martes, febrero 09, 2010

Hoy Portafolio de Alejandro Jaime en el CDAPC (7:30 pm en el CCE)


El Centro de Documentación de Arte Peruano Contemporáneo (CDAPC) inicia sus actividades del 2010 con los “Portafolios de Artistas”. Encuentros de rescate histórico y reflexión crítica sobre las artes visuales en el Perú.

Los “PORTAFOLIOS DEL CDAPC” cuentan con la participación de artistas, gestores culturales, curadores, críticos, historiadores del arte y diversos agitadores de la escena artística en el Perú quienes mediante mesas redondas, presentación de proyectos, portafolios y documentales ponen en evidencia el impacto de las artes visuales en el Perú y su dimensión política.

ALEJANDO JAIME
www.alejandrojaime.wordpress.com
Bachiller en Artes Plásticas con mención en Pintura. Viene desarrollando trabajos y proyectos en espacios naturales y periféricos, los cuales utilizan el territorio como soporte físico y también conceptual para plantear diversas reflexiones a través de señalamientos e intervenciones en dichos espacios.

[imagen: Alejandro Jaime, Area, 2008. Exposición: La Construcción del Lugar Común. MAC Museo de Arte Contemporáneo de Lima]

domingo, febrero 07, 2010

THE OXFORD BOOK OF LATIN AMERICAN POETRY


Presentación de la antología

THE OXFORD BOOK OF LATIN AMERICAN POETRY

con la presencia de Cecilia Vicuña y Rodolfo Hinostroza


y el acompañamiento de

Tilsa, Andrea Cabel, Freddy Roncalla, José Miguel Herbozo,
Carlos Estela, Luis Alvarado y Rodrigo Quijano

Miércoles 10 de febrero
8.00pm
Sucre 101 - Barranco
(el difunto espacio La Culpable)


THE OXFORD BOOK OF LATIN AMERICAN POETRY
Oxford University Press, New York, 2009
La primera antología que presenta la gama multilingüe de la poesía latino americana de los últimos 500 años. Incluye lo más relevante de la producción poética en español, portugués y en siete lenguas indígenas, entre ellas el quechua, nahuatl, maya quiché, guaraní y el mapudungun. Presenta 142 poetas de las más variadas tradiciones, incluyendo la poesía oral, visual y en el espacio.
El libro abre con un ejemplo de escritura logográfica maya precolombina, y continúa con la respuesta poética a la conquista europea. Recorre la época colonial, el siglo diecinueve y el siglo veinte.
La antología fue compilada investigando los aportes principales a la creación de una poética y un lenguaje latinoamericano híbrido y mestizo, donde los géneros y las lenguas se combinan de formas únicas, transformando las lenguas originales en nuevas realidades poéticas. La experimentación verbal, el mestizaje y la creación multidimensional de una poesía que sucede en el espacio y el tiempo, a través del sonido y el performance colectivo o indidivual, marcan la diferencia entre la poesía latinoamericana y la producción poética en otros continentes.

La nómina de los poetas incluye tanto los más conocidos, como algunos de nuestros grandes olvidados: desde César Vallejo, Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Gabriela Mistral a Sousândrade, Enriqueta Arvelo Larriva, Gamaliel Churata, la amereida, Simón Rodríguez y Rosa Araneda.

La antología fue presentada en Nueva York con una gran exhibición de la poesía visual y la poesía en el espacio: “Painted Ideas” en la Galería Cecilia de Torres.

ARTE ⇔ ARCHIVOS: AMÉRICA LATINA Y OTRAS GEOGRAFIAS

La historiadora argentina Andrea Giunta me hace llegar la convocatoria del próximo seminario organizado por el Seminario Permanente de Arte Latinoamericano que ella co-dirige desde la University of Texas at Austin, y organizada en colaboración con la Universidad de México y la Universidad de Barcelona.
Una edición anterior co-organizada con TrAIN se presentó en noviembre pasado bajo el título de "Transnational Latin American Art: From 1950 to the Present Day". Andrea envía la convocatoria con una constatación a considerar: que en aquel primer foro en el que participaron 56 jovenes investigadores, entre ellos 25 latinoamericanos, no hubieron investigadores de países como Uruguay, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela, Panamá, Santo Domingo, República Domincana, El Salvador, Nicaragua. Las reflexiones obviamente no se agoten en la mera constatación de la ausencia, y en nuestro caso local ello podría ser tema de un próximo post, de momento cuelgo la convocatoria. Más información sobre el Seminario Permanente de Arte Latinoamericano puede verse aquí.
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ARTE ARCHIVOS: AMERICA LATINA Y OTRAS GEOGRAFIAS

Desde 1920 al presente

2o. Foro Internacional Latinoamericano para Investigadores emergentes

15-17 de octubre de 2010

A realizarse en The University of Texas at Austin

Concebido en colaboración con la Universidad Nacional Autónoma de México

En asociación con la Universidad de Barcelona


Presentación de propuestas: hasta el 8 de marzo de 2010


El uso y funcionamiento de los archivos han sido relevantes para el arte moderno y la modernidad en general. Punto de encuentro entre epistemologías, los archivos son relevantes en la articulación de los discursos y portadores de prácticas de investigación (tanto artísticas como académicas). En torno a ellos se generan ficciones tensadas entre el secreto y la accesibilidad universal. En las últimas décadas ha habido un marcado retorno a las preguntas que involucran a los archivos, particularmente a aquellos que conciernen a América latina. La negligencia y los regímenes autoritarios los han suprimido o destruido: es por ello que la aproximación al problema del archivo no resulta accesoria, sino que es un tema de urgencia política. El foro abordará cómo los archivos han sido construidos en distintos niveles, de lo nacional a lo internacional, del proyecto de investigación a la práctica artística o el uso en el montaje de exhibiciones.

El foro consistirá en una serie de sesiones de trabajo reducidas y paralelas que permitirán la discusión intensa entre los participantes, el debate colectivo y el intercambio.

Los temas propuestos abordan las siguientes áreas de interés:

Epistemología. Definición del archivo. El archivo entre la verdad, el secreto y el fetiche. El archivo como sistema. Ilusiones, mentiras e irrealidades del archivo. ¿Cuándo comienza un archivo?

Materialidad. Posibilidad e imposibilidad del archivo, archivos materiales y archivos efímeros. Problemas de catalogación y conservación. El archivo en la era de internet: accesibilidad y digitalización masiva.

Usos. Límites y accesibilidad. Problemas éticos, prácticos y políticos. ¿Uso de la cultura material o apertura de nuevos mercados?. Saberes públicos y archivos privados.

Exhibir el archivo. De la caja a la vitrina. El archivo como estrategia de colección del museo. Archivos nacionales, archivos regionales, archivos “universales”.

Archivos de artistas. ¿Obra o documento? Archivos vivos y archivos muertos.

Mapas y geografías. El archivo como sistema y las redes de archivos. Geografías del archivo de arte latino / latinoamericano, localizaciones y nexos transnacionales.

Invitamos a presentar propuestas a:

- Estudiantes de doctorado

- Graduados que recibieron su doctorado en los últimos tres años (aproximadamente)

- Investigadores emergentes independientes con una experiencia equivalente

Fecha límite para la presentación de resúmenes: 8 de marzo de 2010

Intrucciones para la presentación: enviar un resumen de 250 palabras y un breve CV por e-mail a forum.austin.2010@gmail.com. La propuesta se considerará presentada cuando el autor reciba una confirmación del envío por correo electrónico.

Ponencia final / presentación: La ponencia debe tener una extensión máxima de diez páginas a espacio doble. La fecha límite de presentación es el 1ero. de agosto de 2010. Las presentaciones durante la conferencia tendrán como propósito generar el debate. Cada presentación se realizará en un máximo de 15 minutos y no consistirá en la lectura de la ponencia sino en la presentación del tema, las hipótesis y el material visual. Cada participante podrá contribuir a la discussion del tema general del panel.

Idioma: Si bien se recomienda la presentación de la ponencia en inglés, se aceptarán las presentaciones en español y portugués. El abstract debe presentarse en inglés, indicando en qué idioma se realizará la ponencia.

Becas de viaje: Existe un número limitado de becas de viaje y alojamiento destinadas a los estudiantes de universidades de América latina. Para aplicar a las mismas se solicita adjuntar un presupuesto.

*El Seminario Permanente en Arte Latinoamericano (sección del CLAVIS –Center for Latin American Visual Studies) es una iniciativa organizada por los profesores Andrea Giunta y Roberto Tejada desde su arribo a la Universidad de Texas en Septiembre de 2008, con el apoyo del Departament of Art and Art History y el College of Fine Arts. Focalizado en el arte latinoamericano y latino en los Estados Unidos, el Seminario Permanente es un espacio de investigación continua dedicado a la producción de conocimiento, que incluye estudiantes graduados, artistas, historiadores del arte y críticos de la Universidad de Texas y de América Latina.

Co-Directores

Professor Andrea Giunta, The University of Texas at Austin: agiunta@mail.utexas.edu

Professor Roberto Tejada, The University of Texas at Austin: tejada@mail.utexas.edu

Estudiantes graduados:

Doctorado: Alexis Salas, Luis Adrián Santiago Vargas, Mike Wellen, Abigail Winograd

Maestría: Amethyst Beaver, Doris María-Reina Bravo, Nisa Mason, Maritere Rodríguez, Paula Bossa

*El Programa de Posgrado en Historia del Arte de la Universidad Nacional Autónoma de México está dedicado a los estudios sobre arte, especialmente mexicano y latinoamericano. Su objetivo es formar estudiantes que puedan incorporarse a la investigación, la docencia, la crítica, la curaduría así como otras formas de gestión, conservación y defensa del patrimonio artístico.

Dr. Renato González Mello, Coordinador: mello@servidor.unam.mx

Estudiantes graduados: Gabriela Piñero, Daniel Montero, Adriana Raggi, Natalia de la Rosa, Ruth Estévez

Las ponencias presentadas serán publicadas en el sitio on line de Foro en el otoño de 2011.

Premio ALBA de crítica y teoría de arte

El Fondo Cultural del ALBA y el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam de La Habana convocan, por primera vez, al Premio Alba de Crítica y Teoría del Arte, con el fin de incentivar el pensamiento en torno a diversos aspectos de las artes visuales en América Latina y el Caribe.

BASES

  • Se concursará con una investigación inédita que discurse sobre los procesos del arte actual en América Latina y el Caribe. Los aspirantes deben ser oriundos de esta zona geográfica aunque no residan en el país natal.
  • Las investigaciones serán evaluadas en función de su carácter crítico o ensayístico y su relación con las diferentes problemáticas de las artes visuales en America Latina y el Caribe, así como sobre la manera en que aborden las nuevas configuraciones geopolíticas y los procesos interculturales en la región. De igual modo, interesa destacar los escenarios que plantea la mundialización frente a la construcción de nuevas identidades.
  • Los textos presentados no pueden haber sido premiados con anterioridad en concursos nacionales o internacionales.
  • Se seleccionará un jurado internacional de académicos, críticos y expertos de arte que evaluarán y premiarán los proyectos presentados.
  • Se presentarán cinco copias del trabajo.
  • Las investigaciones deben contar entre 200 y 250 cuartillas. (Fuente Courier New a 12 puntos, con interlineado 1.5; aproximadamente 30 líneas de 60 golpes de máquina por cuartilla, en formato de documento Microsoft Word).
  • Los proyectos se enviarán acompañados de una ficha biográfica del autor no mayor de una página.
  • La fecha límite de presentación de los trabajos es el 30 de mayo de 2010.
  • El Gran Premio consistirá en 10 000 USD y la publicación del texto. El jurado podrá estimar también la entrega de menciones, sin sobrepasar la cantidad de tres, que comprenderían un monto en metálico de 3 000 USD a la primera mención y de 1 500 USD a las dos restantes.
  • El fallo del jurado será inapelable.

Los trabajos pueden ser enviados por correo ordinario a: premioalba@wlam.cult.cu

PREMIO ALBA DE CRÍTICA Y TEORÍA DEL ARTE 2010

Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam

San Ignacio 22, esquina a Empedrado.

Plaza de la Catedral. La Habana Vieja.

Ciudad de La Habana. CP 10100. Cuba

Y a la dirección electrónica:

premioalba@wlam.cult.cu

Teléfonos de contacto:

+53 7 864 62 84

+53 7 864 62 83

+53 7 864 62 82

Fax:

+53 7 866 8477

jueves, febrero 04, 2010

Portafolio relámpago! Basurama en Sucre 101 (Ex La Culpable)

(antes de ir al Túpac Tono los previos son con los amigos de Basurama en la exculpable!!)


Directamente desde Madrid y luego de la exitosa intervención “Tren Fantasma” en las ruinas del tren eléctrico de la Av.Aviación, el colectivo Basurama presentará su su portafolio y sus experiencias de trabajo en espacios públicos, para discutir y debatir sobre las ciudades y sus procesos y sobre todo encontrarse con todos en el cálido y conocido y ya difunto espacio de Sucre 101, Barranco (margen derecha del Puente de los Suspiros).

Hora: de 8 a 10 pm

Cerveza helada a discreción!

-Este portafolios se presenta calentando el ambiente para la exposición que realizará Basurama este viernes 5 en el CC de España.-


Nacido en la Escuela de Arquitectura de Madrid, Basurama es un colectivo dedicado a la investigación y a la gestión cultural desde 2001, centrando su área de estudio y actuación en los procesos productivos, la generación de desechos que éstos implican y las posibilidades creativas que suscita esta coyuntura contemporánea. Pretende estudiar fenómenos inherentes a la producción masiva de basura real y virtual en la sociedad de consumo aportando nuevas visiones que actúen como generadores de pensamiento y actitud. Detecta resquicios dentro de estos procesos de generación y consumo que no sólo plantean interrogantes sobre nuestra forma de explotar los recursos, sino también sobre nuestra forma de pensar, de trabajar, de percibir la realidad.

Basurama se ha propuesto encontrar los residuos allí donde no sería tan obvio hallarlos y estudiar la basura en todos sus formatos.

Se convertido en un evento pluridisciplinar en el que se desarrollan simultáneamente actividades dispares pero con un enfoque común. Tienen cabida todo tipo de talleres, ponencias, conciertos, proyecciones, concursos y edición de publicaciones. También se pretende establecer una plataforma para que entren en contacto y trabajen juntos personajes del entramado social que ocupan lugares muy diferentes y sin embargo no muy alejados. Se han realizado actividades en Bruselas, San Sebastián, Sao Paulo, Linz, Caracas, Palma de Mallorca, Valdemoro, México DF, Santo Domingo, Buenos Aires, Lima y tiene su base en Madrid.

martes, febrero 02, 2010

Artes Visuales en Venezuela 1998-2008 - Félix Suazo

Concepción: Jesús Fuenmayor / Félix Suazo
Edición de imágenes: Jesús Fuenmayor
Redacción: Félix Suazo



Balance: un relato incompleto


Ante la necesidad de plantearse un balance de la cultura artística venezolana en el lapso comprendido entre 1998 y 2008, pareciera obligado mencionar los avatares de la sociedad y la política nacional durante este período, toda vez que los mismos se presentan como marco general. Sin embargo, una cosa es el condicionamiento contextual al que obedece toda propuesta artística y otra la relativa independencia con la cual se desenvuelven los procesos creativos, en tanto que fenómenos marcados por cierta especificidad discursiva. Indudablemente, el ascenso de Hugo Chávez a la presidencia de la república en 1998, la adopción de una nueva constitución en 1999 y la tentativa fallida de modificar algunos de sus artículos en 2007, los sucesos del 11 al 13 de abril de 2002 y el paro petrolero acontecido entre finales de ese año e inicios del 2003, entre otros hechos históricos, han incidido en la atmósfera cultural del país, aunque no agotan los matices y singularidades de la producción artística o, al menos, no se dejan ver con la misma fuerza en todos y cada uno de los casos.

En consecuencia, los comentarios que siguen plantean un enfoque de cierta flexibilidad donde se alternan de manera puntual una serie de aspectos de orden crítico, institucional, conceptual y expositivo que han influido en la configuración y reacomodo del campo de las artes visuales en el país, sin que estas aparezcan estrictamente sujetas a una causalidad general. En resumen, esta no es -ni puede ser- una historia canónica del arte, sino un relato que no reniega de la parcialidad del punto de vista de sus autores en tanto que observadores críticos y actores de la escena artística venezolana a lo largo de los diez últimos años. En tal sentido, se evitarán los juicios dicotómicos del tipo "cuarta-quinta republica" y "publico-privado", los cuales podrían dar una visión muy estrecha del panorama contemporáneo. Igualmente se prescindirá de exponer los hechos de manera consecutiva, como si todos ellos respondieran a un devenir único. Preferimos hablar desde o sobre los sucesos más relevantes del período, comentar los comportamientos del circuito expositivo, analizar las variables que incidieron en la construcción del consenso artístico y considerar la presencia del arte local en el ámbito internacional.

Sucesos: Crónica roja del arte venezolano

Sin ánimos de ser exhaustivo, anotaremos a continuación varios acontecimientos que ponen de relieve la atmósfera de tensión e incertidumbre que ha predominado en el panorama cultural y artístico desde 1998. El deterioro y vandalización del patrimonio público, la censura a proyectos artísticos y el robo de obras arte, entre otras cuestiones polémicas, configuran una especie de "crónica roja" del arte venezolano. La querella administrativa protagonizada por Funda Patrimonio, la Alcaldía del Municipio Libertador y la UCV en torno a la fractura de la estatua de Maria Lionza el 06 de junio de 2004 transparenta las inconsistencias y ambigüedades de las normativas de conservación de los bienes públicos y, lo que es más importante, el impacto que estas pueden tener sobre el imaginario colectivo.

Bajo esta óptica se pueden analizar también las reacciones motivadas por la demolición del Muro de inducción Cromática de Carlos Cruz-Diez que se encontraba en el puerto de la Guaira, estado Vargas, hecho acaecido en octubre de 2005. Añádase a ello los casos de La esfera Caracas de Jesús Soto en la autopista Francisco fajardo, la Fisicromía mural de Carlos Cruz Diez y el Abra Solar de Alejandro Otero en plaza Venezuela, todas ellas en situación de deterioro severo hasta que fueron recuperadas con el apoyo de La Estancia, brazo cultural de PDVSA, entre 2007 y 2008.

Una situación aún más delicada es la que envuelve al Monumento a Colón en el Golfo Triste, el cual fue derribado el 12 de octubre de 2004 por grupos progubernamentales que identificaban la esfinge del navegante genovés con un emblema imperialista y genocida.

Sucesos de este tipo prefiguran lo que entre nosotros se ha convertido en una verdadera "batalla por los símbolos" y una expresión de la territorialización de los conflictos políticos que han tenido lugar en Venezuela a lo largo de estos últimos años como también se manifiesta con las divergencias que se han producido entre los Municipios Chacao y Libertador, a propósito de las esculturas y murales que se han emplazado en el corredor vial que conecta ambos municipios; de un lado el muro cinético de Juvenal Ravelo, del otro la escultura de Paul del Rio, así como una secuencia de paisajes naturales, como si con esto se re-editara la antigua polémica entre los partidarios de una modernidad abstracta y los representantes de la tradición figurativa.

En diciembre de 2002, un año después de la escandalosa destitución de Sofía Imber, Directora y Fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, así como del resto de los directores de las instituciones museísticas del momento, la prensa nacional hace pública la noticia del robo de la Odalisca con pantalón rojo de Henry Matisse, obra fundamental de la citada institución. La chispa que activó el anuncio proviene de una serie de e-mails de advertencia enviados por un galerista venezolano establecido en Miami, quien había visto en oferta la importante pieza. Las pesquisas comenzaron hasta que se determinó que el cuadro que se encontraba en las bóvedas del museo no era el original. Pese a la intervención de organismos internacionales como la Interpol, hasta la fecha no se han establecido claramente quien o quienes fueron los responsables de este hecho, ni tampoco ha aparecido la pintura robada.

Pero uno de los capítulos más controversiales del prontuario de las artes visuales en Venezuela está relacionado con los problemas de censura o autocensura de obras de arte, generalmente por motivos políticos. En 2003 Javier Téllez declina participar en la 50 Bienal de Venecia por discrepar de las políticas gubernamentales, postura que anuncia en carta abierta del martes 04 de marzo de ese año, mientras el proyecto City Rooms de Pedro Morales, el otro artista que representaría al país en el evento, es vetado por el Viceministerio de Cultura alegando que la obra contenía elementos dañinos a la imagen internacional de Venezuela. Sin embargo, el tema de la censura no es algo que sólo se ejerce desde las instituciones oficiales como ocurrió con algunas fotografías que no se mostraron durante el Mes de la Fotografía Caracas 2003, promovido por la Alianza Francesa bajo el auspicio de la Embajada gala en Venezuela, cuyas autoridades prohibieron la presencia de los trabajos que tuvieran carácter político.

Episodios como estos no están aislados de otra serie de eventos del mismo tenor como la desincorporación de un dibujo con la imagen de Simón Bolivar dándole de comer a los cochinos y un busto de Esequiel Zamora que formaban parte de la instalación Delirio sobre el Chimbo Raso de Héctor Fuenmayor, quien concibió la obra para la muestra Retomando el Volumen presentada por el Museo Alejandro Otero en el año 2004. Un año después, en el 2005, la dirección del Museo de Arte Contemporáneo decide retirar una Infografía de David Palacios que estaba seleccionada para la exposición Cuerpo Plural, al considerar que la relación establecida por el artista entre las fisicromías de Carlos Cruz-Diez y los informes de derechos humanos era una propuesta inapropiada, pues al maestro del cientismo debía ser homenajeado y no cuestionado.

Los hechos comentados sólo refieren un escueto muestrario de lo que hemos descrito como la "crónica roja" del arte venezolano y cuya gravedad tal vez merecía ser recogida por las páginas de sucesos, junto a los delitos comunes, el hurto de bienes, los asesinatos y los secuestros.

Medios y voces: construcción del consenso

Aunque algunas vertientes del pensamiento estético de los últimos años afirman que en la era actual el campo del arte está gobernado por la divisa del todo vale, es importante analizar de qué manera algunas figuras, temas y tendencias alcanzan notoriedad y reconocimiento publico, fenómeno en el que confluyen al menos cuatro variables: la crítica, la curaduría, el coleccionismo y la enseñanza del arte. Los criterios que emanan de estas disciplinas o ámbitos inciden en la valoración o menosprecio de tales o cuales obras y en el consecuente reconocimiento de la trayectoria de un artista o una corriente.

En medio de la ya persistente superposición de capas generacionales de distinta orientación estética, el período transcurrido entre 1998 y 2008 revela algunas emergencias significativas que poco a poco han ganado la atención de los especialistas y el público. Así destacan la incursión en la problemática de género (feminismo, transexualidad), la deconstrucción crítica de la modernidad (sobre todo, en lo relativo, a la tradición constructiva y abstracta), la resurrección del discurso corporal, el cuestionamiento de la lógica institucional (en particular, la museística) y la búsqueda de nuevas conexiones entre memoria y el archivo, entre otros. Con el debilitamiento de la crítica de arte y la disminución de los espacios destinados a esta disciplina, ha sido la actividad curatorial la que ha marcado las pautas en este sentido. Tanto es así, que uno de los temas de debate más frecuentes en la escena artística nacional ha estado relacionada con el protagonismo del curador y la resistencia (explícita o velada) que manifiestan algunos artistas y funcionarios ante esta situación.

No obstante las carencias y debilidades de la crítica de arte local, se pueden mencionar casos muy puntuales como el de la columna Motor Visual que escribe Gerardo Zavarce para El Nacional y las agudas colaboraciones de Roldán Esteba Grillet para el periódico Tal Cual. Igualmente, hay que comentar el papel jugado por el periodismo cultural a través de entrevistas, crónicas y artículos informativos, sobre todo a partir de la serie de reportajes críticos de El Nacional y El Universal sobre la situación de los museos nacionales, las demandas gremiales del sector cultural y la crisis del patrimonio urbano, temas de gran vigencia e impacto durante estos diez años. Cabe añadir que las páginas de las revistas Art Nexus y Arte al Día han publicado artículos monográficos y reseñas de exposiciones colectivas e individuales, llenando el vacío dejado por la ausencia de esta clase de publicaciones periódicas de carácter especializado en el país y contribuyendo a la divulgación del arte contemporáneo local en el ámbito regional.

Por otro lado, en la medida en la crítica ha visto decrecer su liderazgo, algunas tentativas historiográficas han conseguido abrirse paso en el estrecho panorama editorial del país. Baste señalar los trabajos del fallecido Juan Carlos Palenzuela sobre fotografía, escultura e historia del arte venezolano. Además de esto, hay algunos estudios monográficos de otros autores que se han consagrado a personalidades del arte moderno venezolano como Armando Reverón, Gego y Alejandro Otero, los cuales no sólo vienen a suplir una demanda de conocimientos cada vez más exhaustiva sino que también han contribuido a la conformación de un horizonte de mayor nitidez para aquellas propuestas que proyectan su sentido a partir de una revisión crítica de la tradición moderna. Acontecimiento relevante fue la publicación del Diccionario de Artes Visuales de Venezuela en el 2005, coordinado por el erudito Alejandro Salas, el cual se distingue por registrar la trayectoria de algunos jóvenes creadores, brindando un material biográfico de utilidad académica e informativa.

De forma moderada pero sostenida, el apoyo del coleccionismo privado y corporativo también ha contribuido al posicionamiento y consolidación de algunos artistas, temas y tendencias. En tal sentido, destaca la actividad de la Fundación Cisneros y la Colección Mercantil, organizaciones que además de reunir un número significativo de piezas modernas y contemporáneas, también están invirtiendo recursos considerables el estudio y divulgación de su patrimonio a través de publicaciones y exposiciones que circulan dentro y fuera del país. Como ejemplo de ello se encuentran los proyectos Jump cuts. Venezuelan Contemporary Art. Colección Mercantil en la America Society (2005) y CIFO (2007) y La geometría de la esperanza: Abstracción geométrica latinoamericana desde la Colección Patricia Phelps de Cisneros realizada en el Museo de Arte de Blanton en 2007.

La configuración del actual panorama artístico le debe mucho a la consolidación académica del IUESAPAR, única escuela de arte con rango universitario en el país, en cuyos salones han ejercido la docencia una serie de artistas, investigadores y curadores como Antonieta Sosa, Consuelo Méndez, Víctor Hugo Irazábal, Luis Enrique Pérez Oramas, Sandra Pinardi, Ariel Jiménez, William Parra, Zacarías García y Nan González, entre otros. Bajo ese magisterio se han formado varias generaciones de creadores que hoy tienen una participación destacada en la escena visual local entre los que se encuentran Cipriano Martínez, Blanca Haddad, Juan Araujo, Pietro Daprano, Andreína Rodríguez, Nayarí Castillo, José Vívenes, Déborah Castillo, Starsky Brines, Richard Pérez y Enay Quintero. El protagonismo alcanzado por estos artistas y el apoyo que han recibido de parte de los principales espacios y eventos expositivos del país, ha sido visto con suspicacia por algunos sectores críticos que definen este grupo como la “generación curada”.

Un papel definitorio en la reactivación del lenguaje fotográfico corresponde a la labor formativa desarrollada por el taller Roberto Mata, la ONG Nelson Garrido y el Núcleo Fotosensible de Rodrigo Benavides. Fuera de esto, la situación de la enseñanza del arte en el resto del país arrastra una serie de dificultades que ya se han vuelto crónicas (limitaciones administrativas, bajo nivel académico, problemas de infraestructura, etc.)

Re-localizaciones: comportamientos del circuito expositivo

De 1998 a 2008 el circuito expositivo local manifiesta notables modificaciones. Espacios consolidados y de gran tradición que pierden su protagonismo (particularmente los museos nacionales), mientras otros mantienen la oferta de exhibiciones en medio de las dificultades económicas y las tensiones sociales (Freites, Ascaso, D`Museo, TAC, La Cuadra, Spativm, entre otros). Lugares de exposición que se trasladan de su sede original como la Sala Mendoza (de la Avenida Andrés Bello a la Universidad Metropolitana) o que desaparecen como La Sala Alternativa, establecida desde hacía varios años en las Mercedes. O espacios nuevos surgidos del apoyo de los gobiernos locales como la magnífica labor del Centro Cultural Chacao y otras iniciativas más sintomáticas como en el Centro de Arte del Hatillo, contribuyen a configurar los nuevos tejidos de la comunidad artística de la capital. Entre aquellos y estos, muchas veces en sitios de la ciudad poco frecuentados, aparecen otros recintos de carácter independiente, generalmente consagrados al arte contemporáneo: La Galería Fernando Zubillaga, Oficina # 1 y Periférico Caracas en el Centro de Arte Los Galpones ubicado en Los Chorros (2005), La Carnicería: Arte Actual en la California Sur (2006), el Anexo en San Bernandino (2007).

Salvo contadas excepciones, las instituciones oficiales se han ido inclinando hacia la presentación de colectivas monumentales, bienales y certámenes, registrándose una disminución inversamente proporcional de las muestras individuales. Esto ha generado fuertes controversias en el ámbito cultural, sobre todo a partir de las llamadas megaexposiciones realizadas por iniciativa del Ministerio de la Cultura en 2003 y 2005, en un intento por compendiar la producción artística nacional. Similar efecto han tenido las tres ediciones del Certamen Mayor de las Artes. Capítulo Artes Visuales que han tenido lugar en 2005, 2006 y 2008. En estos casos, los temas en conflicto son los de la inclusión y la calidad.

En medio de la diatriba, se han llevado a cabo varias tentativas dedicadas a la revisión y análisis de las posibilidades creativas de algunos medios, destacando exposiciones como Videohabitats (Museo de Bellas Artes, 2000), Video (Museo de Arte Contemporáneo, 2002), Retomando el volumen (Museo Alejandro Otero, 2004) y Uno a la vez. Dibujos en la Colección Mercantil (Museos de Arte Contemporáneo del Zulia, 2005). Añádase a ello las memorables antologías consagradas a algunos pioneros de la contemporaneidad en Venezuela, activos desde finales de la década del sesenta como Antonieta Sosa (2000), Diego Barboza (2001), José Ramón Sánchez (2002) y Claudio Perna (2004), entre otros. No obstante, todavía un amplio número de propuestas y artistas de esa generación a los cuales aún no se les han hecho estudios retrospectivos, por lo cual permanecen en un limbo entre dos aguas donde no se define con claridad si se trata de “creadores emergentes” o “jóvenes maestros”. Esta situación ha impulsado una de las vertientes dominantes en la programación del Periférico Caracas / Arte Contemporáneo, espacio que ha dedicado muestras individuales de gran envergadura a creadores vinculados a la corriente conceptual como Roberto Obregón (2006, 2007), Héctor Fuenmayor (2007) y Eugenio Espinoza (2008), mientras se prepara para incluir los proyectos de Pedro Terán y Alfred Wenemoser en futuras exhibiciones. Dicho esto, es importante reconocer que la dinámica del circuito expositivo, sus contracciones y reacomodos, también incide en la construcción del consenso artístico o, cuando menos, funciona como síntoma de sus principales inclinaciones.

Profetas en tierra ajena: presencia del arte local en el ámbito internacional

Durante estos diez años, no es posible describir y analizar los itinerarios recorridos por el arte venezolano sin considerar la presencia de los creadores locales en la escena internacional. Es importante destacar que tales incursiones se producen en diversos niveles en la medida en que se trata de un territorio ampliamente diversificado donde se superponen distintas lógicas de circulación y legitimación. De manera muy general podemos distinguir, al menos, el gran circuito compuesto por bienales, ferias y museos metropolitanos, los circuitos paralelos que reprochen los mecanismos del modelo dominante a menor escala desde centros de arte y espacios de exhibición regionales y los circuitos alternativos que se movilizan en torno redes independientes, residencias de artistas y becas. A grandes trazos, este es el marco en el cual se desenvuelven los creadores vernáculos en el exterior, independientemente de su lugar de residencia actual.

Aunque fuera del ámbito generacional de las producciones emergentes, las obras de Armando Reverón y Gertrude Goldmicht han conquistado atención de instituciones internacionales de gran influencia como el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA, 2007) en el caso del primero y The Museum of Fine Arts de Houston (MFAH, 2006), el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA, 2006) y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA, 2006), en el caso de la segunda. Lo sucedido con Reverón y Gego es expresión del interés que se está manifestando en los Estados Unidos, Europa y la propia América Latina por los formidables “anacronismos” de los maestros de la modernidad continental y las heterodoxas proposiciones de algunos representantes de las corrientes de renovación de los años 60 y 70 como los brasileños Helio Oiticica y Ligia Clark.

En lo que respecta al arte contemporáneo y particularmente los núcleos que actualmente exhiben una trayectoria entre 10 y 20 años de trabajo, se registra una presencia sostenida en los circuitos internacionales, en algunos casos con relevancia excepcional. Así tenemos a Arturo Herrera y Javier Téllez en la Bienal del Whitney del 2002 y 2008, respectivamente; a Beto Gutiérrez, Juan Carlos Rodríguez, Nelson Garrido, Sara Maneiro y Yucef Merhi en la Bienal de Valencia, España, en 2007; a Antonio Briceño y Vincent + Feria en la Bienal de Venecia, Italia, en 2007; a Daniel Medina, Alfred Wenemoser, Mariana Bunimov, Luis Simón Molina-Pantin) en la Bienal de Gwangju, Corea, en el 2008, por sólo citar los ejemplos más relevantes.

Luego están las participaciones en eventos regionales como la 7ma, 8va y 9na Bienal de la Habana, Cuba, a la que asisten consecutivamente Emilia Azcárate, Alessandro Balteo, Ricardo Benaim, Luis Molina Pantin, Claudio Perna y Conny Viera en el 2000, Nan González, Pepe López y Mariana Monteagudo en el 2003, Navarro-Bonadies, Jaime Castro, Sara Maneiro y Carlos Germán Rojas en el 2006. En ese rango de confrontación internacional se encuentra la VII Bienal de Cuenca, Ecuador, en la que Alexander Apostol obtiene el Premio por la obra “Residente pulido. Caracas Suite” y a la que también concurren Amalia Caputo y Juan Araujo. Igualmente destaca la 6ta Bienal del Mercosur en Porto Alegre, Brasil, en la que participan Muu Blanco, Juan Araujo, José Gabriel Fernández y Jaime Gili en el 2007. También en 2007 se produce La I Bienal del Fin del Mundo en Ushuaia, Argentina, donde las representantes venezolanas son Nan González y Magdalena Fernández.

Aunque un tanto fatigosa, la enumeración precedente pone de relieve la extensa y diversa agenda internacional del arte venezolano, a la cual se suman las becas de estudio, las residencias y los reconocimientos otorgados a los creadores locales en la escena foránea. Baste resaltar los casos de Javier Tellez, quien obtiene la Jhon Simon Guggenheim Memorial Foundation Fellowship, NY, en 1999, y el premio obtenido por Jaime Gili en octubre de 2008 a propósito del Concurso Art All Aronund, convocado por el Maine Center for Creativity en Portland, Maine, en Estados Unidos.

Como se ha visto, la inserción de creadores locales en los distintos niveles de articulación que poseen los circuitos globales, revela un posicionamiento satisfactorio aunque aún no ha alcanzado todo su potencial. Aún se requiere de la acción concertada y, sobre todo, sistemática de la institucionalidad cultural, de manera de facilitar mayores recursos presupuestarios, editoriales y divulgativos para que esos esfuerzos tengan mayor efectividad y coherencia. Por lo pronto, las tentativas oficiales se han concentrado en el envío y presentación internacional de exposiciones centradas en los patrimonios museales, labor que ha permitido el reconocimiento y disfrute de este importante legado en distintas localidades del planeta. Ese contraste, abre otra discusión respecto al relativo desequilibrio que existe entre la promoción exterior del arte consagrado y la poca atención dedicada a las producciones contemporáneas, cuestión que excede los propósitos de este artículo.

Caracas, octubre de 2008


[tomado de revista plus de Chile]

Solidaridad con Ticio Escobar

Gustavo Buntinx comenta en la bitácora de Micromuseo sobre la reciente carta de Ticio Escobar circulada de forma pública (también por este medio) ante algunos poco claros cuestionamientos hechos a su gestión en cierta columna en prensa en Paraguay. Reproduzco su post y el documento de solidaridad que ha comenzado a circular en Asunción y que Buntinx reproduce.
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Solidaridad con Ticio Escobar


Con lamentable frecuencia, en nuestros países el comentario cultural puede responder no a la construcción de un proyecto crítico sino al ejercicio arbitrario de un poder personal, lastrado incluso de animadversiones subjetivas y/o chatamente políticas. Aunque en el Perú no nos falta experiencia al respecto, es siempre instructivo comprobar otras instancias de ese mal compartido. Es el caso de las difamaciones y cuestionamientos dirigidos reiteradamente contra el actual Ministro de Cultura del Paraguay, Ticio Escobar, desde una columna periodística. El blanco de esos ataques es una de las figuras latinoamericanas de mayor reconocimiento ético y profesional en el ejercicio de la curadoría y de la reflexión artística. Expreso desde esta bitácora mi clara solidaridad con su persona y su trayectoria, suscribiendo el manifiesto colectivo circulado desde Asunción que reproduzco de inmediato. Y transcribo también la carta del propio Escobar al editor del diario ABC. (recogida asimismo por el blog arte-nuevo.blogspot.com). Ambos documentos son autoexplicativos.

Gustavo Buntinx


LA LABOR CULTURAL DE TICIO ESCOBAR

Ante la campaña que viene desarrollando el periodista José Luis De Tone en las páginas de ABC de Paraguay en torno a la persona de Ticio Escobar, manifestamos cuanto sigue:

Nosotros apoyamos y consideramos necesaria la crítica de cualquier persona a las políticas públicas y a acciones de funcionarios y funcionarias del Estado, y eso incluye el desempeño de Ticio Escobar al frente de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), pero la saña que manifiesta la campaña entablada por el citado periodista carece de sustento objetivo; sus argumentos descansan en rencores de orden personal que arrancan hace más de una década.

La comunidad de intelectuales y trabajadores del arte del Paraguay conoce y reconoce el extenso y sólido trabajo de Ticio Escobar en el área del pensamiento crítico, la producción cultural y la gestión de políticas culturales. Él es uno de los más serios exponentes de la intelectualidad paraguaya y eso se refleja en sus investigaciones y en la producción de valiosos textos que forman parte de una bibliografía de consulta obligada por parte de estudiantes, productores y trabajadores de las artes nacionales y de numerosos países de la región y otros continentes. Pero puede verse también en lo que fue la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Asunción durante su gestión y el alto nivel que logró por primera vez la Secretaría Nacional de Cultura.

Los sentimientos de amor o de odio profesados por un periodista no debería motivar ni el halago injustificado, ni la descalificación, la intolerancia y la falta de respeto a quien dirige sus críticas, pues así el periodismo pierde su principal capital de cara a la sociedad nacional, que es, sin duda, el sentido crítico asentado en la seriedad y objetividad de sus mensajes. Un cúmulo de acusaciones carente de fundamentación deviene una producción de mal nivel, pero que puede hacer daño injustificado.

Vale la oportunidad para reiterar al compañero Ticio Escobar nuestro reconocimiento, respeto y admiración por su trayectoria como crítico, productor de conocimientos y gestión cultural. Lamentamos la desagradable situación por la que atraviesa debido a ataques basados en la descalificación personal y no en hechos reales.

Por último, instamos al periodista José Luis De Tone, amigo o conocido de muchos de nosotros/as, a abandonar esta campaña anti Ticio y a contribuir con su labor periodística al desarrollo de la crítica seria y objetiva, y al desarrollo de políticas culturales en el Paraguay.
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domingo, enero 31, 2010

Desescolarizar la sociedad!! / La Ivan Illich está en marcha en PR

Como ya se comentó en un post anterior, hace no mucho se ha puesto en marcha el proyecto Beta-Local en Puerto Rico, una nueva plataforma de educación y producción artística en nuestro continente. Sin duda una de las secciones más significativas del proyecto es La Ivan Illich, una escuela experimental abierta a través de cuya estructura un público sugiere, organiza o crea cursos y talleres de forma libre. Frente al modelo corporativo de educación hoy por hoy burocratizado ante la ilusión perfectamente maquillada de una aparente profesionalidad neoliberal como pastilla infalible para el éxito, resulta urgente devolverle a la educación su dimensión política en tanto verdadero proyecto emancipatorio, recuperarla como espacio insubordinado de desestabilización de saberes y producción de subjetividades críticas. El modelo educativo que nos envuelve es obsoleto, qué duda cabe!!! No sirve mucho más que para someter los cuerpos y mantener las jerarquías ya establecidas. Ante la incapacidad estatal e institucional de imaginar otro modo de educación --de hecho, nunca podrán imaginarlo, su trabajo es mantener el orden no alterarlo-- corresponde a la sociedad civil abrir espacios de imaginación radical, de desobediencia simbólica, de producción alterna de saberes y socialización de formas de hacer que horaden continuamente las apariencias de que solo hay un puñado de sujetos con capacidad para definir lo que es posible decir y pensar. Que nos permitan volver sobre la educación para pensarla como acto político, conquista de la igualdad.

Como digo la Escuela Pública La Ivan Illich está en marcha. Se acaban de montar la web con las clases programadas y donde se pueden proponer también libremente nuevas clases. Entre las nuevas clases se incluyen Cómo hacer un audio-Podcast?, Soberanía Alimentaria visto desde la Ecología Social, Aprendamos a hablar con las manos!, Economías del arte / estructuras y alternativas. Reproduzco aquí el texto de presentación tomado de Beta-Local.

A propósito de todo ello vale mucho la pena leer Deschooling Society (1970) de Ivan Illich, que puede verse íntegro en este link.
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La Ivan Illich

El temor a que nuevas instituciones sean imperfectas, no debe justificar la aceptación servil de las instituciones actuales.

-Ivan Illich, "Palabras a los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, Colación de grados, 1969". Una crítica severa a la escolariazión compulsoria en Puerto Rico, y un llamado a abolir la escolarización y reimaginar el aprendizaje en una atmósfera de libertad


La Escuela Pública La Ivan Illich está dedicada a temas relacionados a la práctica y pensamiento estético, y su relación con otros aspectos de la vida, lo que entendemos como un campo amplio.
La Ivan Illich es un espacio y estructura a través del cual pueden interactuar, compartir destrezas e información, públicos, disciplinas, subculturas y clases sociales que pocas veces se encuentran en un mismo punto. La Ivan Illich es una escuela cuyo currículo se forma através de la interacción entre estos diversos públicos. Es un proyecto pedagógico experimental, en proceso y en etapa de prueba.Nos interesan especialmente clases sobre temas que no viven fácilmente dentro de las instituciones académicas existentes, porque son temas que no se tocan, porque requieren un acercamiento interdisciplinario o un formato innovador, o porque no funcionan dentro las estructuras tradicionales.
Algunos de los cursos de la Ivan Illich serán generados a través de La Práctica, el programa de estudio y producción de Beta-Local, y serán abiertos a un público más amplio a través de La Escuela Pública La Ivan Illich. Cualquier persona puede proponer o inscribirse en un curso.

Beta-Local empata intereses con pares o expertos y maneja y/o facilita el espacio para que ocurra. El formato y lugar del curso cambia con cada propuesta.

El proyecto es autónomo pero tiene lazos con múltiples proyectos afines, como The Public School, proyecto inciado por Telic Artsen Los Angeles.

El costo de la clase varía: puede ser gratis o no, dependiendo de los recursos que se necesiten para llevar a cabo el proyecto. Algunos proyectos se podrán gestionar a través de economías alternativas, como trueque.

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Escultura de Luis Arias Vera en Madrid

La semana pasada pase por Madrid y pude darme una vuelta por la escultura que recientemente se había inaugurado en la Plaza de la Hispanidad, realizada por el peruano Luis Arias Vera. La pieza es una estructura que emula una serie de aves, fusionadas y transfiguradas, alzando vuelo, ubicada en el sur de Madrid. Como saben Arias Vera fue uno de los integrantes del grupo de vanguardia de los 60s, Arte Nuevo --que le da nombre este blog, por cierto. Me llegó la invitación via mail y no tuve nunca tiempo de colgarla, la reproduzco aquí y posteo además un breve video de la inauguración.


El Sur en Emergencia

Las intensas lluvias en el Sur del Perú están ocasionado innumerables daños materiales y un cuantioso número de damnificados. El Estado ha declarado ya en estado de emergencia varios de estos puntos del país. Reproduzco aquí un reciente post del blog El Caminerito que está cubriendo con presteza, facilitando formas de ayuda y adecuada difusión alternativa de los incidentes.
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Cusco: La emergencia continúa

Muchos puntos de la región Cusco se mantienen en estado de emergencia por la magnitud de las precipitaciones pluviales que han provocado desastres como pérdida de vidas humanas, destrucción de viviendas y terrenos de cultivo. A la fecha son 27,781 familias damnificadas, 7,352 viviendas dañadas y 4,674 viviendas destruidas, 16,151 hectáreas de cultivo afectados de los cuales 13,085 son terrenos afectados parcialmente mientras que 3,066 son terrenos de cultivo totalmente perdido, de 11 a 14 puentes destruidos así también lineas ferreas y carreteras destruidas y/o dañadas. Ayer fueron evacuadas 1,402 personas de Aguas Calientes en 93 vuelos en casi 11 horas de vuelo ininterrumpido, para hoy quedaban 800 personas todavía por evacuar. Hasta el momento es Anta, el lugar más damnificado.

Así también, todavía hay lugares donde los desastres recién ocurren como el caso de ayer en Zurite y existen lugares que todavía están en peligro.

Recordemos que las lluvias no van a parar hasta marzo, y es febrero el mes con más precipitaciones pluviales por tanto adicional al apoyo con abrigo, carpas, agua, comida, plásticos se debe reubicar y asesorar a las poblaciones afectadas, al tiempo de organizar ollas comunes y rondas de prevención de nuevas tragedias así como contra robos.

Desde El Caminerito exhortamos a todos los puntos de apoyo hacerlo en coordinación con las autoridades pertinentes. Así también es importante que profesionales en ramas de salud, agricultura, ingenierías trabajen voluntaria y coordinadamente para aportar a la recuperación y reconstrucción de los puntos en emergencia en la región.

Es importante que los Comités Distritales y Provinciales de Defensa Civil realicen y envíen sus reportes de daños al Comité de Operaciones de Emergencia Regional del Cusco (COER), para que este de la atención adecuada.

Nuestro post sobre Puntos de Acopio de Apoyo está actualizado, así también hemos actualizado nuestro Mapa de la Emergencia en Cusco. Seguiremos informando a través de nuestras cuentas en Twitter: @elcaminerito y @markopunk

'Subversive Excerpts' en Trafó Gallery, Budapest

Desde el martes 26 pasado estoy en Budapest, y ahora mismo varado en medio de una intesa nevada que ha obligado a cancelar muchos vuelos internacionales. El jueves 28 se inauguró en la Trafó Gallery, 'Subversive Excerpts', una selección realizada por Nikolett Eross de la exposición Subversive Practices. Art under Conditions of Political Repression. 60s-80s/ South America / Europe, exhibida originalmente en Württembergischer Kunstverein, Stuttgart, entre mayo y agosto de 2009. Entre las piezas exhibidas aquí en Budapest se incluyen los dos proyectos de E.P.S. Huayco, Sarita Colonia y Arte al Paso, ambos de 1980; y una imagen de los murales y collages que Herbert Rodriguez y distintos colaboradores realizaron a fines de los 80 en la Universidad de San Marcos en respuesta crítica a la propaganda de Sendero Luminoso. Intentaré subir más información sobre ello cuando regrese a Barcelona, y también sobre el catálogo se próxima publicación.


Aprovechando la estancia en Budapest me di una vuelta por el Ludwig Múzeum donde se esta presentando el proyecto Transitland. Video Art from Central and Eastern Europe 1989-2009, que está itinerando desde el año pasado por Europa. El proyecto más que una exposición es un gran archivo de producción en video que documenta distintos procesos políticos y sociales del escenario europeo post-socialista. La selección exhibida es muy buena y si hay oportunidad valdría la pena verla en algún punto de su itinerario. La publicación del proyecto incluye ensayos de Marina Grzinic, Boris Groys, Miklos Peternak, Calin Dan, Boris Buden, entre otros.

Reproduzco la info tomada de la web de Trafo (nota: en la web hay un error donde se adjudica equivocadamente la referencia institucional de la obra de Letícia Parente, la obra es parte de la coleccción del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Sao Paulo).
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SUBVERSIVE EXCERPTS

Opening: 2010.01.28 19:00
On View: 2010.01.29 - 2010.02.28

Location: Trafó Gallery

The exhibition Subversive Excerpts devotes itself to experimental and conceptual art practices that had established between the nineteen-sixties and eighties in Europe and South America under the influence of military dictatorships and communist regimes.

The focus of the show is on artistic practices that not only radically question the conventional concept of art, the institutions, and the relationship between art and public, but that have, at the same time, subversively thwarted structures of censorship and opposed the existing systems of power.

Participating Artists: Carlos ALTAMIRANO (CL); Collective Actions (USSR); Taller E.P.S. Huayco (PE); Ion GRIGORESCU (RO); Claus HÄNSEL (DDR); Indigo csoport (HU); Letícia PARENTE (BR); Luis PAZOS (AR); Dan PERJOVSCHI (RO); Pere PORTABELLA (ES); Ruth Wolf- REHFELDT (DDR); Herbert RODRIGUEZ (PE); Horacio ZABALA (AR).

Changing the Model of Revolt
Political Practices / Molecular Aesthetics in Peru (70s-90s)
a presentation by Miguel López Trafo Gallery; 29 January, 2009; 5pm
The presentation is in English.

Miguel López is a visual artist, researcher and independent curator who lives and works between Barcelona and Lima – where he is a member of Espacio La Culpable, a flexible, critical platform for contemporary art.
Subversive Excerpts - Experimental and conceptual art practices established between the nineteen-sixties and eighties in Europe and South America under the influence of military dictatorships and communist regimes

Related events organized by the Hungarian University of Fine Arts, Budapest:
Screenings; lectures by Ileana PINTILIE, Iris DRESSLER, Hans D. CHRIST.
12 February, 2010. 5-9pm.
Budapest, Kmety György utca 27.

Subversive Excerpts is part of the project 'Art under conditions of dictatorial regimes', carried out by Württembergischer Kunstverein, Stuttgart, Arteleku, San Sebastian, and C3 - the Center for Culture and Communication Foundation, Budapest, supported by the European Commission.
Curators: Ramón Castillo / Paulina Varas Fernando Davis Cristina Freire Sabine Hänsgen Miguel Lopez / Emilio Tarazona Ileana Pintilie Teleaga Valentín Roma / Daniel García Andújar Annamária Szőke / Miklós Peternák Anne Thurmann-Jajes.

Subversive Practices website


[imágenes: foto 1. Taller E.P.S. Huayco, Sarita Colonia, 1980. Courtesy: Francisco Mariotti / foto 2. Letícia Parente, Trademark, 1975. Film auf/on DVD, sound, 11’ 44” / foto 3. Dan Perjovschi - Romania, 1993, Timişoara Removing Romania, 2003, Kassel Wall installation with video (b/w, color) and letter. Courtesy: Gregor Podnar Gallery, Ljubljana]

Avatar - Lucas Ospina

Un texto de Lucas Ospina sobre un impostor que quiere alterar las opiniones del crítico colombiano Eduardo Serrano a propósito de la comentadísima acción de Bruguera en Bogotá! Ospina da en el clavo. No hay más que decir, solo esperemos que encuentren al 'impostor'...
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Un impostor anda suelto. Eduardo Serrano, “tal vez la voz más autorizada para hablar de artes plásticas en Colombia”, está siendo suplantado por alguien que usa su mismo nombre y tiene con él un asombroso parecido. Este avatar no duda en dar declaraciones a los medios que incluso contradicen y critican lo dicho por Serrano. Una muestra de esta impostura ha quedado en evidencia al contrastar una declaración que dio un Serrano a RCN y otra que dio otro Serrano al portal Plan B. Ambas hacen mención al caso de la artista Tania Bruguera en la Universidad Nacional el 26 de agosto de 2009, en el marco del Séptimo Encuentro Hemisférico de Performance y Política, una acción que al parecer fue anunciada así por la artista en su página de Facebook: “El performance de hoy en colombia es una mesa redonda sobre nociones y necesidades de la figura del héroe por un paramilitar, un líder de los desplazados, un familiar de secuestrado/desaparecido, una guerrillera las far y un elemento sorpresa para el publico”. El elemento sorpresa fue, como bien es sabido, líneas de cocaína servidas en bandejas. Esto desató una pequeña polémica en el establo intelectual y dos semanas después, cuando el acto tuvo eco en los grandes medios, produjo una inmensa reacción en el establecimiento que obligó a ministros, académicos, fiscales y curas a pronunciarse en contra de este arte del desespero.

En ambas declaraciones, la de Serrano y su impostor, la del “consultor de arte” y la del “curador e historiador”, aparece un personaje vestido con camisa de rayas en una especie de local poblado de mercancía artística; posiblemente la única diferencia entre las dos situaciones está en la opinión. En una declaración, la que da un Serrano al noticiero RCN, en septiembre de 2009, dice: “No, definitivamente el arte no lo justifica todo” y concluye “no todo lo provocador es arte”. Este Serrano, cauteloso y correcto, evita decir que lo hecho por Bruguera es un performance o una exposición y lo llama “el hecho de la artista en la Universidad Nacional ayer”. El Serrano de la entrevista a Plan B, en enero de 2010, toma otra postura, en un sección de la entrevista dice que “lo malo” del 2009 no fue “el hecho de la artista” sino “la censura a la exposición de Tania Bruguera en el Museo Nacional” y explica: “la reacción un poquito provinciana de los medios y del público con relación a esa exposición”. El Serrano de RCN se equivoca en la fecha, dice que “el hecho” fue “ayer”, cuando la acción de Bruguera había sucedido hacía más de dos semanas, y el Serrano de Plan B es un Davivienda, “está en el lugar equivocado”, dice que el acto sucedió en el Museo Nacional. Sin embargo, más allá del despiste y esta nula atención por los detalles, lo que queda en evidencia son dos posiciones antagónicas: lo que en septiembre era un “hecho”, en enero se convirtió en una “exposición”, lo que era una acción “violenta” y “bizarra” hecha con “tal de llamar la atención del público y los medios”, paso a ser Arte que puso “el dedo en la llaga de un mal que nos afecta muchísimo a los colombianos”. El Serrano de enero califica al Serrano de septiembre de “provinciano”, el Serrano de septiembre —con su postura solemne— hace ver al Serrano de enero como un oportunista dicharachero que, cuando baja la marea y tiene que opinar ante un medio de comunicación discreto, se atreve a meter sus piececitos en las aguas del disenso.

Lo difícil de este asunto es separar al Serrano impostor del verdadero, la fantasía nos dice que hay dos Serranos o incluso que se trata de muchos avatares, la cruda realidad indica que Serrano solo hay uno. La literatura, en manos de Balzac, en la novela Las Ilusiones perdidas nos dice, en boca de un opinador a sueldo, lo siguiente: “¿Entonces, siente verdaderamente lo que escribe? —le preguntó Vernou con aire zumbón—. En realidad somos mercaderes de frases y vivimos de nuestro comercio. Cuando desee escribir una gran obra, un libro, puede plasmar en él sus pensamientos, su alma, dedicarse a él y defenderlo; pero los artículos, que hoy se escriben y mañana se olvidan, a mi juicio no valen más que el dinero que por ellos se paga.”

Lucas Ospina
Originalmente en la Silla Vacía

Censuran dos obras del Salón Regional de la Zona Caribe en Colombia

Via Esfera Publica ha circulado la noticia de censuras en el Salon Regional. Copio la nota entera que pueden ver también aquí. Para más información sobre los salones y actividades ver aquí.
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Censuran dos obras del Salón Regional de la Zona Caribe

Camo Oh Sailor!

El pasado lunes, fecha en la que se esperaba que fuera abierta la muestra de HACER DEL CUERPO- 13 SALÓN REGIONAL DE ARTISTAS ZONA CARIBE en las instalaciones de la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco, a donde por mutuo acuerdo fueron trasladadas las obras de diez artistas que se encontraban en un principio en la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen (y que por motivos académicos sólo prestó sus instalaciones hasta el 24 de enero pasado), fueron censuradas las obras de dos de nuestros artistas.

Las obras que, según el Rector de esta fundación universitaria el señor Claudio Osorio, propenderían al vandalismo y a la obscenidad son las del joven fotógrafo cartagenero Camo y el esquema instalado del Grupo Roztro. La fotografía de Camo, de la serie Oh Sailor!, que muestra un desnudo masculino sin ninguna intención lasciva y que según las directivas de esta institución afectaría la moral de las mujeres que asisten a esta universidad (en las que se incluyen señoritas de 16 años), fue retirada sin previo aviso a los curadores por trabajadores de la Universidad. Por su parte, la obra de Roztro Chasís de la Ética Contemporánea, que aborda el tema de los derechos fundamentales del hombre y los animales, incluyendo los tópicos de raza, género, sexualidad, cultura y (paradójicamente) libertad de expresión, comenzó a ser borrada en horas de la mañana también, sin haber sido notificado ni el grupo curatorial ni los artistas, gracias a que, según las directivas, “el dibujo parecía un esquema satánico, invocaba al vandalismo y al grafiti y era recurrente el tema del sexo”.

Roztro Chasís de la Ética Contemporánea

Es claro que este problema es un caso de censura, y que la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco truncó lo que en un principio se había acordado. El Grupo Curatorial respeta las políticas que tenga cada institución, sin embargo, en miras del compromiso que se tenía, funcionarios de la Fundación debieron haberse dirigido a la muestra en la Villa Olímpica a tiempo, con el fin de alertar acerca de la inconformidad con las obras y no hacerlo justo en el momento del montaje, afectando la exhibición de los diez artistas que conforman este componente.

Es una lástima que por unas pocas personas se vea torpedeado el esfuerzo de más de un año de juiciosa investigación y que en ciudades como Cartagena (ciudad que ostenta ante el mundo una pluralidad cultural a través de sus fiestas y sus festivales) aun haya gente que se escuda en retrógados principios moralizantes, demostrando a su vez una completa ignorancia de las prácticas artísticas contemporáneas y rechazando lo que es natural: el cuerpo humano y su fisionomía, como si se tratase de algún demonio sacado de alguna caja de Pandora, y lo que es peor, desconociendo al cuerpo como elemento comunicador y provocador de relaciones. Las obras censuradas poseen una alta calidad formal y conceptual y son producto de las inquietudes de artistas que están inmersos en investigaciones claras y contundentes y que son producto del contexto en el que viven.

Negar el desnudo como tema y la pared como soporte es negar la Historia del Arte. Censurar las piezas y esquivar la discusión, impide que el público amplíe su mirada y que la sociedad siga consumiendo lo que lo aliena o lo que le imponen, minando sustancialmente el carácter crítico de cualquier individuo, sin importar la edad.

Es claro también que en Cartagena, a pesar de los esfuerzos de la administración local, falta aun bastante tela por cortar en cuanto al apoyo público a proyectos en los que se visualicen realmente los procesos plásticos de la ciudad y en cuanto a la creación de espacios (fuera de los muy poco peleados que existen) donde se puedan mostrar las manifestaciones plásticas contemporáneas y discutirlas de una manera abierta, esas pocas que se escapan del espíritu decimonónico conformista presente en esos grandes dinosaurios que promueven una cultura sesgada de la Región (que se deslumbran con lo que llega del foráneo, pero que igualmente le dan la espalda a lo propio o lo abordan de una manera irresponsable) y que han ralentizado la proyección de nuestros artistas. Está más que presente la crisis de nuestros museos y galerías y fuera de las murallas, como lo había anotado no hace mucho el Maestro Oscar Collazos en una columna de El Universal, no se han implementado lugares para que el arte llegue verdaderamente a las comunidades. Y mientras no existan espacios aptos para la exhibición de obras contemporáneas, más difícil se va a llegar a que la gente comprenda las verdaderas dimensiones que abarca el arte actual.

Esperamos que la coyuntura del Salón Regional de Artistas y del próximo Salón Nacional de Artistas sirva para abrir espacios no sólo de discusión y diálogo alrededor del tema, sino también de solución a los problemas que afronta esta ciudad en el campo de la Cultura.

Juan Fernando Cáceres

Director del Proyecto

13 SALÓN REGIONAL DE ARTISTAS ZONA CARIBE

Carta de Ticio Escobar al diario paraguayo ABC

Reproduzco la reciente carta que Ticio Escobar hace circular a propósito de un artículo --muy poco riguroso en sus afirmaciones y denuncias, debo decir-- publicado en el diario paraguayo ABC.
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Asunción, 24 de enero de 2010

Señor

Director del Diario ABC

D. Aldo Zuccolillo

Presente

Acogiéndome al derecho a réplica, que el periódico a su cargo otorga con equidad a sus lectores, me dirijo a Ud. a los efectos solicitar la publicación de esta carta referida a las publicaciones que el periodista José Luis De Tone realiza en la edición de Diario ABC (Sección Arte y Espectáculos, pag. 56).

Es sabido que, para que la crítica periodística sea responsable debe ser practicada según los códigos que rigen cualquier juicio público: la imparcialidad, la objetividad, la idoneidad y la exactitud de las informaciones que ofrece a la opinión pública.

Creo que el Sr. De Tone no cumple con estos requisitos. Media entre nosotros un antiguo rencor personal que el periodista profesa unilateral y obsesivamente y lo descalifica para juzgar mi gestión con ecuanimidad y ausencia de prejuicios. Durante los cinco años que me desempeñara como Director de Cultura de la Municipalidad (1991-96) se ha ensañado contra mi persona, sin haber probado nada más que sus propias inquinas. Apenas terminada mi administración, el Sr. De Tone olvidó su espíritu crítico hasta la desidia: nunca cuestionó, con continuidad y rigor reflexivo, la administración referida a los asuntos culturales estatales, municipales y privados. Ahora, desde antes de haber asumido mi cargo, ha comenzado de nuevo una persecución compulsiva que, supongo, se prolongará durante los próximos tres años y medio.

Por más de que los artículos se presenten escritos de manera acusatoria, en verdad sólo termina inculpándome cuestiones que considero positivas: fortalecer la institucionalidad interna de la Secretaría y el intercambio cultural con el exterior (lo que supone, viajes, claro), haber obtenido subvenciones internacionales (que obviamente sólo podrán ser plenamente aplicadas a partir de este año), escribir “hermosos libros” y usar camisas de ao po’ì. Sólo me parece extraño que una persona dedicada profesionalmente a promover la cultura cuestione la obtención de fondos provenientes del exterior ante la extrema debilidad de los presupuestos nacionales: entiendo que esa tarea debería ser saludada con entusiasmo.

Por otra parte, el artículo contiene falsedades, alguna de las cuales ya habían sido señaladas hace más de un año. El supuesto privilegio concedido a la obra de un artista (Osvaldo Salerno) en las exposiciones internacionales que yo había curado durante el 2008 es inexacto, como podría demostrar públicamente si a alguien le interesara el tema. Otra falsedad: el fondo de Taiwán correspondiente al 2010 no es, lamentablemente, de un millón de dólares, sino sólo de 180.000. Otra: de la donación española (de la cual él dice no opinar por razones personales que invoca permanentemente) no se perdieron 400.000 euros: cada uno de ellos fue ejecutado meticulosamente.

Señor Director: no me mueve ningún ánimo de polemizar, sino la intención de colaborar con las tareas de recta información pública que nos competen, tanto al periodismo como a la gestión pública. Creo, y estoy seguro que el Sr. Director estará de acuerdo conmigo, que sería altamente provechoso que la vocación crítica del Sr. De Tone no se perdiera en puro desahogo de sus aversiones personales, sino que apuntare a realizar denuncias fundamentadas de la gestión cultural y análisis serios de las políticas culturales realizadas en todo el país. De este modo, sus extensas publicaciones podrían ayudar a la opinión pública a tener un panorama general de la gestión cultural en todo el Paraguay y podrían servirnos, a quienes trabajamos en la SNC, a enmendar yerros y considerar sugerencias y recomendaciones.

Sin otro particular, me despido del Sr. Director con mi mayor consideración.

Ticio Escobar

Ministro Secretario Ejecutivo

Secretaria Nacional de Cultura

miércoles, enero 27, 2010

Cuauhtémoc Medina: "Bienales como la de Venecia se están aburguesando" - Miguel Fernández Cid

A propósito del reciente proyecto Dominó Caníbal del curador mexicano Cuauhtémoc Medina republicó aquí una entrevista aparecida en el suplemento español El Cultural.
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Cuauhtémoc Medina

“Bienales como la de Venecia se están aburguesando”


Tras aterrizar en 2008 como uno de los proyectos más ambiciosos de la nueva política cultural de Murcia para renovar la aburrida idea de bienal de arte, el 25 de enero se inaugura la segunda edición del PAC (Proyecto de Arte Contemporáneo) con nuevo comisario y formato expositivo. El mexicano Cuauhtémoc Medina, uno de los latinoamericanos de más prestigio en el mundo del arte, es el responsable de Dominó caníbal, proyecto que durante todo el año hará a seis artistas intervenir, destruir o reinventar la propuesta de su predecesor en la Sala Verónicas. Todo un reto del que hablamos con Medina, que hoy mantendrá en Murcia una charla abierta al público con Jimmie Durham, el primero en mover ficha en esta extraña partida.



El ritmo de trabajo de Cuauhtémoc Medina (Ciudad de México, 1965) es frenético. Nos atiende entre llamada y llamada: se ha acostado a las 4 de la mañana y aún tiene que dejar algún texto para su columna quincenal en el periódico mexicano Reforma, antes de coger el avión que le trae a Murcia, a inaugurar la segunda edición del PAC y la primera de las intervenciones de esta edición. Acostumbrado al debate, le gusta ir directo y suele responder incisivo: no es de los teóricos que se esconden tras un discurso retórico.

Le preguntamos por su propuesta, en la que, bajo el sugerente título de Dominó caníbal, plantea una sucesión de intervenciones en las que cada artista parte de lo realizado por el anterior. La respuesta es contundente: “La mecánica del proyecto en sí es algo que llevo varios años pensando. Tiene que ver con cierta insatisfacción por la forma en que eventos similares a una bienal proponen una retórica de diálogos, cuando en realidad son tan sólo una suma de despliegues de individualidades. Y, sobre todo, el proyecto deriva de la fascinación que siento por un tipo de dispositivo de colectividad en medio de las diferencias: las acciones del movimiento Popular Mechanics de Sergey Kuryokhin en la Unión Soviética de Bréshnev y la forma en que la antropofagia brasileña planteó que el arte del Sur debía reclamar el gusto caníbal por el robo de la cultura ajena. También es cierto que pensaba en los cuadros intervenidos de Asger Jorn en su etapa situacionista y el comportamiento de la escultura en transformación del Proyecto continuamente alterado diariamente (1969) de Robert Morris. Me interesa además mezclarlo con la mecánica del juego del dominó como objeto transcultural, tanto por las transformaciones que el juego significa en su paso desde China a Italia, a España y a América Latina, como por el hecho de que el juego implica actuar en un campo de tensiones definido por las jugadas previas”.

Lo profano entra en Verónicas
Cuauhtémoc Medina lanza un guiño a la primera edición del PAC, Estratos, que aglutinó actividades por distintos espacios de la ciudad: “Aunque no asistí, conocí el proyecto de Bourriaud, y admiro mucho el delicioso debate que provocó Lara Almárcegui en torno a su genial montaña de escombros”. El discurso de Dominó caníbal es distinto: “El proyecto está enteramente localizado en un espacio: la antigua iglesia de Verónicas, hoy convertida en sala de exposiciones. La implicación que tiene esa iglesia en la historia de la superposición del catolicismo sobre el pasado musulmán, y del arte contemporáneo sobre el catolicismo, seguramente será una parte importante a la que se aluda en el proyecto. En su primera jugada, Jimmie Durham lo discute al traer al templo de arte, que fue el templo de otra clase de religión, todo lo profano, lo que queda antes y fuera del templo”.

En su texto -afirmativo, directo, baudelairiano-, habla de la línea que va de la colonización a la globalización capitalista, pasando por el postcolonialismo, y su incidencia en el mundo del arte: “La mecánica del proyecto es tanto una crítica a la fragmentación de las bienales y su operación como festival en un tiempo concentrado, como a la idea de que un tema pueda servirle como paraguas. La selección de artistas está definida por la importancia que todos tienen en los debates de la condición postcolonial y los diversos modos en que se efectúa el canibalismo intercultural, pero el sentido en que cada artista ha de abordar el reto a la hora de hacer su intervención no es algo predispuesto”.

También hace referencia al Manifiesto Antropófago de 1928, del poeta brasileño Oswald de Andrade, y a los cadáveres exquisitos de los surrealistas: “Para mí, el Manifiesto Antropófago es un referente liberador porque implica romper con cualquier discurso identitario que busca una pureza nativista y, al mismo tiempo, convierte el estereotipo del salvaje caníbal en procedimiento de invención cultural. Como nací en México, siempre me ha asombrado el modo en que Andrade dinamitó la idea del nacionalismo cultural como posición latinoamericana. Mi fascinación en ese punto es muy concreta: concedo una gran importancia a esa genealogía porque se aparta de toda política identitaria de afirmación. Lo que me interesa de ese momento son las coaliciones revolucionarias, la importancia de la república española para quienes crecimos y pensamos desde México, el rol de Bataille y su relación con Alejo Carpentier, o el encuentro entre Trotsky, Breton y Rivera, la forma en que Glauber Rocha hablaba de Buñuel como el surrealista mexicano clave”.

Alternativa a la bienal
Cuauhtémoc Medina habla ahora de buscar una alternativa al modelo de bienales y proyectos específicos: “Estoy a favor de la violenta transformación que el protagonismo de las bienales ha tenido en las últimas dos décadas. Creo que, sobre todo, a partir del cambio de polaridad que introdujeron las bienales de La Habana, Johannesburgo o São Paulo desde los años 80, se hizo posible perturbar la centralidad que tenía el monólogo de algo que yo llamo el arte de la OTAN. También sé que las bienales son circos. Pero si no hubiera circos, los circuitos artísticos nunca hubieran querido tener nada que ver con los monstruos: con el arte problemático, politizado o hipercrítico, especialmente del Sur. Con mucho, la bienal es el modelo de exhibición que mejor ha representado la autoconciencia metodológica del comisariado contemporáneo. Lo que me inquieta es la posibilidad de que ese género pueda ir decayendo hasta convertirse en un estereotipo conservador y por eso es por lo que vale la pena participar en él desde un postulado crítico. Como todo dispositivo cultural, la bienal produce géneros de práctica artística y cómo se desempeñan los artistas ante esas distintas estructuras es un asunto crucial para quieres estudiamos y nos interesamos en el arte”.

¿El lado oscuro de la bienalización del arte?: “La pérdida de energía y la no inclusión de nuevos artistas, geografías y prácticas disidentes por la presión, en eventos como Venecia, a complacer al público. Lo mismo sucede en los museos o en las publicaciones que tienen que lidiar con el bendito dilema que plantea que haya hoy millones de personas interesadas en el arte contemporáneo. También la forma en que a veces de modo acrítico estos eventos siguen siendo usados como medio de publicidad de los países, como diplomacia cultural, para vender imágenes edulcoradas de situaciones complejas o inaceptables como la de las consecuencias y valores detrás de las políticas de combate a las drogas en México”. Consciente de que tiende hacia lo próximo, retrocede: “Bienales como la de Venecia se están aburguesando, pero esa es una condición que hay que tener en cuenta al pensar un proyecto para ese evento. El problema no es el contexto, sino la falta de compromiso político”.

El plato fuerte
Dominó caníbal se abre y cierra con dos artistas habituados a provocar diferencias en las exposiciones colectivas, muy próximos a Cuauhtémoc Medina: Jimmie Durham y Francis Alÿs. Sorprende (por inhabitual) que el comisario acceda a señalar qué le interesó de cada uno de ellos para incluirlo en su proyecto.
-Pensé mucho a quién invitar a la exposición. Era importantísimo que el primer invitado, que al final es también la víctima del sacrificio caníbal, fuera un platillo muy fuerte y valioso. Durham es uno de los artistas que más importancia ha tenido en la reflexión y el debate del arte del Sur y como es el maestro de la operación de perturbar la cultura como un trickster, es decir, el personaje de los mitos, como la zorra, el coyote o la zarigöella (que en México llamamos tlacuache) que derrumba los mecanismos del poder con un truco, era el ideal para poner al resto de los artistas una trampa. La siguiente, Cristina Lucas, tiene un reto espinoso, pero la forma iconoclasta de su feminismo le permitirá pensar cómo usar alguna clase de picota, como hizo al filosofar con el martillo sobre el Moisés de Miguel ángel. La sucesión de los demás artistas, espero, tiene también la apuesta de introducir diversas modalidades de crítica y canibalismo. Bruce High Quality Foundation es un colectivo que ha hecho de cierto parasitismo y de la invención de la personalidad artística un dispositivo para repensar cuál es la energía del agente artístico. Me imagino que Kendell Geers va a tener que negociar con el peculiar balance entre agresión y elegancia de su posición. Tania Bruguera no sólo es extraordinaria en retomar modelos históricos y presentes de todo tipo para repolitizarlos, sino que su cuestionamiento ético sobre el compromiso artístico esta vez se expresó en pedirme explícitamente que quería “devorarse a Kendell y pedir que se la comiera Rivane”: ya veremos qué quiere decir con eso... Rivane Neuenschwander encarna una continua reinvención de cómo involucrar la sutileza en el acto de cuestionamiento del rol del artista global, y seguramente marcará un cambio de temperatura y tono en la serie.

-¿Por qué Francis Alÿs para terminar el proyecto?
-Hacia 1991 Alÿs hizo una pieza casi desconocida en forma de un texto que operaba como el dominó, que también inspiró el proyecto. De él he tenido en cuenta su capacidad para transitar entre lo poético y lo político en contextos inesperados como una ventaja para completar el descuartizamiento. A todos se les mostró el espacio con planos e imágenes y se les comunicará del modo más detallado posible cada intervención de la serie, pero ni los artistas ni los organizadores sabemos cómo se desarrollará la partida. Cada jugador tendrá sólo entre seis y ocho semanas para reflexionar, regular y realizar su proyecto. Cada uno puede retirar, resignificar, reutilizar o reponer elementos de las jugadas previas, pero creo que ya son demasiadas erres para tener además reuniones...”

Entre España y América
La conversación prosigue y las opiniones se vuelven seductoras (“No creo que la respuesta a una crisis sea gastar menos, sino criticar más”), prosiguen sinceras (“Debo confesar que durante unos años me desesperaba un poco la falta de sustancialidad que uno sentía en el arte español”), esperanzadas (“Me parece importante que los artistas latinoamericanos en España se han convertido en una parte decisiva del arte local, como sucede con Alexander Apóstol o Carlos Garaicoa”). O rotundas, cuando habla del arte latinoamericano: “Lo que es importante es que el arte de esta región es parte del campo de fuerzas donde se define la cultura mundial hoy y quizá la única región geográfica cuyos debates y tendencias internas se están diputando todo el tiempo en el circuito global. Lo que quiero decir es que la pregunta de qué es el arte latinoamericano es una cuestión que concierne a un circuito que ya no es latinoamericano y esa es una victoria de la transformación del arte hoy”.

Cuauhtémoc Medina vive en México DF, donde es uno de los críticos más activos e influyentes. Comisario del pabellón mexicano en la última Bienal de Venecia, España no le es ajena: “Estudié en un colegio republicano español, el Colegio Madrid. Mi relación con España tiene que ver con el conflicto con la antigua metrópoli, pero también con el hecho de que yo puedo cantar el himno republicano”, dice.

Miguel FERNÁNDEZ-CID

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El efecto dominó
Con una presentación a modo de juego de relevos, el ciclo de exposiciones Dominó caníbal ocupará durante todo 2010 el espacio de la Sala Verónicas de Murcia, una antigua inglesia conventual del siglo XVIII, en la que cada uno de los siete artista que participan en el proyecto trabajará a partir de la propuesta del artista precedente. El norteamericano Jimmie Durham es el primero en abrir esta partida con una invasión en el espacio del templo cristiano de objetos y desechos hallados tras varias visitas a la región murciana. Trozos de cemento y vídrio, alambres, refrigeradores y barriles son el particular mapa del mundo con el que Durham cuestiona todo aquello que rechaza el espacio sagrado occidental. Un cadáver exquisito que mediante el residuo empieza hablando de exclusión y violencia y al que deberán dar réplica la intervención de la única artista española entre los seleccionados, Cristina Lucas (26 de marzo), el colectivo Bruce High Quality Foundation (21 de mayo), Kendell Geers (9 de julio), Tania Bruguera (24 de septiembre), Rivane Neuenschwander (12 noviembre) y Francis Alÿs (17 de diciembre).

lunes, enero 25, 2010

La maldición blanca - Eduardo Galeano

Luego del terrible terremoto en Haití y la avalancha de algunas imágenes y noticias que parecen destilar un paternalismo humanista rancio, cuando no dibujar un panorama de gentes locales cargadas de irracionalidad y barbarie a la sola espera del milagro salvador (ver esta nauseabunda nota con la que me topé en el diario español El País hace pocos días). Un escenario que bajo el tinte de la corrección civilizadora parece insinuar que hoy no hay más que desgracia entre los negros haitianos, despolitizando y restringiendo todo horizonte de reflexión: insistiendo indirectamente que ante ese reino de la pura necesidad no queda más que la caridad y, claro, la reconfortante suerte de sabernos 'fuera' de aquel entorno.

Hace pocos años, en 2004, Haití conmemoraba los 200 años de su revolución, quizá la primera, más radical y genuina de las todas revoluciones independentistas en el territorio americano. Esto es necesario de decirlo, y más aún en este 2010, el llamado año de los 'Bicentenarios', una instancia para celebrar todas las independencias criollas de nuestro continente. Pero, evidentemente, no todas. Existe una particularidad nunca incluida en ese aparente universal. La revolución en Haití (hasta entonces llamada Saint Domingue) en 1804 fue la insurgencia de los ex esclavos de origen africano para declarar una república negra. Ante las circunstancias actuales valdría la pena volver sobre ese silencio. Aprovechando un intercambio de mails y de ideas con unos amigos republico aquí un texto de Eduardo Galeano publicado el 4 de abril de 2004 en el diario argentino Página 12. Un escrito que nos permite pensar de qué hablamos cuando nuevamente hoy hablamos de Haití. No se pueden predecir los terremotos, pero eso no implica que solo entonces volteemos los ojos con espanto cuando es precisamente el desprecio racial, el abuso económico y el autoritarismo colonial el que aún sostiene ciertas estructuras sociales en este mundo. Una estructura infame que legitima y preserva silenciosa aquellas desgracias para aparecer luego en la historia y convertirla en una triste historieta de pequeños héroes.
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La maldición blanca
por Eduardo Galeano

El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.
Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.

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Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.
De la maldición blanca, no se habló.

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La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
–¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
–El anterior.
–Pues, que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.
Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.

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A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.
En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.

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En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.

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Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.
Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.

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En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.
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El cartero // Accion artisitica colectiva por la libertad de Nicolás Castro


EL CARTERO es una acción artística desarrollada en conjunto por los amigos de la libertad de nicolás con estudiantes de artes de Bogotá - Colombia y el artista Mario Opazo. Esta consiste en la escritura de una carta sobre Nicolás Castro,estudiante de bellas artes de la universidad Jorge Tadeo Lozano, amigo y compañero de clase quien se encuentra recluido en la cárcel la Picota de Bogotá desde el pasado 2 de Diciembre de 2009, acusado de haber creado un grupo que amenazaba a los hijos del presidente, en la red social de internet Facebook.

EL CARTERO espera liberar este mensaje escrito, distribuyendolo e invitando a quien lo reciba, a replicar el mensaje y adherirse al grupo de carteros que empezarán su actividad el dia 26 de Enero,durante la audiencia pública del jucio de Nicolás y de igual forma el dia martes 2 de Febrero, como parte del conversatorio sobre arte y libertad de expresión propuesto por la ASAB (Academia superior de artes de Bogotá) a las facultades de artes de la ciudad, durante las actividades que la institución ha dispuesto para la muestra de proyectos de grado de los estudiantes.

Invitamos a los interesados a adherirse a las actividades previstas para el desarrollo de este proyecto. Adjuntamos dos archivos, uno con el plegable de programacion de las actividades y la carta sobre nicolas que esperar ser liberada.

Un saludo cordial a todos.

Att: Amigos de la libertad de nicolas
http://amigosdelalibertaddenicolascastro.wordpress.com/

Una mirada a la década 1999-2009 - Elida Román

Elida Román publica en El Comercio (11/01/10) un balance de la última década en Lima. Reproduzco la nota.
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Una mirada a la década 1999-2009

por Elida Román

Recopilando a través de los distintos balances anuales, pueden obtenerse algunos datos interesantes y reveladores:

Es la década en la que se ha establecido la necesidad de una práctica curatorial profesionalizada, si se quieren obtener resultados positivos. La ausencia de las grandes exposiciones apoyadas por entidades como Telefónica abrió paso a proyectos que van desde aproximaciones breves pero bien planteadas, a muestras que cada vez ostentan una mayor ambición de logros. Esto ha permitido que se puedan recopilar y rescatar aspectos que abarcan desde análisis integradores para el arte popular y tradicional, hasta el reconocimiento a figuras prácticamente olvidadas. ¿Cómo explicar el éxito que siempre consiguen estas muestras por parte de un público que se caracteriza por alejarse día a día del interés por la producción visual? Increíble, pero cierto, que así se haya “descubierto o redescubierto” en el período a artistas como Judith Westphalen, Lajos d’Ebneth, Manuel Piqueras Cotolí, Jorge Eduardo Eielson, Carlos Quizpez Asín, Teófilo Castillo, César Moro, entre otros. Claro que luego de estas presentaciones, el público no tiene ese museo necesario donde poder volver a encontrarlos, atenderlos y compararlos, tomando en cuenta tiempos y circunstancias. Y aquí está el reclamo que se hace a la orientación del Museo de Arte de Lima. Reclamo que encontró voz fuerte en Fernando de Szyszlo, a quien se le ha respondido sin contestar puntualmente a sus aseveraciones y más bien mostrando una interpretación errónea de lo dicho. Lo entablado como una discrepancia no puede convertirse en un retorno de frases altisonantes. Lo correcto sería convocar a un diálogo plural, porque muchas de las objeciones planteadas son compartidas por un amplio sector de público. El Museo de Arte está gestionado por una asociación privada cuyos mecanismos de elección también parecen serlo y recibe el mayor apoyo que nunca ha recibido una institución similar. Lo que incluye un fuerte aporte del BID. Pero esta institución puede existir, subsistir y llevar adelante ahora sus proyectos, gracias al acuerdo de cesión hecho por la Municipalidad Metropolitana de Lima, propietaria del magnífico edificio. Lo bueno es que este incidente ha servido para que se desarrolle una activa campaña mediática que nos ha permitido conocer las buenas noticias de los proyectos en camino. Olvidaron especificar su rol organizador y patrocinador de la exposición dedicada a Gordon Matta Clark (EE.UU., 1943-1978) que se encuentra en el circuito internacional.

Quizá sea momento de emprender un nuevo proyecto que tome la posta al propósito original, para cumplir así con una necesidad impostergable.

En cuanto a museos, el hecho más importante es la realidad del Museo de Arte Moderno que Gerardo Chávez ha creado en Trujillo. Y la buena noticia, los trabajos ya en marcha para concretar el Museo de Arte Contemporáneo de Barranco, que espera inaugurarse este año.

Deben destacarse los diez años cumplidos de El Ojo Ajeno, hoy Centro de la Imagen, consolidado como el más importante centro de fotografía local; la casi década de la galería Artco; la persistencia de las exposiciones “ArtWare”, siempre notables, organizadas por Umberto Roncoroni; la estupenda labor de José Carlos Mariátegui, a través de todo el período, en la promoción del video arte y las nuevas tecnologías.

En estos años se consolidó el proyecto Micromuseo (Gustavo Buntinx) y también la presencia de algunos artistas notables, entre ellos Christian Bendayán, Patricia Villanueva, Sandra Gamarra, Ishmael Randall Weeks, José Carlos Martinat, Huanchaco, y la presencia cada vez más frecuente del arte de la Amazonía. [Lima, 8 de enero del 2010].

miércoles, enero 20, 2010

Antonio Paucar en [e]Star

Este 27 de enero se presenta una performance de Antonio Paucar en la sala [e]Star, de Jorge Villacorta. Reproduzco la info tomada de la web de Escuelab.
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Antonio Paucar x 2

Antonio Paucar nace en 1973 en Huancayo, Perú, actualmente vive y trabaja en Berlín. En el 2005 realizó la maestría en artes visuales con la Profesora (maestra) Rebecca Horn en la Universidad de las Artes de Berlín UdK y 1998 a 2000 estudió artes plásticas en la Escuela Superior de Bellas Artes de Weissensee-Berlín. En 2004 asistió como estudiante de intercambio en el Chelsea College of Art & Design, Londres. De 1997 a 1998 estudió filosofía en la Universidad Humboldt de Berlín. Ha participado en numerosas exposiciones colectivas y en festivales de performance. En el 2006 recibe el apoyo NaFoeg y en el 2008 es premiado con una beca de la DAAD. Entre sus exposiciones individuales más recientes destacan: galería Davide Gallo (Berlín, 2007), Haus am Lützowplatz (Berlín, 2008) y galería Maior (Palma de Mallorca, 2009).

ANTONIO PAUCAR
RUMORES DEL SILENCIO PERFORMANCE

Miércoles 27 de Enero 8pm
Galería [E]STAR Calle Belén 1042, Cercado de Lima

ANTONIO PAUCAR
en conversación con Jorge Villacorta y José-Carlos Mariátegui

Miércoles 3 de Febrero 7pm
Goethe Institut

Nazca 722 - Jesús María

Tania Bruguera: On the Political Imaginary

Desde este 28 de enero se presenta una primera exposición antológica de la obra de Tania Bruguera en el Neuberg Museum of Art, en NY. Durante los primeros días se presentarán también una serie de performances de la artista, ver aquí. Reproduzco la información general.
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TANIA BRUGUERA:
ON THE POLITICAL IMAGINARY

[OPENS JAN 28] Tania Bruguera: On the Political Imaginary is the first survey of the artist's interdisciplinary work focusing on the relationship among art, politics, and life.
The exhibition features her powerful, innovative installation and performance work created for international venues over the past twenty years and will include multiple daily performances throughout the run of the show.

The artist combines personal experience with a broad social and historical perspective to explore a range of issues including exile, displacement, endurance, and survival to create ephemeral, experiential works that are strongly visceral and highly poetic. Bruguera is the first recipient of the Roy R. Neuberger Prize awarded to an artist for an early career survey.



[imagen: Tania Bruguera, Untitled (Havana, 2000), 2000, Video performance installation, Milled sugar cane, black and white monitor, Cubans, DVD disc, DVD player, Dimensions variable, Courtesy of the artist]

lunes, enero 18, 2010

Exposiciones varias

Reproduzco las notas de algunas exhibiciones que me llegan al mail.
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Maya Watanabe presenta una individual que revisa su trabajo reciente en videos: 'Videos 2005-2009' en el Centro Fundación Telefónica de Lima. [Nota: el video Abrasis (2009) sólo se mostrará en la inauguración y los fines de semana de enero]


Eduardo Hirose con el proyecto Intervención - MALI en la galería Lucía de la Puente en Barranco.

Mañana se inaugura Una ciudad / Un país, en el espacio de Sucre 101 Ex-La Culpable, en Barranco.

Este martes 21 de enero se inaugura en la Galería El Pacífico, en Stuttgart, Alemania, la exposición 'Pintura Peruana Actual' en la cual participan José Luis Carranza, Iván Fernández-Dávila, Renzo Nuñez Melgar, Elizabeth López Avilés, Shila Acosta, Jairo Robinson, Giancarlo León Waller, Jack Caballero, Valia Llanos, Marcos Palacios, Jorge Miyagui

Los Ciegos, 2009
óleo sobre lienzo, 50 x 60 cm.


Elizabeth López Avilés, Dulces seis meses, 2009
óleo sobre lienzo, 50 x 60cm

Acción civil y discurso corporal, por Félix Suazo

El artista y curado cubano, radicado en Venezuela, Félix Suazo, ha empezado a colgar sus textos en su blog Ojo por Ojo. Reproduzco el último allí subido, escrito en Caracas en 2001.
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Acción civil y discurso corporal
por Félix Suazo

La ciudad es el lugar donde la performance social adquiere su mayor intensidad en tanto orígen y consecuencia de las acciones de los hombres que allí protagonizan sus propias vidas como “actores innatos”. En este escenario transcurre el teatro de la vida: el drama de la niñez abandonada, la tragedia mortífera de la violencia delincuencial, la épica de los conflictos políticos y la comedia de aquellos “inocentes” que resbalan con una concha de mango.

De esta manera, los problemas de la gestualidad y la expresión escénica trascienden el estrecho reducto del teatro, la danza y las artes visuales. En medio del ajetreo urbano, los cuerpos se aproximan o se repelen entre sí, se asiente con un ademán, se rechaza con un gesto, se desaprueba con un bostezo o un desvío casi imperceptible de la mirada. Los enamorados se agarran las manos o se soban las mejillas, el panadero gesticula, el yuppi se apura como si no le alcanzara el tiempo, el taxista se exaspera frente al volante... Todo esto ocurre en un instante, al mismo tiempo, en espacios simultáneos: la cola de un banco, un restaurante, un centro comercial o la parada del autobús.

El asunto se complica cuando el discurso corporal se transforma en vehículo de una acción civil, es decir, en medio de expresión de la conciencia ciudadana. Entre los fenómenos más interesantes que se registran en esta dirección se encuentran aquellos vinculados a las manifestaciones cívicas, ya sean marchas pacificas o manifestaciones de protesta. En ellas se proyecta, unas veces con violencia e intransigencia; otras con picardía y humor, la opinión de los ciudadanos respecto a los temas más sensibles de la actualidad: derechos civiles, ecología, inseguridad urbana, conflictos electorales, oposición antigubernamental, conflictos bélicos, globalización, etc.

El giro teatral y espontáneo que a menudo adquieren las jornadas de protesta, suele encarnar simbólicamente tanto el conflicto desencadenante de la acción como los tipos humanos o institucionales que la protagonizan; de un lado el pobre, el rico y el delincuente, del otro el gobierno, los sindicatos y el mercado. Cerrar una vía para llamar la atención de las autoridades gubernamentales, amarrarse a un árbol para protestar contra la depredación ambiental o simplemente salir a la calle desnudo y con el cuerpo pintado pueden ser acciones metafóricas que, como en el teatro aristotélico, tienen una finalidad catártica. En este sentido, los individuos son actores y la ciudad es el escenario de múltiples batallas que se plantean como simulacros de una situación real.

Mientras el llamado arte corporal en sus diferentes modalidades –happenig, performance, acciones en vivo- obedece a un programa y una intencionalidad generalmente provocativa que busca la reacción del espectador, las acciones cívicas se enmarcan dentro de un conflicto real donde tanto los agraviados como los demandantes son personajes de la misma trama, pero se desdoblan para conseguir que sus reclamos sean cumplidos. En marcha a través de las principales vías de circulación de la ciudad, parada en una plaza o frente a algún edificio determinado, la gente enarbola banderas, pancartas o se disfraza de algo o de alguien asumiendo un personaje. A veces estas acciones adquieren una dimensión tan apasionada y efusiva que desembocan en grandes celebraciones o en un gran desorden colectivo.

Este fenómeno se registra con mayor o menor intensidad en diferentes ciudades de Latinoamérica, sobre todo en aquellas donde los contrastes socio-económicos y la violencia política son más evidentes. Particularmente destacado es el caso de Venezuela, cuya capital es un escenario dominado por una estampida multitudinaria y heterogénea de gente que se apresura en todas direcciones en medio del caos urbano y la polución visual. Los individuos van y vienen por las aceras esquivando a los comerciantes callejeros o a los grupos de manifestantes ocasionales. En el trayecto al trabajo o de regreso a la casa uno puede ser interceptado por algún promotor de ventas, un misionero errante o una marcha de vecinos contra la violencia. No faltan los niños de la calle y los locos acurrucados en las aceras. En medio de esta marejada feroz transcurre gran parte de la vida del caraqueño, hecho que modela sus comportamientos y lo involucra en eventos a los cuales asiste sin participar de ellos necesariamente. Ese entorno lo hace testigo de una gama de sucesos que va de lo pintoresco a lo dramático. En mayo del 2000 una gallina fue decapitada públicamente a las puertas del Consejo Nacional Electoral durante una jornada de protesta en la cual se enfrentaron representantes del partido de gobierno y fuerzas opositoras. Ese mismo mes un singular cortejo fúnebre recorrió varias avenidas de la ciudad, llevando el cadáver de un conductor de autos por puesto que fue víctima del hampa hasta la sede del Ministerio del Interior y Justicia, para demandar acciones contra la delincuencia. En ambos casos la gravedad de los hechos desencadenantes no impidió una cierta atmósfera carnavalezca y satírica muy característica en las manifestaciones populares venezolanas, desde las fiestas hasta los velorios.

Pero las expresiones cívicas, sobre todo en Caracas, no se reducen a su expresión política. También abundan algunas conductas marcadas por una fuerte teatralidad, vinculadas al comercio informal y la prédica religiosa. Los vendedores callejeros suelen emplear diversas técnicas promocionales para la venta de sus productos con ayuda de gráficos, altoparlantes, disfraces y demostraciones en vivo donde demuestran una gran efectividad comunicativa. Con estos medios, consiguen ganar la atención de los transeúntes que se detienen a observar y escuchar las ventajas y posibilidades de la oferta, disfrutando de la presentación de la misma como si de un espectáculo se tratara. Por su parte, los predicadores son generalmente declamadores apasionados que narran enfáticamente ciertos capítulos de las sagradas escrituras en los cuales se describen los tormentos de los pecadores e incitan a llevar una vida religiosa. Con la Biblia en las manos y en medio de la muchedumbre, estos emisarios divinos tienden a buscar un sitio destacado (un banco, una jardinera, etc.) que les sirva de escenario durante la arenga. Estas y otras acciones callejeras relacionadas con el expendio de helados, chicha y tarjetas telefónicas están matizadas por el eco de una vieja tradición proveniente de la época colonial y todavía arraigada en pequeñas ciudades que se basa en el pregón, la gestualidad y el uso de una indumentaria específica para cada tipo de actividad.

En contraste con esta especie de desbordamiento conductual a escala urbana, la performance artística en Venezuela se ha desenvuelto generalmente en un entorno más controlado y dirigido hacia un público especializado. Sin embargo, conviene señalar aquellas acciones concebidas para escenarios urbanos que lograron involucrar a una mayor cantidad de personas, específicamente los eventos realizados a principios de los años setenta por Diego Barboza en Caracas y otras ciudades del país. La caja del cachicamo y El ciempiés son propuestas que se basaban en la identificación del cuerpo y el contexto, donde los participantes se integraban espontáneamente al discurso de la obra. Según el artista estas acciones se nutrían de la relación arte-vida y tienían su orígen en “las fiestas de los pueblos, las retretas, los carnavales, los ambientes de bambalinas de colores y piñatas donde se celebran los cumpleaños...”[1]. Experiencias como estas no son muy comunes en el arte venezolano aunque últimamente se ha desarrollado una vertiente singular representada por las llamadas fiestas de farándula, cuya máxima expresión fueron los Happenigs Extremos organizados en varios puntos de Caracas a fines de los años noventa. Allí confluían los disfraces, los desfiles de moda y la música de discoteca, constituyendo eventos de gran atractivo para el público juvenil.

No obstante, al volver la mirada hacia la incesante actividad citadina estos ejemplos se ven como hechos minoritarios, confinados a pequeños sectores generacionales y sociales. El espíritu de la calle en sus diversas manifestaciones es aún más constante, vigoroso e impredecible. Allí la gente de cualquier condición –profesionales, comerciantes, limosneros, activistas sociales y religiosos- coprotagoniza el mismo drama urbano.

Caracas, mayo de 2001


[1] Barboza, Diego. Acerca de la poesía de acción. En, Acciones frente a la plaza. Reseñas y documentos para una nueva lógica del arte venezolano. Fundarte. Caracas, 1995.p. 59

El circo de la huaca Arcoiris

A propósito del reciente incidente de unos niños en la huaca Arcoiris que me enteré vía las múltiples notas en periódicos, y sobre la cual se han pronunciado ya innumerables personajes estatales, encontré este post del antrópologo Guillermo Salas que sin minimizar la cuesión la pone entre paréntesis un momento para preguntarse por la responsabilidad de aquellos que ahora quieren lavarse las manos aprovechando los 5 minutos de estos niños y sus padres.
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El circo de la huaca Arcoiris
por Guillermo Salas Carreño

Es poco menos que alucinante lo que está pasando con estos pobres chibolos que se les ocurrió dárselas de malditos y arremeter con los frisos de la huaca Arcoiris. Lo que distingue a estos chicos de los muchísimos casos en que cuestiones similares ocurren todo el tiempo es que a estos tontonazos se les ocurrió la brillante idea de colgarlo en Youtube!!! Esa es la gran diferencia.
Vamos por partes y cucharadas.
De que no está bien, pues no está bien. Merecen algún tipo de sanción... pues yo diría que sí.
Pero de allí a que se los quiera crucificar luego de quitarles la piel ya es pues demasiado. Me fastidia sobremanera que el INC ponga el grito en el cielo, de señales de vida solamente porque se trata de un hecho visible, y claro allí si denuncia penalmente en Trujillo y Lima. Hasta el ilustre Alan García se pronuncia sobre esto condenándolos enfáticamente.
Bueno...
Y ¿qué hacen las autoridades, qué hace el estado, qué hace el INC cotidianamente para proteger nuestro patrimonio arqueológico y cultural que día a día es constantemente depredado de distintas maneras?
¿Qué interés ha demostrado este gobierno en invertir realmente en investigación sobre nuestro pasado y nuestras culturas?
¿Qué interés ha demostrado este gobierno en llevar a cabo una reforma educativa que sea digna de ese nombre (y que no consista solamente en pelearse con el SUTEP y hacer evaluaciones sin un plan de mediano plazo en mente)?
¿Por qué este gobierno se ha zurrado en el Plan Nacional de Educación? ¿Por qué no se avanza seriamente para llegar al 6% del presupuesto para educación tal como este Plan concertado había establecido, y más aun, habiendo sido el Plan asumido como política de estado?
Lo único que recuerdo respecto a sitios arqueológicos o monumentales que se ha tratado de hacer en este gobierno es la ley Bruce que solamente los concibe como potenciales mercancías a ser adjudicadas al capital privado sin tener la más mínima preocupación en su investigación, y ni siquiera en su más elemental delimitación espacial! Recordar todas las protestas en el Cusco a raíz de esto.
¿Qué del mercado negro de objetos arqueológicos? ¿Qué del huaqueo cotidiano que se lleva a cabo en todo el país? ¿Qué de la posición sumisa de este gobierno frente a Yale en la cuestión de las piezas extraídas ilegalmente de Machupicchu por Bingham? Y ¿qué de los monumentos que son destruidos con la complicidad del INC porque se necesita hacer un piso más de un hotel o un subterráneo?
Adicionalmente, ¿qué del afán del INC por restaurar monumentos solo para lindas fotos de turistas sin poner atención en su investigación y destruyendo evidencias?
Ya pues, no se pasen! Está bien que los chibolos se hayan equivocado y merezcan una sanción... pero debería estar claro que aquí los que tienen la responsabilidad de cuidar el patrimonio y promover su investigación no están cumpliendo para nada su obligación. Aquí los responsables son las autoridades y su desidia y desinterés tan claro como indignante. Lo demás solo es un circo y un montón de discursos nacionalistas baratos.

Ver aquí disculpas de uno de los chibolos
Ver post de elmorsa.com
Ver este post de post.josekusunoki.com

domingo, enero 17, 2010

El movimiento de la fotografía obrera. Hacia una historia política del origen de la modernidad fotográfica

Hacia el final de la próxima semana se presenta el seminario 'El movimiento de la fotografía obrera. Hacia una historia política del origen de la modernidad fotográfica' que Jorge Ribalta ha organizado como parte de sus actividades previas a las exposición que está curando sobre la fotografía obrera, programada para el 2011, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. El seminario realmente promete y será un buen calentamiento para que lo que se viene.

Como continuación indirecta del proyecto Archivo Universal Ribalta explora el movimiento de la fotografía obrera (1926-1939), el cual constituye un "capítulo pendiente" en la historia de la modernidad fotográfica. Este seminario intenta situar los orígenes de la constitución moderna del documento fotográfico, cuestionando los relatos canónicos formalistas que se han erigido como las narraciones hegemónicas de la llamada modernidad fotográfica.

Por cierto, una muy buena entrevista más o menos reciente sobre el proyecto Archivo Universal (MACBA 2008-09) y de la cual no pude dar cuenta puede verse aquí. En castellano ya hice referencia a la entrevista que le hice y se publicó en Papel Alpha. Cuadernos de Fotografía. Para este seminario se ha preparado también un pequeño librito-folleto que reproduce el texto "Misión y objetivos del movimiento internacional de fotógrafos obreros" (1931) de Willi Münzenberg y que colgaré en un siguiente post. Como intuyen, aprovechando la ocasión me voy a Madrid para ver el seminario, a ver si me da el tiempo para colgar algún comentario al respecto.
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El movimiento de la fotografía obrera. Hacia una historia política del origen de la modernidad fotográfica

Fecha: 21, 22 y 23 de enero de 2010
Entrada: Gratuita. Hasta completar aforo
Matriculación: 2 créditos de libre configuración y 1 crédito ECTS en Universidad Autónoma de Madrid, Universidad de Castilla la Mancha y Universidad de Salamanca; 1 crédito de libre configuración y 1 crédito ECTS en Universidad Complutense y Universidad Carlos III.
Inscripción: programasculturales2@mcu.es


Introducción

En marzo de 1926 la revista AIZ (Arbeiter Illustrierte Zeitung [Periódico Ilustrado de los Trabajadores]) publicó una convocatoria para que su público, la clase obrera movilizada, se convirtiera en proveedor de imágenes de la vida cotidiana proletaria, de las condiciones objetivas del trabajo industrial y de las organizaciones y actividad política de los trabajadores. Las luchas por la imagen empezaban a aparecer como parte central de la lucha política.

Esta convocatoria constituye el arranque de todo un movimiento fotográfico que se expande por el centro y norte de Europa y llega a Norteamérica, aunque su eje permanezca en Alemania y la Unión Soviética, o más bien en los intercambios foto-políticos entre las organizaciones comunistas de ambos países hasta el final del Primer Plan Quinquenal y la caída de la República de Weimar. Si la URSS constituía el centro de la vanguardia política, Alemania era el centro de las industrias y tecnologías de la nueva cultura visual. Las redes se extienden mucho más allá de forma no homogénea o incluso con contradicciones, según las singularidades locales de los movimientos sociales.

Diferentes núcleos de documentalismo o fotografía social vinculados a los movimientos comunistas se producen a finales de los años veinte en Hungría, Austria, Checoslovaquia, Polonia, Holanda, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, México y más allá. Grupos amplios y prácticas documentales complejas se desarrollan en ciudades como Praga, Bratislava, Budapest, Zúrich o Ámsterdam, promoviendo exposiciones y publicaciones de fotografía social y obrera entre 1932 y 1936. Un número destacado de fotógrafos participantes en el movimiento se ven obligados a sucesivas migraciones o exilios políticos en la expansión de los regímenes fascistas en Europa Central, sobre todo a partir de 1933. La propia revista AIZ se traslada ese año a Praga, y más adelante a París, hasta que deja de publicarse en 1938.

El tipo de fotografía que promueven los fotógrafos obreros amateurs y sus editores estaba en relativa oposición al fotomontaje y la abstracción, no sólo se encontraba vinculada a la factografía soviética, sino también a los más amplios movimientos documentales en el cine y la fotografía que emergen hacia 1930 a escala internacional. La principal misión de éstos es la representación de la crisis económica y sus efectos sociales, particularmente entre las clases desfavorecidas. La pobreza, la explotación y la desesperación eran algunas de las condiciones estructurales de la vida proletaria que debían ser mostradas. En este sentido, el crítico alemán Edwin Hoernle definía un ojo proletario específico, antagónico al humanismo burgués, en el que compasión es la expresión de superioridad de clase. Hoernle escribía: “Debemos proclamar la realidad proletaria en toda su repugnante fealdad, con su denuncia a la sociedad y su exigencia de venganza (…) Debemos presentar las cosas como son, con una luz dura, sin compasión”.(1)

Hacia mitad de la década de los treinta la estrategia política del movimiento comunista internacional cambia para aceptar una nueva forma de alianza amplia de partidos de izquierda, como medio para frenar el gran avance del fascismo en Europa, lo que favorece las experiencias de gobiernos del Frente Popular en Francia y en España a partir de 1935. Aunque por poco tiempo. La Guerra Civil española, iniciada en julio de 1936, constituye la fase final del movimiento, tanto en el sentido político, la derrota definitiva del impulso revolucionario, como en el sentido estético y generacional, en tanto que en ella confluyen buena parte de fotógrafos procedentes del movimiento europeo, como Walter Reuter, Tina Modotti, Robert Capa, Joris Ivens o Mijail Koltsov, citando sólo algunos de los mas conocidos.

El movimiento de la fotografía obrera constituye aún hoy un difícil capítulo pendiente en la historia de la fotografía del siglo XX. Este seminario forma parte de la investigación y publicación de la exposición Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía obrera, 1926-1939 (Museo Reina Sofía, 2011), que contribuye a subsanar esa carencia y proporcionar elementos para una historia del movimiento por primera vez en un museo central de arte moderno.


Programa

El programa incluye estudios de caso, que combinan la atención a los núcleos geográficos de las varias escenas con los ejes temáticos que las atraviesan. La tensión entre el movimiento social y la política institucional, entre las subjetividades y los movimientos de masas son algunas de las cuestiones que se abordaran de cara a trazar las continuidades y discontinuidades del movimiento.

Fecha: Jueves, 21 de enero
Hora: 16:30 a 20:30 h

Presentación, a cargo de Jorge Ribalta

Paradigmas soviéticos: factografía, foto-corresponsales y el nacimiento de la ROPF
Erika Wolf. El Konzern Kol’sov y la fotografía “proletaria” soviética.
Maria Gough. Hombres con una cámara.
Devin Fore. Continuará: Sobre la descualificación, el diletantismo y el documento.

Debate: Berlin-Moscú. ¿Es la fotografía soviética un invento alemán?
Con la participación de Erika Wolf, Maria Gough y Devin Fore.

Fecha: Viernes, 22 de enero
Hora: 10:00 a 14:00 h

El movimiento de la fotografía obrera en Alemania y la prensa comunista. Debates alemanes sobre el documento.
Olivier Lugon. El ojo colectivo, el ojo mecánico: debates en torno al documento en la fotografía de la República de Weimar.
Wolfgang Hesse. ‘La instrucción también debe realizarse en las calles’. Espacio urbano y espacio-imagen en la fotografía de los trabajadores alemanes.
Christian Joschke. Controlar la mirada. ‘Arbeiterfotografie’y la policía de Weimar.

Debate: El problema del amateurismo. ¿Hubo realmente una fotografía proletaria amateur?
Con Cristina Cuevas-Wolf, Wolfgang Hesse, Duncan Forbes y Christian Joschke.

Hora: 16:30 a 20:30 h

Una esfera pública proletaria trans-nacional. Las redes de la fotografía obrera en Europa central y del norte
Matthew Witkovsky. El arte por el trabajo. Lubomir Linhart y la fotografía social checoslovaca.
Flip Bool. La fotografía de los trabajadores en Holanda.
Duncan Forbes. El movimiento de la fotografía obrera en Gran Bretaña

Debate: Los espacios discursivos de la fotografía obrera
Con Jordana Mendelson, Anne Tucker, Emilia Tavares y Matthew Witkovsky

Fecha: Sábado, 23 de enero
Hora: 10:00 a 14:00 h

Poéticas documentales y política institucional en la era del Frente Popular en el sur de Europa (Francia, España y Portugal)
Simon Dell. En la difícil conjunción de ‘trabajador’ y ‘fotógrafo’ en Francia
Cristina Cuevas-Wolf. La transformación de la fotografía obrera en España.
Emilia Tavares. Fotografía y propaganda en la dictadura del Estado Novo en Portugal. Una construcción meridional.

Debate: la Guerra Civil española y las redes de la fotografía obrera
Con Jordana Mendelson, Flip Bool y Simon Dell

Hora: 16:30 a 21:00 h

La Photo-League en el contexto de la cultura documental americana de los años treinta
John Raeburn. Las políticas del documental en la América de los años ’30.
Anne Tucker. El origen de la Photo-League.
Naomi Rosenblum. Arte, documentación social y fotografía de calle: la Photo League y sus antecedentes.

Debate: la Photo-League y la Farm Security Administration
Con John Raeburn, Olivier Lugon, Anne Tucker y Naomi Rosenblum.

Debate final

viernes, enero 15, 2010

El Pabellón del Bicentenario


El Pabellón del Bicentenario

A diferencia del Pabellón de Bellas Artes -construido en 1910 para celebrar el Centenario de la Independencia, presentar la modernidad en las artes y el progreso de nuestra nación- el Pabellón del Bicentenario se inaugura sin una selección de obras por parte de uno o varios curadores, sin una programación predeterminada, sin patrocinios institucionales y sin una sede física.

El Pabellón del Bicentenario es un proyecto independiente que busca construirse colectivamente a partir del encuentro, la conversación, los gestos, acciones, modos de recorrer y practicar las diversas esferas de lo público: parques, calles, plazas, cafés, museos, medios de comunicación e Internet.

En el curso de la próxima semana estaremos invitando al evento con que iniciamos actividades.

Esperamos contar con su participación.

Jaime Iregui

Manifiesto Ecuatoriano del Octubre Trans

A propósito del manifiesto que hice circular en el post anterior mi amiga la crítica ecuatoriana María Fernanda Cartagena me hizo llegar otro potentísimo manifiesto del Proyecto Transgénero en Ecuador enunciado en el marco del Octubre Trans. Reproduzco aquí el documento.
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Manifiesto Ecuatoriano del Octubre Trans

Atuntaqui, Ecuador, 4 de Octubre de 2009

En el Ecuador cada vez más personas y colectivos nos nombramos transgéneros, travestis, transexuales, intersex, bigéneros, andrógin@s, trans en el cuerpo, trans en el género y, sobretodo, “trans en la cabeza”[1]. Desde antes de que usáramos estas palabras, y en lugares periféricos como la costa rural, o la calle, también nos habíamos nombrado, y nos seguimos nombrando, machonas, pirobos, hombradas, karishinas, machis, y con tantos otros términos que – aunque desconocidos por la cultura oficial – hablan de nuestros cuerpos-género

Quizá en las sociedades del norte en las que ha nacido la campaña Stop Trans Pathologization 2012, la transfobia asume expresiones más institucionalizadas que en nuestro lado del mundo. Pero, institucionalizada o no, explícita o sutil, por acción o por omisión del Estado, la descalificación y la violencia sobre los cuerpos distintos es un común denominador que denunciamos en cuantas ciudades y países participamos de este Octubre Trans.

Con estos antecedentes, reunid@s en Atuntaqui, provincia de Imbabura, en la sierra norte del Ecuador, personas y colectivos trans y transfeministas de Azuay, El Oro, Imbabura, Los Ríos, Manabí, Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas,

AFIRMAMOS:

Que la descalificación de todo y tod@s l@s que ocupam@s “los lugares femeninos” de la sociedad nos incluye a las mujeres, a l@s femenin@s, a l@s feminizad@s, a "los" que osan emascularse, a "las" que osan masculinizarse, a los “mandarinas”, a otros "hombres no tan hombres", a las mujeres-machas, a los hombres-hembros, a las personas con cuerpos intermedios, o con géneros intermedios, o con actitudes intermedias; y, en definitiva, a las personas de cualquier condición sexo-genérica que con nuestros tránsitos, ambigüedades y transgresiones más o menos conscientes, cuestionamos lo estático, lo unívoco y lo jerárquico del orden patriarcal.

Que la patologización es uno de los modos históricos de descalificación de las existencias femeninas y trans, y de afirmación – y recuperación – del orden patriarcal.

Que la patologización se articula en espacios informales y formales y, por lo tanto, se expresa en prácticas en ocasiones ilegales y en ocasiones revestidas de legalidad y legitimidad científica. Arraigada en instituciones pero también, y tal vez más peligrosamente, “en el sentido común”[2]; la patologización termina reforzando o justificando otras prácticas transfóbicas, como la violencia y la exclusión. Por eso,

DENUNCIAMOS:

Que en las calles de Quito en que nos manifestamos este 17 de Octubre; en la Michelena, en la Mariscal, en la Plaza del Teatro o en “La Y”, la transfobia se expresa en insultos, botellazos, balines de goma, huevos y crímenes de odio que buscan “borrar lo trans”, aniquilando a comunidades culturales visibles, como lo son las familias de trabajadoras sexuales callejeras.

Que la privación histórica en el acceso a la vivienda, al empleo, a la educación y a la salud nos ha confinado a una supervivencia en guetos socio-culturales y económicos y que esta existencia paralela o “coexistencia de espaldas”[3] también borra lo trans.

Que la discriminación en el acceso al espacio público es una de las prácticas más violentas sobre los cuerpos y estéticas distintas en la ciudad, y que las batidas policiales que limpian las calles de específicos colectivos que las ocupamos “sin objeto plausible alguno”[4] hacen parte de esa práctica.

Que, en Ecuador, las personas que nacemos en biologías femeninas, sufrimos de cargas laborales más pesadas, una peor calidad de vida, peor nutrición en relación con los hombres biológicos, y un control más cerrado por parte de nuestras familias sobre nuestras vidas y decisiones sexuales. En la privación del ocio y, por tanto, del “lugar en el que se reinventan las cosas”[5], los transgéneros masculinos, al igual que las mujeres, nos vemos privad@s de la posibilidad de reinventar nuestro propio cuerpo.

Que en Manabí –provincia con cierta prevalencia de nacimientos intersex – a l@s “indefinid@s” se nos obliga a vivir como varones. Mientras, en otros lugares, el criterio quirúrgico se inclina hacia la feminización como una opción más fácil de “normalización” de “genitales ambiguos”, aquí se prefiere la “equivocación” hacia el lado masculino. Y, aunque escapar del bisturí constituye tal vez una “ventaja de la desventaja” propia de nuestra realidad, todavía estamos lejos, en todas partes, de escapar de la tiranía de tener que sobrevivir en un orden binario de cuerpos-géneros en el que de partida no encajamos.

Que en provincias como Guayas y Pichincha, existen clínicas privadas de rehabilitación que ofrecen tratamientos psicológicos para “curar” la homosexualidad femenina y la transexualidad[6]; y que la existencia de estas clínicas evidencia esa patologización grosera y abiertamente ilegal que, no obstante, encuentra la complicidad de familias enteras y la negligencia del Estado ecuatoriano; cuando, cinco años de denuncias, no han sido suficientes para clausurar definitivamente estos establecimientos, o evitar que reabran con facilidad.

Que, en nuestra cultura blanco-mestiza predominante, heredera de un Derecho occidental, la enfermedad mental ha ido de la mano de una de las instituciones jurídicas más determinantes de la vida civil – la “capacidad” – que designa la facultad de l@s sujetos de representar sus “propios y personales derechos” o, alternativamente, requerir el tutelaje de tercer@s o el del Estado mismo; y que, en el saco de l@s “incapaces” hemos estado, históricamente, las personas que ocupamos los lugares femeninos de la sociedad.

Que, a treinta años de que en el Ecuador la mujer casada haya dejado de necesitar la ratificación marital de sus actos civiles[7] y el permiso marital para ejercer su libertad de tránsito, la tutela patriarcal sobre los cuerpos femeninos y trans permanece, en cambio, básicamente incuestionada.

Que la tutela patriarcal se expresa, en el peor de los casos, en un sistema penal que castiga los actos de disposición sobre el propio cuerpo; y, en el mejor de los casos, en un sistema de salud negligente que condena a las personas a intervenirse corporalmente sin asistencia alguna y por propia cuenta y riesgo, desestimando las prácticas identitarias como actos caprichosos de estética. De ahí el fenómeno común de la auto-cirugía, la auto-hormonización, y la utilización de sucedáneos peligrosos del silicón quirúrgico, como la inyección directa de aceite de avión y otras sustancias, que cobran cientos de vidas trans cotidianamente.

Que, en sociedades del norte que, a diferencia de la nuestra, han aprobado legislaciones y servicios de salud específicos “en beneficio” de la población trans, la tutela patriarcal también permanece incuestionada, sólo que se expresa, más sofisticadamente, en el diagnóstico psiquiátrico de “disforia de identidad de género” que re-edita aquella antigua conexión entre enfermedad mental e incapacidad que históricamente ha pesado sobre las mujeres y otr@s femenin@s.

Que el aparataje psiquiátrico y médico que en esas sociedades se pone al servicio de una reasignación binaria de sexos-géneros también borra lo trans, pues condena a las personas trans a existir únicamente en dos planos, a saber: como anhelos fallidos de “mujer” u “hombre” en tanto disfóric@s diagnosticad@s, o, como “hombres” o “mujeres” post-transexuales en tanto disfóric@s tratad@s.

Que la reasignación binaria de sexos-géneros, además de transfóbica, es una práctica racista y colonial, que corrige, reasigna y construye a est@s hombres y mujeres post-transexuales con base en canones eurocéntricos de masculinidad y feminidad. A pesar de todo esto, desde la resistencia corporal, la conciencia transfeminista, y la intención política de “subvertir desde dentro”,

CELEBRAMOS:

Que sumarnos a esta Campaña Internacional de Pare a la Patologización de la Transexualidad nos involucra a tod@s en un diálogo intercultural que matiza nuestras respectivas comprensiones de la causa trans en el mundo, porque nos permite desenmascarar formas de transfobia con las que acaso convivimos sin darnos cuenta; y prevenir que otras podrían introducirse en nuestro entorno, o hasta “importarse” deliberadamente.

Que la diversidad trans existe a pesar de los intentos institucionales por borrarla y a pesar de las marginaciones históricas de nuestra experiencia; y que es una diversidad que se desborda en una multiplicidad de expresiones culturales, instituciones propias, lenguajes propios e identidades colectivas que no dependen del canon civilizatorio oficial, ni del sistema jurídico formal, ni de las instituciones oficiales para existir. Por eso tenemos nombres culturales, y apellidos culturales, y familias culturales y géneros reales, más allá de los nombres, apellidos, parentescos y sexos legales. Y por eso, ni la androginia de la costa, ni el travestismo de la sierra, ni el fenómeno extendido de la maternidad transmasculina en Ecuador pasan por el bisturí, por la tecnología, por el dictamen estético o por el diagnóstico psiquiátrico de la cultura dominante.

Que, gracias a la alianza transfeminista que sostuvo una “presencia incómoda”[8] en la Asamblea Nacional Constituyente de Montecristi-2008, tenemos una Constitución que enuncia expresamente la no discriminación por identidad de género, la libertad estética, el derecho a la identidad, el reconocimiento a la diversidad familiar y cultural, y una acción de protección que se inscribe en la tendencia de un neo-constitucionalismo latinoamericano de avanzada.

Que, bajo ese marco constitucional, en la afortunada ausencia de una legislación patologizante, y gracias al activismo judicial alternativo, en el Ecuador son posibles, en la cédula de identidad, combinaciones discordantes entre imagen y nombre, y entre nombre y sexo, y, desde el 2007, son posibles los cambios de nombre, y han sido posibles, incluso, los cambios judiciales de sexo, sin prerrequisito de tutela psiquiátrica ni tratamiento alguno de normalización corporal.

Con este balance de adversidades y oportunidades, y en solidaridad con realidades similares y distintas del resto del mundo,

EXIGIMOS:

La retirada de la “disforia de identidad de género”, o “trastorno de identidad de género” de los catálogos de la Asociación Americana de Psiquiatría y de la Organización Mundial de la Salud.

La supresión del sexo legal de los documentos que atañen a la vida civil. La correcta ubicación jurídica del sexo biológico, la identidad de género y las variantes corporales como factores no susceptibles de discriminación.

El derecho a la imagen y al nombre libremente escogidos y sin condicionamientos.

El respeto a las formas de identificación alternativa de diversos colectivos culturales y su convalidación legal, en caso de ser necesaria.

La supresión de la tutela psiquiátrica sobre los actos de disposición sobre el propio cuerpo y como pre-requisito de ciudadanía.

El derecho a la intervención corporal libre de riesgos y la correcta ubicación de la intervención médica, como garante del derecho a la vida y a la salud, previo consentimiento informado.

El cese a las prácticas de mutilación genital e intervención corporal no consentida en personas intersex.

La concepción de un sistema de salud, entendido, como lo recoge la actual Constitución ecuatoriana, como parte del alli kawsay o “buen vivir”, y de cuyos servicios no tienen derecho a beneficiarse sólo las personas enfermas, sino también las personas sanas con necesidades específicas.

La implementación de políticas anti-discriminación y políticas de interculturalidad que propicien la convivencia cotidiana, entre quienes hemos “coexistido de espaldas”.

¡PARE! La transexualidad no es enfermedad

¡PARE! La identidad no se diagnostica

¡PARE! No a la obligación de escoger entre identidad y salud o entre identidad y cualquier derecho

¡PARE! No a las prácticas de normalización intersex

¡PARE! No a las prácticas que borran lo trans


[1] Recogiendo un aporte de Ana Almeida, del Proyecto Transgénero. [2] Recogiendo un aporte de Andrea Aguirre, de las Mujeres de Frente, Casa Feminista de Rosa. [3] Como diría Boaventura de Souza Santos. [4] Usando el lenguaje textual del artículo 612 del Código Penal ecuatoriano, que todavía se usa para reprimir a trabajadoras sexuales trans y otr@s “sospechos@s” en el espacio público. [5] Recogiendo un aporte de Pablo Mogrovejo, de la Coalición Ecuatoriana para la Diversidad Cultural. [6] Como lo han venido documentando Tatiana Cordero, Taller de Comunicación Mujer, y Fundación Causana. [7] Nos referimos a la reforma en la legislación civil de 1979. [8] Así se denominó a la alianza entre el Proyecto Transgénero, Confetrans, Coalición por la Despenalización del Aborto, Mujeres de Frente, Casa Feminista de Rosa, Causana y otros colectivos feministas durante la Asamblea Constituyente.

jueves, enero 14, 2010

MANIFIESTO PARA LA INSURRECCIÓN TRANSFEMINISTA - Red PutaBolloNegraTransFeminista

Hablando de redes, manifiestos y cambios de año vía el blog de Beatriz Preciado --cuyos textos y entrevistas seguirán circulando por estas páginas-- me encuentro con el reciente manifiesto que hace circular desde España la Red PutaBolloNegraTransFeminista (The WhoreDykeBlackTransFeminist Network). Lo reproduzco íntegro, y con su versión en inglés. No hace falta decir que este blog también transfeminista suscribe cada una de sus letras y todos sus deseos insurrectos (incluso los que aún no han sido imaginados).
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Combatientes cubanos conocidos como “los barbudos” bajaron de las montañas y el 1º de enero de 1959 tomaron La Habana acabando con la dictadura bananera de Fulgencio Batista que había convertido Cuba en el “casino” de EEUU, y en eso: llegó Fidel y el triunfo de la revolución socialista cubana.

35 años más tarde, el 1º de enero de 1994, campesinos indígenas pertenecientes al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional también bajaron de las montañas. Comenzando por San Cristobal de las Casas ocuparon muchas poblaciones del Estado mejicano de Chiapas coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Mexico y Canadá que condenaba a una mayor pobreza a las poblaciones indígenas. Bajaron del monte, tomaron sus objetivos y desencadenaron una de las revoluciones con mayor trascendencia de las últimas décadas del siglo XX. Hoy, 1º de enero de 2010, desde diferentes barrios, ciudades, culturas y mundos hacemos un llamamiento a la lucha transfeminista, a la conformación de manadas como unidades básicas de convivencia y organización y a la rebelión en las calles, en las casas y en los pueblos. Desde nuestras aceras y con toda nuestra pasión proclamamos a los 4 vientos el siguiente :


MANIFIESTO PARA LA INSURRECCIÓN TRANSFEMINISTA

Hacemos un llamamiento a la insurrección TransFeminista:

Venimos del feminismo radical, somos las bolleras, las putas, lxs trans, las inmigrantes, las negras, las heterodisidentes… somos la rabia de la revolución feminista, y queremos enseñar los dientes; salir de los despachos del género y de las políticas correctas, y que nuestro deseo nos guíe siendo políticamente incorrectas, molestando, repensando y resignificando nuestras mutaciones. Ya no nos vale con ser sólo mujeres. El sujeto político del feminismo “mujeres” se nos ha quedado pequeño, es excluyente por sí mismo, se deja fuera a las bolleras, a lxs trans, a las putas, a las del velo, a las que ganan poco y no van a la uni, a las que gritan, a las sin papeles, a la marikas…

Dinamitemos el binomio género y sexo como práctica política. Sigamos el camino que empezamos, “no se nace mujer, se llega a serlo”, continuemos desenmascarando las estructuras de poder, la división y jerarquización. Si no aprendemos que la diferencia hombre mujer, es una producción cultural, al igual que lo es la estructura jerárquica que nos oprime, reforzaremos la estructura que nos tiraniza: las fronteras hombre/mujer. Todas las personas producimos genero, produzcamos libertad. Argumentemos con infinitos géneros…

Llamamos a la reinvención desde el deseo, a la lucha con nuestros cuerpos ante cualquier régimen totalitario. ¡Nuestros cuerpos son nuestros!, al igual que lo son sus límites, mutaciones, colores, y transacciones. No necesitamos protección sobre las decisiones que tomamos en nuestros cuerpos, transmutamos de género, somos lo que nos apetece, travestis, bollos, superfem, buch, putas, trans, llevamos velo y hablamos wolof; somos red: manada furiosa.

Llamamos a la insurrección, a la ocupación de las calles, a los blogs, a la desobediencia, a no pedir permiso, a generar alianzas y estructuras propias: no nos defendamos, ¡hagamos que nos teman!

Somos una realidad, operamos en diferentes ciudades y contextos, estamos conectadxs, tenemos objetivos comunes y ya no nos calláis. El feminismo será transfronterizo, transformador transgénero o no será, el feminismo será TransFeminista o no será…

Os Keremos.

Red PutaBolloNegraTransFeminista


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Cuban fighters known as “the bearded ones” descended from the mountains and on the January 1st 1959 seized Havana ending Fulgencio Batista’s banana dictatorship that had turned Cuba into the U.S.’s “casino”, and with it: came Fidel and the triumph of the Cuban socialist revolution.

35 years later, January 1st 1994, agrarian peoples of indigenous origin members of the Zapatista Army of National Liberation also descended from the mountains. Starting with San Cristobal de las Casas they occupied many of the towns of the Mexican territory of Chiapas coinciding with the coming into effect of the North American Free Trade Agreement between the U.S., Mexico and Canada which condemned to even greater poverty the indigenous populations. They came down from the mountains, took their objectives and triggered one of the most significant revolutions of the XX century.

Today , January 1st 2010, from different neighborhoods, cities, cultures and worlds we call for a trans-feminist struggle, to the formation of packs as bacic units for coexistance and organization and rebellion in the streets, in homes and towns. From our sidewalks and with all of our passion we proclaim to the four winds the following:



MANIFESTO FOR THE TRANS-FEMINIST INSURRECTION

We call for trans-feminist insurrection:

We come from radical feminism, we are the dykes, the whores, the trans, the immigrants, the blacks, the hetero dissidents… we are the rage of the feminist revolution and we want to bear our teeth; out of the offices of gender and politically correct, and that our desire guides us continuing to be politically incorrect, bothering, rethinking and changing the signification of our mutations. Being just women isn’t enough anymore. We have outgrown “Women” as the political subject of feminism, and it is in itself exclusive, it leaves out the dykes, trans, the whores, the one who wear veils, the ones who earn little and don’t go to the university, the ones who yell, the immigrants without legal resident papers, the fags.

Let’s dynamite the sex and gender binominal as a political practice. Let’s follow the path that we began, “one is not born a woman but becomes one”, let’s continue unmasking the power structure, the division and hierarchy. If we can’t learn that the man/woman difference is a cultural product, just as the hierarchal structure that oppresses us, we reinforce the structure that tyrannizes us: the “man/woman” borders. Everyone produces gender, we produce freedom. Arguments with countless genders…

We call for reinvention based on desire, the fight with our bodies before any totalitarian regime. Our bodies are ours!, as well as their limits, mutations, colors and transactions. We don’t need protection over the decisions our bodies, we transmute our genders, we are what we want to be, transvestites, dykes, super-fems, butches, whores, transgenders, we wear veils and speak Wolof; we are network: furious pack.

We call for insurrection, for the occupation of the streets, to the blogs, to disobedience, to not ask for permission, to generate alliances and structures of our own: let’s not defend ourselves, make them fear us!

We are a reality, we operate in different cities and contexts, we are connected we have common objectives and we won’t be silenced now. Feminism will be trans-feminist or not at all…

We luv you.

The WhoreDykeBlackTransFeminist Network



Medeak, Garaipen, La Acera Del Frente, Itziar Ziga, Lolito Power, Las Chulazas, Diana J. Torres AKA Pornoterrorista, Parole de Queer, Post_op, Las maribolheras precarias, Miguel Misse, Beatriz Preciado, Virginie Despentes, Katalli, MDM, Coletivo TransGaliza, Laura Bugalho, EHGAM, NacionScratchs, IdeaDestroyingMuros, Sayak Valencia, TransFusión, Stonewall, Astrid Suess, Alira Araneta Zinkunegi, Juana Ramos, 7menos20, Kim Pérez (Cofunder of Conjuntos Difusos), d-generadas, las del 8 y et al, Beatriz Espejo, Xarxa d’Acció Trans-Intersex de Barcelona, Guerrilla Travolaka, Towanda,Ciclobollos, O.R.G.I.A, Panteras Rosas, Trans Tornados, Bizigay, Pol Galofre, No Te Prives, CGB, Juanita Márkez Quimera Rosa, Miriam Solà, Ningún Lugar, Generatech, Sr. y Sñra. Woolman, Marianissima Airlines, As dúas, Oquenossaedacona, Go Fist Foundation, Heroína de lo periférico, Lola Clavo, Panaderas Sin Moldes, Señorita Griffin, Impacto Nipón, Las Mozas de KNY, Kabaret Lliure de Mediona, Teresa Matilla

martes, enero 12, 2010

Juan Diego Vergara en París

Mi buen amigo Juan Diego Vergara está en París hace ya buen tiempo continuando con una exploración incesante en torno al proyecto que empezó entre 2007 y 2008, y que ha llamado el 'Archivo-Collage'. Su trabajo es pura investigación y proceso, así como sus fuentes y formatos, siempre girando incensamente sobre la música y los 80s (sus urgencias más sensibles y sus múltiples discontinuidades) que él vivió cuando adolescente. En estos días me he reencontrado con su blog, siempre lleno de sorpresas, y en él con un extracto de un documental que le hicieron recientemente durante su residencia en 104, en París, que aquí posteo.
(ver en la imagen de la derecha, en el fondo, una gran pieza suya reciente realizada en las paredes del 104)


2010 según el PPUB

Mi amigo Aimar me ha recordado indirectamente el envío virtual, de un amigo en común, a fines del año pasado. Reproduzco el saludo de Leandro siguiendo el indicio de Aimar. ;)
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2010 - saludo especulativo de mi amigo Leandro Cardoso*

(*) Leandro Cardoso es un posible liberador de America Latina pasando algún tiempo formativo en Europa. Fundador del PPUB - Partido Por la Utopia Brasilera, muestra un particular interés en arte moderno y contemporáno y las instituciones del arte como una manera de pensar lo público. www.nerefuh.com.br

lunes, enero 11, 2010

Museo fuera de lugar, de Jaime Iregui

Revisando la renovada web del proyecto Museo fuera de lugar del artista colombiano Jaime Iregui --quien también es editor de Esferapública, y de otros espacios virtuales como El Observatorio--, me encuentro con el anuncio de su más reciente publicación titulada, precisamente, "El Museo fuera de Lugar". El libro es parte de un proyecto mayor que Iregui despliega y ramifica permanentemente a través de intervenciones, derivas, plataformas de discusión y dispositivos online en torno a los usos y la transformación del espacio público desde los cuales pensar los modos en los que se articulan ciertos debates críticos en Colombia. El trabajo propone distintas reflexiones sobre los distintos procesos arquitectónicos de modernización y las eventuales y discontinuas plataformas de discusión que allí se inscribieron, a fin de reconsiderar los nuevos usos estéticos de lo público y de la propia calle devenida espacio ambulante de exhibición de objetos y mercancías. Ideas todas que Iregui viene ensayando desde hace varios años de distintas maneras. Es sin duda una excelente noticia que esta publicación esté finalmente en circulación.

Reproduzco la información sobre el libro tomada de la web.
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La arquitectura y el urbanismo del Movimiento Moderno encuentran en las propuestas de la abstracción geométrica de las primeras décadas del siglo XX, una plataforma estética e ideológica que representa como ninguna los principios de orden, función y técnica que sustentaron el ideal de una sociedad moderna que -se pensó- evolucionaba en la línea recta del progreso.

En Bogotá, las destrucciones generadas por los hechos del 9 de abril de 1948 en el centro de la ciudad, fueron aprovechadas por urbanistas abanderados de los ideales del Movimiento Moderno para intervenir una ciudad cuyo trazado y arquitectura colonial era, para ellos, sinónimo del caos, el desorden, el atraso y, en definitiva, la falta de planificación urbana.

Uno de estos urbanistas era Carlos Martínez, quien lideró un plan de reconstrucción para la carrera séptima entres calles 11 y 16, en el que se contemplaba el ensanche de esta vía, la demolición de las antiguas edificaciones adyacentes, y la construcción de un tipo de edificios que reflejaran la gran importancia de esta calle bogotana, conocida en la época como Calle Real.

Una vez ampliada la séptima y construidos los edificios -a comienzos de la década de los sesenta- este lugar se convirtió en paradigma de lo que debía ser una Bogotá moderna, tanto por la estética de su arquitectura, como por su función civilizatoria, ejercida por un Estado que instituyó los principios de orden y funcionalismo del Movimiento Moderno para ampliar su control sobre el espacio público, minimizar los conflictos, organizar el silencio y sistematizar los flujos de personas y mercancías que lo atraviesan.


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Introducción

Fuera de lugar (o las conclusiones como introducción)

Primera parte

Constelaciones

El lugar del museo

Tiempo moderno

La Exposición del Centenario

Pasaje Hernández

Mercancías en general: vitrinas y pasajes

Segunda parte

Del MoMA al MAM. 1939-1955

El museo crítico

El museo con ánimo de lucro

Dentro y fuera del museo

Tercera parte

Ciudad futura

La ciudad como cubo blanco

De la calle Real a la Carrera Séptima

A la deriva

El cubo expandido


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Autor: Jaime Iregui

Editorial: Universidad de los Andes. Facultad de Artes y Humanidades. Departamento de Arte

Fecha de edición: Octubre de 2008

Diseño y diagramación: Bernardo Ortíz

Diseño portada: Lucas Ospina

ISBN: 9789586953580

Formato: Libro

Terminado: Rústica

Tamaño: 17 x 23.5 cm.

Número de páginas: 147

SITAC VIII "Blind Spots" - Convocatoria Clínicas

Del próximo 4 al 6 febrero se presenta en México D.F. la octava edición del SITAC (Simposio Internacional de Teoría y Arte Contemporáneo), bajo el título de Blind Spots y organizado en esta oportunidad por Gabriela Rangel. La programación puede verse aquí. Reproduzco aquí la convocatoria para la participación en las Clínicas del SITAC (hacer click en la imagen).

domingo, enero 10, 2010

Dossier "Contra-geografías del arte conceptual" en Artecontexto 24

Aprovecho el post anterior sobre la publicación del primer libro de la Red para comentar la participación de la Red Conceptualismos del Sur en el último número de la revista española Artecontexto (#24). A mediados del año pasado me propusieron articular como editor invitado un dossier en torno a ciertas prácticas críticas desplegadas en los 60/70 en la parte sur de nuestro continente que la Red viene trabajando desde 2007. El dossier titulado "Contra-geografías del arte conceptual" se compone de cuatro textos centrales (escritos por mi persona, Joaquin Barriendos, el colectivo :Taller Historia Crítica de Arte, Fernando Davis y Fernanda Nogueira), la sección de 'cibercontexto' (por María Fernanda Cartagena) y dos reseñas de libros (de Jaime Vindel y F. Nogueira).

Reproduzco la tapa, el texto introductorio que escribí para el dossier y el anuncio de la propia revista. La imagen de la tapa es un envío postal del brasileño Paulo Bruscky al artista uruguayo Clemente Padín, y con ello un particular agradecimiento a los artistas y espacios que cedieron imágenes de sus archivos para la edición del dossier: Graciela Carnevale, Incubo, Luis Camnitzer, Juan Carlos Romero, Centro de Arte Experimental Vigo, Paulo Bruscky y Clemente Padín. Cabe mencionar, por último, que la revista y todos los textos están se encuentran en edición bilingue (castellano / inglés); además el índice y algunas secciones de la revista pueden leerse de manera online haciendo click aquí.
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Burlar el Conceptualismo: Prácticas Antagonistas en América Latina

Durante la última década un numeroso grupo de prácticas experimentales producidas en América Latina en los años 60 y 70 ha empezado a invadir museos, libros, ferias, seminarios, exposiciones y catálogos a escala internacional, situando a estas prácticas como eje de las narraciones que intentan trazar los llamados hitos ‘inaugurales’ del conceptualismo a nivel global.

Antes que situar el “conceptualismo latinoamericano” como un lugar habitual desde el cual ‘leer’ las geografías estéticas de la época (asumiendo de antemano la ‘conceptualidad’ de las obras), se interroga aquí el rol político que cumple aquella categoría, sus formas de asignación simbólica y la geopolítica inscrita en sus transacciones discursivas. Una problematización que abre la posibilidad de repensar políticamente experiencias críticas ubicadas por fuera del discurso en boga.

El presente dossier ha sido elaborado por varios investigadores de la Red Conceptualismos del Sur, una plataforma internacional independiente de trabajo, pensamiento y reactivación crítica de distintas experiencias estético políticas en América Latina, y que está actualmente trabajando en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Miguel A. López

Anuncio de la revista:

Contra-geografías del arte conceptual es el título de nuestro último Dossier. En él Miguel A. López, Joaquín Barriendos, Taller Historia Crítica del Arte, Fernanda Nogueira y Fernando Davis problematizan las lecturas del “conceptualismo latinoamericano” e invitan a pensar políticamente otras experiencias críticas en el ámbito artístico. En Páginas Centrales: Entrevistas a Yoshua Okón, Esther Ferrer y León Ferrari.

Además, las secciones habituales CiberContexto, Cine, Música, Libros y Críticas que nos acercan a las exposiciones más relevantes de la temporada: Trienal de Chile, Panorama da Arte Brasileira, John Baldessari, Modernologías, Sophie Taeuber-Arp, etc.

Puedes consultar nuestro sumario, leer la Primera página, CiberContexto y los artículos de Miguel A. López y la entrevista a Esther Ferrer.

sábado, enero 09, 2010

Libro 'Conceitualismos do Sul / Sur' (Cristina Freire y Ana Longoni eds.)

Con mucho retraso anuncio la publicación del libro Conceitualismos do Sul / Sur, editado por Cristina Freire y Ana Longoni, el primer volumen de una serie de publicaciones de la Red Conceptualismos del Sur y que este 2010 espera materializar otras dos publicaciones. Este primer libro es el resultado del Seminario 'Conceitualismos do Sul/Sur' realizado en el Museu de Arte Contemporânea (MAC) de la Universidade de São Paulo en abril de 2008, en el marco de la exposición 'Ars Brevis', una antológica sobre la obra de Paulo Bruscky curada por Cristina Freire. Aquella fue, por cierto, la primera reunión regional de la Red, la segunda fue en Rosario, Argentina, en el marco de la exposición 'Inventario 1965-1975. Archivo Graciela' (cuyo libro está en preparación) en octubre de 2008, y en Santiago de Chile en julio de 2009.

Quiero mencionar que en esta edición se publica un texto que escribí con Emilio Tarazona, presentado en el Seminario en Sao Paulo, como parte de las investigaciones postriores asociadas a la exposición La Persistencia de lo Efímero. Orígenes del no-objetualismo peruano: ambientaciones / happenings / arte conceptual (1965-1975), y en particular en torno a la producción crítica de Juan Acha y las acciones e intervenciones críticas generadas en el año de 1970, titulado "Otra Revolución Posible. La guerrilla cultural en el Perú en 1970". Agrego que este mismo texto acaba de ser publicado en castellano en la revista Illapa, que edita el Instituto de Investigaciones Museológicas y Artísticas de la Universidad Ricardo Palma.

El libro Conceitualismos do Sul / Sur se presentó en octubre pasado en la Libreria Martins Fontes Paulina, en Sao Paulo, con la presencia de Suely Rolnik, Felipe Ehrenberg y Cristina Freire. La edición es bilingue (portugués y castellano). La lista de autores incluidos es larga, además de los ya mencionados destacan Clemente Padín, Graciela Carnevale, Antoni Mercader, Paulo Bruscky, Fernando Davis y Soledad Novoa. Reproduzco aquí una pequeña nota sobre la publicación y el índice de contenidos.
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Conceitualismos do Sul


Formato: 16 x 23 cm, 362 páginas
ISBN: 978-85-7419-957-3

As décadas de 1960 e 70 têm sido bastante revisitadas pela história e crítica de arte recentemente. No entanto, esse grande interesse não implica na homogeneidade dos enfoques e perspectivas, nem tampouco nos sentidos que se atribuem a tais experiências. As práticas conceituais tornam-se bastante relevantes para se repensar aos rumos das instituições como os museus, as exposições e os arquivos diante da globalização e dos programas neoliberais correlatos que assolam as políticas culturais mundo afora.

Recuperados hoje, por meio de investigações, muitos documentos, obras, artistas, coletivos e movimentos vêm sendo reavaliados. A recuperação de arquivos oriundos das práticas e dos sistemas de circulação artísticos alternativos, importante naqueles anos difíceis, sugere uma atenção para estratégias e táticas onde outros instrumentos de análise devem ser buscados.

Essa publicação é resultante do Seminário “Conceitualismos do Sul/Sur” realizado no Museu de Arte Contemporânea da Universidade de São Paulo (2008), que contou com o apoio da FAPESP e do Centro Cultural de Espanha em São Paulo e Buenos Aires e concretizou uma colaboração intensa entre pesquisadores e artistas da América Latina e Espanha.


Sumário sintetizado

Prefácio - Cristina Freire e Ana Longoni

Capítulo 1 - Artistas, curadores e arquivistas
1.1 Artistas/curadores/arquivistas: políticas de arquivo e a construção das memórias da arte contemporânea (Cristina Freire)
1.2 Editora como projeto artístico: Beau Geste Press/Libro Acción Libre.(Felipe Ehrenberg)
1.3 Entrevista com Felipe Ehrenberg
1.4 Arte inobjetal: da representação à ação (Clemente Padín)
1.5 Entrevista com Clemente Padín
1.6 Algumas questões sobre o arquivo (Graciela Carnevale)
1.7 Entrevista com Graciela Carnevale
1.8 Bruscky e Fluxus (Paulo Bruscky)
1.9 Entrevista com Paulo Bruscky
1.10 O desafio da patrimonialização da arte conceitual: Grup de Treball (Antoni Mercader)
1.11 Entrevista com Antoni Mercader

Capítulo 2 - Outros conceitualismos
2.1 Outros relatos dos conceitualismos (Ana Longoni)
2.2 Práticas “revulsivas”: Edgard Antonio Vigo nas margens do conceitualismo (Fernando Davis)
2.3 Outra revolução possível. A guerrilha cultural no Peru em 1970 (Emilio Tarazona e Miguel López López)
2.4 Noções sobre o conceitual/ noções sobre o experimental: Chile anos 1960/70 (Soledad Novoa Donoso)

Capítulo 3 - Sentidos em luta: recuperação contemporânea dos conceitualismos e da arteconceitual
3.1 Desentranhando futuros (Suely Rolnik)
3.2 Arte conceitual depois da arte conceitual (Cristina Freire)
3.3 Dilemas pendentes. Perguntas frente à recuperação dos conceitualismosdos anos 1960 (Ana Longoni)

Los Desafíos del Museo: El caso del Museo del Barro en Paraguay - Ticio Escobar

El mes de diciembre pasado el Museo del Barro en Paraguay cumplió 30 años. Se trata sin lugar a dudas de uno de los proyectos de producción crítica más importantes a nivel continental, y que en su largo recorrido ha logrado catalizar no solamente una crucial reflexión epistemológica sobre el arte indígena, arte popular y el arte urbano, sino además ha logrado imaginar y componer una apuesta museográfica que desjerarquiza las lecturas tradicionales de lo estético, cuestionando la noción de ‘arte contemporáneo’ entendida en un sentido abstracto y universal en el orden occidental. El trabajo del Museo es quizá aún demasiado poco conocido a nivel regional para la importancia de tal iniciativa. A propósito de los 30 años, y además de su reciente y necesaria presentación en la Trienal de Chile (bajo la curaduría de Aracy Amaral), reproduzco un texto del teórico paraguayo Ticio Escobar, fundador del Museo de Arte Indígena del Museo del Barro, sobre el propio Museo tomado de las 'Lecturas a bordo' del web de Micromuseo (y publicado originalmente en María Luis Bellido Gant (ed.) Aprendiendo de Latinoamerica. El Museo como protagonista. Gijón, Trea 2007).

Vista de la Muestra "Una Mirada Múltiple" en la Trienal de Chile

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Los Desafíos del Museo:
El caso del Museo del Barro en Paraguay


por Ticio Escobar

Este artículo consta de dos partes. En la primera, se expondrán brevemente algunas de las cuestiones que debe enfrentar el museo y las reformulaciones que debe encarar para dar cuenta de los desafíos que, atropelladamente, plantea su propia actualidad. La discusión sobre la institucionalidad del arte se ha consolidado a partir de los desafíos sucesivos que impusieron los tiempos modernos y aceleraron los contratiempos globales. Ante el fenómeno creciente de una cultura-mundo y la expansión de las industrias culturales sobre espacios hasta entonces reservados a la cultura “erudita”, los circuitos a través de los cuales se mueve el arte actual deben reacomodar sus presupuestos teóricos, sus objetivos y sus estrategias. Este esfuerzo plantea dificultades serias al museo, pero, también, le abre posibilidades nuevas.

La segunda parte del artículo se apoya en el tratamiento de un caso concreto: el del Museo del Barro. La selección de esta entidad se debe no sólo a mi mejor conocimiento de un sitio en el cual trabajo, sino al hecho de que la coordinación de este libro consideró que su concepto podría ilustrar bien una cuestión central en el tema que nos ocupa. En efecto, la impugnación de fronteras fijas entre lo popular y lo culto (idea eje de este museo) supone una posición necesariamente pluricultural, abierta a modelos diversos de arte. Y el cumplimiento de esta perspectiva exige programas de proyección sobre los diversos sectores que producen las obras, tanto como requiere diversos mecanismos de difusión y contextualización de éstas orientados nacional, regional e internacionalmente. Por último, en las difíciles situaciones en que se desarrollan los proyectos societales de cultura, este caso también puede servir para proponer modelos alternativos de co-gestión, administración y financiamiento.

LOS OTROS MUSEOS

Antecedentes

Tradicionalmente, el museo es concebido como conservación del patrimonio simbólico colectivo: custodio de aquellas figuras que sostienen los imaginarios nacionales, locales o comunitarios. Pero esta función se ha ido complejizando, enriqueciendo y alterando ante el avance de la modernidad: a la mera conservación de imágenes, obras y documentos se ha agregado la necesidad de investigación, documentación y archivo, así como un mayor compromiso con el desarrollo social y comunitario y una nueva preocupación por la presencia ciudadana.

El vínculo de las instituciones del arte con la esfera pública exige relacionar la figura del museo con la de las políticas culturales. En vez de una institución encapsulada, impermeable a los embates de la historia, comienza a afirmarse la idea de una entidad promotora de cultura y de prácticas democratizadoras. En esta intersección se ubica hoy el museo: no puede sustraerse a los intereses omnipresentes del mercado, pero tampoco puede ignorar la promoción de valores ciudadanos que no pasan por la comercialización de la cultura y exigen operaciones no rentables.

Hoy, esas mismas funciones se han complicado aún más: el museo se vincula no sólo con la idea de espacio público, sino con la de un espacio público en gran parte globalizado. La transnacionalización de la cultura y la regionalización de las políticas públicas (Mercado Común Europeo, TLC, Mercosur, etc.) obligan a repensar el museo mediante modelos que trascienden la memoria nacional y local. Si es responsable de conservar (y de promover el trabajo de) la memoria colectiva, la institución debe adquirir una gran flexibilidad para adaptarse a diversas configuraciones de los imaginarios sociales, gran parte de las cuales se apoyan en identidades móviles y provisionales. Es decir, el concepto de un museo que preserva en bloque la memoria nacional ya no se sostiene, simplemente porque no existe una memoria NACIONAL, ni existe UNA memoria. Por eso, el escenario al que se abre el museo es un lugar cruzado por imágenes distintas y movido por objetivos e intereses diversos; contrapuestos a veces.

Por último, el colapso de la moderna autonomía del arte provoca la crisis del museo como espacio aséptico y separado, cerrado en torno a una noción definitiva de lo artístico. Este trastorno también exige replanteamientos en la función museal contemporánea. La pura forma, lo estético, ya no es aval de lo artístico; la discusión acerca de los límites del arte exige construcciones contingentes, provisionales, ad hoc; demanda conceptos que ya no se argumentan en la belleza o el estilo. Aquí aparece la complicada y controvertida figura del curador o del comisario, responsable de proponer narrativas, guiones o libretos que sostengan la puesta en discurso y en exhibición de objetos cuyas apariencias no bastan para instaurar una propuesta.

La crisis de la autonomía de lo estético también produce la contaminación de los espacios museales, abiertos no sólo a los empujes confusos de la historia, sino a la irrupción de disciplinas, cuestiones y temas diversos que hoy confunden y animan las otrora nítidas jurisdicciones del arte. La emergencia de los contenidos discursivos en los acotados espacios del arte conmociona sus límites tradicionales; los vuelve oscilantes siempre, siempre dependientes de posiciones, intereses y proyectos. Como cualquier cambio de paradigma, éste plantea problemas y confusiones, pero también abre alternativas: el cuestionamiento de un modelo arquetípico y ejemplar de museo y la aparición de diversos proyectos museales a ser configurados de modos distintos, según sus particularidades y objetivos. Así, surgen en este ámbito nuevos patrones adecuados a los requerimientos de tiempos y regiones diversas, a políticas culturales definidas, a programas históricos o didácticos determinados. Y, a partir de ellos, se desarrollan propuestas específicas de exhibición, distintos relatos curatoriales capaces de imaginar itinerarios particulares –provisionales– de lectura de lo artístico.

Estas circunstancias diversas exigen definir el concepto, o los conceptos, que sostiene(n) tal o cual institución: abandonada la pretensión de un museo soberano y total, se requiere explicitar las condiciones y supuestos bajo los cuales cada entidad museal específica acota un espacio de trabajo. Un lugar cuyos límites serán siempre borrosos y vacilantes y no terminarán de desmarcar definitivamente lo que es y no arte.

Alternativas

La expansión de las industrias culturales sobre los ámbitos eruditos socava los fundamentos tradicionales del museo y empuja a éste a convertirse en escenario de representación de las nuevas elites post-industriales y lugar de entretenimiento de públicos masivos. El esteticismo global nivela blandamente la sensibilidad contemporánea; presenta el drama en frecuencia de noticia o evento, la diferencia en tono de toque exótico y el enigma, como un misterio excitante. En estas circunstancias, el arte parece obligado a abandonar el aura grave generada por la distancia para adoptar los brillos glamorosos de vitrinas y pantallas; y los museos, a convertirse en “monumentos a los juegos de simulación de masas” (Baudrillard), meras plataformas para las industrias del espectáculo. Sobre el fondo de este riesgo, el museo se encuentra forzado a asumir su proyección multitudinaria sin sacrificar la idea ilustrada de un arte provisto de densidad poética, filo crítico y carga conceptual. Conciliar los términos de esa oposición resulta imposible: siempre quedará pendiente la cuestión de si las convocatorias masivas corresponden a maniobras populistas y estrategias de marketing o a genuinas políticas de democratización cultural.

La desconfianza de lo estético en el arte contemporáneo corresponde a una reacción suya ante la metástasis de la belleza en clave light y ante la dictadura de la forma autónoma. El arte pierde su soberanía y sus espacios amurallados e impugna un concepto de sí basado en puros argumentos estéticos. También pierde (en verdad, ya la perdió hace mucho tiempo) su pretensión de registrar identidades territoriales: de expresar maneras de ser desmarcadas por asentamientos locales, fronteras nacionales o situaciones regionales. Tanto como lo supone el esteticismo global, ambas pérdidas implican un mentís al programa del museo tradicional: a su intento de instaurar un espacio autosuficiente donde la bella forma selle y certifique el estatuto artístico de las obras allí expuestas y donde éstas traduzcan la esencia de una cultura definida en términos territoriales. Quebrantados esos objetivos, el museo tiene que ser replanteado: debe asumir que ya no puede abrir una escena sustraída a las inclemencias de la historia, ni constituirse en garante de un patrimonio simbólico, ni oficiar de árbitro que refrenda lo el estatuto de lo artístico.

Estos menoscabos significan un impacto traumático para la institución museo. Pero también le abren posibilidades de asumir configuraciones nuevas: en este paisaje repentinamente alterado, el museo queda exento de cargas apriorísticas y contenidos esenciales: la rancia casa de las musas deviene zona de proyecto, constructo, entidad en proceso, objeto de prácticas diversas, de alcances pragmáticos azarosos. La desconstrucción del término museo no significa su descarte, sino su puesta en contingencia; su puesta en intemperie quizá. Ese emplazamiento precario e inestable presenta sus ventajas: permite el margen de maniobra y la agilidad que requiere hoy cualquier intento de inscribir un objeto y presentarlo como artístico. Y abre la posibilidad de imaginar otros modelos museales, alternativos al basado en el paradigma clásico occidental; diferentes al Museo que, desde el poder central, funda los mitos de la Nación; ese Museo cuyos artificios disciplinan, uniforman y traducen los imaginarios dispersos en un territorio y cuyos cánones formatean e idealizan las memorias disparejas, los deseos desiguales.

Así, el museo sufre hoy las desventajas que acarrean los extravíos del fundamento: la incertidumbre de un proyecto incierto que no puede invocar misiones redentoras ni alegar destinos forzosos. En compensación, dispone de una ventaja: la libertad de las empresas no clausuradas. Es en este punto donde se abren ocasiones de diseñar modelos diversos de museo, entidades maleables, capaces de traducir la pluralidad de situaciones que plantean las particularidades culturales; pero, también, capaces de asumir las asimetrías y fracturas que persisten, y aun crecen, entre regiones de un mundo imaginado como un gran todo nivelado en cifra de mercancía.

Los giros de la identidad

Aparte de la industrialización y la estetización masiva de lo cultural, así como de la pérdida de la autonomía de lo estético que es su consecuencia, aparece hoy otro cambio que afecta profundamente el sistema moderno del museo: lo que se ha venido en llamar el giro identitario. Las industrias culturales –que suponen las de la información, la comunicación, la publicidad y el espectáculo– se han convertido en nuevas matrices de identificación y creación de subjetividades que tienden a desplazar las tradicionales (como la nación, el pueblo y el territorio). Pero este giro obedece, también, a procesos diferentes a los impulsados por la transnacionalización cultural: el descentramiento del privilegiado sujeto cartesiano, producido a lo largo de la alta modernidad,(1) ha preparado el terreno para comprender el régimen de las identidades a partir de identificaciones y posiciones variables. El concepto de identidad deja de cimentarse en sustancias fijas para apoyarse –ligera, brevemente a veces– en puestos provisorios y en proyectos circunstanciales: ya no designa una esencia, sino circunstancias contingentes, construcciones históricas. La ruptura de un centro unificador esencial ha provocado la emergencia de diversos “nosotros” que pueden superponerse o entrar en conflicto entre sí (la región, la ciudad, el barrio, la religión, la familia, el género, la etnia, la opción sexual, la ideología, etc.).

En resumen: la idea de una identidad plena, clausurada en torno a un centro estable, se ha vuelto insostenible. Por un lado, esta restricción plantea problemas al paradigma museal sostenido en la imagen de un sujeto nacional homogéneo e identidades fijas; imagen definida en términos de Tierra y Patria, amparada en el mito de patrimonios simbólicos intactos. Pero, por otro, ayuda a pensar el museo como proyecto configurable de modos distintos, acomodable a coyunturas y objetivos particulares. El museo puede ser concebido, así, en la intersección de intereses cruzados, variables. Y, una vez más, aquellos problemas y estas posibilidades exigen reformulaciones en el guión del museo contemporáneo. La figura contemporánea del curador o comisario –o, por lo menos, una arista marcada de tal figura– podría ser inscripta en esta situación cargada de vicisitudes, demandante de innovaciones y renuevos.

Los dos curadores

El concepto de curatoría emerge, o se reafirma, en una escena condicionada por los diversos reposicionamientos conceptuales que demanda la pérdida de autonomía del arte: la crisis del formalismo y, consecuentemente, el retorno de los contenidos (la emergencia de conceptos, narrativas, motivos y ejes temáticos), el “giro pragmático” (la práctica curatorial como intervención o acción política movilizadora de sentido), lo transdisciplinal (el cruce transversal de conceptos que atraviesan al sesgo niveles disciplinales distintos) y la obsesión por lo real (que otorga un cierto peso ontológico a las preocupaciones del arte actual).

Esta escena complicada exige, ya se ha dicho, nuevos formatos museales o, por lo menos, serias transformaciones del museo tradicional. La curatoría crece justamente ante esta necesidad; se vuelve un agente útil –un mal indispensable, para muchos– para trabajar discursos que descentren el museo, lo vinculen con las comunidades y lo provean del contingente conceptual que requieren hoy todas las instituciones del arte para compensar la pérdida de la autonomía de lo estético. Ante la retirada de las pretensiones holísticas del museo (la figura de institución omnicomprensiva) avanzan guiones parciales, cuya producción requiere ensayos, narrativas o temas acotados. Una exhibición museal ya no aspira a presentar el conjunto de la obra de un artista, una tendencia o una cultura local, nacional o regional, sino el desarrollo de una cuestión referida a cualquiera de ellas; el planteamiento de un problema que puede cruzar tiempos, estilos, territorios y disciplinas (y puede salir de lo considerado artístico, en sentido estricto). Estas estrategias curatoriales responden siempre a miradas sesgadas: no consideran en bloque un proceso, sino que recortan un segmento de su discurrir para argumentar en pro de una idea o un tema. Y este enfoque fragmentario no sólo afecta una muestra determinada, sino el propio libreto (museológico o, aun, museográfico) de instituciones que, renuentes a hacerse cargo de una totalidad, se detienen en aspectos suyos remarcando líneas de lectura y promoviendo interpretaciones paralelas.

La vocación de incompletud de ciertos museos, curatorialmente demarcados, debe ser confrontada con algunas circunstancias propias de la institucionalidad cultural latinoamericana. Sobre el fondo indigente de lo cultural periférico, la ausencia de políticas públicas y de apoyo empresarial obliga a determinados proyectos museales a hacer acopio de ingenio y maña para imaginar modelos sustentables, más apoyados en la comunidad que en los esquivos presupuestos oficiales o las migajas de las ignorantes burguesías locales. Si bien es cierto que las penurias malogran muchos proyectos, la inventiva desesperada que promueven ellas deviene a veces patrimonio conceptual, reserva política o recurso táctico de apuestas que terminan constituyendo modelos alternativos de museo. Valgan como ejemplos el caso del Museo del Barro, en el cual me detendré más tarde, y la propuesta del Micromuseo, dirigido en el Perú por Gustavo Buntinx.

Tras el lema Al fondo hay sitio(2), el proyecto funciona desde hace más de veinte años “construyendo una colección y una presencia curatorial distinta desde las estrategias de la precariedad y la itinerancia asumidas como un capital simbólico a ser materialmente potenciado”. Antes que reprimirla, el Micromuseo busca volver productiva la diferencia, y más que acumular objetos, los hace circular ocupando espacios sobrantes; “y, aunque atento a desarrollos transnacionales, no abriga vocación universal: aspira a ser específico, con la esperanza de llegar así a ser una institución pertinente y viva”(3). Iniciado hacia 1984, tras el propósito de rescatar obras amenazadas por la desidia estatal y el desinterés del mercado, el Micromuseo fue creciendo en sus acervos y adquiriendo presencia pública mediante la aplicación de estrategias creativas y flexibles. Su apoyo a diversas demandas ciudadanas, así como su política de curatorías nómades y alianzas con “instituciones cómplices”, le ha permitido multiplicar su acción en muy diversos espacios. El propio desarrollo que ha adquirido obliga hoy al Micromuseo a buscar una sede desde donde movilizar sus colecciones que circulan y se distribuyen en función de proyectos curatoriales varios.

La desigualdad entre los museos instalados en el centro (para simplificar, el Norte, la Metrópolis, el Primer Mundo), y los que operan en las periferias (el resto), marca la diferencia entre curadores de uno y otro lado del planeta. El poder de los presupuestos museales no sólo define el valor de los acervos, la opulencia de la arquitectura (efecto Guggenheim), la magnitud de las muestras y el brillo de las instituciones; también decide los alcances de la conservación patrimonial y las políticas de difusión, comunicación y extensión formativa. Estos privilegios tienen sus costes: las curatorías de los megamuseos, dependientes de audiencias masivas y compromisos políticos y económicos considerables, se encuentran más expuestas a los riesgos de la industrialización museal: aunque se cuiden muy bien de conservar los buenos modelos exhibitivos (contemporaneidad, buena factura, prestigio de los artistas, museografía actualizada) y aunque intenten conciliar el enigma del aura con las concesiones que suponen el éxito del público y el impacto mediático, las exposiciones espectaculares no pueden regatear la cuota de trivialidad y show que requiere el mercado. Durante los últimos años, trabajosamente, el proceso de disneyficación de los grandes museos ha sido mantenido a raya mediante calculadas operaciones orientadas a restablecer el canon de lo políticamente correcto en la materia y encargadas de vigilar que no se sobrepasen los límites consensuados por el sistema del arte. Pero ninguna muestra masiva puede dejar de adular a las audiencias y renunciar impunemente a las estéticas de la conciliación o los efectos especiales de las post-vanguardias.

El crítico chileno Justo Pastor Mellado distingue entre lo que él llama “curadores de servicio” y “curadores de infraestructura”. Aquéllos se encuentran encargados del diseño de los museos-espectáculo; éstos, buscan activar mecanismos de inscripción histórica y trazo político a través de propuestas movilizadoras de sentido colectivo. Por lo general, los primeros trabajan con museos centrales y los otros, con periféricos; pero esta relación indica apenas una tendencia y no debe ser tomada en los términos de una alternativa fatal o una disyunción maniquea. Ahora bien, resulta evidente que ciertos museos independientes o alternativos (muchos de ellos ubicados en territorios centrales) presentan mayores posibilidades de maniobra y autonomía curatorial. Y mucho mayor campo de acción: en general, sus curadores deben no sólo imaginar guiones museológicos o estrategias museográficas de bajo presupuesto, sino aportar a la construcción de institucionalidad local, apoyar proyectos comunitarios y realizar tareas que exceden sus oficios de diseño y argumentación conceptual (trabajos de producción, montaje, difusión, consecución de sponsors, etc.). Además, aunque no fueren oficiales (estatales, departamentales, municipales, etc.), los museos son responsables de políticas culturales: sus programas de exhibición, educación, información, investigación y archivo buscan producir efectos en la esfera pública. Y en este contexto, los curadores involucrados en programas museales de pequeño formato –con buenas alternativas de inserción en el cuerpo social– asumen funciones de gestión y promoción cultural de manera mucho más directa de lo que harían los curadores de megamuseos, inscriptos ellos en complejas redes institucionales cuyas sucesivas instancias de mediación los alejan de la práctica pública.

UN CASO: EL MUSEO DEL BARRO

Antecedentes (una crónica enrevesada)

El caso del Museo del Barro, Centro de Artes Visuales del Paraguay, se presta bien a ilustrar la diversidad de modalidades que asumen ciertos museos particulares, especialmente en América Latina, donde los apoyos estatales –necesarios a causa de las penurias económicas que sufre la región– se encuentran siempre en falta y donde, consecuentemente, la precariedad institucional exige a los proyectos museales redoblar esfuerzos y apelar a fórmulas inéditas de trabajo.

En 1972, Carlos Colombino y Olga Blinder, fundan la Colección Circulante, iniciativa privada que busca promover el arte durante los tiempos adversos de la oscurantista dictadura del General Alfredo Stroessner (1954-1989). Lo hacen itinerando a través de distintos puntos del Paraguay sus colecciones de arte gráfico moderno, que constituyen un patrimonio pregonero y ambulante, carente de sede fija. En 1979, el acervo de la Colección Circulante se bifurca en dos programas, impulsados por una vocación complementaria: el Museo Paraguayo de Arte Contemporáneo, dirigido por Carlos Colombino, y el Museo del Barro, fundado por este artista, Osvaldo Salerno e Ysanne Gayet. Ambos programas buscan colectar, exponer y difundir diversas formas de arte moderno y popular, respectivamente.(4)

En 1987 se inaugura en suelo propio el museo definitivo, que unifica sus diversos programas bajo el nombre de Museo del Barro / Centro de Artes Visuales del Paraguay, cuyos acervos fueron formados por donaciones de sus fundadores. (Los recursos para la terminación del edificio provinieron de los peculios de los fundadores, básicamente de Colombino, y aportes de empresas, colaboradores personales y agencias internacionales). El establecimiento del museo permitió que se fuesen complejizando sus fondos patrimoniales con colecciones de arte precolombino, pinturas y objetos e instalaciones (particularmente producidos en el Paraguay, aunque también en el resto de Iberoamérica). También fueron incrementando y diversificándose las colecciones de arte mestizo rural que, compuestas inicialmente por piezas de cerámica (que habían dado origen al nombre Museo del Barro), pasaron a reunir obras muy diversas: tejidos, tallas en madera, cestería y objetos de oro y plata. En 1989 se produce una nueva incorporación, que no sólo incrementa los acervos patrimoniales del museo, sino que incide en su definición conceptual: se anexa la colección de arte indígena formada y donada por Ticio Escobar, cuyas dependencias, conectadas con las de las otras colecciones, fueron habilitadas en 1995.

Una vez derrocada en 1989 la dictadura de Stroessner, que había constituido un gran obstáculo para el desarrollo del proyecto, parecía abrirse para éste una época de bonanza y prosperidad. Pero poco tiempo después, en 1992, mientras se estaban construyendo las dependencias que albergarían la colección de arte indígena, un violento tornado destruyó parte importante de la edificación del museo, cuyos techos fueron arrancados por la tempestad y aplastados contra las paredes de aquellas dependencias. La situación, en sí desalentadora, condujo a salidas imprevistas. Casi en ruinas, el museo lograba una súbita visibilidad pública y, desde ella, despertaba la solidaridad de sectores amplios. Comisiones de vecinos, grupos de artistas, movimientos ciudadanos y partidos políticos, así como la Municipalidad de Asunción, dependencias estatales y embajadas y agencias extranjeras comenzaron a apoyar un programa de emergencia y restauración. La empresa, que había comenzado con la recuperación y resguardo de las piezas anegadas o sepultadas entre escombro y barro (ninguna de ellas fue robada en medio de la confusión), terminó en 1995 con la inauguración de nuevas instalaciones cuya cuantía y dimensiones triplicaron las del edificio original, que permaneciera cerrado durante más de dos años.

El percance no sólo se había constituido en insólito principio de crecimiento, sino en productivo factor de compromiso ciudadano e impulso de nuevas actividades. La reestructuración del museo permitió, por una parte, que sus diferentes salas fueran interconectadas para facilitar el recorrido continuo de las diversas colecciones de acuerdo al guión curatorial del mismo (que considera en un mismo nivel de valor el arte popular y el erudito). Por otra, facilitó estrategias de articulación de diversos programas relacionados con el ámbito amplio que hoy transita el arte contemporáneo, algunos de los cuales se venían realizando ya desde tiempo atrás.(5) Todos estos proyectos operan sobre la base siempre de la gestión particular pero con sistemas de apoyos y convenios híbridos, que incluyen la participación de colaboradores individuales, empresas, entidades estatales, embajadas y agencias internacionales.

En el año 2004, las colecciones de arte latinoamericano (colonial, moderno y contemporáneo, popular y erudito) que forman parte de la Fundación Migliorisi se instalan en un edificio anexo al del Museo, de modo que, internamente, los circuitos entre ambas entidades funcionan de manera ininterrumpida. Este enlace incrementa y potencia notoriamente las instalaciones y acervos de ambas instituciones. Las colecciones y el edificio de la citada Fundación han sido donados por el artista Ricardo Migliorisi.

Actualmente, los objetivos del Museo del Barro movilizan –aparte de los relativos a la custodia, exhibición y difusión de sus colecciones – los siguientes quehaceres:

  • El archivo, la investigación y publicación editorial referentes a diversos aspectos de arte en el Paraguay y América Latina (tareas llevadas a cabo por el Departamento de Documentación e Investigaciones).
  • El trabajo de promoción artesanal que, realizado en forma sostenida desde 1980, implica el estímulo de la producción y la circulación de las obras de creadores campesinos e indígenas, así como la valorización y acompañamiento de sus trabajos (almacén de venta de obras de artesanos artistas y programas de asistencia técnica, intermediación y asesoría).
  • El apoyo del derecho a la diversidad y la autogestión de los pueblos indígenas (asistencia en proyectos culturales, apoyo a campañas de promoción y defensa de los derechos culturales).
  • El fomento de la creación de artistas jóvenes (talleres de arte y premios estímulo).
  • La realización de diversas actividades de formación, discusión y debate (un seminario que lleva seis años de duración, conferencias y coloquios internacionales y un programa de visitas de estudiantes).

Los conceptos del Museo del Barro

El Museo del Barro busca trabajar en pie de igualdad obras de arte popular (indígena y mestizo) y erudito.(6) Este planteamiento exige no sólo activar dispositivos de interacción entre tales obras, sino subrayar el estatuto artístico de todas ellas; es decir, se opone a la política que reserva el museo de arte a las producciones eruditas mientras relega las populares a los museos de arqueología, etnografía o historia, cuando no de ciencias naturales. Para trabajar en esta dirección, la curatoría museal debe manejar un concepto de lo artístico que, sin perder la especificidad de lo formal y lo expresivo, discuta el elitismo etnocentrista de la modernidad. Se propone, de este modo, un modelo inclusivo de arte, desarrollado paralelamente al programa moderno, aunque estrechamente vinculado con él. Argumentar en pro de la paridad entre sistemas diferentes de arte requiere una conceptualización de lo artístico popular.

El arte popular, como cualquier otra forma de arte, recurre al poder de la apariencia sensible, la belleza, para movilizar el sentido colectivo, trabajar en conjunto la memoria, intensificar la experiencia de la realidad y anticipar porvenires. Pero, cuando se trata de otorgar el título de arte a estas operaciones (plenamente artísticas, por cierto), la Estética interpone enseguida una objeción: en ellas, la forma no puede ser seccionada limpiamente de un complejo sistema simbólico que parece fundir diversos momentos diferenciados por el pensamiento moderno, como el del arte, la religión, la política, el derecho o la ciencia.

Esta confusión infringe el principio de la autonomía del arte, figura central de la modernidad, erigida abusivamente en paradigma de todo modelo de arte. La autonomía formal se funda en dos premisas claras: la separación entre forma y función y el predominio de la primera sobre la segunda. Apoyada en Kant, la Estética dictamina que sólo son artísticos los fenómenos en los cuales la bella forma desplaza todo empleo que contamine su pureza con el interés de una utilidad cualquiera (los oficios del rito, las aplicaciones domésticas, los destinos políticos o económicos, etc.). La autonomía formal encabeza la lista de otros requisitos demandados por el sistema moderno del arte para aceptar la artisticidad de una obra: la genialidad individual, la innovación, la originalidad y la unicidad: la obra debe ser creada ex-nihilo, a partir de una inspiración privilegiada, y debe provenir de un acto exclusivo y personal, irrepetible. Y, también, ha de significar una ruptura de la tradición en la cual se inscribe.

Resulta claro que las características recién mencionadas sólo corresponden a notas propias de la modernidad; un momento específico de la historia del arte desarrollado, en sentido muy amplio, entre los siglos XVI y XX. Por lo tanto, tales notas no resultan aplicables a muchos modelos del arte, como el popular, cuyas formas no son autónomas (aunque la belleza remarque funciones extra-artísticas), ni son fruto de una creación individual (aunque cada artista reinterprete a su modo los códigos colectivos), ni se producen a través de innovaciones transgresoras (a pesar de que su desarrollo suponga una constante movilización del imaginario social), ni se manifiestan en obras irrepetibles (aun cuando cada forma específica conquiste su propia capacidad expresiva). Es obvio que esta desobediencia de las notas del arte moderno no es exclusiva de las culturas populares: toda la historia del arte anterior a la modernidad carece de algunos de los requisitos que ésta erige como canon universal.(7)

Convertir el modelo del arte moderno occidental en paradigma universal del arte produce una paradoja en la teoría estética, que sostiene que toda cultura humana es capaz de alcanzar su cúspide en la creación artística. En este sentido, el arte se define no desde la autonomía de sus formas, sino como producto de una tensión entre la forma (la apariencia sensible, la belleza) y el contenido (los significados sociales, las verdades en juego, los indicios oscuros de lo real). De atenernos a esta definición, el arte es patrimonio de todas las colectividades (incluidas, obviamente, las populares) capaces de crear imágenes intensas mediante las cuales interpretan su memoria, su proyecto y su deseo. Desconocer este principio supone instalar una discriminación autoritaria entre los dominios superiores del gran arte (autónomo, soberano) y el prosaico mundo de las artes menores, poblado por artesanías, hechos de folclore o productos de “cultura material”.

El uso del término “arte popular” no sólo permite ensanchar el panorama de las artes contemporáneas, acosado por una visión demasiado estrecha de lo artístico, sino alegar en pro de la diferencia cultural: reconocer modelos de arte alternativos a los del occidental y refutar el prejuicio etnocéntrico de que existen formas culturales superiores e inferiores, merecedoras o indignas de ser consideradas expresiones excepcionales. Esta argumentación se basa en dos alegatos.

El primero invoca el concepto tradicional de arte basado no en la autonomía absoluta de la forma, sino en la tensión entre ésta y los contenidos sociales o existenciales (verdades, usos, valores poéticos, oscuros significados). Hombres y mujeres de diversas comunidades rurales y pueblos indígenas apelan a la belleza no como un valor en sí, sino como un refuerzo de diversas funciones ajenas al círculo estricto regido por la forma. En esta operación, el goce estético constituye una experiencia intensa, pero no autosuficiente: marca una inflexión en el curso de un proceso más amplio dirigido a activar complejos significados sociales, a rastrear los indicios de certezas inalcanzables(8).

Pero la falta de autonomía estética no significa ausencia de lo estético. Enredada en la textura del cuerpo social, la fuerza de la belleza impulsa el cumplimiento de funciones económicas, políticas, sociales y religiosas. Los colores más intensos, los diseños más exactos y las más sugerentes tramas e inquietantes combinaciones operan más allá de la lógica de la armonía y la sensibilidad: recalcan aspectos fundamentales del quehacer social despertando las energías furtivas de las cosas, realzando sus apariencias: volviéndolas excepcionales.

El segundo alegato en pro del término “arte popular”, apela a razones políticas. Ya fue sostenido que el reconocimiento de un arte diferente ayuda a discutir el pensamiento etnocéntrico según el cual sólo las formas dominantes pueden alcanzar ciertas privilegiadas cimas del espíritu. Pero este reconocimiento también apoya la reivindicación de la diversidad: los derechos culturales. La autodeterminación de las culturas alternativas requiere la tolerancia de sus particulares sistemas de sensibilidad, imaginación y creatividad (sistemas artísticos), desde los cuales ellas refuerzan la autoestima comunitaria, cohesionan sus instituciones y renuevan la legitimidad del pacto social.

Indígenas y campesinos visitan a menudo el museo (y colaboran a veces en los montajes, especialmente de los atuendos rituales), pero ellos tienen conciencia de que la exposición de sus propios objetos corresponde a un programa diferente al suyo; las coincidencias se dan más por los motivos políticos recién expuestos que por razones estéticas. Ellos pueden ver con satisfacción sus propias obras exhibidas en otro medio, pero no se identifican con esa operación que es esencialmente extraña a sus sistemas culturales. La mirada que despiertan las piezas dispuestas en vitrinas no es la misma que la suscitada en sus situaciones originales. El museo es, por definición, un dispositivo paradójico, orientado a descontextualizar y recontextualizar los objetos sin olvidar la referencia a los contextos originales. Pero el hecho mismo de que no sean las formas lo que determina el destino de las obras de arte popular (sino la relación de éstas con sus funciones variadas) permite que las articulaciones de este arte estén preparadas para ser desmontadas y rearmadas de acuerdo al requerimiento de usos variables. Por eso, cuando el museo convoca obra popular para subrayar (arbitrariamente) su lado artístico e inscribirla en un proyecto político, los objetos no desfallecen, no sufren un desarraigo radical: se reubican en esos nuevos marcos y muestran otras significaciones, que en sus contextos originales se encontraban latentes. Paradójicamente, así, la falta de autonomía formal termina asegurando un cierto margen de autonomía de presencia a una obra abierta a empleos y sentidos plurales. Expuesta al juego de miradas distintas que la interpelan de muchas maneras, ella podrá, a su vez, suscitar distintas cuestiones en quienes la observan desde otros lugares.(9)

Esta posibilidad resulta especialmente ventajosa en relación a los pueblos indígenas: defender otras formas de arte puede promover miradas nuevas sobre hombres y mujeres que, cuando no son despreciados, sólo son considerados –desde la compasión o la solidaridad– como sujetos de explotación y miseria. Reconocer en ellos a artistas, poetas y sabios obliga a estimarlos como figuras notables, sujetos complejos y refinados, capaces no sólo de profundizar su propia comprensión del mundo, sino de alentar con los argumentos de la diferencia el deprimido panorama del arte universal.


Notas

1. Según Hall, son cinco los grandes descentramientos del sujeto ocurridos durante la segunda mitad del siglo XX: los producidos por el marxismo, el sicoanálisis, Saussure, Foucault y el feminismo. Stuart Hall, Identidade Cultural, Coleçâo Memo, Fundaçâo Memorial da América Latina, Sâo Paulo, 1997.

2. Esta frase es usada en el Perú por los conductores de ómnibus para invitar a los pasajeros a subir a sus vehículos aunque éstos se encuentren sobrecargados.

3. Gustavo Buntinx, “Comunidades de sentido / Comunidades de sentimiento. Globalización y vacío museal”, ponencia sin editar presentada en la reunión preparatoria del coloquio Museos y esferas públicas globales, convocado por la Fundación Rockefeller, Buenos Aires, junio 2001. (El coloquio tuvo lugar en Bellagio, Italia, el año siguiente).

4. El Museo Paraguayo de Arte Contemporáneo comenzó a construir un local en Asunción en un terreno adquirido con fondos propios de Carlos Colombino, mientras que el Museo del Barro se instaló en San Lorenzo, una ciudad cercana a Asunción, adonde se mudó en 1983.

5. Así, en 1987, en el contexto de la formación del Museo de Arte Indígena, se había organizado la Comisión de Solidaridad con los Pueblos Indígenas, dirigida a apoyar los derechos culturales de diversas etnias. Recién caída la dictadura, en 1989, el museo impulsó la constitución de un colectivo de artistas e intelectuales que, agrupados bajo la denominación de Trabajadores de la Cultura, desarrolló en su sede una serie de discusiones acerca del nuevo papel de lo cultural durante los inicios de la transición a la democracia.

6. A pesar de las connotaciones elitistas que pudieran designar esas expresiones, para nombrar la producción de artistas provenientes de la tradición ilustrada (académica o vanguardista) se prefiere emplear los términos erudito o culto antes que contemporáneo, pues se asume que las obras de artistas populares también son contemporáneas, aunque respondan a su propio tiempo de manera diferente. En sentido amplio, el término arte popular incluye el indígena, en cuanto se refiere al conjunto de formas alternativas que suponen una dirección no hegemónica, aunque no necesariamente contrahegemónica. Así, el arte popular comprende tanto el mestizo (generalmente rural) como el indígena, correspondiente a pueblos de origen prehispánico que mantienen una tradición cultural específica sobre la base de formas religiosas, lingüísticas y socioeconómicas particulares.

7. Para legitimar la tradición hegemónica ilustrada, la historia oficial no tiene problemas en reconocer la artisticidad de culturas que carecen de las notas del arte moderno, pero no constituyen culturas populares en sentido estricto (arte chino, babilónico, griego, egipcio, gótico).

8. En este punto, el arte popular coincide con el arte contemporáneo, que recusa la autonomía formal moderna para saludar el retorno de los contenidos y propulsar una apertura a lo extra-artístico. La relación forma / función constituye una fuerza inconciliable, un “indecidible” que dinamiza el quehacer del arte actual y borronea sus contornos tajantes.

9. Las instituciones del arte tienen hoy la posibilidad de crear marcos, párerga (Derrida), no cerrados: los lugares de exposición no delimitan los límites de la escena, de modo que los objetos puedan cruzarlos y dejar en suspenso su propio carácter de “artísticos”, desconociendo ideas a priori de lo que es o no arte. Así como los arbitrarios marcos museales no son definitivos, tampoco lo son las originales condiciones de producción de una obra que trasciende en parte sus propios sentidos y deviene principio de lecturas plurales.