aires, abril 2010). Una edición para la cual el investigador argentino Fernando Davis y yo fuimos editores invitados, y cuyo dossier se tituló Micropolíticas Cuir: Transmariconizando el Sur. Se decidió hacer un número cuir, ásperamente posfeminista y transmarica dada la urgencia de tal discusión en nuestra ramona amiga. En un desborde del habitual debate, el eje de este 99 fueron algunos flujos estéticos sexopolíticos recientes que nos permiten pensar como el cuerpo insurrecto está alterando las epistemologías tradicionales de la historia del arte, y el lugar y las gramásticas de las luchas sociales. Ramona cómplice se prestó para el cambio de sexo y voilà!

Con el 99 ramón cerró un ciclo regular de dossiers, y el próximo mes edita su edición n. 101, su número final luego de 10 años de producción crítica sostenida. Triste pero feliz, y más maricona que nunca, ramona sale a deambular por las calles. He subido el pdf a este link para su lectura y libre descarga. Cabe decir, no obstante, que muy pronto el archivo entero de Ramona estará disponible online y con un servidor de búsqueda estupendo. Espero lo disfruten, pirateen y circulen.

Escriben en esta edición: Silvia Delfino, Flavio Rapisardi, Elizabeth Vásquez / Proyecto Trvnsgén3ro, Beatriz Preciado, Fernanda Carvajal, Inti Guerrero, Mujeres Públicas, Pablo León de la Barra, Giuseppe Campuzano, Felipe Rivas San Martín, Elisa Fuenzalida, María Galindo / Mujeres Creando, Víctor Manuel Rodríguez, Miguel A. López y Fernando Davis.

Reproduzco el índice y el texto introductorio que escribimos con Fernando. Luego colgaré algunos textos del número. La presentación también se puede ver aquí.
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INDICE

Micropolíticas Cuir: Transmariconizando el sur

Presentación
Fernando Davis y Miguel A. López

Cuirizando la cultura argentina desde La Queerencia, Centro criollo de políticas de la diferencia.
Silvia Delfino y Flavio Rapisardi

Manifiesto Ecuatoriano del Octubre Trans
Elizabeth Vásquez

La convulsión coliza. Notas sobre las Yeguas del Apocalipsis.
Fernanda Carvajal

Transfeminismo y micropolíticas del género en la era farmacopornográfica
Beatriz Preciado

Flavio de Carvalho: el “Laboratorio de erótica” y su New Look
Inti Guerrero

Veladas paquetas queer georgé
Mujeres Públicas

Diálogo sobre el Museo Travesti del Perú. Chamanes, Danzantes, Putas y Misses: El Travestismo Obseso de la Memoria.
Giuseppe Campuzano y Miguel A. López

¡Mi Culo es Revolucionario! Sobre el Journal Gay Internacional, Publicación Mensual de la Liga Eloinista, numero 02, 1980.

Pablo León de la Barra

Bordes impropios de la política: la nueva escena de la Disidencia Sexual en Chile.
Felipe Rivas San Martín

En el post del Posporno. Epílogo a la historia de una hija desnaturalizada.
Elisa Fuenzalida

Estado Patriarcal y Estado Proxeneta: La puta no tiene clientes, tiene prostituyentes.
María Galindo. Mujeres Creando

Eroiticica o Los muchachos de Oro de Babylonests
Víctor Manuel Rodríguez

Proyecto Heteronorma
Mujeres Públicas



PRESENTACIÓN


Micropolíticas Cuir: Transmariconizando el Su
r

Fernando Davis [1] + Miguel A. López [2]

¿Qué gramáticas y formas de lo político ha desplegado la explosión mutante de sexualidades disidentes en el último medio siglo? ¿En qué formas estas subjetividades están resistiendo a su patologización estigmatizante y discriminación, pero también a la asimilación domesticadora de lo fronterizo, lo marginal y lo minoritario, por los nuevos aparatos de control mercantil? ¿De qué manera este repertorio de cuerpos insumisos está obligando a replantear las coordenadas canónicas de la historia del arte, sus epistemologías tradicionales y sus ordenamientos de saber / poder?

Este dossier propone discutir algunos de los flujos estéticos sexopolíticos más punzantes de América Latina, a fin de re-pensar los modos a través de los cuales estos han alterado el marco social donde se juegan y redefinen las subjetividades. En sus atrevidas fricciones y fugas de la norma, las diferentes experiencias poético-políticas aquí abordadas trastornan los métodos de acción, investigación y producción del saber en un continente marcado por su herencia colonial, sus procesos de modernidad interrumpida y sus recientes (e intensos) períodos de represión dictatorial y violencia política.

Uno de los primeros detonantes del dossier fue la pregunta por los procesos de apropiación, canibalización e intercambio local de los discursos post-identitarios desde la emergencia queer a partir de los años 80. Nos importa considerar las influencias y cruces transnacionales y las dinámicas de ocupación y confrontación directa, así como sus rabiosas resignificaciones locales y las elaboraciones autónomas de una multitud de desobediencias de género que, desde el arte y la cultura, vienen perturbando los procesos de normalización sexual y sus regímenes disciplinarios heterocentrados.

La noción de sur no designa aquí un “sur” geográfico, sino que hace referencia a sus consideraciones geopolíticas. Se trata de pensar cómo aquellas re-definiciones mutantes del cuerpo están instalando una colisión de saberes y de tiempos que nos permiten hacer circular el sentido de maneras que socavan la construcción humanista de la historia como destino común. Más allá de la tradicional mirada etnográfica lo que proponemos es una lectura performativa, una contra-cartografía transmaricaputa de las perspectivas, que nos permita establecer nuevos mapas de perforación de una historia del arte que ha sido también –qué duda cabe– un aparato de producción y sanción disciplinar del género. Muchas de estas relecturas reflexionan desde “espacios y cuerpos raciales / étnicos / sexuales subalternizados” [3] (cualquier análisis de los procesos que modelan la sexualidad debe enfrentar el hecho de que ésta es también una historia de los cuerpos colonizados), reconsiderando aspectos vinculados también a las distintas migraciones sociales y sexuales en territorios donde numerosos conjuntos de cuerpos ha sido constantemente despojados de su condición de humano o ciudadano.

Asimismo interesa pensar qué energías políticas fueron puestas en juego por aquellas iniciativas visuales, editoriales o performáticas que disputaron la esfera pública, advirtiendo cómo el cuerpo y ciertas formas de ocupar o incidir en dicho espacio generaron potentes enclaves de politización, de invención arquitectónica y de experimentación subjetiva. En un momento en el que la seudo-integración de gays y lesbianas en la sociedad heterosexual dominante se realiza a costa de la aparición de nuevos (y el fortalecimiento de viejos) procesos de estigmatización y exclusión al interior de los grupos minoritarios, revisar aquellas formas de resistencia sensible es también un intento por activar en el presente el voltaje revulsivo de las sexualidades insurrectas. Ciertamente estamos ante modos distintos (y altamente más peligrosos) de alimentar la imaginación política frente al hundimiento de las grandes ideologías mesiánicas y del modelo tutelar del marxismo ortodoxo que acompañó algunos de nuestros anhelos 'revolucionarios' continentales desde 1950 en adelante.

Ya en 1984, el poeta, sociólogo y antropólogo argentino Néstor Perlongher advertía de manera temprana una “normalización de la homosexualidad”, en correspondencia con la emergencia del “modelo gay”, al tiempo que hacía un llamado a “soltar todas las sexualidades, abrir todos los devenires”. Así, lejos de subsumir las singularidades en “una generalidad personológica: “el homosexual””, Perlongher apuesta por una sexualidad como “fuga de la normalidad, que la desafía y la subvierte”: “hablar del sexo de las locas es enumerar los síntomas –las penetraciones, las eyaculaciones, las erecciones, los toques, las insinuaciones– de una enfermedad fatal: aquella que corroe a la normalidad en todos sus wings”. [4] Sea este número cuir una excusa para liberar ese potencial político de vida: cuerpos deseantes, testimonios disidentes y nuevas formas de resistencia capaces de devenir laboratorios sociales (performatividades monstruosas, pedagogías aberrantes y éticas maricas) de experimentación sexual. Experiencias que están, a su vez, trasformando radicalmente el concepto de democracia, al devolver al espacio público aquellos cuerpos y voces que habían sido previamente expulsados y marcados como anormales o enfermos: un aspecto que se erige, sin duda alguna, como uno de los mayores retos políticos del presente.


1 Fernando Davis es investigador, curador independiente y profesor de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP y de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA. Su investigación doctoral se centra en el conceptualismo platense de los 60 y 70. Es miembro de la Red Conceptualismos del Sur. Fue curador de la exposición Juan Carlos Romero. Cartografías del cuerpo, asperezas de la palabra (Fundación OSDE, 2009) y co-curador de Subversive Practices. Art under Conditions of Political Repression. 60s – 80s / South America / Europe (Württembergischer Kunstverein Stuttgart, 2009).
2 Miguel A. López es agitador cultural y político desde las artes visuales en Perú, desde 2003. Ha sido co-curador de diversas exposiciones en Lima y en el extranjero y sus textos han sido publicados en revistas como Afterall, Papers d”Art, Papel Alpha, Artecontexto, entre otros. Fue miembro del Espacio La Culpable. Integra la Red Conceptualismos del Sur.
3 Grosfoguel, Ramón. “La descolonización de la economía política y los estudios postcoloniales: Transmodernidad, pensamiento fronterizo y colonialidad global”, en Tábula Rasa 4, Bogotá, enero-junio, 2006, pp. 17-48.
4 Perlongher, Néstor. “El sexo de las locas”, El Porteño, n° 28, Buenos Aires, mayo de 1984. También publicado en Prosa plebeya. Ensayos 1980-1992, Buenos Aires, Colihue, 1997.

viernes, abril 23, 2010

ramona fue "una inyección de ironía, de provocación, de ingenio, de frescura"

"ramona llega a su fin" como ya hemos señalado en este blog, no sin pena. ramona fue una de las primeras e ineludibles referencias editoriales de muchos de los que empezamos a leer y a escribir crítica en esta última década, intentando por sobre todo mirar América Latina, y procurando sortear las grandes dificultades que todavía existen para que revistas y proyectos independientes circulen de forma regional. Siendo honestos debo decir que ramona siempre fue mi preferida. Creo que no hay revista translocal que haya disfrutado tanto leyendo como ésta, quizá para mi solo comparables con la --ciertamente más seria-- Revista de Crítica Cultural de Chile (editada por Nelly Richard) y la agudísima colombiana Valdez (editada por François Bucher, Lucas Ospina y Bernardo Ortiz). He ahí mi 'top 3' local de una criticidad corrosiva que realmente se va a extrañar! Ahora mismo ramona está incorporando a la web todo su archivo digital, todas sus ediciones en pdf, que pronto serán de público acceso y de libre descarga (ya hay muy buena parte subida de su colección con un muy buen buscador).
Hay mucho que decir sobre la revista y este no es todavía nuestro acto de despedida. Precisamente aprovecharé el siguiente post para comentar su última edición travesti (Ramón), titulada Transmariconizando el Sur, del cual fui co-editor, y que marca también la última edición de sus números regulares. Pero antes de comentar ello quiero reproducir la breve entrevista de Martí Manen a Guadalupe Maradei, miembro del equipo editorial, publicada hace pocos días en a-desk y que dibuja un poquito sobre lo que fueron esos 10 años.
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"Una inyección de ironía, de provocación, de ingenio, de frescura"

Entrevista con Guadalupe Maradei, miembro del grupo editor de la revista ramona


Después de 100 números (y un especial final) ramona se despide. Se trata de una de las revistas más importantes sobre arte y pensamiento producidas en latinoamérica. De la pulcritud del papel y el blanco y negro, desde la calidad en el texto, ramona se ofrece como archivo de si misma en la red y, al mismo tiempo, se diversifica en múltiples proyectos.

Marti Manen - ¿Cómo empezó ramona?

Guadalupe Maradei - El proyecto empezó a cobrar forma en los albores de este nuevo siglo en una reunión en casa del artista argentino Sebastián Gordín, pero era un sueño de larga data del coleccionista de arte contemporáneo Gustavo Bruzzone. Allí coincidieron el coleccionista con el artista conceptual Roberto Jacoby, quien diseñó la línea artístico-editorial del proyecto. La elección del nombre “ramona” es un homenaje a la prostituta Ramona Montiel que creó Antonio Berni como figura central de muchas de sus obras. Sobre la historia del personaje hay un dossier especial en el número 12 de la revista. ramona fue concebida como forma de devolver la voz a los artistas, refractar sus pensamientos, sus poéticas y sus percepciones de la escena artística.

MM - ramona es/era una revista donde lo importante eran los contenidos textuales y, al mismo tiempo lograba una comunicación empática con el lector. ¿Cómo definirías el estilo de ramona?

GM- Una inyección de ironía, de provocación, de ingenio, de frescura. Despojó al discurso sobre el arte de monotonía y solemnidad.

Heterogénea y plural. Un mosaico de voces que se convirtió en una polifonía crítica porque nunca ocultó sus contradicciones.

Valiente y vital. Como dijo uno de sus colaboradores: “ramona es una linterna en la boca del lobo”. Planteó debates desacralizadores del campo artístico y no tuvo miedo de hablar sin tapujos de sus mecanismos de legitimación.

Iconoclasta. Se dedicó a las artes visuales pero se negó a publicar las imágenes para potenciar el discurso escrito como creación autónoma no subsidiaria de la imagen; para diferenciarse de las publicaciones que privilegian la fetichización y la mercantilización de la obra; y para revertir la carencia general de textos de calidad que marcó históricamente al circuito artístico local.

MM- ramona ha sido uno de los lugares importantes desde los que acercarse a temas vitales en arte desde Argentina y otros países. ¿Cómo se llenará el vacío?

GM - ¡No sabemos!

MM - 100 números son muchos números. Durante el tiempo de publicación, ramona ha visto como en su interior surgían proyectos paralelos (pensando en la web, por ejemplo): ¿son ahora estas derivaciones más importantes que la revista en papel?

GM - No, en absoluto. Siempre funcionaron como espacios complementarios, en términos de contenidos y en términos de gestión. En ningún momento compitieron en cuanto a relevancia o notoriedad. Por ejemplo, todos las novedades que fueron surgiendo en relación con nuevos proyectos de Fundación START se difundieron e impulsaron en primer lugar desde ramona y, en sentido inverso, el material publicado en formato impreso en estos años y que representa un importante archivo y fuente para la investigación sobre la situación, preocupaciones y debates del campo artístico y cultural argentino contemporáneo, puede consultarse en una de las secciones de la web llamada “colección ramona”: una herramienta de libre acceso, consulta, y de carácter gratuito, que pone el contenido y trabajo realizado por ramona a disposición de investigadores, académicos, estudiantes y público en general. “colección ramona” está disponible on-line, para el uso permanente por parte del público, a través de su índice temático, onomástico y la búsqueda por concepto específico.

MM - ¿Qué recomendaciones da ramona para la escritura en arte?

GM: Toma de postura ideológica, trabajo creativo de escritura, libre flujo del deseo.

MM - ¿Ve ramona más conexiones a nivel global que en sus inicios?

No, desde los primeros números pueden observarse nexos con la escena artística internacional tanto en la instancia de producción de la revista (ha tenido numerosos corresponsales argentinos en el exterior y colaboradores extranjeros entre los cuales se destacan Liam Gillick de U.K, Thierry de Duve de Bélgica, Nelly Richard de Chile, Dmitry Vilensky de Rusia, Brian O’ Doherty de Irlanda, Claire Bishop de U.K, Suely Rolnik de Brasil, Susan Douglas de Canada, Robert Store de USA, Kevin Power de U.K, Arthur Danto de USA, Gianni Vattimo de Italia, Abbas Kiarostami de Irán), como en la instancia de recepción: la leyeron en Berlín, Barcelona, Nueva York, Lima, México, Bogotá (alguien contó incluso que en Brooklyn se hacían tardes de lectura de ramona). Fue invitada a Documenta 12 Magazines en Kassel 2007 y a distintas ferias internacionales y hay ejemplares de ramona en decenas de bibliotecas, centros culturales y museos del mundo. Lo que sí cambió en los últimos tres años es el modo de sistematización de ese material: se han producido y publicado varios números especiales sobre la escena artística de distintos países del mundo o sobre artistas argentinos residentes en el exterior y también se impulsó una sección llamada “Textos claves”, alimentada por textos inéditos en torno a problemas de estética y teoría cultural, que investigadores contemporáneos de diversas latitudes cedieron para su publicación y partir de los cuales ramona llevó adelante un proyecto muy interesante de traducción y divulgación.

lunes, abril 12, 2010

How Do We Know What Latin American Conceptualism Looks Like? (Afterall 23, Spring 2010)

Desde hace ya varias semanas está circulando Afterall 23 (Spring 2010) que incluye un texto mío a propósito de algunas ideas que estaba ensayando en torno a la historización del llamado arte conceptual latinoamericano. El texto, finalmente titulado "How do we know what Latin American Conceptualism Looks Like?", es una cadena de cinco bloques de reflexión que aluden, de un modo u otro, a las implicancias performativas y políticas del propio ejercicio historiográfico, y más aún del denominado 'arte conceptual', observando la construcción del discurso del 'conceptualismo latinoamericano' establecido por la historiadora Mari Carmen Ramírez desde inicios de los 90, la exposición titulada Inventario 1965-1975. Archivo Graciela Carnevale presentada en 2008 en Argentina como una relectura del episodio de Tucumán Arde (1968) y el archivo de Carnevale --exposición que fue, por cierto, el primer experimento curatorial de la Red Conceptualismos del Sur--, y una obra sin título de Eduardo Costa de 1970 que es simplemente un texto que dice así: "A piece that is essentially the same as a piece made by any of the first conceptual artists, dated two years earlier than the original and signed by somebody else".

Junto con el ensayo se publican imágenes de la exposición Global Conceptualism (1999), vistas de montaje de la exposición Inventario..., y además registros de Tucumán Arde (1968) y obra de Edgardo A. Vigo, Jodorowsky y el No-Grupo (con lo cual aprovecho para agradecer a Maris Bustamante, Sol Henaro, Ana Longoni, Fernando Davis, Graciela Carnevale, Eduardo Costa, Jodorowsky, Rachel Weiss y el Archivo Vigo en La Plata, por su ayuda en la obtención de imágenes). Distintas ideas de este texto han sido ensayadas y discutidas con mis compañeros de la Red Conceptualismos del Sur, a quienes le agradezco el siempre generoso intercambio de ideas. Ideas previas han sido esbozadas en escritos como: "Secuestros, politizaciones, analiticidades, mitificaciones. A propósito del arte conceptual en América Latina en los 60/70", Ramona 82, Buenos Aires, julio 2008, pp. 41-47 (dossier 'Vanguardias polémicas: la herencia de los sesenta' editado por Ana Longoni); "Robar la historia, traicionar el arte conceptual", Des-bordes #0, enero 2009 (ver online); y "Desclasificar el cuerpo (conceptual): Impugnar políticamente el conceptualismo latinoamericano", Artecontexto 24 / 4, Madrid, 2009 (dossier 'Contrageografías del arte conceptual' del cual fui editor invitado), así como en el taller "Historia y Montaje. Usar, rehusar y desusar la historia" que impartí en Lugar a Dudas en Cali, Colombia, en agosto de 2009. Hecho el recuento resulta interesante advertir los caminos imprevisibles de las ideas.

En esta edición de Afterall se incluyen además muy buenos textos y entrevistas de Elena Filipovic, Annie Fletcher, Roger Buergel, Pieter Van Bogaert, Lucy Reinolds o Sarah Lowndes, entre otros, se discute sobre el trabajo de filósofos e historiados tan relevantes como Carl Einstein o Georges Didi-Huberman, y de artistas como la cineasta y escritora feminista vietnamita Trin T. Min-ha o la directora norteamericana de cine experimental Babette Mangolte, entre otros. Y un último detalle que no quería dejar de comentar --y que quizá pueda parecer más anecdótico-- es el placer de trabajar con el equipo editor de Afterall (Pablo Lafuente, Nuria Enguita y Melissa Gronlund), más aún para un proceso de traducción tan complejo y extenuante. Es tan difícil encontrar buenos editores comprometidos con el intercambio crítico de ideas en un momento de velocidades hiperaceleradas, que realmente el elogio me parece merecido. Ojalá el texto permita colaborar en el debate sobre las historizaciones recientes del llamado arte (conceptual) latinoamericano y los dispositivos que ponemos en marcha al momento de emprender tales relecturas. El ensayo también se puede leer online. Reproduzco el anuncio de Afterall de e-flux.
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February 16, 2010














Afterall 23

Spring 2010

Babette Mangolte, Lidwien van de Ven,
Thea Djordjadze, Trinh T. Minh-ha


http://www.afterall.org



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Afterall announces the publication of the issue 23 (Spring 2010), which looks at issues of representation and the construction of visibility.

Miguel A. López discusses the processes of historicising Latin American art of the 1960s and 70s, and how current readings of key political events, such as the 'Tucumán Arde' episode in 1968, are questioning what has been placed under the geographical and art-historical rubric 'Latin American Conceptualism'.

In an analysis of the use of shadow in the film performances of British film-makers Malcolm Le Grice and Gill Eatherley, Lucy Reynolds relates British Expanded Cinema's attempt for a 'cinema without illusion' to the experiences of the uncanny and outmoded raised by pre-cinematic spectacles.

Looking at Babette Mangolte's filming of key performance pieces of the 1970s, and at Mangolte's own films and installation work, Barbara Clausen explores the relationship between performance and documentation forty years on. Mangolte and Elena Filipovic speak about Mangolte's involvement in the experimental theatre, film and dance scenes of 1970s New York, and her own films of that period, discussing what it means to represent the work of others.

Roger M. Buergel looks back at Lidwien van de Ven's document, her installation of photographs at documenta 12, in terms of their investment in both memory and perception. Annie Fletcher speaks to Lidwien van de Ven about her working method, her relation to media images of conflicts and politics, and her mapping of the field of the visible.

Sarah Lowndes looks at the processes of creation, ritual and translation in Thea Djordjadze's obliquely referential sculptures and installations, and Vanessa Joan Müller examines Djordjadze's questioning of categories and fixed temporal structures as means of understanding or 'reading' objects.

An van. Dienderen uses the ideas of the 'interval' and plural authorship to situate Trinh T. Minh-ha's films and books within the many worlds — post-colonial, feminist, independent film, artistic — into which her works cross over. Joshua Fausty asks, in a study of Trinh's critical writing, whether the essay form can offer new ways of describing the world.

In the back section, Claire Barliant surveys new strategies in art-making in the US in response to the housing crisis, while David Quigley looks at the early twentieth-century figure Carl Einstein to analyse how we write art history. Finally, Pieter Van Bogaert sets into contrast Georges Didi-Huberman's reading of images of the Holocaust with Renzo Martens's video Episode 3: Enjoy Poverty.


Issue 23 can be purchased in bookshops across the UK, Europe and America.
 For more information on
Afterall or to subscribe, visit our website: http://www.afterall.org.

Exclusive to our website, Afterall Online publishes new content twice a month. Recent posts include a discussion between the film-maker Duncan Campbell and Stuart Comer, a photo-essay on British radical printshops, and an essay by Nav Haq on the valuation of art.

Afterall Books' latest titles are Richard Long: A Line Made by Walking by Dieter Roelstraete and Marcel Duchamp: Étant donnés by Julian Jason Haladyn. For more information on the One Work series please visit http://www.afterall.org/books/one.work/

Afterall journal is published by Central Saint Martins College of Art & Design, London, in association with MuHKA, Antwerp and UNIA arteypensamiento, Seville.



[imagen: No Grupo (Maris Bustamante, Melquíades Herrera, Alfredo Núñez y Rubén Valencia), Cartel de la acción Montaje de Momentos Plásticos, presentada en el Primer Coloquio de Arte No-objetual y Arte Urbano en Medellín, Colombia, 1981. Impresión en offset en tres partes, 57 x 87 cm. c/u. Cortesía de Andrea y Neus Valencia]

lunes, diciembre 14, 2009

Ramona 97. La Internacional Argentina

Hace una semana salió Ramona #97 con el dossier 'La Internacional Argentina'. Reproduzco la presentación y el índice.
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INTRODUCCIÓN


La Internacional Argentina

Desde fines del siglo XIX y la mitad del XX, con el viaje a Florencia, Roma o París culminaba la formación de los artistas argentinos: en las grandes academias, en los talleres de moda, en los museos o en las bohemias, se entrenaban para retornar al sur del sur con un título real o imaginario que los autorizaba a practicar su arte.
Más tarde, los exilios se tornaron culturales, económicos o políticos. Y la diáspora abarcó también América Latina y del Norte, así como ciudades que antes no figuraban en las guías del artista argentino desterrado….
Decenas de artistas argentinos se instalaron en el mundo para no volver o volver muy poco o muy grandes. En sus nuevos destinos muchos desarrollaron obras relevantes, fueron reconocidos y se integraron al medio que los había acogido.
Este trasplante debió significar muchísimo en la tarea de estos creadores. Algunos no han vuelto nunca, otros se mantienen a una distancia prudente y los menos, reciben cada tanto el tardío reembolso por su largo trabajo como embajadores de un país que de uno u otro modo los expulsó.
ramona aspira en este número a recoger los pasos de quienes se fueron: vidas de artista en otras partes. Sería importante saber, en este mundo actual donde las distancias se han hecho tanto más breves, si aquellos trasplantes arrastraron hacia afuera algo que pudiera llamarse una mirada argentina, una maleta espiritual en otras latitudes.
Y, complementariamente, también querríamos saber si subsistió la pulsión del “volver”, si en estos años de afuera, pervivió algún adentro imaginario, alguna Argentina deseante que responda a esa carta que hace muchos años se arrojó al mar, dentro de una botella.

INDICE

LA INTERNACIONAL ARGENTINA
Cecilia Biagini
Diego Bruno
Bibi Calderaro
Marula Di Como
León Ferrari
Mariano Gaich
Carlos Ginzburg
Julio Grinblatt
Nicolás Guagnini
Ruth Gurvich
Enrique Ježik
Leandro Katz
David Lamelas
Leopoldo Maler
Fabián Marcaccio
Gustavo Marrone
Marie Orensanz
Liliana Porter
Pablo Reinoso
Osvaldo Romberg
Miguel Rothschild
Áxel Straschnoy
Juan Tessi
Sergio Vega

Y ADEMÁS...
Warhol y Duchamp. ¿Nada que ver?
José Fernández Vega

Apenas, nada menos. En torno a “Arqueología de la ausencia” de Lucila Quieto
Ana Longoni

martes, noviembre 03, 2009

Ramona 95. Bienales Internacionales en y desde Latinoamerica

Ya salió Ramona 95 cuyo tema central es sobre Bienales. Reproduzco el anuncio.
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INDICE
    EDITORIAL
    Veo, veo...

    BIENALES INTERNACIONALES EN Y DESDE LATINOAMÉRICA
    Introducción
    Cecilia Iida

    Entrevista a Llilian Llanes. Memoria y resistencia en los inicios
    de la Bienal de La Habana.

    Cecilia Iida

    Horror Vacui. Crítica institucional y suspensión (temporal) del sistema internacional del arte. Una conversación con Ivo Mesquita sobre la 28ª Bienal de San Pablo
    Joaquín Barriendos y Vinicius Spricigo

    Mirar el vacío: Una visión colectiva sobre la Bienal de San Pablo
    André Mesquita, Cristina Ribas, Euler Sandeville Jr., Flavia Vivacqua, Gavin Adams, Gisella Hiche y Graziela Kunsch

    Jerarquías Estéticas de la Modernidad/Colonialidad
    Joaquín Barriendos

    Reflexiones sobre los activismos artísticos y políticos latinoamericanos en el campo global
    Cecilia Iida

    REALIDAD Y REPRESENTACIÓN
    La construcción de mundos por imágenes
    Sofía Panzarini

    ENTREVISTA A OSVALDO ROMBERG
    Una resignificación permanente
    Julio Sapollnik y Mara De Giovanni

    RESEÑA DE LIBRO
    Una experiencia colectiva. Tucumán Arde y la vanguardia radicalizada
    María Rosa Gómez






EDITORIAL

Veo, veo...



“Mostrar”, “exponer”, “exhibir”, “presentar”, son acciones que las bienales internacionales de arte cumplen en grado superlativo desde que en 1895 abrió sus puertas la primera edición de la Bienal de Venecia. Desde aquel momento inaugural hasta la actualidad, estos mega eventos han crecido en número y relevancia en el campo artístico global, al punto de realizarse decenas de bienales internacionales por año y de ser consideradas citas insoslayables en el calendario de las artes visuales contemporáneas. Nada de esto ha pasado desapercibido a los críticos y teóricos del arte, que han sostenido vistosos debates antes, durante y mucho tiempo después de cada bienal, acerca de las propuestas museísticas y los proyectos pedagógicos de cada caso en particular o sobre los impactos en el mercado del arte que promueven en general. Así las cosas, había algo que me interesaba muchísimo pero que a partir del material actualmente disponible todavía no lograba vislumbrar: ¿cuáles son las posiciones críticas latinoamericanas frente a estos fenómenos, si las hay?
Afortunadamente, di con la docente e investigadora argentina Cecilia Iida, mi editora invitada, quien convocó a un grupo internacional de colaboradores y les propuso llevar adelante la escritura del dossier “Bienales internacionales en y desde Latinoamérica”. El dossier compila cinco intervenciones que, en su conjunto, producen una potente reflexión sobre las concepciones del arte que sustentan las decisiones organizacionales y curatoriales de estos encuentros bianuales.

En la entrevista que abre el dossier, la investigadora y curadora cubana Lilian Llanes da testimonio de su experiencia de quince años como directora de la Bienal de La Habana a la que concibió, desde una perspectiva tercermundista, como un foco de interés alternativo a los ya existentes, destinado a aquellos artistas que no entraban en los parámetros del establishment internacional. A continuación, encontrarán una conversación con Ivo Mesquita, el curador de la controvertida 28ª Bienal de São Paulo que tuvo entre sus iniciativas más discutidas la idea de dejar despojado de obras el segundo piso del pabellón y crear una gran plataforma para el encuentro, la reflexión y discusión sobre el sistema de las bienales de arte en el circuito artístico internacional. Para reproducir parte del debate que tuvo lugar a partir de esta propuesta radical, el dossier incluye también un texto colectivo de artistas, investigadores y activistas brasileños que instala la pregunta por rol que le toca ahora cumplir a la Bienal de São Paulo ante un nuevo orden profesional, técnico, económico, institucional que la misma Bienal ha ayudado a construir. Para cerrar la compilación, se incluyen dos artículos que enmarcan el problema en el contexto artístico global. En “Jerarquías estéticas de la modernidad/colonialidad”, el docente e investigador español Joaquín Barriendos propone un análisis de los dilemas descoloniales a los que se enfrentan los museos progresistas de arte, con especial interés en el proceso de reinvención de América Latina como “región geoestética emergente”. Y en “Reflexiones sobre los activismos artísticos y políticos latinoamericanos en el campo global”, Cecilia Iida estudia distintas acciones de artistas latinoamericanos activistas y plantea el interrogante por su recepción y posible incorporación al orden hegemónico vigente: ¿son leídas como prácticas de las resistencias o como resistencias que devienen funcionales al discurso dominante?

Voilà, amigas, todo a la vista.

jueves, agosto 13, 2009

Arte de conducta. Proyecto pedagógico desde lo artístico - Magaly Espinosa

“…el concepto ampliado de arte no es una teoría, sino una forma de proceder, que dice que el ojo interior es mucho más decisivo que las imágenes externas que surgen luego…”
Joseph Beuys


Sobre la prestancia del proyecto (1)

En el año 2002 la artista Tania Bruguera convocaba a los interesados a ingresar en la “Cátedra Arte de Conducta”, que sería un programa de estudios de performance y arte del tiempo, acogido por el Instituto Superior de Arte de La Habana, y cuyo primer taller comenzaría en enero del 2003.

Hasta el presente se han realizado cuatro convocatorias y tres graduaciones, pero lo más interesante que ha generado su experiencia es cómo ha devenido de proyecto pedagógico en un espacio artístico (2) , el más activo y experimental de los que existen actualmente en el país.

¿Era este su propósito inicial? ¿O simplemente servir de cobertura a una actitud hacia el arte que tenía sus raíces en la tradición de acercar el arte a la vida, propia de la vanguardia histórica, enfrentando desde otra perspectiva esas intenciones?

Hay algunos detalles de este proyecto que sería pertinente conocer, antes de penetrar en el campo de los juicios valorativos y las interrogantes que han despertado sus resultados.
Según se expresa en su programa, el curso consta de dos años, dividido en cuatro semestres, con un total de 680 horas de clases. La convocatoria se lanza en el mes de octubre, realizándose el examen en el mes de diciembre.

La elección del alumnado está a cargo de un Comité Internacional de Selección compuesto por artistas, críticos e historiadores del arte cubanos y extranjeros. El mismo consiste en una prueba de aptitud dividida en: Presentación de una carpeta de trabajo cuyo contenido pueden ser fotos, vídeos, bocetos, etc. Muestra de una obra en vivo. Examen teórico y de cultura general, y por último una entrevista, cuya duración en general es de una hora.

A la convocatoria pueden asistir todas las personas interesadas, sin límite de edad. En el caso de los egresados o estudiantes del Instituto Superior de Arte son aceptadas las solicitudes de sus diferentes facultades, siendo viable también el que puedan aspirar graduados y estudiantes de Historia del Arte o de otra especialidad de la Facultad de Artes y Letras, así como cualquier persona que demuestre tener aptitudes artísticas.
Al finalizar los dos años de estudios, a los graduados universitarios se les entrega un diploma con título de postgrado en Arte de Conducta, y a los que no cumplan con este requisito, se les entrega diploma con título de curso de extensión universitaria en Arte de Conducta.

En cuanto al trabajo docente de la Cátedra está formado por 5 áreas: 1- El programa de estudios. 2- Invitación a reconocidos artistas nacionales e internacionales para que expongan su obra y compartan sus experiencias con los alumnos. 3- Intercambio académico con escuelas internacionales de arte. 4- Realización de exposiciones en las que se resuma el trabajo docente. 5- La creación de un archivo especializado.

El programa de estudios “…está estructurado a través de cursos, conferencias, talleres, intercambio entre escuelas, y presentaciones públicas de las obras. En él se observan aspectos de la conducta y del contexto. Exploramos también cómo la conducta se manifiesta y permanece, así como las maneras en las cuales puede ser transmitida. Se investigan los límites del medio, las paradojas de la identidad cultural, la representación, las convenciones y la memoria, las condiciones históricas y la ideología. El foco del programa se centra en los diferentes elementos estructurales que forman parte de la realización de este tipo de arte, así como en sus múltiples modelos discursivos (…) En tal sentido, es básica la conformación de un currículum docente interdisciplinario para el estudiante, cuya premisa sea la interacción de heterogéneas ramas del saber y medios expresivos que posibiliten aprehender e investigar la propia naturaleza disímil y mutable de la performance como lenguaje y medio de representación. (3)

El haber conjugado cada una de estas partes en la enseñanza de un grupo de alumnos de formación tan desigual, ha sido un factor decisivo para alcanzar la comunicación y la empatía que este tipo de instrucción necesita, teniendo en cuenta que en su selección no es un requisito determinante poseer estudios anteriores de arte o instrucción superior, sino la calidad imaginativa del proyecto presentado a examen, sus posibilidades de salir del marco tradicional de lo artístico al penetrar otras esferas de la cultura y la vida contemporánea, desde una sensibilidad y postura reflexiva que haga posible al aspirante vencer la rapidez y agilidad con la que funcionan las clases y el marco referencial multidisciplinario del programa de estudios.

Dicha conjugación ha incluido clases de corte académico referidas a asignaturas como la Historia del Arte o la Estética, conferencias impartidas por un curador y crítico de la experiencia de Gerardo Mosquera y Thierry de Duve, intercambio con artistas de la importancia de Stan Douglas, Thomas Hirschhorn, Anni Sala, Rogelio López Cuenca y Antoni Muntadas, entre otros, así como con colectivos de artistas que han expuesto los resultados de su trabajo, en la misma medida que intercambiaban opiniones sobre las obras de los alumnos de la Cátedra, por ejemplo el grupo español “El perro”.

Para los que hemos tenido la suerte de compartir este proyecto, basado en el carácter multidisciplinario y abierto del programa de estudios, algunos de los factores que más han ayudado a compensar las disimilitudes de formación y experiencia de sus participantes han sido, el interés, la seriedad y la constancia presentadas por los mismos, favoreciendo el hecho de que en su mayoría son artistas que cursan otros estudios medios o superiores. El verdadero desafío consiste en acercar a los alumnos a la situación cambiante del arte y la cultura contemporánea, en la búsqueda de funciones no priorizadas por el arte, convertidas en centro de atención de su labor creativa: la función documental y la utilitaria, entre otras.

Es sabido que en el presente el arte va más allá de los referentes de su línea evolutiva, que esa perdida evidencia de la que nos habla Adorno ha hecho cada día más difícil discernir sus fronteras y parámetros, en medio de una “sociedad del espectáculo y del conocimiento” transgresora de las “diferencias culturales”. Sin embargo, los retos que enfrenta la creación visual en la actualidad, cuando se trata de sociedades periféricas que circunvuelan el escenario internacional del arte, tienen una orientación distinta, aun cuando ese escenario influye sobre los destinos de la producción y la creación de ese diverso mundo cultural. Quizás por esto, Tania Bruguera se refiere al proyecto como un espacio que se interesa por otra forma de práctica creativa, al ir más allá de los sentidos acostumbrados con los que se identifica lo artístico, convirtiendo lo discursivo en un procedimiento cultural.

Comprender cómo se ha ido cumpliendo con este propósito es el interés principal de este texto, pues no se trata solo de alcanzar determinada instrucción, sino también de actuar sobre el mundo espiritual de cada uno de sus participantes, sobre sus inquietudes e intereses, adentrándose en aquellas estrategias que los posicionan frente al medio como activadores sociales. Por esa vía nos encontramos ante la figura de un creador que sostiene su labor en procesos culturales a partir de los gestos que lo convierten en un incitador de la vida social.

Desde la tradición del arte procesal y del arte de acción, se impulsan perspectivas culturales que despiertan el giro etnológico, los valores del artista como portador y reproductor cultural, el encargo social y la inserción social del arte. Él es parte activa de su entorno cultural, avispando las principales contradicciones y las fuerzas sociales de aquellas zonas que no se evidencian, que se ocultan o son poco transparentes.

Sin embargo, las diferentes propuestas de intervención social y de arte social impulsadas en el seno de este proyecto no tienen hasta el presente un propósito tan espiritual como el que se aprecia en la obra de los artistas cubanos Juan Francisco Elso o Luis Gómez, sino que ellas están más arraigadas en el propio fluir natural de la vida diaria.

Ese fluir descansa en comportamientos y situaciones sociales que movilizan el gesto artístico sin abandonar en muchas ocasiones su prestancia estética, solo que esta no emanará de los valores formales de las obras, sino de las inclinaciones imaginativas que muestran a la sociedad y la cultura en sus formas más esenciales e íntimas. Este plano de la vida es muy rico por esa intimidad, y porque continuamente vulnera los órdenes económicos y políticos, sacando sus dobleces con el poder de las leyes propias de la subsistencia, que son habilidosas y escurridizas.

Es decir, se trata de búsquedas cuyo principal objetivo consiste en un arte que se nutre de temas sociales y culturales y otro de inserción social. Ambas posibilidades están íntimamente relacionadas, pero hay matices entre ellas que ayudan a comprender lo variado que puede ser el contenido de las obras relacionadas con aquellos artistas que no solo son reproductores, sino también portadores de ese contenido, de los temas, las acciones y los procesos con los que se identifican sus obras.


Tras una tradición de estética y antiestética, arte y antiarte
Varias han sido las exposiciones realizadas por este grupo de alumnos en el transcurso de estos cuatro años. Las principales son: la efectuada en el 2003 que no tuvo título; Centrífuga (2004) curada por Eugenio Valdés, en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales; Reescribible (2006) curada por Luis Gárciga, exhibida en la casa de la gestora del proyecto Tania Bruguera, y Ni a favor ni en contra, todo lo contrario (2007) curada por Mailyn Machado en la Facultad de Artes y Letras.

También bajo su impulso o con su participación se han generado alrededor de cien eventos, entre los que se destacan: presentaciones de obras a profesores y artistas invitados, exposiciones colectivas con la presencia de alumnos de la Cátedra, intervenciones públicas e intercambios con otras instituciones, sobresaliendo de ese conjunto, la muestra Makarov (2004) con la intervención de cinco miembros de la misma, Bueno, bonito y barato (2005) organizada por Luis Gárciga con alumnos de la Cátedra e invitados, (Ganador de la Convocatoria del Premio de Curaduría, de la Embajada de España en Cuba y la Agencia Española de Cooperación Internacional) La Habana tomada por otra cosa en el Parque Morro-Cabaña (2005), Vista al frente (2006) concebida por Jesús Hernández y Reynier Leyva Novo, en el marco de la IX Bienal de La Habana, y la exposición de Hamlet Lavastida, que ocupó la casa de Tania y que fue mención de pintura de la Convocatoria de dicha Embajada, en el año 2006.

Es importante señalar que a muchos de los cursos y seminarios que se acometen cada semestre, asisten los estudiantes que están transitando por la Cátedra y algunos de los que ya se han graduado, además de los que la visitan asiduamente. Da la impresión que la afinidad con la que se identifican sus acciones surge, sobre todo, de las formas de concebir y construir el hecho artístico.

La actividad desplegada, aunque corta temporalmente, permite apreciar un factor de valor cuantitativo, unido a algo más esencial: un aumento en la calidad y la solidez de las propuestas, ya fueran estas individuales o colectivas. Ellas se presentan como actos de conducta, de acción, que revierte las simples apariencias de los objetos convirtiéndolos en artefactos, documentos, testimonios o servicios enriquecidos bajo lo conceptual.

Las características estéticas de esta forma de creación fue señalada anteriormente, al destacar varios elementos que la convierten en una proyección contemporánea de la tradición social del arte, ya que el artista es a la vez, productor y reproductor de significados culturales, es un estimulador del encargo social, que viola las fronteras entre el arte y la vida y las que aún persisten en el dueto arte culto - arte popular.

La conciencia crítica que se desprende de esta actitud es la más incómoda circunstancia social que los rodea, pues no se hacen concesiones de gusto, intereses institucionales, criterios ideológicos, sino que cada decisión personal adoptada en la construcción de las obras: ingenua, cínica, paródica o simulativa, tiene el valor de exploraciones arraigadas en lo etnoestético, en la vida cotidiana, en conceptos convertidos en acontecimientos culturales y en los pormenores de los riesgos que se han afrontado para corporizarlos.

El hecho de que la perspectiva etnológica sea un sólido acicate, es lo que permite desplegar valores de corte etnoestéticos, portadores de los entramados que están en los hábitos, las costumbres, las creencias y el imaginario social, desde sus formas más particulares de presentarse. Al lado de esta perspectiva descuellan cualidades estéticas tradicionales de belleza, armonía y equilibrio, solo que ellas, como he señalado, son puestas en función del carácter de proceso, documento o servicio en el que concluyen las propuestas. En algunas, estas cualidades están ausentes y por tanto más que la búsqueda de techné u oficio, se intercambian actitudes, vivencias, costumbres, que son el engarce que le da cuerpo a las obras.

Si bien todas las funciones del arte son sociales, cuando la creación maneja directamente elementos culturales, de carácter etnológico, antropológico, de cultura popular en su conjunto, tiene que vérselas con una dinámica y con un cuerpo representacional muy particular que el artista asume para sus juegos textuales y metafóricos logrando ampliar el campo de estas funciones.

En la labor continuada de este grupo de alumnos tiene una importancia singular el leve tono que diferencia la práctica artística que se nutre de contenidos sociales y culturales, de aquella que intenta estimular o influir la dialéctica natural de la existencia diaria, respetando sus demandas, sus marcos estéticos y sus formas de existencia. Este contraste, es uno de los elementos que enriquece la diversidad de las obras, marcando la distancia entre un tipo de creación de contenido social y otro que se inserta en lo sociocultural.

El arte de inserción social crea menos posibilidades para el despliegue de valores estéticos, pues la intervención del artista debe reducirse al mínimo, monitoreando de diversas formas, las complejidades de la convivencia. Su destreza va a descansar en la habilidad e imaginación de que disponga para descubrir las zonas más sensibles y más activas del tejido social, creando los mecanismos que las evidencien. Mientras que aquel artista que toma como referente los contenidos sociales o culturales pueden desplegar en la creación de su obra construcciones expresivas de mayor diversidad estética.

Separar ambas posibilidades es difícil, porque generalmente ellas se entrelazan, ya que a partir de demandas o peticiones sociales, se realizan instalaciones, performances, vídeos o procesos que relatan la acción. Tal práctica creativa activa las energías socioculturales y aunque se respeten las peculiaridades de lo relatado o los laberintos recorridos para llegar a ellos, los resultados pueden ser portadores de una alta dosis analítica, que elevará la riqueza y complejidad de los contenidos tomados en cuenta para construir las piezas.

Como señala la crítica cubana Mailyn Machado, las obras de estos artistas reproducen la lógica de la supervivencia cotidiana (4) y es necesario saber apreciar las particularidades de sus formas estéticas, en sus colores, matices, tonos y sentidos, que en la mayoría de las ocasiones son parte de la cultura de la risa, de la cultura oral, de los hábitos, las costumbres y las creencias.

Es un proceso creativo sostenido en imágenes y normas que brotan de los intersticios sociales, dado esto, sus posibilidades de circulación cobran un carácter más limitado, pues sus canales de consumo se relacionan más con los propios espacios donde se realizan las obras. En ello hay una cierta paradoja, ya que como en Cuba los espacios sociales tienen un perfil institucional, las muestras y eventos generalmente deben realizarse en los mismos. Partiendo de estas circunstancias Tania ofrece una serie de razones que es importante tener en cuenta para entender el talante expositivo del proyecto: “En el caso especifico de la corta duración de nuestros eventos, esta es una idea preconcebida y es una táctica de trabajo de la Cátedra. Las razones son: primero para hacer las exposiciones como acciones, quitándole un poco el carácter permanente a los objetos que se muestran en ellas, quitando a su vez, el carácter sacro que generalmente las acompaña, de esta forma, verlas como happenings; segundo porque yo no creo en tener una exposición un mes, no es un canon que me interesa y es algo que hago también con mi propia obra; tercero porque me interesa la estética de la guerrilla, de la inserción social no solo en las obras producidas en el taller, sino en sus formas de presentación, en las muestras”.

Las contradicciones sociales y los caminos tomados para representar la subsistencia son la principal inspiración de la mayoría de las piezas; sin embargo, ello no está en sintonía con los intereses de promoción del proyecto social estipulado oficialmente. A pesar de esto, los resultados creativos de la Cátedra, expuestos en muestras de diferente carácter, aunque no tienen un peso en el mundo del arte cubano, han creado un ambiente cultural que transita como una nube silenciosa sobre ese mundo.

El nuevo arte cubano, (5) a pesar de estar muy imbuido de las relaciones entre el arte y la sociedad, desplegó sus tres principales líneas creativas en un sentido ampliado de arte: la línea antropológica, la vernáculo-kitsch y la sociológico-crítica, prestando una atención especial a la tendencia neoconceptual y neominimal. Por ello, los problemas del discurso del arte, de sus diferentes funciones, de los matices y niveles en los que se puede exteriorizar el valor estético, han sido factores de continua presencia en sus proposiciones.

Es significativo, en las obras que comentaré, la interconexión de estas líneas con las formas adoptadas para la creación, señaladas como inserción social del arte y arte de contenido social. Aunque en estas predominan las búsquedas antropológicas, ellas se desarrollan principalmente desde posturas de corte paródico o simulativo, tratándose de otra actitud frente al arte, pues son otros los tiempos. Las mezclas entre lo político, lo ideológico y la reflexión crítica, se realizan hurgando en la vida cotidiana a través de sus formas más personales y privadas. No hay grandes relatos, ni utopías, pero sí una intensa sensibilidad y una mirada sobre la cultura y la sociedad que los acopla o acerca al arte emprendido desde la década del ochenta.

La relación arte-vida o vida y arte seguirá siendo reflejada en lo kitsch, lo vernáculo, lo antropológico o una inclinación hacia la crítica social, y en sintonía con el movimiento internacional del arte, las propuestas en los géneros de vídeo arte y de vídeo documental son las más frecuentes en el grupo.

Continuidad o/y ruptura
Como se puede apreciar, este panorama de arte social y arte de inserción social no es desconocido en el contexto experimental de la plástica cubana. La herencia de los últimos 20 años en esa tradición sentó las bases para pensar en el nuevo arte cubano como un movimiento muy particular, pues no tenía ni programas, ni manifiestos. Este se identificaba por la actitud de búsqueda en los procedimientos artísticos de la vanguardia histórica y de la neovanguardia, por el riesgo de esas búsquedas en un medio que no estaba preparado para recibirlas, y desde una fuerte conciencia de crítica social. También en dicho movimiento había una cercanía de edad, de experiencias vividas, de intereses por considerarse parte activa del proceso social del país y con plenas facultades para reflexionar sobre ese proceso.

El contacto de estos artistas con esa tradición no ha sido sistemático, pues es difícil tener acceso a catálogos, imágenes y textos que les informen de las obras y les permitan relacionarse con aquellas poéticas que les sean afines. No obstante, a través del trato con los artistas de la vanguardia contemporánea cubana, con críticos y teóricos que conocen la vida del movimiento, se ha podido suplir en parte esta deficiencia.

En experiencias como las del arte cubano, la continuidad de ese espíritu trasgresor no es algo que se proyecta con organicidad, al no transmitirse de manera sistemática a través de los recursos con los que cuenta la institución arte o el sistema educativo, más bien ha supervivido en la memoria colectiva que se forja en el mundo del arte y en las bases del proyecto pedagógico asumido por el Instituto Superior de Arte. Teniendo en su contra que no hay nada más débil en nuestros países que la memoria, su principal portador, y aun más si ella no es parte de los intereses institucionales.

Pero, a su vez, esa supervivencia se constata en las diferentes variantes que adoptan los artistas para posicionarse ante la realidad social desde la reflexión crítica. Para ellos, el interés de transformación social no es un fin, es un medio que les permite expresar por caminos semiocultos, los significados y los sentidos de su época, asumiéndola de forma más personal. Se conectan con el movimiento de los años ochenta a través del puente que trazaron los años noventa, registrado por posiciones cínicas y simulativas. Desde esta doble influencia, tratan de estar en sintonía con las condiciones de los nuevos tiempos, y sin proponérselo, el ambiente social y cultural que los rodean los impulsan a hundir sus raíces en esas condiciones, que tanto estimularon a los artistas de esos míticos años ochenta.

Ellos arañan la reflexión crítica, pero sin comprometerse con los roles sociales del artista, de esto se deduce que actúan sobre el entorno social como intermediarios, aventurándose con los contenidos étnicos, con la vida urbana, con los sueños y las demandas del contexto que los rodea.

A su vez, hay diversos puntos de contacto con la tradición histórica del arte, con el productivismo y el constructivismo, con una estética práctica, como señala Mailyn en el citado texto (6) con la postura del hacedor impulsada por Juan Francisco Elso. Pero no todo es consciente, sino que son los presupuestos culturales que se engarzan con las propias condiciones de los artistas como portadores y reproductores culturales, el ambiente creativo que los rodea y la savia artística acumulada hasta la fecha, lo que marca el signo de estos tiempos con estos “hijos del maltrato” (7) que en el contexto cubano ya tienen más de tres décadas.

Comentar algunas obras. El artista como un productor de significado cultural.

“El arte debe ocuparse de lo real, aunque poniendo en cuestión todas las concepciones
de lo real. Transforma toda la realidad en fachada, en representación, y en una
construcción. Pero también plantea la pregunta sobre el por qué de esa construcción”

Mike Kelley

Es difícil exponer los resultados artísticos de todos los que han transitado por la cátedra o la cursan actualmente. Quizás lo más acertado sea reunirlos en sus dos principales vertientes y en aquellos géneros que se reiteran en sus creaciones, como sucede con la instalación, el performance y el vídeo en sus diferentes variantes. A partir de ahí, tomar algunas de las obras o proyectos más significativos que ayuden a comprender el amplio diapasón en el que se desenvuelven las propuestas, entroncadas con las líneas creativas principales desplegadas desde los años ochenta, en relación con lo vernáculo y la reflexión crítica. Ello puede ser el hilo conductor a considerar buscando trazar brevemente la lógica y la historia contemporánea de este experimento pedagógico-artístico.
Como he comentado, estas vertientes asumen los valores y las funciones del arte desde otra perspectiva, ya que los sucesos o los acontecimientos en los que se inspira la creación, devienen en testimonios y documentos de la vida diaria. Alcanzar esa dimensión de valores artísticos que identifican y evidencian un contexto, y que por tanto tienen su matriz en procedimientos y categorías etnoestéticas, es uno de los méritos más encomiables que sostienen al nuevo arte cubano.

Dentro de lo que se viene llamando inserción social del arte, una de las propuestas más destacadas se encuentra en el dueto de artistas formado por Luis Gárciga o Miguel Moya. Sus trabajos los desarrollan entre géneros y tipos de arte afines y diferentes, como son la fotografía, el vídeo y la performance, vinculándolos sin que sus fronteras o principios estéticos hayan sido respetados con mucho énfasis, ya que actúan o crean un ambiente performático involucrando a los propios protagonistas del contexto.

En su conjunto, las acciones e intervenciones están marcadas por el levantamiento social. Las metáforas que las constituyen, con su habitual sentido evocativo, aparecen investidas de la acción misma, pues los contenidos de sus obras son leídos bajo esas acciones, haciendo brotar las contradicciones y los antagonismos sociales de los que también ellos son protagonistas.

Sin embargo, lo más prominente del proceso de ejecución de las piezas, no es tanto el precedente de investigación sociológica, que generalmente se reduce a establecer los parámetros espaciales y temporales en los que ocurrirá la acción, como las posibilidades que ese proceso le brinda al contexto para que se manifieste. De esta forma, las acciones performáticas emergen en un transcurrir, catequizando los resultados de su labor sin violentar el tempo y el pulso natural de la vida social que les sirve de referente
.
Entre todas las piezas realizadas hasta la fecha se destaca la conocida como “Reporte de ilusiones” (2003-2004). La misma comenzó proponiéndole a los vecinos que viven cercanos al Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, en La Habana Vieja (Centro en el que posteriormente se expusieron los procesos de trabajo del semestre de la Cátedra) “…un servicio de fotografías a domicilio, que podían modificar según sus deseos…introduciendo miembros de la familia que por cualquier razón no se encuentran ahora entre ellos: misión, exilio, fallecimiento o parientes que se hayan disgustado y que quieran reconciliar... Se viabilizaba hacer transformaciones físicas del lugar fotografiado, introducir personajes públicos, artistas, políticos, pensadores, etc.” (8)

Como en otras de sus propuestas, esta obra se fue estructurando según se realizaba. Cada paso inicial tejía el siguiente, primero: el intercambio de los artistas con los vecinos –saber quiénes querían ser fotografiados, conocer sus demandas y tomar las fotos–. Un segundo momento se centraba en trabajarlas digitalmente, manipulándolas para conseguir cumplimentar los deseos solicitados, y concluir en la exposición con un visionaje de los fotografiados, donde aparecían según las modificaciones pedidas por ellos. Por último, imprimirlas, montarlas y que estuvieran listas para su entrega posterior.
A través de esa manipulación se pusieron en acción gestos de encargo que nos recuerdan los procedimientos de los cultos sincréticos, basados en la fe sobre la fuerza de la imagen. Fe y deseo conjuraban pasiones, sueños, pesadillas, temores y ansias ocultas. Como un reflejo anticipador de la realidad, afloraban peticiones muy inciertas. Y quizá su más profundo significado estriba en la constatación del sendero que abren todos ellas, como testimonio y memoria de lo que somos: ¿Por qué camino puede conocerse mejor a un hombre que por el de sus sueños?
–Rafaela sueña con tener una casa en el campo, –Pavel desea que el fondo de su fotografía sea la ciudad de Nueva York, –Ramón Lorenzo añora ser un yogui hindú, –Ricardo anhela tener un jeep “Toyota” y –Wada, una medalla deportiva. –Marco, que vive en un edificio de estilo ecléctico de principios del siglo XX, lo imagina reparado. Eran peticiones, en su gran mayoría, de difícil cumplimiento porque sólo tenían espacio entre la utopía y la ilusión.
Hubo un conjunto que fueron mantenidas en el anonimato, tal como solicitaron los usuarios, y expresan Luis o Miguel, éstas fueron algunas de las experiencias más intensas que tuvieron durante la elaboración de la obra.

La memoria de lo realizado se recogió en un CD, donde aparecen las fotos, con un texto al pie que explica brevemente el deseo, mostrando la foto inicial tomada por los artistas en el instante y lugar donde conocieron sobre este, y la final con su cumplimiento, para que se entienda el sentido que une ambos instantes. Entre imagen y texto el vínculo intertextual es aparentemente débil y se orquesta por diferentes caminos: en unos, las relaciones de imagen y palabras son tautológicas, éstas no aportan contenido a las obras, ellas solo enlazan el estado inicial vinculado al deseo y su plasmación; en otros, la breve explicación que nos ofrecen los artistas al pie de cada foto esclarece su contenido.

El acto creativo se cerró en el momento de entrega de alrededor de 100 fotos a sus propietarios, únicas impresiones realizadas, montadas en cuadros con cristal siguiendo sus gustos. Como señala Luis: “Ese instante de condensación del acontecimiento de registro de subconsciente colectivo, es a la vez, la zona espacial y temporal de transferencia de subjetividades e imaginarios latentes. Reunidos todos en un espacio de La Habana Vieja mostraron y se mostraron, con sus sueños y deseos a la mano. El simple hecho cotidiano de mostrar un retrato fotográfico, al multiplicarse y aglutinarse a través de la ilusión colectiva de exponerse y abandonar la condición de irrepresentado tornándose visible, desplegaba un acto de intensidad dramática, un clímax que se alcanzaba por las decenas de personas involucradas en esta pieza. Como una coreografía de intenciones, sólo asesorada por nosotros”. (9)

En este tipo de proyecto, típico de una forma de inserción social del arte, el concepto de obra artística se escapa a la comprensión que históricamente ha identificado sus cualidades, ya que sus creadores se mueven en el campo ampliado de ellas, campo que permite entenderla como el resultado de desdoblajes de la realidad sin alteraciones metafóricas, sin alegorías que la justifiquen, pues significa escuetamente la conjugación de imagen fotográfica con las palabras que la acompañan, para que el espectador pueda hilvanar el sentido de los deseos y construir el mundo de intereses de un imaginario.

En creaciones de este tipo la perspectiva crítica, tan elogiada en la tradición del nuevo arte cubano, se ventila por medio de su carácter testimonial. Dada la falta de sucesos documentados que reflejan la conciencia cotidiana sin las presiones institucionales, las acciones de Luis o Miguel nos acercan a ese espectro de la mirada que emana de la vida diaria, y que enjuicia con una fuerte carga de humor y sabiduría popular los acontecimientos sociales de todo tipo.
Al igual que Luis y Miguel, compartieron la experiencia de la Cátedra en su primera jornada dos estudiantes muy valiosos, por la experiencia personal que aportaron y la calidad de sus propuestas: La Vaughn Belle de Islas Vírgenes y Andrés Matute de Colombia.

En la exposición antes mencionada “Centrífuga” La Vaughn presentó la obra “Se permuta” (2004) que tomaba como referente la forma en la que se designan las gestiones para el cambio de vivienda. La artista visitó previamente a vecinos cercanos al lugar de la exposición, proponiéndoles un cambio de objetos que ya no les eran necesarios, por otros que les podían interesar. El día de la inauguración en las paredes de la galería se apreciaba información de cada oferta con fotos de las personas y los objetos que se querían permutar. Esta performance convirtió dicho espacio en una pequeña feria, en la que entre otros, Jenny quería permutar dos blusas y 2 sayas por cosméticos, pinta labios o pintura de uñas, Vladimir proponía un ventilador de techo y un cuadro estando dispuesto a oír cualquier oferta interesante.

La galería cobró la animación de un comercio, con el bullicioso entusiasmo de un público que no está acostumbrado a que este trueque, generalmente privado, se convirtiera en un acto social. Este espacio adquiría así otro carácter y la artista lograba que el contexto social resolviera algunas de sus necesidades cotidianas. En las bases estéticas de esta obra es el ingenio del creador, como vimos en la obra de Luis o Miguel, el que transformaba una posible demanda o una necesidad social, en el presupuesto creativo que arma una pieza de valor conceptual. La artista es como una intermediaria, una gestora del acto social, que logra con su intervención que éste acceda al mundo del arte.
De las obras realizadas por Matute, en estos años, se puede destacar “Máquina” (2005). En ella se describe a través de un vídeo el recorrido hecho por el artista en un taxi colectivo (10) entre dos municipios de Ciudad de La Habana distantes entre sí: Playa y La Habana Vieja. Desde la ventanilla del taxi va captando con la cámara de video el ambiente urbano de transeúntes que se detienen o caminan, de las calles, los edificios y los parques. Como este viaje se realiza por zonas muy conocidas de la ciudad, al observar las imágenes nos puede parecer que estamos frente a descripciones reiteradas de muy diversas formas, sin embargo, el hecho de poder acercarnos a su cadencia y su ritmo interno la presenta de otra manera, como si emergiera una y otra vez.

Hay ocasiones que las personas que caminan por las calles y aceras parecen hacerlo en cámara lenta, y en el desplazamiento se captan los rostros llenos de matices, gestos imperceptibles, diálogos que no se escuchan. Pero lo más impactante no es solo la belleza de la ciudad que descansa en medida considerable en la diversidad de sus estilos arquitectónicos, sino ver cómo esta cambia de un municipio a otro, y sobre todo el deterioro que se aprecia según te acercas al final del viaje, y cómo a su vez, la población que la habita se vuelve más humilde y sencilla, según arribamos al final del recorrido.
Al unir un sonido irregular en forma de letanía que funciona como fondo de las imágenes, Matute logra condensar una intensa emoción: la ciudad parece latir, dejándose complaciente atravesar por nuestra mirada, dándonos la impresión de que su fuerza radica, a pesar de todo, en mantenerse y seguir siendo lo que es.
Muy cercana a estas perspectivas de arte de corte social se encuentra la obra de Adrián Melis, cuya singularidad consiste en provocar necesidades que satisfacen necesidades reales. Él construye su proceso artístico movilizando el comportamiento social, insertándose en la vida social por medio de un gesto que lo convierte en un mediador de ese comportamiento y de su forma de manifestarse.

La pieza “Vigilia” (2005) radica en la compra clandestina de tablones de madera a los vigilantes nocturnos de unas carpinterías estatales. Con ellos el artista construye una caseta que le servirá para cobijarse al propio vigilante en sus horas de trabajo. Él nos comenta sobre el propósito de la obra lo siguiente: “La posta estará situada en una zona favorable para el control de la actividad, de naturaleza similar al gesto que la creó, pudiendo ser empleada por el custodio”. (11)

En el vídeo que recoge todo el proceso, aparecen imágenes de la carpintería, momentos en los que se tramitaba la compra, cómo se transportaban los tablones y a Melis construyendo la caseta. Cubrir las necesidades de una demanda social es el sentido aparente de la obra, pero este acto es solo una justificación para evidenciar las irregularidades laborales que la propia existencia social provoca.

Otro de sus osados intentos se encuentra en la pieza en vídeo “Aquí todo el mundo me cuida” (2006). La misma consiste en la entrevista al director de un centro de trabajo sobre su forma de dirigir. El artista conoce que este director presenta trastornos de personalidad, que los trabajadores aprovechan para realizar actividades ilícitas utilizando recursos del propio centro, pero a su vez, esos trastornos le permiten a él establecer una forma de dirección que simula no estar al tanto de esas actividades, siendo en realidad una especie de acuerdo tácito entre unos y otros.
La obra no es otra cosa que el despliegue visual de esta circunstancia: la cámara se mueve cerca de la mesa, la silla y a veces en picada puede verse el rostro del entrevistado, haciendo apenas perceptible su imagen. La fotografía utilizada no respeta ángulos, no tiene pretensiones estéticas, por el contrario, el hecho de no acatar las normas tradicionales del encuadre fotográfico ayuda al artista a que se comprenda que no hay un interés en dar a conocer su físico.

Una parte de la conversación transcurre de la forma siguiente
Entrevistado-Ven acá chico ¿Quién dice que yo tengo problemas psiquiátricos?
Entrevistador-No compadre, yo sé que usted no está enfermo, ¿Me puedo sentar aquí? ¿Cómo dirige su trabajo?
Entrevistado-Aquí todo el mundo me quiere, me atienden, me sobrellevan, y paso los momentos de mi ansiedad aquí en la oficina.
Entrevistador-¿Y cómo lo ayudan? ¿No lo echan pa' lante?
Entrevistado-No me chivatean, me ayudan, porque me necesitan en el puesto, al ver la forma que yo actúo, como los trato… son recíprocos conmigo…Un cambio de administración, un cambio de dirección, no les conviene.
Entrevistador- ¿Usted es la persona ideal?
Entrevistado-Exactamente, yo soy lo ideal para este puesto de trabajo… a todos los tranquilizo…

Generalmente, las obras terminan de forma tan directa como comenzaron, la narración recoge las circunstancias tal cual se presenta. Ellas son un documento sin pretensiones estéticas, la relación inmediata con el suceso, la fuerte carga emocional que las caracteriza, es el camino expresivo a través del cual Adrián desdobla los acontecimientos accionando sus mecanismos de comportamiento.

Otra de los miembros del grupo, Grethell Rasúa sustenta sus propuestas en procesos que parten de demandas sociales, pero por un camino diferente al de Adrián Melis. En la composición de sus obras ella relaciona varios elementos: toma en cuenta determinadas necesidades sociales como punto de referencia, su ingenio y destreza para convertirla en un resultado estético, la forma en la que se articulan esas necesidades con la participación física del cliente, el precio que se debe pagar para que sea adquirido el producto, y una filmación que sintetiza los pasos de realización de la obra.

Este proceso Grethell lo fundamenta de la forma siguiente: “Las normas suponen dejar bien claros los límites de lo que deberían considerar que está bien o mal, de lo lindo o lo feo. Me interesa generar cuestionamientos acerca de estos puntos preestablecidos y marcadamente definidos. Por ello, propongo piezas en función de complacer el gusto popular. Realizo objetos y/o acciones que buscan expandirse entre la cotidianidad de las personas, conviviendo con esa dualidad de ser bellos y despreciables. Estos son destinados a suplir sus necesidades y peticiones con sus propios desechos físicos y mentales...”. (12)

A través de la pieza “Con todo el gusto del mundo” (con la que se graduó en la academia de San Alejandro en el 2003) ella inició un camino que se ha ido convirtiendo en una de las concepciones de inserción social del arte más atractivas realizadas alrededor de la Cátedra. Su acción artística conjuga cierta maestría artesanal con el cumplimiento de las necesidades de los demandantes, ajustándose a sus deseos estéticos. Confecciona anillos, aretes, envolturas y platos con la peculiaridad de que en dicha confección intervienen secreciones, vellos, caspa, o verrugas de la persona que hizo el encargo. En un caso, los anillos de oro para la boda fueron fabricados: el del novio con sangre de la novia y el de ella con sangre del novio. Algunos de los accesorios que acompañaron el acto de la boda, como envolturas o tarjetas de felicitaciones, fueron estampadas con el mismo desecho utilizado en el diseñado del objeto, y así se repite este gesto en otras acciones, usando semen o secreciones, o con platos elaborados con resina y vómito.
La obra “Con tu propio sabor” (2005-2006) también emplea residuos de cada una de las personas que interviene en el proyecto. Grethell crea un jardín de plantas para condimentar las comidas y de plantas aromáticas, pero en su cultivo van ha participar en forma de abono los excrementos de aquellos que solicitaron los condimentos o las plantas aromáticas. En su fabricación la artista mezcla en macetas individuales esos excrementos con tierra natural a partes iguales, posteriormente la riega con agua, sembrando las posturas o semilla. Todo ello permitirá que ellas crezcan en condiciones extraordinarias, dada la riqueza mineral del abono que actúo en su germinación; algunas, una vez cultivadas, se secan y muelen envasándole más tarde en un frasco en forma de polvo.
El último acto de este proceso consiste en la entrega del producto a la persona que contribuyó con el abono y el pago que debe darse por ello. El proceso productivo concluye así de una forma peculiar, pues dicho producto del que forma parte la materia prima donada, vuelve al donante para darle sabor a sus comidas.

En su conjunto, la creación de esta artista se distingue por la ingeniosa selección de los elementos que intervienen en la preparación del contenido de sus obras y la forma singular de supeditar el campo de la artesanía al del arte, haciendo coincidir el gesto artístico que vitaliza e incita el sistema de apreciación y valoración social, con un enfoque particular sobre la inserción social del arte, ya que, tomando en cuenta la vida material cotidiana, potencia artefactos de esa vida dándole una bella solución a sus apariencias que estarán cerca de los gustos de quienes las van a utilizar.
Su postura frente al hecho artístico, le brinda la posibilidad de transitar hacia resultados de demandas sociales que buscan ir más allá de los conceptos tradicionales de lo bello y lo feo, lo repulsivo o lo atrayente. Grethell ha logrado remover los juicios valorativos cotidianos de los sujeto involucrados en el proyecto, a través de piezas en las que están presentes sus propias sustancias corporales.

Una variante de estos posicionamientos la encontramos en el dúo formado por Celia González y Junior Aguiar. Próximos al camino de Melis y de Grethell conjugan la satisfacción de una necesidad social con el montaje de circunstancias seudo reales, que en su estado natural son underground. La demanda existe y la cumplimentan asumiendo aquellos roles a través de los cuales ésta se puede consumar.

A través de la obra “Contraseña VHS” (2006) el dúo reproduce las vivencias de los ciudadanos que tienen bancos clandestinos de alquiler de películas. Los artistas las graban y las distribuyen a través de un jubilado, que gana un por ciento de lo que se cobra por el alquiler de las mismas. Además de ser esta pieza la memoria de una actividad ilícita muy recurrida en Cuba, nos enteramos de la experiencia laboral pasada del distribuidor, la que se contrapone a su forma de ganarse la vida en el presente, pues él era miembro de los órganos de seguridad del estado. Son dos actividades ocultas que el gesto de los artistas emparientan, como si fuese posible un diálogo o una igualdad entre ellas.

La última obra realizada por Celia y Junior también se adentra en un riesgoso camino. Bajo el título “Extensión JCCE” (2007) se asocian al comercio ilegítimo de piezas para ordenadores. Sobre esto nos dicen: “64 computadoras virtuales, ensambladas con las ofertas de la lista de correos PCCUBA, han sido enviadas desde mayo del 2006 hasta la mañana de hoy (9 de febrero del 2007) a 5 de los JOVENCLUB de computación con acceso a Internet en Ciudad de La Habana a través del correo electrónico”. (13)

Ellos virtualmente intentan cubrir una demanda con un servicio, se ofrecen como intermediarios del comercio real, con un acto irreal, la obra existe en los actos de compraventa, convirtiendo la metáfora de un intercambio virtual en condiciones que interactúan con las ya existentes. “… No hay mejor camuflaje que la invisibilidad. Lo que a su cuenta electrónica llega en una computadora en potencia. Detallada en cada uno de sus componentes, con sus precios respectivos y la localización del vendedor. Pero además actualizada, de manera que si en lugar de ayer se decidió hoy pueda saber si lo que le interesó está disponible”. (15)
Es una verdadera manipulación del ingenio, que revuelve una realidad sobre una ficción haciéndolas a ambas igualmente creíbles.

Javier Castro, como el resto de sus compañeros, centra su poética en un conjunto de trabajos de contenido social. Sin embargo, la vertiente antropológica, el arte etnológico que identifica gran parte de las inclinaciones creativas de sus colegas, en las piezas de este artista presenta otro matiz. Él se aproxima al contexto donde vive, La Habana Vieja, registrando los comportamientos, las actitudes o los gestos de sus habitantes y las formas a través de las cuales ellos resuelven su vida. Su procedimiento artístico consiste en mostrarnos ese mundo semi-marginal violentando su estado natural, para que comprendamos en una escueta narración, que no es tan simple la subsistencia.

En la obra “Yo no le tengo miedo a la eternidad” (2006) hace posar ante la cámara a diferentes personajes de ese contexto. A pesar de lo estático de las poses, como la imagen se prolonga a través del vídeo, hay movimientos imperceptibles que le aportan a la visión del espectador un resultado poco habitual, se comprende que no se está frente al hecho fotográfico consumado, sino a su simulacro, ya que el retrato se desplaza entre la consabida postura tradicional y su presencia frente a la cámara.

De estas fotos, la más impactante es la que nos presenta a un niño sentado en un sillón destartalado, junto a quien suponemos es su abuela. Ellos apenas se mueven mientras reciben el fresco del ventilador, como si este artefacto fuera lo único realmente vivo.
Las obras “Solo para mi” (2006) y “Conciliando un alivio” (2005) son breves ejercicios visuales, que remarcan la poética personal de Javier. En la primera se aprecia un niño que mira el televisor y en ese instante llega otro niño, este le ofrece compartir su galleta y la pica por la mitad, poco después le pide agua y aquel le dice que no hay. El niño se va y entonces el que miraba el televisor sube a la parte superior de la casa y toma agua de un vaso.
La segunda consiste en la oferta que le hace el artista a una madre para pagarle 50 pesos cubanos si le pega en el rostro a su hija. Ella acepta y la imagen que vemos es el instante en que la madre efectúa la acción y entonces la niña le pregunta: “¿Mami por qué?” –mientras su madre se vira hacia el artista y dice: “¡Ay, se me fue la mano!”

Por medio de estos actos, Javier estimula el entorno con incitaciones que lo adosan a las formas diarias de la supervivencia, en ocasiones con un realismo descarnado; interactúa con los sucesos haciendo pequeños giros en su suceder, provocando cambios muy sutiles de los que surge, como él señala, la metáfora de la obra. Esta manera de endosarse al contexto logra una estética muy intensa en sus apariencias, pues la expresividad de los valores formales emerge de lo real, sin artificios, mostrando lo que habitualmente se vive. Por eso la intención artística logra ser tan elocuente y es otra manera de acercar el arte a la vida.

En la creación de Jesús Hernández “Informe de hechos vividos” (2007), el camino del arte social descansa, según lo expresado por él: “en sucesos que tomo ya manipulados por la propia vida cotidiana, la forma misma en que circula “la bola” o rumor, que es el suceso que realmente capturo, rearmando lo que él trae como información, dándole un cuerpo reporteril”. (15)

Con esta pieza en vídeo Jesús se convierte en un periodista que desde la estética del Noticiero Nacional de la T.V. y partiendo del rumor, nos informa de acontecimientos que supuestamente sucedieron y fueron enriquecidos por la imaginación popular a través de él. Esta es una de las prácticas culturales más activas de la cultura oral en Cuba, ya que cumple un papel muy destacado a la hora de suplir informaciones que no brindan los medios de comunicación, y que al moverse por el canal de lo oral se cargan de metáforas que amplían el contenido del acontecimiento mismo.

El Noticiero oficial y el realizado por el artista comparten una misma estética que ayuda a que el espectador se convenza de la veracidad sobre lo que se está trasmitiendo: noticias como las de un delincuente que ataca a sus víctimas cortándoles el rostro, o una nueva forma de transporte público con un precio más alto del establecido. Jesús afirma: “he creado una realidad informativa con un carácter oficial, tomando la otra realidad informativa para nada oficial, pero que por ello no deja de ser realidad”. (16)

El contenido de la pieza es diferido y su metáfora no se centra en lo que muestran las imágenes, sino en la posibilidad de ofrecer una narración con aspectos de realidad. Desde esta perspectiva la obra representa la vida social con los mismos valores que la sostienen, no hay demanda previa, ni encargos, más que lo establecido por el acto de comunicación televisiva.

A diferencia de las obras ya comentadas, la de Susana Pilar Delahante se caracteriza por un uso de las habilidades expresivas que brinda la fotografía. Mientras sus colegas activan los procesos sociales o simplemente estimulan comportamientos, costumbres o creencias y las convierten en el sentido principal de las piezas, esta artista utiliza el género fotográfico para tratar el tema de la violencia física referida a violaciones o mutilaciones. En su serie “Pase, acceso ilimitado” (2003) aparecen fotos tomadas en la morgue a mujeres fallecidas por esos motivos. Ella las manipula creando imágenes mixtas en las que se mezcla su propia figura con las de esas personas, haciendo que sus apariencias se difuminen. Así se hace difícil distinguir entre ficción y realidad, comprender dónde empieza el cuerpo y el rostro de la artista y dónde el de la persona asesinada.
Susana nos dice refiriéndose a esta obra: “Los montajes de estas víctimas y mi cuerpo me hacen ver a la fotografía como espacio en el cual se unen dos estados: la Vida y la Muerte. La veo como un sitio en el cual puedo cohabitar con estos cuerpos, espacio en el cual a veces mi cuerpo se evidencia menos y estas víctimas regresan un poco a la vida…”. (17)

Su última pieza “Inseminación artificial” (2006-2007) penetra con más profundidad en ese dilema sin que sea necesario un tratamiento con la metáfora visual. La artista señala: “La obra comenzó y acabó en la propia acción de someterme a una Inseminación Heteróloga, empleando para esto a un donante anónimo, al cual se le extrajeron sus espermatozoides tras haber muerto y haberse declarado la muerte biológica e irreversible de su organismo… La acción fue un intento de unir dos organismos en fases de existencia diferentes: uno vivo y uno muerto, precisamente para evidenciar el desdibujo que existe en los límites que nosotros establecemos entre ambos estados… Uno de los dos organismos que conforman la acción a pesar de ser visto como muerto en su totalidad, quedan en él elementos que en sí mismo, generan una contradicción y una ambigüedad sobre el estado de esa persona, cuando vemos que es posible inseminar a otro organismo vivo y ser exitoso el resultado… La disyuntiva e interrogante que hace ya un tiempo he venido tratando de solucionar en relación a cómo unir ambos estados, me ha dado una respuesta en esta obra”. (18)

Este experimento es un hecho consumado que le confiere a la propuesta un no habitual vínculo entre esa tradición de intervenir la vida, y la posibilidad de mostrarla. Él se sustenta en una acción real: la prueba de inseminación ha sido positiva. Y como manifiesta Susana, el resultado sale del ámbito de la obra demostrándonos que la línea que relaciona la vida con la muerte, en muchas ocasiones, es casi imperceptible. Más que una puesta en escena de valores estéticos, es una preocupación ética la que se plantea, desde uno de los problemas humanos más complejos e inquietantes: ¿Dónde empieza y dónde se termina la existencia?

Glauber Ballestero se enfila por un camino más conceptual que no acciona directamente sobre el comportamiento y los procesos sociales, sino sobre su contenido. Este artista se desplaza entre la instalación y el vídeo, géneros que en diversas ocasiones relaciona. La pieza “Ilusión” (2006) consiste en la proyección “…de un vídeo que muestra la bandera cubana ondeando y suspendida en el vacío. El mismo se estará proyectando en la pared y a la vez, por su ubicación o disposición, estará coincidiendo visualmente con un asta vacía real, dando la sensación de que la bandera ondea en este”. (19) El juego visual de la proyección en pared, el asta sin bandera y la perspectiva en la que ambos coinciden, le aporta diferentes lecturas a uno de los símbolos patrios más recurridos en el contexto del arte cubano, pues mucho se ha discutido, entre otras cosas, sobre cómo ellos se vacían de sentido al ser tan reiterada su presencia en el imaginario cotidiano.

Es conveniente también comentar la pieza “Cuando no estés” (2005) Ella consiste en un conjunto de postales con vistas de espacios urbanos, en los que originariamente aparecía el memorial José Martí, situado en la Ciudad de La Habana. (20) Al manipularlas el artista elimina dicho monumento que es un símbolo muy fuerte de la historia de la Revolución, remitiendo al espectador hacia la posibilidad de su ausencia como si con ello se pronosticara sobre el futuro cubano.

Estas y otras obras, integran el conjunto de lo producido por Glauber en los últimos años, abriendo otra vertiente en las inclinaciones estéticas de la Cátedra, ya que sus preocupaciones neoconceptuales y la forma de construirlas, implican una apropiación del contenido visual de la realidad social cubana, simulando situaciones que cambian, si cambian sus apariencias.

La pieza en vídeo de Reynier Leyva Novo “Ascensión” (2006) se acerca a las inquietas confluencias arte-vida, también desde una perspectiva conceptual. En la misma aparece la imagen de una escalera que tiene dos niveles, desde el fondo del primero se aprecia un vitral al que acompaña la escultura de una virgen, como si ella nos indicara el camino de ascenso. El artista la sube lentamente desapareciendo en su parte superior.

Él nos comenta: “Esta obra fue creada bajo condiciones completamente ajenas a las que nos propone nuestro presente inmediato y estuvo inmersa en un proceso que comenzó el día que partimos hacia Oriente y terminó temporalmente cuando arribamos nuevamente a La Ciudad de La Habana. “Ascensión” habla del sentido de este viaje y del sentido de nuestra existencia… La locación en la que se construyó quedaba justo en frente del espacio donde habitábamos en la convivencia, en la iglesia Don Bosco, en Santiago de Cuba. Por esa escalera subían y bajaban continuamente monjes y sacerdotes cumpliendo sus labores cotidianas y nadie se percataba de la dirección de su recorrido y de la imagen que los observaba implacablemente. De esta simple observación nace “Ascensión”. (21)

En el transcurso de estos últimos 6 años Novo ha realizado diferentes viajes que para él constituyen momentos de creación y retiro. De ellos han nacido sus acciones, cuyo principal propósito consiste en espiritualizar el entorno natural, dejando fluir la metáfora de las imágenes. Puede ser el espacio de una iglesia, o la grabación de sonidos de una cascada, ya que no se trata de “una mera traslación en el espacio, sino una búsqueda y movimiento interior”. (22)

Mientras que en Reynier prevalece la sensación visual y la proyección espiritual, Ana Olema Hernández concibe una obra en forma de programa de orientación vocacional. Bajo el título “Programa de orientación profesional: Para un futuro de éxito en Cuba” (2007) la artista emprende un proyecto que agrupa a un conjunto de especialistas de diferentes ramas: psicólogos, sociólogos y economistas, para que a partir de un estudio e intercambio previo, estimulen la orientación vocacional de un joven en la elección de su carrera, trazando con dicho programa, una estrategia para esa elección.

A través de una investigación el psicólogo determinará el área en la que el estudiante tiene más capacidades, el sociólogo hará un pronóstico del tipo de trabajo social que más posibilidades le presentará, el más meritorio en el plano social, y el economista tendrá en cuenta las 5 oportunidades de trabajo que se le ofertan al graduado universitario cuando termina sus estudios, orientándolo sobre cuál será el área mejor remunerada. Todo ello debe concluir con la elaboración de un informe final, como Programa de ayuda y una “Rueda de prensa” concebida para promover futuros exitosos en la elección profesional.
La función de la obra consiste en garantizar el éxito laboral del estudiante que está siendo objeto de investigación. El proceso se prolongará durante todo este año y el 2008, en el que tendrá en su poder las recomendaciones para la elección de su carrera, llenando su boleta para solicitar un trabajo, según lo que dictamine el programa.

Ana Olema explica: “Utilizo el medio científico para evitar el espacio de dudas y me apropio de su lenguaje para hablarle al arte… Las predicciones se han valorado para un período de 5 años…de manera tal que al terminar sus estudios, todo esté en condiciones para vivir el éxito en el país…Un gesto absurdo que roza con la demencia si pensamos en el momento histórico en que vivimos…creo que esta obra es totalmente temporal…El proyecto va a ser aplicado, pero constituye una microproyección de un modo de pensamiento en el país”. (23)

¿Cuánta valiosa información brotará de este programa? ¿Hacia dónde se encaminarán sus resultados? A través de esta obra en proceso, ella arribará a conclusiones más cercanas al conocimiento de un hecho social que a un hecho específicamente estético. A semejanza de otras piezas, el campo ampliado del arte le permitirá esta licencia, y la artista se comportará entonces como una mediadora que construye un artefacto o una “pincha” (24) en forma de un documento de contenido sociológico.

Los resultados
En su conjunto, el proceso creativo de la Cátedra se desliza entre los presupuestos del giro etnológico, en forma de happening, performance, instalaciones o acciones sociales de diverso tipo, intercambiándose las posturas entre un artista que toma los referentes sociales como inspiración de sus obras, con aquel que se pierde tras la estimulación social, teniendo en cuenta las tramas propias del discurso del arte y las complejidades analíticas que sostienen los procedimiento constructivo intertextuales de algunas obras.
Es muy alentador descubrir en estos jóvenes creadores, las vías por las que se perfilan sus trabajos desde ciertas constantes ideo-estéticas. Meditar sobre este suceder implica también conocer los vínculos y cercanías con el discurso internacional del arte, no solo de los dos grandes maestros que han marcado históricamente el arte cubano: Joseph Beuys y Hans Haccke, sino también, algunos más cercanos temporalmente como Andrés Serrano o la propia Tania Bruguera. A esta creadora se debe la proyección que ha ido tomando el proyecto, la importancia del arte de acción, del arte como proceso, volcado en las búsquedas de conductas que toman las apariencias de un artista como productor de significado cultural.

Como ella afirma: “una de la ideas de la Cátedra, desde el principio, fue crear un vínculo crítico, pero a la vez, cercano a las motivaciones de la generación de los ochenta, como si fuera un proceso de actualización. Precisamente una cosa que a mi me ha influido muchísimo es haber vivido los ochenta no como una producción simbólico-objetual, sino como un espacio de discusión, una circunstancia creada por los artistas en la realidad cotidiana, un gesto cultural, no una simple producción artística”.

Demandas y encargos sociales, demandas que crean otras demandas, seudo realidades, realidades alternas, circunstancias que muestran sin alterar los significados de esa realidad, la evidencia de determinados comportamientos y valores sociales, estrategias neoconceptuales, son algunas de las opciones desplegadas a través de vínculos intertextuales, apropiativos o de simulación social.

Todo ello le ha dado gran lucimiento al hervidero de inquietudes y búsquedas que ha caracterizado la vida del proyecto durante estos 4 años, refrescando desde lo privado la tradición de arte social establecida por nuevo arte cubano, a través de su existencia menos aprehensible: la vida diaria y por vías neoconceptuales que la metaforizan con mucha cautela.

Sin embargo, este tipo de arte tiene algunos inconvenientes, en un sentido, el contenido local de los temas que abordan la mayoría de las piezas, demanda del espectador un conocimiento elemental de esos contenidos, para poder disfrutarlos a plenitud y apreciar su riqueza cultural. En otros casos, las obras marcadas por ese carácter procesal, efímero o desinteresado en los valores estéticos, no están pensadas desde los mecanismos de consumo y distribución, que existen en el mundo del arte actual, y a la larga cada uno de los alumnos que transitan por este proyecto, tendrán que decidir sobre ambos factores y sobre qué actitud tomar acerca de los destinos, los objetivos y las formas de presentar su creación.

En el presente, el espacio creativo en el que se desenvuelven los estudiantes de este proyecto los libera de tales presunciones. Las “pinchas” por su carácter experimental tienen permitidas muchas licencias, y a partir de las mismas considerar aquellos presupuestos conceptuales y las líneas creativas que las fundamentan. Estos son elementos que el aprendizaje debe poner en un primer plano en relación con los propósitos artísticos de sus miembros. A su vez, un campo de trabajo tan delicado está muy próximo a los valores éticos, sobre los que Kant respondería: “… no hay ninguna cosa o ningún concepto, sea cual fuere, cuya consideración nos permita reconocer e inferir qué es lo que deba hacerse si aquello que se presupone no es un fin y el acto es un medio. Y no debe ser esto, ya que entonces no se trataría de una fórmula de obligatoriedad, sino de una forma de habilidad problemática”. (25)

Como las obras movilizan el tejido social, sus implicaciones éticas son forzosas y será necesario relacionar los supuestos conceptuales y las líneas de creación desplegadas por los artistas, junto a los resultados y las consecuencias que siempre conllevará maniobrar con ese tejido.



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Magaly Espinosa es Licenciada en Pedagogía (Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona) e Historia (Universidad de La Habana, 1974). Doctora en Ciencias Filosóficas, especialista en Estética. Presidenta de la Sección de Teoría y Crítica de la Asociación de Artistas Plásticos de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Curadora de la Muestra de arte cubano para la Feria de Arte de Hamburgo (2001) y de la muestra Andén 16. Heterónimos (Madrid, Barcelona y Quito, 2005-2006). Imparte conferencias sobre Teoría del Arte y Curaduría. Es autora de Indagaciones. El Nuevo Arte Cubano y su Estética (Pinar del Río, 2004) y coeditora, junto con Kevin Power, de la Antología de Textos Críticos: El Nuevo Arte Cubano (Santa Mónica, 2006).

(1) Agradezco en la elaboración de este texto, la ayuda prestada por Tania Bruguera y los miembros actuales de la Cátedra o por aquellos que ya la han cursado. Sus sugerencias han sido muy valiosas, en unas ocasiones en mi comprensión del sentido de las piezas, y en otras, para poder reflexionar de conjunto sobre el proyecto.

(2) Esta idea del espacio de la Cátedra como un escenario que ha devenido de proyecto pedagógico en un activo intercambio de experiencias artísticas, es manejada por algunos de los críticos y teóricos cubanos que se mantienen al tanto del desarrollo del proyecto.

(3) Programa de la Cátedra Arte de Conducta, elaborado por Tania Bruguera. Pág. 3-6.

(4) Machado, Mailyn, “Mirar los 80” Palabras al catálogo de la exposición Ni a favor ni en contra, todo lo CONTRARIO, Facultad de Artes y Letras. Universidad de La Habana, 2007. Pág. 10.

(5) El nuevo arte cubano es un proceso de renovación formal y de contenido que comenzó con la exposición “Volumen I” en 1981, la que marcó la puesta al día de la presencia del lenguaje internacional del arte y de contenidos socioculturales vinculados a la realidad cubana.

(6) Machado, Mailyn, “Mirar los 80” Op. Cit. Pág. 9.

(7) Álvarez, Lupe. “Los hijos del maltrato” Palabras al catálogo de la exposición No valen guayabas verdes. Facultad de Artes Plásticas. ISA. 1994.

(8) Luis o Miguel. Palabras de presentación de la obra “Reporte de ilusiones” 2003-2004.

(9) Luis o Miguel. Reflexiones sobre la obra “Reporte de Ilusiones”.

(10) En la Ciudad de La Habana, existe este tipo de taxi que tiene un precio fijo, no importando la distancia que se recorra, siempre que se encuentre dentro de su ruta.

(11) Melis, Adrián, Palabras de presentación de la obra “Vigilia”, 2005.

(12) Rasúa, Grethell, Palabras de presentación de su obra.

(13) González, Celia y Yunior Aguiar, Palabras de presentación de la obra “Extensión JCCE”, 2007.

(14) Idem.

(15) Hernández, Jesús. Comentario de la obra “Reporte de hechos vividos”.

(16)Ídem.

(17) Delahante, Susana Pilar. Comentario a la obra “Pase, acceso ilimitado”, 2003.

(18) Delahante, Susana Pilar. Comentario a la obra “Inseminación artificial”, 2006-2007.

(19) Ballestero, Glauber. Comentario a la obra “Ilusión”, 2006.

(20) Monumento enclavado en la Plaza de la Revolución, escenario de concentraciones y acontecimientos históricos que han sucedido a lo largo de estos años de Revolución.

(21) Leyva, Novo. Reynier. Comentario a la obra “Ascensión”.

(22) Leyva, Novo. Reynier. Reflexiones sobre su proceso creativo.

(23) Hernández, Ana Olema. Comentarios a la obra “Programa de orientación profesional: Para un futuro de éxito en Cuba”.

(24) En el seno de la Cátedra se ha hecho una costumbre designar las obras de arte como “pincha”, palabra popular con la que se identifica el empleo o la acción de trabajar.

(25) Kant, Emmanuel. “Ensayo sobre la claridad de los principios de la teología natural y de la moral”, citado por E. Cassirer, “Kant. Vida y doctrina”, México-

[texto tomado de la web de Ramona, publicado en el #93]