miércoles, abril 15, 2009

Foto HUACA denuncia. Convocatoria

A través de Christians Luna me entero de la última convocatoria de la Galería Plátano Proceso Colectivo, elaborada a partir de una intervención previa con Jesús Vílchez en la Huaca Santa Raquel de Ate Vitarte. Foto HUACA denuncia intenta generar múltiples perspectivas sobre el abandono de algunos restos arqueológicos y reservas históricas que se encuentran desasistidas en la capital.
Copio la convocatoria de Luna tomada del blog de Luna. Es importante elogiar este esfuerzo por dinamizar y reavivar de forma notable este espacio de intervención efímero y alterno (Galería Plátano), que él comenzo hace ya más de media década con la Galería Punto Rojo Proceso Colectivo, a través de intervenciones y proyectos de colaboración en distintos puntos de la ciudad.
.....



Proyecto 2009
Titulo: Foto Huaca denuncia

Día: 26 de abril
Hora: 12 p.m.
Plataforma: autogestión (no premios)
Mail: puntorojo_platano@yahoo.es

Antecedentes:
Este proyecto se realiza después que el artista Jesús Vilchez realizará una acción titulada, 28296 una ofrenda de Jesús Vilchez, realizada el 23 de marzo del 2009, en la Huaca Santa Raquel. La huaca se encuentra en una zona industrial rodeada por una serie de fabricas como: Class Internacional, Blaqs, Leche Nissa, Ciler, Lavadine, Continental, Etecnic, Flint Group, entre otras).

Incidencias historicas:
1_ Algunas huacas destruídas en Lima
http://blog.pucp.edu.pe/item/40529
2_ la huacas y la Lima prehispánica
http://blog.pucp.edu.pe/item/39804

psd: link de incidencias históricas, extraído de la pagina del historiador Juan Luis Orrego Penagos.

Concepto:
Generar "acciones de colaboración" que inciten la preocupación/rescate de patrimonios culturales que se encuentren en peligro (estos espacios estan siendo usados como botadero de basura). No podemos permitirnos dejar desprotejidos nuestra memoria historica ella colabora con la evolución de un pueblo.

Descripción:
Consiste en reunir aun grupo de fotógrafos y personas que tengan una cámara fotográfica para asistir a un día masivo en la Huaca Santa Raquel perteneciente a la cultura Lima (ubicada en la tercera etapa de la urbanización Asociación de Propietarios Santa Raquel en el distrito de Ate - Vitarte) y realizar un registro fotográfico de denuncia (ya sea basura, ruinas, acciones performaticas, etc.), para luego ser exhibidas a manera de cerco perimétrico en la huaca.

http://www.muniate.gob.pe/noticias_det.php?id=449

objetivos:

1_ solicitar que el INC elabore un malla perimétrica.
2_ señalar la falta de atención que sufre el patrimonio cultural de parte del estado.
3_ incitar la colobaración y concientización de los vecinos para el cuidado de reservas historicas.

Metodología:

Fase 1: el día 26 de abril / día de registro masivo.

Fase 2: el día 3 de mayo / día de cerco fotográfico (construcción del cerco perimétrico elaborado por fotos).

Fase 3: el día 3 de mayo / día de la preparación de libros fotográficos denuncia.

Fase 4: el día 4 de mayo / la galería de proceso colectivo puntorojo dejará el libro de “Foto Huaca Denuncia” al Instituto Nacional de Cultura.

Metodología de procesos:

El participante tendrá que presentar 2 fotografías tamaño A – 4 (puede ser impresión en papel fotográfico u impresión en papel).

Usos de las fotos:

1_ la primera foto formará parte del cerco perimétrico - construcción a bases de fotos - (luego estas fotos pasarán a formar parte de un libro artesanal editado por puntorojo ese mismo día).

2_ la segunda será incluida en el libro foto huaca denuncia para ser presentado al INC en defensa del patrimonio histórico de nuestro país.

Interactivos? Lima 2009. Magia y tecnología, en la galería [e]Star

domingo, abril 12, 2009

Taller de lectura en Lima sobre la obra de Judith Butler

Es una sorpresa grande y un placer descomunal enterarme que la próxima semana se abrirá en Lima un Taller de lectura sobre la obra de la filósofa norteamericana y teórica queer Judith Butler. El aporte de Butler a las líneas más activas del pensamiento político posfeminista es inconmensurable. Sus reflexiones en torno al poder, la vulnerabilidad, el cuerpo, el lenguaje, han colocado su trabajo como uno de los hitos más beligerantes del pensamiento queer en sus irrupciones anti-institucionales, cuestionando la heteronormatividad y los modos de administración de las políticas sexuales (además en un contexto como el norteamericano que venía asquerosamente marcado por la inmediatamente anterior política represiva y persecutoria de Ronald Reagan).

Ya en su primer libro de 1990, Gender Trouble, Butler lanzaba una reflexión fulminante en torno a la posibilidad de haber errado el sujeto de la lucha feminista, cuestionando radicalmente la existencia misma de la 'mujer' en tanto sujeto identificable o incluso medianamente caracterizable. La propuesta de Butler no era una comentario menor ya que apuntaba a deshacer por completo el binarismo masculino-femenino, exponiendo la construcción del "género" como una mera repetición de los actos corporales, en un marco de usos discursivos que parecían regular aquellas repetición como un orden natural: una reiteración capaz de recrear aparentes subjetividades estables y definidas. Su apuesta era precisamente devolver esa dimensión flexible a la idea de género, pero más aún reconocer su dimensión abiertamente política (biopolítica), proponiendo pensar el sexo y la sexualidad desde su dimensión performativa. En pocas palabras -y mal sintetizado-, que no existe identidad de género, ni hombre ni mujer, ni masculino ni femenino, sino los usos temporales que queramos proponer sobre nuestros cuerpos, sobre nuestros orificios y sus múltiples maneras de obtener placer. Y con ello replanteando, desbordando y alterando casi por completo los modos de pensar las luchas de reivindicación del sujeto de las políticas sexuales y los discursos (pos)feministas.

Gender Trouble en tanto primer libro da la clave para advertir la deuda de Butler con el discurso de Foucault, y especialmente con sus últimas reflexiones sobre la biopolítica y en torno a las tecnologías del cuerpo: es decir, con aquellas tecnologías políticas destinadas a regular el orden social (los lugares, las competencias) y los procesos de subjetivación que producen usos y formas de la corporalidad a través la representación, la arquitectura, el lenguaje.

Pero además de reinventar y reactualizar lo más agudo y político del pensamiento foucaultiano, Butler señala una de las vías más inteligentes y sensibles del discurso emancipatorio y la política de la igualdad del presente, sin dejar por ello de ser rabioso o políticamente subversivo. Y por ello mismo me alegra que se pueda abrir de forma libre un taller de lectura sobre su trabajo que creo -quizá me equivoque- ha tenido escasa atención y discusión local, y menos aún desde el campo de la filosofía. El aporte de Butler no solo es importante para la teoría queer, la política y las aparición de los nuevos movimientos, sino además por su trabajo en torno a la estética y al propio ejercicio crítico.

Apuntando a ello coloco un par de links a modo de mínimo aporte, y quizá calentando lo que puedan ser esas sesiones de lectura dirigidas por Giancarlo Cornejo Salinas, a quien no conozco, pero a quien felicito por la iniciativa de abrir por cuenta propia ese espacio de discusión. El taller además adelanta una bibliografía muy prometedora con textos de las brav*s Monique Wittig, Teresa de Lauretis, Judith Halberstam -cuyo libro Masculinidad Feminina ha salido hace poco en castellano con una traducción de Javier Saez-, Beatriz Preciado, entre otr*s.

Coloco aquí algunos links, y luego coloco la convocatoria y presentación del taller y bibliografía tomada de su blog Palabra de Loca. Espero que puedan ir, es gratis y Butler es polvora pura, a ver si las cosas pueden seguir estallando.

- Judith Butler, "Actos performativos y constitución de género: un ensayo sobre la fenomenología y la teoría feminista" (pdf)

- Judith Butler, "¿Qué es la crítica? Un ensayo sobre la virtud de Foucault"

- Judith Butler y Ernesto Laclau, "Los usos de la igualdad" (pdf)
....


Taller Nuevos Estudios de Género


El taller de lectura busca contribuir al debate académico sobre las teorías y estudios de género. En ese sentido, se introducirá a la reflexión académica peruana la obra de la teórica estadounidense Judith Butler. Su obra ha sido de central importancia para los estudios de género y el feminismo contemporáneo, pero también para el postestructuralismo y el pensamiento crítico.

Sus ya clásicos “El género en disputa”, “Cuerpos que importan” y “Deshacer el género” serán trabajados minuciosamente; pero también se leerán otros textos suyos como: “Mecanismos psíquicos del poder”, “Lenguaje, poder e identidad” y “El grito de Antígona”. Además se usarán textos de otros autores y producciones audiovisuales.

Entre los temas principales de la obra de Butler están:

Crítica a la oposición sexo/género
Género como perfomatividad y tecnología
La melancolía de género
Las relaciones entre la sujeción y la libertad
El lenguaje de odio
Las vidas que no merecen duelo
La obediencia promiscua

¿A quiénes está dirigido?

La obra de Judith Butler es de interés para diversas áreas como: sociología, literatura, antropología, ciencia política, psicología, filosofía, educación, entre otras.
La participación en este taller de lectura es gratuita. Solo tienen que escribir a debatesgenero@gmail.com e inscribirse.

El taller será dirigido por Giancarlo Cornejo Salinas, licenciado en Sociología por la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Los talleres serán cada dos semanas los días viernes de 6 a 8 pm.
Las primeras sesiones serán: 17 de Abril, 15 de Mayo, 29 de Mayo
Lugar: Facultad de Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú
La participación en el taller no tienen ningún costo.


Textos a trabajar

Sesión 1: Introducción a debates contemporáneos de género
Presentación y exposición a cargo de Giancarlo Cornejo
Rubin, Gayle “El tráfico de mujeres: Notas sobre la economía política del sexo”
Rubin, Gayle “Reflexionando sobre el sexo: Notas para una teoría radical de la sexualidad”

Sesión 2: Des(hetero)sexualizando el género
De Lauretis, Teresa “La tecnología del género”
Moraga, Cherríe Moraga. 1988. “La guera”. En: Esta puente, mi espalda. Eds: Moraga y Castillo. San Francisco: Ism Press.
Sedgwick, Eve. 1998. Epistemología del armario. Barcelona: Ediciones de la Tempestad. Capítulo 1: Epistemología del armario, y Capítulo 5: Proust y el espectáculo del armario.

Sesión 3: Desestabilizando la dicotomía sexo/género
Butler, Judith. 2001. El Género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. México DF: Paidós. Capítulo 1: Sujetos de sexo/género/deseo.
Wittig, Monique. 2006. “La categoría de sexo”, “No se nace mujer”, y “El pensamiento heterosexual”. En: El pensamiento heterosexual y otros ensayos. Madrid: Egales.

Sesión 4: Cuerpos que no importan
Documental “Paris is burning”
Butler, Judith. 2001. El Género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. México DF: Paidós. Capítulo 3: Actos corporales subversivos.
Butler, Judith. 2002. Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del sexo. Buenos Aires: Paidós. Capítulo 4: El género en llamas.

Sesión 5: La melancolía de género
Butler, Judith. 2001. Mecanismos psíquicos del poder. Teorías sobre la sujeción. Madrid: Ediciones Cátedra. Capítulo 5: Género melancólico / Identificación rechazada.
Butler, Judith. 2006. Deshacer el género. Barcelona: Paidós. Capítulo 1: Al lado de uno mismo.
Sigmund Freud “Duelo y melancolía”

Sesión 6: La sujeción promiscua
Althusser, Louis “Aparatos ideológicos del estado”
Butler, Judith. 2001. El grito de Antígona. Barcelona: El Roure Editorial. Capítulo 3: Obediencia promiscua.
Butler, Judith. 2001. Mecanismos psíquicos del poder. Teorías sobre la sujeción. Madrid: Ediciones Cátedra. Capítulo 4: La sujeción en Althuser.

Sesión 7: El poder de herir de las palabras
Butler, Judith. 2004. Lenguaje, poder e identidad. Madrid: Síntesis. Introducción y Capítulo 3: Palabra contagiosa.
Eribon, Didier. 2001. Reflexiones sobre la cuestión gay. Barcelona: Anagrama. Primera parte: I, III, VII, VIII, IX, X, XVII.

Sesión 8: En torno a la intersexualidad y transexualidad
Película “XXY”
Butler, Judith. 2006. Deshacer el género. Barcelona: Paidós. Introducción, Capítulo 3: Hacerle justicia a alguien, y Capítulo 4: Desdiagnosticar el género.

Sesión 9: Masculinidades femeninas
Película “Boys don’t cry”
Butler, Judith. 2002. Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del sexo. Buenos Aires: Paidós. Capítulo 2: El falo lesbiano y el imaginario morfológico.
Halberstam, Judith. 1998. Female Mascuinity. Durham ad Lodon: Duke University Press. Capítulo 1: An Introduction to female masculinity: Masculinity without men.
Halberstam, Judith. 2005. In a queer time and place. Transgender bodies, subcultural lives. New York: New York University Press. Capítulo 4: The transgender look.

Sesión 10: Miradas a Butler
Espinosa, Yuderkys. 2007. “A una década de la performatividad”. Escritos de una lesbiana oscura: Reflexiones críticas sobre feminismo y política de identidad en América Latina. Buenos Aires – Lima: en la Frontera.
Femenías, María Luisa. 2003. Judith Butler: Introducción a su lectura. Buenos Aires: Catálogos. Capítulo 2: La crítica a Beauvoir.
Pérez Navarro, Pablo. 2007. “Cuerpo y discurso en la obra de Judith Butler”. En: Teoría Queer: Políticas bolleras, maricas, trans, mestizas. Eds. Córdoba, Sáez, Vidarte. Barcelona: Egales.
Preciado, Beatriz. 2002. “Breve genealogía de los juguetes sexuales o de cómo Butler descubrió el vibrador”. Manifiesto contra-sexual. Madrid: Opera Prima.

Dig me out

Via el curador vasco Aimar Arriola me entero del reciente proyecto "Dig me out. Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad", una publicación DVD y archivo online de María José Belbel y Rosa Reitsamer, producida por Arteleku. El proyecto intenta repensar las estructuras de trabajo feministas, queer y antirracistas frente a los modos homogéneos de producción y circulación de la música, sus escenas y discursos. Los editores señalan que Dig me out abarca "diferentes perspectivas de personas, en su mayoría mujeres, que se dedican a la música, a la teoría, al periodismo, a la escritura y al activismo en relación a la música, y que ponen en tela de juicio la normatividad de género, el racismo, la homofobia y la transfobia en la música popular." La web es una especie de pequeño archivo musical y visual con contribuciones de diferentes regiones europeas -Este y Oeste- y presenta contribuciones textuales, de audio y vídeo de artistas como Miguel Benlloch, Jon Mikel Euba, Itziar Okariz, Azucena Vieites, Pripublikarrak, Soytomboi, entre otras. Reproduzco el texto de presentación del proyecto.
.....

Dig me out
Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad.


Una publicación en DVD realizada por María José Belbel y Rosa Reitsamer y financiada por Arteleku (Diputación de Guipúzcoa, Donostia/San Sebastián, País Vasco)

La música popular expresa nuestros deseos y anhelos políticos más profundos, los aspectos más luminosos de la vida que imaginamos. Es una muestra de amor, de deseos post/adolescentes, de sexualidades y géneros posibles. Es un campo de investigación y de base para las redes de trabajo feministas y antirracistas.

Partiendo del hecho de que la música no constituye un tema único, sino un terreno apto para expresar y generar intereses, deseos y sueños diversos, que la música interactúa con otras prácticas artísticas a la que está estrechamente vinculada como la performance, la danza, las artes visuales, la moda y la poesía, el dvd DIG ME OUT. Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad, abarca diferentes perspectivas de personas, en su mayoría mujeres, que se dedican a la música, a la teoría, al periodismo, a la escritura y al activismo en relación a la música, y que ponen en tela de juicio la normatividad de género, el racismo, la homofobia y la transfobia en la música popular. Estos mecanismos de inclusión y exclusión están profundamente enraizados en la industria musical globalizada, en la que el setenta y cinco por ciento de la cuota del mercado global se halla en manos de las cuatro discográficas más importantes, mientras que la gran mayoría de músicos e intérpretes del hemisferio sur carecen de acceso directo a estos ricos mercados.

Desde la década de los años setenta (como muy tarde), es evidente que las mujeres dedicadas a la música han tenido que hacer frente a diversos obstáculos e impedimentos que les hacían muy difícil desarrollar su trabajo. La experiencia de quedar excluidas de las subculturas y de las escena musicales como creadoras, aunque no como consumidoras, ha llevado consigo que las mujeres, las lesbianas y las personas queer hayan creado grupos de música y sellos discográficos y desarrollado estructuras de trabajo como fanzines y festivales de música de mujeres y organizado fiestas y eventos para escapar de la cotidianeidad de los roles de género inamovibles y socialmente controlados, del aburrido aburrimiento.

Desde que aparecieron sus primeros frutos, nuevos y potentes agentes se han hecho visibles con el Punk, el HipHop y la música electrónica. Ellos nos han permitido repensar de forma crítica el concepto de subcultura como un fenómeno cultural de los jóvenes blancos y heterosexuales. Las bandas de mujeres de HipHop, el movimiento de las riot grrrls, las subculturas bolleras, los ladyfest y el ethos radical de la cultura de zines hechos por mujeres se desarrollaron durante toda la década de los años noventa y pronto se difundieron por todo el mundo. Y aunque las imágenes pop globalizadas de un modelo de masculinidad y de feminidad “ideales” están penetrando en casi todos los ámbitos públicos y privados, las nuevas tecnologías de la comunicación se están utilizando como herramientas para desarrollar estrategias y prácticas culturales, musicales y políticas que tienen por objetivo poner en tela de juicio el orden social y la cultura hegemónicos.

Según bell hooks, la escritura y las artes de la performance deberían profundizar el significado de la palabra, deberían iluminar, atravesar y transformar los límites. Tomar en serio esta frase implica esforzarse por conseguir una idea sofisticada de conciencia política radical en el ámbito de la música popular dentro de las condiciones de vida postfordista. Por lo tanto, es necesario ampliar los espacios productivos en que se reconozcan las diferentes tradiciones de las artistas feministas, lesbianas y queer, espacios en las que se pongan en cuestión las concepciones sobre la feminidad blanca occidental en la música popular y espacios en los que llegue a ser visible la herencia feminista. Nuestro objetivo consiste en fortalecer las estructuras de trabajo feministas, queer, antirracistas e intergeneracionales, así como las estrategias emancipatorias que atraviesen las fronteras nacionales con el fin de generar y respaldar espacios reales, simbólicos y virtuales de acción colectiva.

Este DVD incluye fundamentalmente contribuciones de diferentes regiones europeas del este y el oeste y se ha centrado en buena medida en el trabajo de las mujeres dedicadas a la música en las distintas nacionalidades y regiones del Estado español.

Hay muchas personas “hay afuera” que se dedican a la música, a la actuación, a la escritura, a la teoría y a las artes visuales en relación a la música cuyo trabajo es excelente y ha sido un gran placer reunir a un grupo de ellas para realizar este DVD.

Disfrutad escuchando, viendo y leyendo.
María José Belbel y Rosa Reitsamer
Enero de 2009

sábado, abril 11, 2009

2da Trienal Poli/Gráfica de San Juan

Via e-flux llega el anuncio de la próxima inauguración, el 18 de abril, de la Trienal Poligráfica de San Juan de Puerto Rico, curada por el brasileño Adriano Pedro y con la co-curaduría de Jens Hoffmann y Julieta González. Esta es la 2da edición de la Trienal, cuya primera edición fue curada por Maricarmen Ramírez, José Roca, Justo Pastor Mellado, Harper Montgomery y Margarita Fernández Zavala, a fines de 2004. Copio íntegro el anuncio (en inglés).
........


2da Trienal Poli/Gráfica
de San Juan



Left: Poster 5, Ena Andrade
Right: Poster 6, Benkee Chang, Carlos González and Alvaro Bustillos



2da Trienal Poli/Gráfica de San Juan: América Latina y el Caribe

Exhibition: April 18 - June 30, 2009
Opening: 7pm, April 18, 2009
Antiguo Arsenal de la Marina Española
La Puntilla, Viejo San Juan

Artistic Director: Adriano Pedrosa
Co-Curators: Julieta González,
Jens Hoffmann
Guest Curator: Beatriz Santiago



Share this announcement on: Facebook | Delicious | Twitter

The 2da Trienal Poli/Gráfica de San Juan: América Latina y el Caribe has reinterpreted the notion of the poly/graphic proposed by its first edition, in 2004. For this Trienal the poly/graphic unfolds into multiple experimental and marginal, printed and graphic practices, encompassing a diverse range of poly/graphic platforms such as artists' books, posters, magazines, wallpapers as well as a large-scale multipart exhibition. A special focus is given to publications, which lie at the very center of this Trienal and are displayed in the reading room at the exhibitions spaces at the old Arsenal de la Marina, located in old San Juan.

Complementing the publications, the 2da Trienal expands to offer a constellation of solo exhibitions of artists whose work examines graphic design, printed matter and typography alongside a number of group exhibitions that revolve around the poly/graphic: money bills (Marginal Money), newspapers (Journals), the archive (Personal Records, Public Histories), flags (Vexillology), as well as books as objects (Literary Forms).

A larger and comprehensive catalogue, published in Spanish and in English, will follow, documenting the entire exhibition and its publications, including images of the works on view as well as texts by the curators and interviews with participating artists and desginers.


Solo Exhibitions and Solo Projects
Abdiel Segarra
Alessandro Balteo Yazbeck
Carlos Amorales
Christopher Cozier
Dr. Lakra
Erick Beltrán
Eric Schroeder
Gabriel Sierra
Gastón Pérsico & Cecilia Salkowitz
José Carlos Martinat
Julieta Aranda
Luis Romero
Mario Ybarra Jr.
Mauricio Lupini
Miler Lagos
Publica
Runo Lagomarsino
Sandra Cinto
Taller Popular de Serigrafía

Marginal Money
Cildo Meireles
Darío Fernando Ramírez Segura
Gabriel Sierra
Jac Leirner
Nicolás Robbio
Rolando Castellón
Marcelo Cidade
Mateo López
Máximo González
Miguel Angel Rojas
Roberto Matos

Journals
Carlos Navarrete
Chemi Rosado
Gabriel Kuri
Franklin Cassaro
Johanna Calle
Jorge Macchi

Literary Forms
Adrián Villar Rojas
Hisae Ikenaga
José Dávila
Juan Araujo
Juan Mejía & Giovanni Vargas
Marco Rountree
Miler Lagos
Satch Hoyt
Valeska Soares
William Córdova

Personal Records, Public Histories
Carla Zaccagnini
Iñaki Bonillas
Jesús "Bubu" Negrón
Julieta Aranda
Kristine Serviá
Mabe Bethônico
Magdalena Jitrik
Nicolás Guagnini
Pablo Accinelli

Vexillology
Adriana Lara
Alexandre da Cunha
Carolina Caycedo
Federico Herrero
Hew Locke
Julio César Morales
Juan Capistrán
Wilfredo Prieto

Artists' Books
Abraham Cruzvillegas
Alejandro Cesarco
Alexander Apóstol
Carolina Caycedo
Cao Guimarães
Chemi Rosado
Dominique González-Foerster
Flavia Gandolfo
Fernando Bryce
Gilda Mantilla & Raimond Chaves
Jesús "Bubu"Negrón
Juan Araujo
Mario García Torres
Mateo López
Nicolás Robbio
Pablo Helguera
Popular de Lujo
Renata Lucas
Rivane Neuenschwander
Tony Cruz

Número Cero Magazine
Número Cero 1: Carla Zaccagnini
Número Cero 2: María Inés Rodríguez
Número Cero 3: Allora & Calzadilla with Charles Juhasz
Número Cero 4: Magali Arriola
Número Cero 5: Rita Gonzalez
Número Cero 6: Beatriz Santiago
Muñoz & Julieta González

Posters
Poster 1: Alexander Wright
Poster 2: Gabriel Piovanetti & Luis Díaz
Poster 3: Alex Quinto
Poster 4: Carlos González & Álvaro Bustillos Bustillos
Poster 5: Ena Andrade
Poster 6: Javier Cirioni & Santiago Velazco

Artists' Talks
Escuela de Artes Plásticas, San Juan

April 13
4 pm Jesús "Bubu" Negrón
6 pm Gastón Pérsico y Cecilia Szalkowicz

April 14
4 pm Miler Lagos
6 pm Mario Ybarra Jr.

April 15
4 pm Chris Cozier
6 pm Gabriel Sierra

April 16
2 pm Alessandro Balteo
4 pm Julieta Aranda
6 pm Erick Beltrán

April 17
4 pm Sandra Cinto
6 pm Dr. Lakra

April 21
6 pm Carolina Caycedo


Instituto de Cultura Puertorriqueña
Antiguo Arsenal de la Marina Española
La Puntilla, Viejo San Juan
P.O. Box 9024184
San Juan, Puerto Rico, 00902-4184
T: (787) 725 8320; (787) 724 18770
http://www.icp.gobierno.pr
trienalsanjuan@icp.gobierno.pr

viernes, abril 10, 2009

Ser dúctil, por Lucas Ospina


Un joven artista fue escogido por un periódico como noticia cultural, el medio de comunicación lo había incluido en un “top 10” de promesas del arte nacional; el artículo es recurrente en la prensa, la inquietud emerge cada cuatro o cinco años, a los lectores los trabaja el olvido y el hambre se junta con las ganas de comer: el informe periodístico se arroja facultades de oráculo cultural y algunos artistas, previo “lobby” galerístico, posicionan firma y estilo, y devoran la cámara en pose de roqueritos de la plástica (la prueba reina de su éxito es recibir una llamada de la tía jubilada en el olvido que les dice: ¡Mijo (o mija), te ví en el periódico!)

Fotográfo y periodista llegaron al taller del artista, con apatía escanearon las obras y le pidieron que posara frente a una de ellas. El artista dijo que prefería no hacerlo, con la foto de las cosas bastaba. El periodista insistió, invocó el rigor de la escogencia y el deber de informar, dijo que el anonimato solo producía un efecto contrario, la gente iba a querer saber más, no se puede huir de la fama ¿por qué no comenzar desde ya? El artista no comió cuento, insistió que obra y nombre bastaban, que el artículo era para culturares, no para Caras, Gente o Jet-Set (revistas, por cierto, muy sinceras: muestran “caras”, “gente” y “jet-set”). El fotógrafo hizo algunas tomas de las obras y el periodista resignado dijo adiós. El artículo apareció impreso, pero el artista desapareció de la lista, pasó al “Top 0”. Si en la foto de fútbol no hay juego sin balón, en la foto de arte el creador es la pelota. Pero la noticia sirve, con ella se envuelven aguacates que, como muchos frutos jóvenes de la cultura, maduran a punta de periódico.

En la tragicomedia del artista como “artista” no solo actúan jóvenes, también hay veteranos que se ven a gatas, literalmente: “Agáchese, eso, quieto, ahí”, les dice el fotográfo, y así quedan, pasan de iconoclastas a icono. Sus ideas se convierten en “jingle” que pega entre periodistas, galerístas y coleccionistas. Usan de la beneficencia y se dejan abusar: arborizarte, mariposearte, sodomisarte… Y, sobre todo, se portan bien: son dúctiles, pretenden no tener pretensión, critican los problemas del mundo pero no critican —al menos en público— al mundo del arte (no muerden la mano que los alimenta). Y a final de mes el balance positivo de ingresos egresos todo lo justifica, hay papelitos que ni venden, ni se pueden exponer: cuentas de luz, agua, teléfono, educación, salud, pensiones, créditos…

—Lucas Ospina


[tomado del blog de Lucas Ospina], publicado el 3 de abril]

jueves, abril 09, 2009

Resistencia poética de la imagen. Entrevista con María Iovino

Hoy se publica una breve entrevista con la curadora y crítica colombiana María Iovino que estuvo en Lima a propósito de un reciente Encuentro de Fotografía por PHE09 en el Centro Cultural de España. Reproduzco el artículo completo tomado del diario El Comercio.
......

Resistencia poética de la imagen

LA CURADORA MARÍA IOVINO PROFUNDIZÓ SOBRE LOS CAMBIOS SUSCITADOS EN EL REGISTRO FOTOGRÁFICO EN AMÉRICA LATINA Y LA RESONANCIA METAFÓRICA DE LA IMAGEN. FUE DURANTE EL CICLO DE CONFERENCIAS DE PHOTO ESPAÑA REALIZADO EN LIMA

Por: Gonzalo Galarza

La suya es una mirada poética: María Iovino ha trazado su concepción de la fotografía lejos de la literalidad de la imagen, cerca de las metáforas visuales, esas cuya resonancia apunta hacia la trascendencia, hacia la perennidad más allá del instante. La reflexión de la curadora dialoga con las exploraciones tecnológicas, con los mecanismos más complejos y completos de observación de lo real, con las múltiples voces en el registro fotográfico del artista. En su visión no hay nada absoluto.

En América Latina, si bien hay un registro documental de la realidad, en muchos casos con crudeza, el discurso parece haber cambiado. ¿Es así como lo percibe?
Pienso que sí, que se abusó mucho del tema de lo social y de la brutalidad. Yo lo miro desde el punto de vista del arte. Claudi (Carreras, curador español independiente) piensa que hay un renacimiento de la fotografía social. Si es así, lo social se está nutriendo desde otros puntos de vista. Hay otras misiones que comprenden la reflexión sobre lo social desde ópticas más amplias, desde articulaciones más complejas que nos merecemos. Llegamos a unos excesos de literalidad muy aburridos, muy uniformes y muy falsos también, pues no se cuestionó el valor del documento y se dirigió su mirada hacia su veracidad absoluta.

El fotógrafo no solo está buscando nuevos medios para su registro, sino también para asombrarse nuevamente de la realidad.
Pienso que la resistencia es poética. La resistencia no es lo que se entendió en la literalidad de la interpretación documental como fuerza, tristeza, destrucción y dolor. La resistencia es pervivir construyendo, no mantenerse en la acusación. Creo que el perfil de ese tipo de fotografía fue eminentemente acusador. Evidentemente se necesita que haya una denuncia, no estoy en contra de lo documental, estoy en contra de la mirada absoluta al carácter testimonial de los hechos y la consagración de la realidad a través de la fotografía.

Eso lo han entendido los fotógrafos. Hay uno que se ha presentado al Masterclass del World Press Photo con un trabajo sobre el sida en el que no hay esa literalidad…
Sí, hay que construir poéticas para convencer. Nada que sea literal lo hace, de pronto te impacta pero te aburre, te saca rápido del lugar. En cambio, si tú te contactas con las imágenes no por impacto, sino por conmoción poética, eso permanece en ti y brota de otras maneras. Porque una metáfora no se acaba cuando se desenvuelve, abre muchas más cosas.

En ese sentido el fotógrafo debe estar provisto de un mayor “background”...
No creo que puedas pensar en la fotografía hoy como pensabas en la fotografía en 1960, 1930 o antes; cada vez implica más cosas… Cuando se identificó realidad con documento se debió pensar en el sentido de la imagen. Hay un mundo por fuera de todo eso que se olvidó. Y ese mundo se está reconsiderando y se está integrando a este panorama. En estos medios tienes una posibilidad del medio hacia el infinito, y tú trazas el infinito hacia la derecha y hacia abajo en el computador. Esa posibilidad no te la brindaba ningún otro medio con anterioridad, ni el cine, ni la fotografía ni nada.

En ese sentido, la percepción cambió completamente.
No solo hay una mirada que ya no puedes decir que sea global, pues ya el globo está registrado en distintos ángulos por una cantidad de satélites. Tienes una mirada universal, más compleja que eso porque nunca sabrás qué es el universo. Siempre que se hacen cambios hay una dinámica de pensamiento muy positivo.

El gran reto es trascender y permanecer.
Ese ha sido siempre el reto. Y se ha cumplido porque aquí estamos, a pesar de que el anuncio siempre ha sido la destrucción. Desde que apareció la fotografía, esta se ha unido al anuncio de la destrucción, de lo peor. No solo a eso se une. Tiene otros perfiles expresivos, pero ese fue el uso más ruidoso que se le dio y del que todo el mundo siente la proximidad con la fotografía. En el arte, por lo menos, hay un cambio de mirada que va a lugares más complejos, que trascienden cierta mirada de lo fotográfico hacia una mirada más filosófica, más estructural de lo que es la fotografía, y a la elaboración de lo que es una poética distinta. Y esa es la que me interesa

Performance completado, por Yoani Sánchez

Reproduzco el comentario de Yoani Sánchez a propósito de la reciente performance de Tania Bruguera en la Bienal de la Habana, en la cual participó, y luego del cual se emitió un comunicado por parte de los organizadores rechazando el acontecimiento.
.......

Performance completado
por Yoani Sánchez

canon_y_escudo.jpg

Sin la declaración hecha por el Comité Organizador de la Décima Bienal de La Habana sobre lo ocurrido el domingo en el centro Wifredo Lam, el performance de Tania Bruguera no hubiera estado completo. Al minuto de libertad frente al micrófono le correspondía el necesario castigo. Ausente de reprimenda, la acción plástica hubiera parecido una señal de que la intolerancia ha cedido, de que es posible subir al podio y expresarse sin miedos. De ahí que deba agradecer a los que redactaron la secuencia de injurias publicada en La Jiribilla. Sin ella, todo habría quedado en el plano de lo permitido, habría sido visto como algo fabricado para dar una apariencia de apertura.

Con esos cinco párrafos cerraron –de la mejor manera posible– el performance. Nos recordaron, a los atrevidos que hicimos uso del breve tiempo de libertad, que la penalización y la reprimenda siguen siendo aquí la respuesta ante la libre opinión. El Comité Organizador ha confirmado, en su texto cargado de insultos, el por qué tantos gritos de libertad salieron desde esa tribuna. Con sus acusaciones han dejado al descubierto la razón por la que muchos no se atrevieron –esa noche– a tomar los micrófonos.

* Les anuncio que estamos trabajando en el video completo de lo ocurrido, al que le pondremos subtítulos por las deficiencias del audio. Lo publicaré en cuanto esté listo.

* Les dejo aquí el texto que leí aquella noche.

Si me dieran el micrófono… diría

Cuba es un país rodeado de mar y es también un Isla cercada por la censura. Al muro del control informativo, Internet y especialmente los blogs le han abierto algunas grietas. El fenómeno de la blogósfera alternativa ha ido creciendo y ya es conocido por una buena parte de la población cubana. Somos todavía unos pocos bloggers, pero nuestros sitios acentúan el despertar de la opinión ciudadana.

Las autoridades consideran a las nuevas tecnologías como un “potro salvaje” que hay que domesticar; pero los bloggers independientes queremos que corra libremente. Las dificultades para difundir nuestros sitios son muchas. De mano en mano y gracias a las memorias flash, los Cds y los obsoletos disquetes, el contenido de los blogs recorre la Isla.

Internet se está convirtiendo en una plaza pública de discusión, donde los cubanos escribimos nuestros criterios. La isla real ha comenzado a ser una isla virtual, más democrática y plural.

Lamentablemente, esos aires de libre opinión que recorren la red, apenas si han soplado sobre nuestra vigilada realidad. No sigamos esperando que nos autoricen a entrar a Internet, a tener un blog o a escribir una opinión. Ya es hora de saltarnos el muro del control.

miércoles, abril 08, 2009

Sin título. Crisis de los últimos 13 años en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Perú, por Claudia Denegri

Para continuar con las discusiones sobre la escena peruana a propósito del pertinente número 89 de la revista ramona en colaboración con Juanacha, publico ahora una colaboración solicitada y colgada digitalmente por ramona, a Claudia Denegri, miembro del colectivo El Colectivo. El Colectivo uno de los pocos proyectos críticos que ha atravesado toda la década con un trabajo en la calle persistente, sin tregua alguna en lo que consideran la necesidad de repolitizar la educación artística. No es nada casual que su trabajo como colecivo emerja precisamente como una respuesta a la infame dictadura del ex presidente Fujimori y a sus redes corruptas extendidas a todas las instituciones.

La lectura que hace Claudia de toda la última década no solo es excepcional en tanto la articula desde un trabajo grupal que ha operado sin miramientos frente al régimen personalista y despolitizador que caracteriza nuestras instituciones artísticas locales, sino además valiente, articulando con el propio cuerpo (y con el cuerpo colectivo) formas a contramano de construir la historia en el propio espacio público. Un decisivo apostar por el arte como un espacio de construcción de una esfera democrática marcada por la protesta, por la bulla y por la desobediencia.

La educación es política, y frente a estas instituciones complacientes, identitarias y modelizantes de nuestro arte contemporáneo en Lima, es reconfortante saber que existen espacios de disidencia de los propios estudiantes que no guardan silencio, reinventando al sujeto político (al propio estudiante) a través de la lucha permanente, una y otra vez.

.....


Sin título: Crisis de los últimos 13 años

en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Perú



Crónica de una lucha inacabada. La de los alumnos de la escuela de arte más antigua del país, que se cae a pedazos en todo sentido como consecuencia de la corrupción y desidia estatal.

Claudia Denegri Davies (1)


Hace aproximadamente 10 años el Perú vivía un convulsionado proceso de lucha social tras una década de dictadura Fujimorista, de implantación feroz del modelo capitalista y neoliberal por medio de la precarización del trabajo, privatización de los recursos y entidades del Estado y sobre todo a costa de la represión de todo un pueblo. Esta implementación se dio bajo órdenes expresas de Washington, afectando a toda la realidad cultural, social, política y económica. Así como ésta, similares experiencias y procesos se dieron en otros países de Latinoamérica.

La Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, también forma parte de esta historia. En épocas de dictadura, como estudiantes participamos en numerosas protestas sociales, las cuales nos obligaron a abandonar las aulas de dibujo académico y unirnos a miles de estudiantes, organizaciones gremiales, políticas, desempleados, mujeres y hombres de un pueblo, que no solo no acatarían una tercera reelección fujimorista, si no que luchaban en todo el país por el derrocamiento de una cruel dictadura y el retorno a la democracia.

Así como casi todas las instituciones del estado o de grupos económicos poderosos del país como Ministerios, Universidades y Escuelas Públicas, Poder Judicial, Poder Militar, Medios de Comunicación, entro otros, nuestra Escuela se encontraba extraviada entre actos de corrupción y manipulación política por parte de sus autoridades, administrativos y docentes. Además de mantener un pésimo nivel de enseñanza artística y académica, poseía serias deficiencias en su infraestructura. Por otro lado a causa de de la represión que sufría el movimiento estudiantil en ese periodo, nuestra escuela carecía de cualquier tipo de organización estudiantil legal, que pudiera hacer valer sus derechos. En ese momento Joel Meneses había sido nombrado como director transitorio de la Escuela tras una comisión reorganizadora implantada en 1997 por favores y amistades fujimoristas.

Ejemplo claro de cómo se había enquistado la mafia del gobierno en nuestra institución fue la extraña incorporación de Segisfedo Luza en la plana de trabajadores, conocido psicólogo que por orden del asesor presidencial Vladimiro Montesinos había planificado campañas psicosociales que buscaban acallar seguramente las miles de muertes, torturas, detenciones y juicios arbitrarios, despidos masivos y los duros golpes económicos que sacudían a toda la sociedad. Dicho personaje fue parte del sistema de inteligencia que practicaba la eliminación y seguimiento selectivo a opositores y opositoras al gobierno, hecho que judicialmente va siendo resuelto desde los emblemáticos casos de Barrios Altos y La Cantuta, casos por los cuales hoy el ex dictador Alberto Fujimori espera condena.
Con estos y muchos más sustanciosos motivos que hasta hoy se corroboran en nuestra historia y memoria, empezó en abril del 2001 un proceso de organización estudiantil con el fin recuperar nuestro centro de estudios. Para ese entonces, Fujimori había fugado del país tras un fraudulento proceso electoral, luego del destape mediático de cientos de videos que demostraban a los aún incrédulos espectadores la corrupción y poderío autoritario que ejerció el gobierno durante esos años. Valentín Paniagua asumía la presidencia transitoria de la República a partir de noviembre del 2000 y así como nosotros cientos de estudiantes, trabajadores y trabajadoras trataban de hacer valer sus derechos y recuperar las instituciones públicas que les pertenecían y que se encontraban aún intervenidas o copadas por elementos de la mafia fuijimontesinista.
Para junio, en la Escuela de Bellas Artes las constantes jornadas culturales, plantones, marchas, y un sin número de petitorios ante el Ministerio de Educación, el Congreso de la República, la Defensoría del Pueblo y diversos medios de comunicación se hacían inviables. Las autoridades brillaban por la poca voluntad política de resolver estos asuntos y ese mismo mes, unos 200 estudiantes tomaron el local principal de la Escuela con el gran objetivo de reorganizar su escuela.

Tras casi tres meses de colorida e intensa lucha y ya instalado el Gobierno de Alejandro Toledo, en el mes de septiembre se nombra bajo resolución ministerial una segunda comisión presidida por el artista plástico Leslie Lee Crosby que estaría encargada de proponer algunas modificaciones a los estatutos y restablecer la gestión educativa. Se había perdido un año académico y para principios del 2002 se emprendió el nuevo reto de avivar a nuestra escuela, construir nuevos espacios críticos y de organización. Para el mes de marzo, varios alumnos y alumnas organizaron el primer Congreso de las artes “¿A Dónde Vamos?”, que intentó en esa y sus siguientes dos ediciones realizar diagnósticos y buscar soluciones a la problemática de la Escuela y de la institucionalidad artística en el país desde la formación de espacios de diálogo y construcción. A partir de entonces, en los primeros tiempos del tenue esplendor de la transición democrática se fueron forjando progresivamente nuevos tiempos de politización y actividad cultural en los pasillos de la Escuela. Las asambleas eran numerosas e intentaban proponer las reformas curriculares necesarias y a la vez reiniciar la conformación de un Centro y Asamblea de estudiantes, se luchaba contra la apatía y el desinterés aprendido de los últimos años, tal vez por esa cultura del miedo a la organización que quisieron imponernos. Finalmente para el 2003 se conformó finalmente el Centro de Estudiantes después de casi seis años de inexistencia de movimiento estudiantil en la histórica ENSABAP.

Pasaban los años, el entrampamiento burocrático mostraba todas sus galas una vez más en la escuela, demoraban en aprobarse currículos, estatutos y reglamentos y los cambios académicos y estructurales no se daban. Fueron llegando poco a poco, y por la vía legal de las mismas instituciones judiciales que nos seguían impartiendo las más grandes injusticias, aquellos profesores denunciados y tachados por nosotros éticamente por su accionar pasado y ya bien conocido. En esas épocas nos preguntábamos también por la calidad de nuestra enseñanza artística, la académica, la social. Esperábamos tanto de ella. Ante eso, ya sabíamos que teníamos que protestar contra la mala enseñanza pero ¿cómo podíamos denunciar la mala enseñanza? ¿Sería posible ganar esos juicios?

Ante estas vueltas de la vida, que más bien parecen ciclos repitiéndose y de la complejidad de los procesos sociales que viven nuestros países, fuimos desafiando a estas viejas prácticas respondiendo de la mejor manera que como artistas podríamos hacer, con propuestas y experiencias concretas, ¡creando! Brotaron de aquel entonces distintos y diversos espacios críticos y de debate, publicaciones, espacios alternativos de trabajo y difusión cultural así como distintos encuentros estudiantiles (como, por ejemplo, el IV Encuentro Nacional de Estudiantes del Perú y el I Encuentro de Estudiantes de Escuelas de Arte Publicas de Lima). Para esa época muchos participamos de la formación de distintas experiencias de trabajo artístico colectivo, que buscaban contraponer las lógicas neoliberales de la individualidad, la genialidad artística y la elitizacion del arte, proponiendo la organización, la colectividad, la crítica y la acción también política como parte del quehacer artístico que continuaba saliendo a las calles, para interactuar con la gente de a pie o para intervenir espacios públicos, con nuestras críticas, cuestionamientos y propuestas. Toda esta intensa actividad no quiso quedarse atrapada en las inmediaciones de la Escuela y de nuestros propios discursos, sino que trató de compartir sus propias prácticas con otras experiencias culturales y sociales, por ejemplo, con barrios, universidades y organizaciones (sociales, políticas, empresariales).

Para el 2006, año en que terminé mi carrera en la escuela, la Comisión Transitoria liderada por Lee tenía ya 5 años de funcionamiento y acumulaba ya nuevas denuncias y varios reclamos por parte de la comunidad bellasartina. Este proceso demostraba en su contexto y conclusión el resultado del gobierno de Alejandro Toledo, un periodo que aunque con cierta tranquilidad democrática, brilló con el continuismo de siempre. Ese mismo año, y para nuestra desgracia, saldría elegido como presidente Alan García, quien en su gobierno anterior de los años ochentas había dejado a nuestro país sumido en una terrible crisis económica y que al igual que Fujimori afronta graves acusaciones por violación de derechos humanos a causa de crímenes perpetrados por su gobierno como los casos de El Frontón, Cayara, Accomarca, entre otros.

Para el 2007, diez años habían transcurrido desde la instalación de la primera Comisión Reorganizadora, y en todo ese tiempo no se había elegido a ninguna autoridad por medios propios, no habían cambiado los problemas de fondo, habían pasado cargos de mano en mano, de intento de solución, tras fracaso. Además la escuela llevaba huellas del desgastamiento, del abandono, de la falta de recursos o de lo que es peor, la pésima administración amparada en la corrupción. Estos motivos tan parecidos a los de nuestra experiencia anterior fueron los mismos que llevaron en noviembre del 2007 nuevamente al movimiento estudiantil a tomar la escuela, pidiendo la salida de Leslie Lee y lo que quedaba de la Comisión, denunciándola de igual manera de malos manejos. Los tiempos habían cambiado, así como la anterior amplitud de la comisión salvadora, reformadora y democrática de un tiempo no tan lejano, que ya no dialogaba más a puertas abiertas con el Centro de Estudiantes y ponía policías para amedrentar y tomar la distancia que da el poder. Nuevamente les disgustaba la música, las protestas, las caricaturas y miles de carteles pintados, los lemas, los cánticos, reclamando todo, desde el menú estudiantil hasta la rendición de las cuentas económicas por parte de sus autoridades. Así mismo se asentaban en la escuela (por la incapacidad legal de la gestión encargada), los mismos profesores fujimoristas y oportunistas, los mismos que con indignación y rebeldía apartamos de la escuela en la toma anterior y una vez más buscaban sus ansiadas cuotas de poder.

Por diez días estuvo tomada la escuela ese año, esta vez con menos alumnado, pero con la misma fuerza de siempre. En esta ocasión el ministerio de educación resolvió el problema y nombró a otra comisión reorganizada, presidida por el mismo Director de Educación Superior del Ministerio, Manuel Solís. Se esperaban algunas soluciones, pero ¿que podría resolver con justicia, el ministerio de un gobierno que criminalizaba por todo el país la protesta social? ¿Que podría resolver un gobierno que vende con feroces políticas derechistas y neoliberales las riquezas de nuestro país y que si pudiera vendería en pedacitos nuestra escuela? Pues resolvió quedarse tan sólo 4 meses, dejando un documento de recomendaciones y la escuela en las manos de los mismos profesores que habíamos retirado y tachado años atrás. Ahora sí, la escuela se caía literalmente a pedazos, las paredes de los antiguos conventos que ahora son salones de clases, en los que no había espacio ni seguridad para estudiar, y con las autoridades manteniéndose nuevamente en cargos de manera ilegal.

Pasaron los meses y en noviembre del 2008, nuevamente tras haberse realizado numerosos plantones, protestas creativas, petitorios, marchas hacia el Ministerio de Educación, con numerosas firmas de personajes del arte y la cultura, haber salido en medios de comunicación y colocar otra vez el tema de las políticas culturales, el escaso apoyo estatal al arte y la cultura, la crisis de las instituciones del estado, y agotado nuevamente todas las propuestas posibles, las y los estudiantes deciden asumir una vigilancia permanente por medio de una asamblea que tomó una de las instalaciones académicas de la institución. En las primeras semanas de la medida de fuerza, se aprobó finalmente bajo todas las instancias la ley que otorga grado universitario para la Escuela así como para el Conservatorio Nacional de Música, La Escuela Nacional de Folklore José María Arguedas y la Escuela Nacional de Bellas Artes Diego Quispe Tito del Cusco. Esta definitivamente era una victoria más para la escuela y su movimiento estudiantil, que había seguido constantemente aquel propósito. Pese a que el debate de una posible ¨Universidad de las Artes¨ como solución a la problemática de todas las instituciones educativas del arte se dio desde los años setentas, de constantes intervenciones del estado, y salía a flote cada vez que se producía una toma o entraba una nueva comisión, ésta nunca llego a concretarse. Aunque pareciera increíble, tras noventa y un años de existencia de la Escuela de Bellas Artes, se obtenía finalmente la categoría universitaria. Hay que tener en cuenta que no existe en Lima ninguna institución pública que otorgue grado académico en la carrera de artes plásticas y que para acceder a tal grado, se tienen que pagar costosas sumas de dinero. Así mismo, alcanzar la profesionalización de la carrera artística (por medio del postgrado) es más difícil aún, dividiendo más la brecha del acceso a la enseñanza.

Pero como era ya costumbre, se pasaba por un momento difícil ¿Podría una escuela en grave crisis institucional afrontar estos cambios y reformas? La respuesta ya la conocíamos, era la de siempre: bajo la mirada del estado solo una comisión externa podría arreglar los problemas internos y añejos de la escuela. Y así fue, recientemente este 9 de febrero se instaló bajo resolución suprema una nueva comisión reorganizadora y encargada de adecuar a la escuela a la ley universitaria, integrada por los artistas Víctor Delfín, Herbert Rodríguez, Jesús Ruiz Durand, y el historiador Guillermo Cortes.
Por otro lado de forma alentadora y como proceso de distintas experiencias de acercamiento entre egresado/as, docentes y estudiantes, que a pesar de la diversidad de posiciones nos une la misma consigna de reconstruir esta Escuela Nueva que todos y todas queremos, se conformó a principios enero del 2009, en asamblea, el Frente de Bellas Artes que integra las tres representaciones antes mencionadas. Aún en proceso germinal, volvemos a esperar que éste sea un continuo espacio de propuestas, organización y, por todo lo aprendido, también de constante fiscalización, pues partimos hoy nuevamente de cero y todo está por hacer.

La Escuela de Bellas Artes del Perú, lleva casi 12 años en el debacle de una profunda crisis. Esto coincide con el largo olvido de la cultura, en casi todas sus expresiones, por parte del estado, y que se corresponde también con los últimos 20 años de salvaje implementación de un modelo económico que continúa oprimiendo a costa de crímenes, corrupción y hace caso omiso al justo reclamo de la sociedad. Ante esto la educación, el arte y la cultura estarán siempre en los últimos planos de prioridad de los gobiernos de turno. Sabemos que al capitalismo no le importa el arte si no se comercia con él, no cree que la razón de existir de cualquier institución educativa sean las y los estudiantes y que más bien desee privatizar la educación para que sea una ganancia más. Ante esto el papel y la acción de la sociedad en conjunto y en especial de artistas, trabajadores y trabajadoras del arte y la cultura, es de suma importancia. No podemos sumirnos en la mera concepción del trabajo individual y del arte por el arte encerrado en cuatro paredes y que sólo pocos pueden ver. No podemos dejar de estar atentos. Tenemos que asumir estos retos y compromisos de transformación. La crisis de Bellas Artes es tan sólo un ejemplo del panorama cultural, de la inexistencia de un mínimo de políticas culturales y la decadencia de la institucionalidad estatal. No obstante la cultura de nuestro país resiste, sigue creando y avanza firme ante la búsqueda de un cambio ¿Quién sino nosotros para hacerlo?


(1) Claudia Denegri estudia grabado en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú. Es miembro del colectivo de artistas El Colectivo y parte del comité editorial de la revista feminista La Mestiza.


[imagen 1: El Colectivo, gráfica sobre el juicio de Fujimori, 2009 / imagen 2: El Colectivo, El Informal, 2007, periódico de-ambulante, tizada con ocasión del Día del Trabajador en Gamarra (1 mayo)]

Una nota sobre el arte y la política. A propósito de El Ojo que Llora


Hace poco menos de una semana, y en deliberada coincidencia con la sentencia que iba a emitir el Poder Judicial sobre Alberto Fujimori, que se intuía sería acusatoria y condenatoria, hubo un nuevo ataque a la escultura El Ojo que llora de Lika Mutal. Este ataque ha dejado nuevamente mutilada la escultura, instalada en el Campo de Marte en alusión a las víctimas de la guerra interna

No obstante, antes que hacer un reproche inútilmente moralista sobre esta violencia salvaje, es significativo pensar lo que el ataque en sí mismo revela en tanto elemento perturbador. Y más aún, importa con ello pensar también en las posibilidades mismas de un arte capaz de reactivar la dimensión crítica inherente a la esfera pública, señalando esa dimensión irresuelta y punzante de una(s) memoria(s) hasta hoy continuamente minimizada. Felipe Mayuri Poma en un comentario en su blog sobre este mismo suceso señala que la escultura "se ha vuelto un hito fronterizo y visual entre dos grupos" y que por ello "debe derribarse -no literalmente ni en forma física- convirtiéndose en un SÍMBOLO de la unificación del país por encima de la memoria de las víctimas de la violencia". Yo no puedo estar nada de acuerdo. Por una razón, y es que la dimensión política del arte no puede estar dirigida ha generar aparentes consensos, sino por el contrario a redibujar los antagonismos, generando espacios de disidencia que puedan hacer frente al consenso facilista y despolitizador que habitualmente se espera.

La capacidad simbólica y reparadora de esta pieza no tiene que ver con ese "unificar" el país o los puntos de vista, sino por el contrario hacerlos hablar desde su diferencia irreconciliada. La obra misma en toda su capacidad de diferir: en tanto elemento distinto, que marca su diferencia (que habla desde la diferencia); pero también en tanto elemento permanentemente desplazado, cuyo movimiento pone a prueba permanentemente la distribución de los nombres (de aquellos nombres) en una comunidad. Y me importa decirlo porque cuando hablo de política aquí hablo de algo que escapa a los dominios del Estado, más aún, es la ruptura deliberada de la lógica de las 'posiciones' que parece definir quien tiene acceso competente a la acción y a la palabra.

Y 'hablar' no es aquí un acto particularmente menor, ya que los ataques sobre la escultura parecen insistir en decir que hay un grupo de sujetos que se creen con la potestad de decidir quienes merecen ser recordados y quienes no, quienes tienen derecho a la voz y quienes no. La politicidad de esta obra (del arte mismo) es esa posibilidad de que, desde el anonimato -al cual tanto miedo le tiene el Estado por su capacidad elusiva de escapar a toda forma de control identario-, emerja un decir incorrecto, inautorizado, permitiendo enunciar a quienes aparentemente no están facultados para hacerlo. Hay en ese acto -acto estético también- la posibilidad radical de repensar el proyecto democrático en tanto comunidad del litigio, reconfigurando políticamente desde el disenso el espacio común y la distribución de los sujetos que habitan esa comunidad. La dimensión política del arte.

....

Reproduzco al inicio el artículo publicado el pasado viernes 3 de abril en el diario La República. Otro comentario sobre el tema, de Gustavo Buntinx, puede verse en la Bitácora de Micromuseo.

martes, abril 07, 2009

Un día histórico: Fujimori condenado a 25 años


Hoy es un día histórico. Finalmente el ex presidente y dictador Alberto Fujimori ha sido declarado CULPABLE de los cuatro cargos de imputación, y sentenciado a 25 años de prisión, por sus delitos en contra de los Derechos Humanos (particularmente por los casos de las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos), y además por los secuestros del empresario Samuel Dayer y el periodista Gustavo Gorriti, entre otros tantos delitos de corrupción. Alberto Fujimori, quien gobernó el país desde 1990, instauró su dictadura con un infame golpe de Estado en 1992, persiguiendo, amedrentando y asesinando impúnemente -y sin juicios de por medio, una diferencia muy grande ya que él ahora gozó lo que nunca tuvieron los tantos desaparecidos-, e instalando un sistema de corrupción y manipulación del país a través del SIN bajo el mando de su socio, Vladimiro Montesinos, articulando una organización criminal, comprando un gran porcentaje de los medios de comunicación más influyentes e instalando una guerra sucia en sus intentos de anquilosarse en el poder. Fujimori, Montesinos y su dictadura infame cayeron el 2000, cuando además de los escándalos en torno al proceso de votación fraudulento, apareció la primera evidencia indiscutible de todo el tramado de corrupción tejido desde su gobierno (el 'vladivideo' Kouri-Montesinos). Fujimori huyó del país en noviembre para renunciar desde Japón vía fax. Su condena de 25 años, por sus delitos contra los derechos humanos, es lo mínimo que se podría esperar para un presidente que instaló una de las maquinarias más perversas, asesinas y mafiosas de operar de nuestra historia reciente, sentando este fallo un precedente importante, local e internacional, para decir firmemente que agravios como estos no pueden quedar impunes. Histórico, sin duda.


[imagen 1: Colectivo Piensa, de la instalación NI LANA PA´ TRASQUILAR, NI CARNE PA´L MATADERO, fotocopias intervenidas, 2001 /imagen 2: Eduardo Villanes, Proyecto Leche Evaporada, acción en la vía pública en protesta ante la Matanza de la Cantuta, 1995]

Los Curadores Salvajes - por Lucas Ospina

hegel-7104804

En 1987 un hombre asistió una (sola) vez a una sesión de yoga; ahora, cada vez que se aborda el tema, el hombre asegura estar en la practica desde hace más de dos décadas. A un candidato a la presidencia de Estados Unidos le preguntaron si había fumado marihuana, respondió afirmativamente pero aclaró que no había inhalado el humo ni sentido sus efectos. A alguien le preguntaron por las mejores películas de cine colombianas y dijo que le era imposible responder porque en el país hay más directores que películas.

En Colombia algunos artistas que han producido una que otra exposición reciben el grado de curadores y es porque en muchos casos han logrado concretar provocadoras constelaciones de formas e ideas que van más allá de los ejercicios usuales de montaje e ilustración. Pero, si con eso basta para ser curador, si cambiar la ficción del curador por la del artista-curador es la solución, la curaduría corre el riesgo de convertirse en un acto tan oportunista como el del hombre que por hacer yoga una vez se da por consumado practicante, tan risible como el del presidente que se la fumó sin fumarla, o tan estéril como el del país donde hay más directores que cine.

Es claro que algunas de las mejores exposiciones hechas en Bogotá en los últimos años han sido curadas por artistas: Fausto, curaduría: Nadín Ospina (1993); Manuel Hernández, curaduría de Danilo Dueñas (1997); Interpretación / El arte de la gente, curaduría: Mauricio Cruz (1997); El paisaje interpretado, curaduría: Rafael Ortiz (1997); Escenas de caza, curaduría: Jaime Iregui (1998); El soporte invisible, curaduría: Miguel Huertas (1999); Historias, escenas e intervalos, curaduría: Juan Fernando Herrán (2000); Tránsito, curaduría: Gustavo Zalamea (2000); The Best Way to do Art, curaduría: Bernardo Ortiz, Elías Heím (2002); Tiempos de paz, curaduría: Beatriz González (2004), Carlos Rojas: una visita a sus mundos, curaduría: Nicolás Gómez, Felipe González, Julián Serna (2008). Un artista hace una exposición con obras propias o, para el caso de la curaduría, con obras ajenas. Los artistas comparten el mismo instinto táctil de curadores, galerístas y coleccionistas: tocan, manipulan y ordenan las obras. Los artistas actúan dentro de la curaduría pero al mismo tiempo no se sienten atados a ella por una devoción especial, tienen una irreverencia —por la historia, la cultura y el mercado— que tiene consecuencias afortunadas, les basta el hecho de sentirse distintos para innovar. Pero, tal vez con la excepción de Beatriz González, las exposiciones curadas por artistas han sido astros solitarios en sus carreras, chances ocasionales, ideas que en su momento reclamaron una curaduría y un formato exposición. La curaduría es más que exposiciones, es el sistema circulatorio del arte y si la circulación se limita a los logros esporádicos y aislados de unos artistas-curadores, es lógico que el cuerpo del arte tenga un estado de salud frágil, cercano a la anemia. Si solo los artistas curan, el paciente terminará por enfermar.

Luego de la Documenta de Kassel de 2002, un sitio de Internet pidió a varios artistas comentar la siguiente afirmación: “La próxima Documenta debería ser curada por un artista” (en http://www.e-flux.com/projects/next_doc/cover.html). Muchos artistas mostraron entusiasmo por la posibilidad, pero algunas intervenciones fueron escépticas y replicaron que el cambio de curador a artista era solo un juego de palabras, útil para especular, polemizar o soñar, pero inútil en términos prácticos. ¿Qué artista va a tener el tiempo y la disposición para viajar, analizar, leer las obras de otros y luego escribir una plataforma, publicitarla, hacer una propuesta de montaje y supervisar en detalle su instalación? El artista que tenga cinco años para dedicarse a esa labor de forma consistente y comprometida ya no será más un artista, será un curador, así como el que hace yoga, día a día, después de un tiempo será ya un juicioso practicante, el que fuma marihuana, día a día, será un adicto consumado o el que día a día le dedica todo a una película correrá el riesgo de convertirse en un verdadero director de cine.

La curaduría es una práctica constante, una disciplina, un ejercicio concreto. Así como la práctica de la crítica permite todo tipo de circunloquios y de tonos narrativos, que van desde el análisis metódico hasta la injuria, la curaduría también puede travestirse con todo tipo de ropajes, pero día a día hay más artistas, más exposiciones, más investigaciones, y la responsabilidad de encontrar y rescatar entre esas innumerables canteras las muy pocas excepciones que dan sentido al arte es cada vez mayor. La curaduría debe estar en capacidad de sopesar, reconocer, acentuar y mostrar esas novedades. A tal labor de observación no le espera una tarea breve: necesita de un aparato crítico de igual o mayor envergadura que el del objeto de estudio y si quiere ganarse el crédito de curaduría tendrá que mirar, traducir, articular y hacer público lo que otros hacen.

La labor de los artistas-curadores tiene límites, lo mismo se puede decir de la actividad que desempeñan toda una serie de antropólogos, gestores culturales, diseñadores e historiadores que fungen como curadores y que a pesar de tener una actividad continua, apasionada y versátil, ofrecen resultados poco consistentes en sus “investigaciones” (al menos para imaginar el arte, pues en los negocios, los estudios culturales, la gestión, el diseño y la historia sus servicios visuales y galimatías conceptuales siguen siendo apetecidos).

El paso por un semestre de introducción a la medicina no puede producir sino practicantes asesinos, graduar a los artistas de curadores no es el camino. Se necesitan curadores, nada más ni nada menos.

—Lucas Ospina


Publicado en Periódico Arteria #18. Tomado del foro colombiano [esferapública]

lunes, abril 06, 2009

Poder Verde. Visiones Psicotropicales / Exposición y actividades

A propósito de la exposición Poder Verde. Visiones Psicotropicales, curada por Christian Bendayán, que se viene exhibiendo en el Centro Cultural de España hasta el 9 de abril, reproduzco el texto de presentación del proyecto y alguna de las buenísimas actividades que se vienen realizando durante esta última semana. El jueves 9 de abril será además el cierre con la presentación del libro Recuerdo de Iquitos y el concierto de Juaneco y su Combo!! No falten!!
.......



Poder Verde

Durante miles de años el arte y la vida eran uno solo en el Amazonas. Los artistas eran hombres y mujeres que trabajaban lo cotidiano con poder, sensualidad y belleza. Su arte era para la vida, para el amor, para el alimento, para la fiesta. Después vino la destrucción, la colonización, la mal llamada “civilización”. Durante muchos años este arte de vida fue invisibilizado por quienes se creían los dueños de la belleza, las tierras y la vida. Pero el pueblo amazónico, mestizo y nativo, nunca ha podido ser dominado; se ha mezclado, se ha transformado, se ha rebelado, se ha enfrentado a sus censores con sentido del humor, con lujuria, con desborde, con imaginación. Desde el arte popular urbano y profano que decora discotecas y bares como el de Luis Sakiray o José “Ashuco” Araujo, al arte nativo que explora cosmovisiones y modos de vida ancestrales como el de Roldán Pineda o Brus Rubio, al arte mestizo de Pablo Amaringo que concilia en un solo universo lo occidental y lo amazónico. En cualquiera de estas versiones estamos ante un arte en esencia “visionario”, ya sea mediante la ebriedad, la sexualidad, la sabiduría o la psicotropía el resultado es una estética que reclama nuestra alucinación, nuestro ensueño, nuestras visiones.

Ahora invade y conmueve a toda nuestra patria. Se ha amalgamado con los sueños de migrantes amazónicos que van tropicalizando ciudades en todo el Perú. Ha influenciado en la búsqueda de artistas “limeños” como Harry Chávez o Jorge Cabieses, es el leit motiv de artistas iquiteños como Bendayán o Saavedra, es la razón de ser de nuevos artistas nativos que escapan de los museos de antropología y conquistan galerías, pero que sobre todo han logrado que se vuelva vida cotidiana aquello que se creía irremediablemente perdido por el “progreso”.

Es el poder verde, la vuelta al origen, la serpiente de vida que nos entrega estas visiones psicotropicales para embriagarnos con sus luces y colores. Así el arte y la vida, la imaginación y la razón, el sueño y la realidad vuelven a ser uno solo. Ahora podemos volver a ver, volver a ser, volver a nacer.

Christian Bendayán

....

Programación

Música

Miércoles 8 abril (8:00 p.m.)

Electropandilla, psicocumbia, chichadelia, trancetropical, vinilos y samplers, sonidos históricos y collages postmodernos; una session de DJs dónde sólo se pinchará música amazónica entremezclada con los nuevos sonidos de la jungla urbana.

Dj Sessions: SONIDO INCA

Sonido Martínez, DJ. Sabroso, Piraña Sound System. Grupo de danzas folclóricas Hatun Llaqta

Jueves 9 abril 8:30 p.m.

¡Llegó el el rumbón, el juergón y el fiestón! nuestras anfitrionas serán las encantadoras huarmiboas que nos hechizarán a todos con sus poderosos contoneos, además comeremos los ricos Juanes con su madurito asado, tumbaremos la humisha carnavalona bebiendo y bailando la pandilla hasta las 6 de la mañana con nada más y nada menos que la leyenda de leyendas de la música amazónica…

¡¡¡JUANECO Y SU COMBO!!!

Cine

Selección de películas y documentales que presentan una visión de nuestra amazonía en toda su dimensión, cultura, tradiciones, costumbres y más.

Martes 7 abril (7:00 p.m.)

Proyección de 2 cortos

Radio Belén. Dir. Gianfranco Annichini. 11 min. Categoría: Documental (1983). Un hermoso corto sobre la radio rural en Perú que nos va haciendo partícipes de la pobreza pero también de la vitalidad de la zona. El cineasta reduce su comentario a unos breves planos finales. En el resto, el pueblo tiene la voz.

Un hombre solo. Dir. Gianfranco Annichini

Categoría: Documental. 11 min. (1985). Un hombre decide alejarse de la ciudad para vivir de modo solitario en medio de la selva amazónica, recibe la visita de su mujer y entablan un diálogo sobre los motivos que le llevaron a alejarse de su familia.

Conferencias

Martes 7 abril (7:30 p.m.)

Conferencia: Dos cortos con Annichini. El director de varios clásicos del cortometraje peruano nos cuenta más sobre su obra en un informal y distendido diálogo de amigos. Participan: Gianfranco Annichini, José Carlos Huayhuaca, Jorge Vignati.

Miércoles 8 abril (6:00 p.m.)

Conferencia: Sonido amazónico. De la pandilla a la guitarra eléctrica, de la balada al carnaval, del amor shegue a la shicshirabo, todas las metamorfosis históricas y sensuales de la música amazónica serán comentadas por sus creadores y sus devotos oyentes. Participan: Alfredo Villar, Santiago Alfaro, Raúl Vásquez, Jorge Rodríguez (Los Mirlos)

Jueves 09 abril (7:00 p.m.)

Presentación de libro Recuerdo de Iquitos, un álbum de imágenes de esta ciudad amazónica, de su gente y de la explosión de color, arte y vida que adornan e iluminan sus calles, bares y discotecas. Un libro no sólo para ver sino para sentir. Presentan: Sergio Urday, Jaime Vásquez Valcárcel, Jorge Villacorta y Christian Bendayán.

sábado, abril 04, 2009

Resistencia y Libertad (de opinión) en la Bienal de la Habana

Tal como se anunció hace no mucho la Bienal de la Habana acaba de inaugurar una nueva edición bajo el título “La integración y resistencia en la era global“. El espacio colombiano [esferapública] acaba de abrir un segmento con una serie de envíos que se irán actualizando en torno a la Bienal en Cuba.

El primer envío es sobre la performance de Tania Bruguera, cuya intervención consistió en dar oportunidad de hablar públicamente a algunas personas locales, y donde la intervención de Yoani Sánchez (que edita el blog Generación Y) desató una respuesta profundamente coercitiva (en contra del libre uso de la opinión) por parte de los organizadores de la Bienal, utilizando argumentos tan manipuladores como los que pretenden denunciar.

Reproduzco el texto inicial del editor de [esferapública], Jaime Iregui; el video de un fragmento de la performance de Bruguera; el texto de Yoani Sánchez -quien fue la primera persona en tomar el micrófono en la performance- y la respuesta los organizadores de la Bienal. Un debate ampliado se puede ver aquí.
......


Resistencia y Libertad (de opinión) en la Bienal de la Habana

El pasado 27 de marzo se inauguró la Décima Bienal de la Habana, que cumple 25 años de actividad. Se trata de una edición conmemorativa cuyo tema es “La integración y resistencia en la era global“.

Además de los artistas invitados, había una serie de invitados especiales, entre ellos, Tania Bruguera y Guillermo Gómez Peña, quienes el pasado 29 de marzo presentaron sus performances de forma paralela en el Centro Wilfredo Lam.

El performance de Tania Bruguera consistió en crear una situación (escenario con un podio, microfonos, dos “guardias de la revolución” y bastante público extranjero) para que algunos cubanos pudiesen expresar su opinión libremente. La primera persona que hizo uso de los micrófonos fue Yoani Sánchez, muy conocida fuera* de Cuba por su blog Generación Y -vale la pena resaltar que tener un blog es algo insólito en la isla, pues el acceso a Internet es prácticamente imposible para los cubanos.

Seguido del texto de Yoani Sánchez, encontrarán la respuesta del Comité Organizador de la Bienal a lo que sucedió en este performance.

Iniciamos con este una serie de envíos de esferapública sobre la Bienal de la Habana.

Jaime Iregui

.......



Y nos dieron los micrófonos...

Noche perdurable la de ayer en el Centro Wilfredo Lam, gracias al performance de la artista Tania Bruguera. Un podio con micrófonos, delante de un inmenso telón rojo, formaba parte de la instalación interactiva que se ubicaba en el patio central. Todo aquel que quisiera podía hacer uso del estrado para decir –en solo un minuto- la arenga que se le antojara.

Como los micrófonos no abundan, es más, no me empataba con ninguno desde mis tiempos de pionerita recitadora de versos patrióticos, aproveché la ocasión. Avisada a tiempo por amigos enterados, fui preparada con un texto sobre la libertad de expresión, la censura, los blogs y esa herramienta escurridiza que es Internet. Frente a los lentes de la televisión nacional y protegidos por los invitados extranjeros a la X Bienal de La Habana, se sucedieron gritos de “libertad”, “democracia” y hasta abiertos retos a las autoridades cubanas. Recuerdo un muchacho de veinte años que confesó que nunca se había sentido más libre.

Tania nos dio los micrófonos, a nosotros que nunca hemos podido decir un discurso propio, sino que hemos tenido que soportar bajo el sol las peroratas de los otros. Era una acción artística, pero no había juego en las declaraciones que hicimos. Todos estábamos muy serios. Una paloma reposaba en nuestros hombro, probablemente igual de entrenada que aquella otra de hace cincuenta años. Sin embargo, ninguno de los que hablamos nos creímos elegidos, ninguno quería quedarse -por cinco décadas- gritando a través de los micrófonos.

Yoani Sánchez
http://www.desdecuba.com/generaciony/

.......


Declaración del Comité Organizador de la Décima Bienal de La Habana
El pasado domingo 29 de marzo, en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, varias personas ajenas a la cultura, encabezadas por una “disidente” profesional fabricada por el poderoso grupo mediático PRISA, aprovecharon un performance de la artista Tania Bruguera para realizar una provocación contra la Revolución Cubana. Se trata de individuos al servicio de la maquinaria propagandística anticubana, que repitieron el desgastado reclamo de “libertad” y “democracia” exigido por sus patrocinadores. Hablaron —o actuaron más bien— para las cámaras; y hoy varios medios de la Florida convertían el incidente en una gran noticia.

El Comité Organizador de la Décima Bienal de La Habana, considera este hecho un acto anticultural, de oportunismo vergonzoso, que ofende a los artistas cubanos, a los artistas extranjeros que han venido a ofrecernos sus obras y su solidaridad y a todos los que hemos trabajado durante tantos meses, en condiciones muy difíciles, para llevar adelante un evento de tanta trascendencia. Ofende también a nuestro pueblo, que ha desbordado las instalaciones y áreas de la Bienal y disfrutado de un arte inteligente, crítico y humanista, de innegable vanguardia.

Resulta particularmente ofensivo que usen el espacio libre y plural de nuestro evento, asalariados de quienes manipulan la opinión pública, mienten, censuran, mutilan y coartan sistemáticamente la libertad de expresión y de pensamiento.

La obra de Tania Bruguera corresponde a la serie “El susurro de Tatlin”, que se ha venido presentando en diversas ciudades de Europa y Estados Unidos, y, en su presentación en La Habana, estaba concebida como un mano a mano en el propio Centro Lam con “Cuerpo ilícito”, del artista chicano Guillermo Gómez Peña. Contrasta de manera lastimosa el extraordinario performance anticolonial, en defensa de las minorías excluidas y despreciadas, que ofreció la noche del domingo Gómez Peña, con el espectáculo protagonizado por unos pocos buscadores de notoriedad y de dinero fácil, sin ideas ni decoro.

Esta mediocre instrumentalización política de una obra artística, demuestra el desprecio por la cultura de estos personajes y de quienes los alientan. En cambio, nuestras instituciones y nuestros artistas, acusados constantemente por esa misma maquinaria de politizar la cultura, continuaremos defendiendo la creación artística más libre y diversa y el acceso a ella de nuestro pueblo.

Por encima de estas provocaciones, la Bienal continuará siendo ese espacio de rebeldía antihegemónica, de herejía y auténtica disidencia que conquistó definitivamente la Revolución Cubana para los artistas de Cuba y del mundo.

Comité Organizador de la Décima Bienal de La Habana
http://www.lajiribilla.cu/2009/n412_03/412_50.html


*Según Time y CNN, Generación Y es uno de los blogs que mayor incidencia tiene en la opinión pública a nivel global. Tiene entre 200 y trescientos mil lectores diarios y cada post es generalmente comentado por miles de personas.

jueves, abril 02, 2009

Conversación entre artistas. ¿Perú país blindado?

Cuelgo el primero de los artículos de ramona 89. Una conversación coordinada por Rodrigo Quijano (RQ) y Eliana Otta (EO), que reunió a los artistas Alfredo Márquez (AM), Fernando Bryce (FB), Giancarlo Scaglia (GC), Philippe Gruenberg (PG) y Gilda Mantilla (GM). La conversación es extensa y con pasajes significativos. El diálogo incide sobre puntos claves para pensar esta nueva articulación artística local bajo el falaz paraguas exitista que nos acompaña en los últimos años. Temas como el nuevo coleccionismo, la emergente institucionalidad, las definiciones (en venta) de lo contemporáneo, aparatos educativos absolutamente inocuos, y el aparente nuevo boom del mercado, que vienen a coronar la ausencia completa y persistente de discurso crítico en Lima.

Sin duda Alfredo Márquez tiene razón al hablar de la urgencia de prácticas que puedan generar una acción y no un mero consumo (consumo es precisamente de lo que se caracterizan estas nuevas retóricas de lo espectacular). Retomo la idea de Alfredo para intentar preguntarnos qué noción de 'público' estamos manejando o si es acaso ello ha entrado alguna vez en discusión. Es decir, qué tipo de producción de subjetividad (qué sujeto político) están generando las prácticas estéticas y los espacios institucionales en nuestro presente. ¿Qué efectos imprimen sobre lo común?

No hace falta haber prestado demasiada atención o ser excesivamente perspicaz para advertir el proceso complaciente y despolitizador de este nuevo consenso y sus mecanismos neoliberales. De alguna manera esta charla que aquí reproduzco parece dar cuenta de lo complejo de leer este nuevo proceso de crecimiento económico devenido en el acomodamiento tranquilizador de los procesos artísticos recientes, poco interesados en imaginar espacios de disidencia y confrontación antes que gestionarse un lugar en el nuevo aparato de consumo. Y esto lo digo de forma personal en tanto yo mismo soy un productor visual que ve con decepción, en su propia generación, las escasas ganas de asumir localmente formas de intervenir, revolver y desbaratar los modos coercitivos de esta realidad modelizante e identitaria.

Me pregunto cómo será posible recuperar la criticidad de tales prácticas. Cómo asumir hoy el arte como esa puesta a disposición pública de otros modos de imaginar lo real, de construirlo radicalmente. Impugnar el orden y el consenso paralizador de la nueva escena para afirmar contra ella, que sí, efectivamente, las prácticas estéticas pueden colaborar en la construcción de una esfera pública del disenso, de subjetividades críticas, de sujetos políticos capaces de litigar en contra de los acuerdos sociales que quieren poner a cada uno en su lugar. Las prácticas estéticas como producción del antagonismo.
......

CONVERSACIÓN ENTRE ARTISTAS

¿Perú país blindado?

Cinco artistas y sus puntos de vista sobre la escena del arte contemporáneo peruano y los cambios ocurridos en la última década


Rodrigo Quijano y Eliana Otta


Rodrigo Quijano: ¿Ustedes piensan que en el Perú las artes visuales viven un gran momento que no ha existido previamente a los últimos diez años? Esta internacionalización imprevista, si existe ¿de qué depende y cómo empezó?

Alfredo Márquez (1) : No todos hemos trabajado más de diez años en esto… Yo no conozco tanto de lo que pasaba hace diez años en términos de arte.

RQ: Con eso quieres decir que en el 2000 esto no existía como momento.

Fernando Bryce (2) : En el 2000 había presencia de artistas peruanos afuera, el mercado del arte, las ferias. ¿Pero de qué estamos hablando? Si es de ferias sí, desde hacía tiempo, pero no había mayor repercusión.

RQ: El tema más bien yo diría es, si hay una pegada a qué se debe, y si esa pegada afuera además es una pegada adentro. Si es una especie de respaldo hacia la escena de adentro.

Gilda Mantilla (3) : Que es diferente a decir que ha habido un gran momento, porque todo depende de qué consideres un gran momento.

RQ: El consenso, del cual no necesariamente los que estamos aquí reunidos formamos parte o estamos de acuerdo, dice eso. El consenso es, como dice la prensa: la opinión pública, que es un invento, por supuesto. O si prefieren el “pensamiento El Comercio”.

GM: Pero hablando de un lugar en el que las notas periodísticas son casi publicidad, no es que lo que se difunde en los medios sea producto de un análisis sino que se nos quiere vender un…

Philippe Gruenberg (4) : Tampoco creo que sea el “pensamiento El Comercio”, es una cosa mucho más cerrada. Me atrevo a decir que viene de ciertos coleccionistas que han decidido que eso es lo que está pasando, se han empezado a interesar más y han soltado algo como eso. No creo que venga de la prensa.

FB: Yo sí pienso que a partir de la Bienal Iberoamericana (hace diez años), y en especial de la última en el 2002, hay una serie de personajes que vienen aquí, invitados a esta Bienal con una mirada puesta sobre lo que estaba pasando en el momento.
La escena artística antes de eso era totalmente distante. Ese es un punto de partida para ver lo que pasa después. En los últimos 5 años, he estado siempre viniendo al Perú y participando de alguna manera de la escena local, pero lo que pasa desde hace como 5 o 6 años es que mucha gente se va. Por ejemplo Gabriel Acevedo se va a México, pasa por Nueva York y termina en Dublín. A David Zink Yi recién lo conocí hace 2 años, me lo presentó José Carlos Mariátegui que ya lo conocía por su trabajo con el video, conectando mucha gente. Me presentó a David, que vivía en Berlín y yo no sabía.
Ustedes también han estado saliendo mucho: se crean redes, empieza a saberse que hay gente que está trabajando allí y allá. Es toda una dinámica que cambia un poco el panorama en el sentido de que hay una visibilidad. No sólo por la gente que está afuera sino que aquí también ocurren cosas.

Giancarlo Scaglia (5) : Alfredo dijo que esta entrevista y el hecho de que haya un número [de ramona] dedicado a lo que está pasando en Perú va a tener mucha más repercusión cuando la revista llegue de Argentina que si lo hiciera Juanacha (6) misma acá. Han tenido que empezar a pasar cosas afuera para que los coleccionistas digan “no me la puedo perder, se me están yendo de las manos un montón de cosas”. Como han visto que a la gente que se ha ido les ha ido bien, que se están haciendo un nombre y una carrera y todo esto…

RQ: Giancarlo, tú que tienes experiencia codirigiendo una galería ¿dirías que muchos coleccionistas o la capa más visible de ellos están detrás de una buena oportunidad de compra de un artista que brille afuera, de poder comprarlo todavía a precios asequibles para ellos?

GS: Lo que creo es que a partir de esta experiencia de artistas cuyos precios han subido mucho y que no estuvieron o no armaron una carrera en Lima, se han fijado más en gente de nuestra generación como especulando sobre lo que puede pasar con ellos en el futuro. Y eso es un apoyo directo a la carrera del artista para que siga produciendo.

RQ: Podrías decirlo como parte de tu experiencia personal, de tu carrera. Y eso sí es absolutamente nuevo ¿O existía antes?

GM: Una de las cosas de las que se hablaba hace años, así como del recurrente tema de la carencia de instituciones, era la carencia de mercado. Entonces la llamada escena es como una criatura un poco contrahecha, porque ahora le empieza a crecer un brazo más pero le sigue faltando por ejemplo torso. Porque tiene estas mini esferas de mercado, y está bien, pero la academia o el ámbito de la educación, el ámbito de las políticas culturales, los museos…
Ahora se genera todo este barullo porque el mercado se ha consolidado por el rebote de una serie de situaciones, se ha enfocado hacia lo que dice Giancarlo entre otras cosas. Eso da que hablar y llena también paginas de revistas, pero no me da a mí para pensar que sea un gran momento necesariamente sino que probablemente sea un gran momento en la medida en que aparece un mercado que no existía hace un tiempo. Me parece bien que aparezca porque es algo que se necesita para seguir produciendo y para poder vivir de nuestros trabajos, pero esos entusiasmos me parecen un poco cegatones.

RQ: Quizás es un poco contraproducente, como una especie de presión hacia estos artistas jóvenes que empiezan a vender a precios a veces bastante altos para el tiempo que llevan trabajando o mostrando.

GS: Es que yo no conozco el antecedente, no sé lo que pasaba con la generación anterior.

RQ: Da la impresión tal como se pintan ahora las cosas, que como Gilda dice, son incompletas o contrahechas. Parecería que en la forma en que se quiere ver desde algunos lados, como en la prensa, que no hubiera habido nada antes.
El otro día conversábamos con gente sobre qué había pasado con la generación de pintores de los ‘80 de los ‘90. Hay por lo menos 2 generaciones de pintores que no aparecieron más. No sé cómo se mueve la compra de ese tipo de artista ahora, pero no están en la cresta de la ola por así ponerlo. Por otro lado tengo la impresión de que toda esta novedad está yendo hacia adelante desinteresándose en términos históricos de todo lo previo. Y frente a eso, daría la impresión de que el adelante está afuera siempre. Hay una cosa que está circulando afuera en términos tanto de mercado como de ejercicio, si quieren, crítico o de interés específico que se mueve en bienales y en ferias, nada de lo cual sucede acá.

AM: Yo tengo una visión de que todo este asunto es sumamente colonial. Para mí esta supuesta presencia, ni siquiera diría éxito, del arte peruano, pasa por vernos como una cosa de la periferia que tiene presencias descontextualizadas, vistas como exóticas de una u otra manera en distintos lugares, dinamizándose hacia afuera, pero eso no tiene ningún rebote con los procesos productivos y operativos acá. Son individuos, como Fernando que tiene presencia por su trabajo. Pero no sé si nos toman en cuenta como artistas, al artista peruano. No veo que se entienda que es un trabajo de artista, a secas. El complemento que la da sentido: artista peruano u obra de arte de Perú, es por lo que nuestra burguesía, que es la misma de siempre y no tiene ninguna creatividad, está apostando. A que sea visto como algo tipo cebichito, esta idea de que tenemos un producto para vender. Para mí lo de mercado no es el tema, para mí va por otro lado que tiene que ver con qué correspondencia cultural puede haber entre estas propuestas, estos artistas, hacia el Perú y hacia fuera. Que el movimiento fuera de ida y vuelta pero que tuviera alguna repercusión más allá del núcleo de los artistas y quienes ven el arte, porque tiene más que ver con el proceso político de Perú.
La Bienal es clave. Hasta entonces no había ninguna relación con los pensadores de arte de otros lados, y ni siquiera es decir con los centros hegemónicos del poder cultural, sino gente como Mosquera en Cuba, que estaba haciendo una movida a nivel regional. El Perú logró tener un vínculo de comunicación regional a partir de la Bienal de Lima, que se produjo por una cuestión eminentemente política coyuntural local: un cambio de alcalde. Pero creo que la visibilidad de las propuestas de los artistas del Perú tuvo mucho que ver con la caída de Fujimori, porque no es casual que se haya logrado a través de las gestas dentro de lo que era el aparato simbólico en enfrentamiento a su dictadura. No estoy hablando sólo de “Lava la bandera” (7) sino que todas estas situaciones hicieron sentir que había un trabajo en serio. Lo que me desespera es que como colectividad artística, si existiera, no somos conscientes del tremendo poder del trabajo con el poder simbólico. Nuestro fuerte reside en eso, en esa capacidad de desmontar el poder y mostrarlo de otra manera, desestructurarlo y crear otras relaciones.

FB: O sea, un discurso crítico.

AM: Pero uno verdadero. No un discurso crítico en el discurso sino en los productos de los artefactos artísticos. Eso es lo que nos ha empoderado y estoy seguro de que por ahí no va la visión de los coleccionistas.

FB: Yo creo que sí, 2000-2001 fue un momento fuerte a nivel de productividad de discurso crítico. Hubo una situación real de producción y de enfrentamiento político y además esa visibilidad que se dio sobre todo a través de la Bienal, fue un hecho muy importante para la escena peruana. Lo que pasa después coincide con esta explosión del mercado, en el ámbito internacional, y no me atrevería a describir los procesos que ocurren, pero surgen algunas iniciativas luego del 2001, como La Culpable por ejemplo. Hay otros sectores que apuestan por una política cultural de otro tipo, pero como alternativa y alejada de todo este mundo del arte. Pero aquí tampoco hay esas interrelaciones que puede haber en otros contextos. En los últimos 8-10 años, la cuestión del mercado se vuelve mucho más poderosa y la de la internacionalización. Y ahí hay artistas peruanos, que son como historias más individuales si se quiere, pero que de alguna manera revierten en esta cuestión que luego se construye aquí de la imagen del arte peruano hoy en día. La cuestión es, como planteó Rodrigo, qué es lo que realmente está ocurriendo.

AM: Tratar de disipar un poco la neblina provocada por lo que se dice y tratar de ver qué es lo que pasa.

RQ: ¿ Sienten que esta neblina ha contribuido a deshacer cierto tipo de iniciativas que se vuelven cada vez más invisibles? El momento 2000-2001 es sin duda uno de aparición de un discurso crítico y una visibilidad de cierto tipo de postura artística que además tenía que ver con la creación por pura necesidad. No sólo política sino también de supervivencia, como la de los colectivos que empezaron a más o menos reproducirse y ahora se les ve más decaídos. La pregunta es si ustedes creen que esa neblina está tapando otro tipo de procesos, o como bien dijo Fernando, la imagen que se tiene aquí del arte peruano no es necesariamente la misma que se explota afuera. Alfredo habló de cierto exotismo que probablemente funciona afuera, pero también hay una imagen que se forma aquí sobre cómo son esos procesos internacionales respecto de lo que son a nivel local. No son dos cosas que vayan necesariamente de la mano, o paralelas y desde mi punto de vista lo importante del manido tema de la desinstitucionalización, es que esto no significa que no haya museos o galerías que es, no secundario, pero sí consecuencia de otro tipo de procesos, sino que no hay esos procesos donde se produzcan nexos. ¿Qué produce eso en una escena o en artistas como ustedes?

AM: A mí me tocaría ser como una persona en una situación de privilegio con respecto a varias cosas, porque siendo muy chico el colectivo del que formaba parte fue invitado a la Bienal de la Habana en el ‘89, lo que en su momento, ahora entiendo, fue importante. Como todos los colectivos en los que he trabajado han estado haciendo su propio camino, nunca se produjo nada en función a un mercado porque el mercado sencillamente no existía. Nadie estaba pensando que alguien estaría interesado en el objeto plástico producido de un trabajo crítico sobre el genocidio provocado por Alan García en los penales en el año ‘86. No hacías las cosas pensando en eso.
Pero no solamente es posible, sino que está sucediendo, que el ser parte de una colectividad que ha seguido trabajando en estas operaciones llamadas arte, ha hecho que también se visibilicen cosas que estaban invisibilizadas como procesos colectivos desde hace 20, 25, 30 años. Yo nunca he participado en una feria pero sí de muchas bienales, y no es que tenga un promotor que esté diciendo “a este compadrito, tienes que mirarlo, invítalo”. Hay muchos agentes en circulación y momentos donde coinciden cosas y resulta que tu trabajo puede ser visible. En ese sentido, el mercado nunca fue una parte importante.
Sí tengo una hipótesis: que lo que es visible ahora de lo que pasó en el arte de los ‘80 es justamente todo aquello que no tenía nada que ver con ese mercado absolutamente pacato que existía en ese momento. La gente que compró cuadros u obra plástica de artistas reconocidos dentro del Perú en ese momento tiraba la plata a la basura, porque lo que ha sobrevivido más bien es lo que venía de una contracultura urbana limeña y contraculturas urbanas de distintas partes del Perú. Eso es lo que ha quedado. Lo que siento es que el arte contemporáneo peruano tiene mucho más que ver con un espíritu confrontacional de los ‘80 que inclusive lo que los mismos artistas contemporáneos están dispuestos a asumir o a saber si quiera. Eso me parece muy paja, el haber vivido ese proceso, con toda la represión de los ‘90, que fue bastante más sofisticada que en los ‘80, en que te dejaban hacer las cosas. No éramos identificables en artes plásticas, en música, lo que fuera. Todo era más libre, más anárquico, más suelto. En los ‘90 hubo muchísima más represión y más selectiva. En los 2000 hay gente que ha sobrevivido y sigue haciendo cosas y en la gente nueva, en el espíritu de las cosas más pajas que hacen, yo veo que esa parte viene de allá. Como si en la música, la onda subte (8) hubiera sobrevivido a pesar de que haya desaparecido en el feeling de los músicos contemporáneos. Algo de eso hay, pero creo que en las artes visuales es un poquito más fuerte.

RQ: ¿Qué lugar tenía el espacio galerístico para un colectivo como en el que participaste en los ‘80? Tú tuviste oficialmente tu primera muestra individual en la galería 80m2 en el 2008 y creo que no te fue nada mal en la venta.

AM: Es la primera vez que produje un cuerpo de obra que puede ser coleccionable.

RQ: Pero con contenido crítico.

AM: Claro, correspondiente con el proceso que estamos viviendo. La idea era hacer un objeto plástico que pudiera tener la memoria de lo pasado y estar colocado aquí y ahora. Esas piezas han sido coleccionadas y espero que sigan siendo coleccionadas.

RQ: ¿Cómo asumes el hecho de que en términos de contenido, lo que era incoleccionable e invisible a ojos del mercado tenga ahora un lugar a pesar de su contenido?

AM: Creo que es por su contenido y eso es lo que me parece rico del asunto. Haciendo un link con la pregunta: ¿por qué el arte peruano podría tener más visibilidad ahora que en otro momento? Porque los contenidos y los procesos son independientes de lo que ahora somos como colectividad. Si alguien tiene interés en una visión de la iconografía política de procesos desde distintos lados, el trabajo de Fernando [Bryce], por ejemplo, les va a contar muchísimo más que cualquier otro. Tú puedes hacer un proyecto que analiza la Guerra Civil Española con tanta contundencia que incluso los mismos españoles no lo habían hecho hasta el momento en que lo hiciste. Eso tiene que ver con cómo son nuestros procesos. Porque tú puedes hacerlo en Europa, pero tu cabeza y tus modos de producir tienen que ver con el hecho de haberte formado en Lima, de haber tenido una determinada experiencia de cómo es el archivo, de cómo eso opera a nivel del poder de la imagen. Siento que el poder de los artistas peruanos está en eso, en de dónde proceden. No es que tengamos que imitar la factura de otros lados, sino más bien beber de lo propio. Cuando veo el trabajo de todos los que estamos acá, todo tiene que ver, no con hacer una memoria sobre el Perú sino construir un discurso de lo que significa vivir en Perú y eso sí es distinto de cualquier otro lado. Me parece que hay una visión de gente que viene de afuera, que dice “esto que me estás mostrando es otra cosa”, no porque sea exótico sino porque tiene…

RQ: Un filo propio.

AM: Y otro proceso, que creo que después se puede empezar a identificar, pero todavía estamos en un momento como de diáspora, donde la gente está haciendo proyectos individuales aquí y allá y así va adquiriendo significado. De repente se puede leer como arte peruano, yo creo que es arte del Perú.

RQ: ¿Crees Giancarlo que el hecho de que un cuadro como el que ganó el premio en ArteBA el año pasado, que está hecho sobre el episodio de los perros colgados del cuello con los que despertó Lima una mañana en los años ‘80 como una acción simbólico-política de Sendero Luminoso, crees que ese contenido viene a confirmar lo que propone Alfredo?

GS: Lo que me confirma es lo ridículo de la situación de ser un artista peruano y de lo que se espera de eso en un primer mundo cultural. Lo hice por eso, no por un tema complaciente para nada, pero a mí sí me parece que hay un prejuicio internacional sobre lo que un artista peruano debería hacer por todo lo que hemos vivido. Siempre comento una anécdota que pasó en la presentación del portafolio de Alfredo en La Culpable y me marcó bastante. Alfredo había terminado de hablar y una chica se levantó y lo felicitó, y dijo que aplaudía tu proceso, tu trayectoria y que lo que le parecía más importante de todo esto era que eras uno de los pocos artistas que trabajaba más el tema social-político, y que todo lo que no era social y político en el arte era una mierda. Yo estaba sentado al costado y estaba armando una muestra para la galería Lucía de la Puente y me pareció de puta madre que la gente pensara así, y me puse a pensar que la gente espera algo de lo que somos nosotros, por donde estamos. Y me parece paja trabajar con eso.

RQ: Trabajar con eso como una materia…

GS: De burla.

RQ: Hablaste de un prejuicio acerca de qué se espera de un artista. ¿Qué alimentaría ese prejuicio en términos de lo que sucede en el Perú? ¿Qué tipo de actitud, si es un sector de la crítica, o un artista cliché, o un personaje social muy peruano de cierta época? Ese prejuicio si existe tiene que estar alimentado por un tipo de existencia que lo justifique.

GS: No sé si con esto te responda, pero como decía Alfredo, que se ha ido armando algo bastante fuerte dentro del Perú, a lo que se le daba la espalda todo este tiempo, y los ojos de afuera simplemente empiezan a aparecer y a descubrir la pólvora viendo a artistas que han trabajado siguiendo este proceso. Siento que lo que hacen es de alguna manera pagar sus culpas por haber ignorado tanto este tipo de temas. Es una manera de purificar sus almas y me parece ridículo, pero me parece de puta madre también ser consciente estando dentro.

RQ: ¿Quiénes estarían pagando sus culpas?

GS: Alguien que compra una pintura que es una imagen de una pared de esteras para ponerla en su casa en Asia (9) . O un museo en algún país de Europa que compra una obra como la tuya, por ejemplo [a Alfredo]. Me cuestiono: ¿por qué lo están comprando? ¿Hay un interés real o simplemente…

RQ: Lo cuestionas como una mirada central paternalista acerca de supuestos procesos…

GS: Es para sentirse mejor, más humanos.

EO: Pero esa visión sería hasta condescendiente con esa otra postura, porque creo que es más una cuestión de intereses económicos que de pagar culpas. Finalmente el mercado siempre está buscando the next best thing y siempre tiene que ver con lo que ha estado escondido, pero tiene que ver más con ese lado económico que con el lado de la culpabilidad o vacíos culturales. No creo que haya una intención ingenua de llenar esos vacíos culturales hasta este momento postergados.

AM: Más que económico debería ser de valor. Todo este asunto no es un asunto de plata, es sobre todo de valor, de valor simbólico. Ese valor simbólico puede traducirse a veces en dólares o en euros pero hay otra cosa que está detrás, que es el valor cultural que pueda tener, el significado de los procesos políticos, sociales, de los cuales proceden éstos y que cuando tú adquieres esa obra estás adquiriendo todo lo que es ese proceso. Tiene mucho que ver con tu trabajo. Cuando construyes, de alguna manera deconstruyes todo un repertorio visual y construyes uno propio. Te lo apropias y lo devuelves regurgitado.

FB: En relación a lo de la culpa y a cierta mirada que ha cambiado por parte de los coleccionistas hay que diferenciar eso del tema con el que empezamos, la idea del consenso. Dónde está la diferencia entre estas dos cosas. El otro día en el artículo de [la directora del Museo de Arte de Lima] Natalia Majluf en El Comercio había algo muy preciso acerca de por qué el museo tiene que comprar arte contemporáneo. Hay una pequeña definición muy escueta de cómo entiende ese museo lo que es el arte contemporáneo, que seguramente es el criterio general que existe en todos lados: es el arte que de alguna manera por sus propios medios reflexiona sobre los problemas de una sociedad determinada. Casi como un lugar común, pero es un punto. Y que eso se denuncie así y que se diga tan claramente aparte de cómo lo pueda evaluar la política real en este medio y las vinculaciones con la cuestión internacional, ya es un punto interesante porque no sé si antes ésa era la visión, creo que no. Antes era simplemente aquello que es bello y sublime y aquí se está produciendo una cosa por otro lado.

AM: Y que está definido dentro de un marco temporal. Contemporáneo porque está hecho en este tiempo.

FB: Pero hay otros elementos. Preguntarse si tal o cual coleccionista efectivamente compra por inversión o porque también tiene una mirada interesada sobre los temas que se están tocando y tiene en su cabeza este lema de que arte contemporáneo es una reflexión sobre los problemas actuales. Seguramente sí hay un pequeño cambio en la mirada de la gente que se está interesando en el arte contemporáneo. Hasta qué punto eso es real y puede ser productivo y está ligado a una política con fines más sólidos y democráticos, eso ya es muy discutible. Democráticos en el sentido de interesarse realmente en la cultura, en la producción y promover cosas que hagan que la gente se cuestione las cosas.

RQ: Digamos que los canales por los cuales discurre eso ya no son necesariamente señoriales y que dependen de un criterio tan bobo y aristocrático como el previo.
Eso es un cambio dentro de las instituciones que se puede reclamar democrático de una manera institucional pero que también Alfredo y otros aludirían a la idea de que eso no necesariamente está interesado en cierto tipo de contenido que podría ser más crítico. Estamos hablando hasta acá de dos actitudes respecto de este nuevo momento, en el orden local e internacional y que en ambos casos discurre por el lado o institucional (dentro del cual pueden estar los coleccionistas, los museos y las galerías) y por otro que tiene que ver más con los procesos individuales de cada artista, cómo los contenidos pueden ir variando respecto de ese orden institucional. Lo que estás diciendo es que hay un orden que podríamos llamar democrático que se interesa más en una definición un poco más inteligente que la previa. ¿Pero eso asegura de alguna manera que los procesos críticos sean visibles?

FB: Para nada. Porque los únicos que pueden asegurar que los procesos críticos sean visibles y existan son los propios artistas.

RQ: Porque yo sí sospecho que en tiempos recientes ha habido artistas con procesos críticos perfectamente invisibles para esta nueva ocasión de la escena. Estaba por preguntarle a Gilda si esto que pasa con los contenidos, que de alguna manera Alfredo y Giancarlo han visto desde posturas diferentes (Alfredo con un énfasis distinto y Giancarlo tomándolo como un motivo de trabajo más ironizable), ¿esos cambios o avatares de los contenidos, cómo han sido en el caso de cosas que solías trabajar antes en tu obra? Por ejemplo del tema de una mirada sobre la mujer o de cierto tipo de subjetividad distinta. Son temas que no sé si son visibles o invisibles ahora.

GM: Hay algo que tiene que ver con el comentario de Eliana acerca de por qué interesan ciertas cosas en determinados momentos, temas de moda, de actualidad o trendys que despiertan el interés y hasta las apetencias de instituciones o coleccionistas. Retomando lo que decía Alfredo acerca de quienes venimos trabajando de un tiempo atrás y hemos visto cómo ha cambiado la cosa, personalmente me quedo con una sensación de no creerme mucho estas “alegrías”, a pesar de que en cierta medida me tocan y mi trabajo se ha visto beneficiado por esta apertura a cierto tipo de producción actual. Tengo un tipo de feeling descreído de lo que pueden ser los consensos del momento, más que descreído, de tomarlo siempre con pinzas. Pienso que es algo que queda de haber sido uno formado en un momento en que no había mucho que esperar a ese nivel. Las motivaciones eran mucho más vinculadas a urgencias personales, incluyendo el interés personal que uno pudiera tener por lo que va más allá de lo personal. No quiero creer que eso me va a hacer ingenua en el momento actual de pensar que no están pasando cosas detrás de todo esto. Sé que están pasando cosas, tanto como las del tipo que dice Giancarlo, motivaciones vinculadas, puedes llamarlo sentimiento de culpa, intereses económicos, intereses de poder simbólico, de posesión de lo simbólico.
Lo que quiero decir es que me siento un poco dentro del grupo que no se entusiasma tanto, a pesar de que reconozco que las cosas ahora me han tocado desde un lado amable en relación a cómo era cuando comencé a trabajar. Porque sé que hay demasiadas cosas que se cruzan por debajo de todo y no estoy muy segura de tenerlo claro.
Por ejemplo, hablando del interés de museos extranjeros en obra crítica producida en el Perú. Chévere: probablemente es una manera de que se conserve esa memoria, pero sería mucho más paja que esa memoria se conserve aquí. Que hubiera una visión que complementara el interés y el deseo de los artistas de trabajar en ese registro crítico que tuviera una recepción también. A eso me refería cuando decía que veía la escena como contrahecha. Me parece que tal vez no puede ser de otra manera siendo la sociedad peruana como es. Que el trabajo pendiente es el de curar un poco esta malformidad, esa sería la pelea siempre pendiente. Siempre casi todos estamos en falta en ese asunto.

PG: Si vemos desde arriba lo que está pasando en la escena artística, hay cosas que son sumamente contradictorias porque hablamos del mercado y todo este boom, pero está la Escuela de Bellas Artes con los chicos que han tomado el local….

AM: Ayer la gente de la Escuela organizó una actividad en la plaza Francia para visibilizar el hecho de que están hace más de dos meses en una actitud de resistencia a la estructura de autoridades que tienen. La crisis que ellos estaban mostrando va mucho más allá de la cosa institucional. Es durísima porque a mí me parece alucinante que su lucha es para tener autoridades idóneas. No es una lucha de revolución de la estructura de las enseñanzas de las artes plásticas o de la relación con el Estado: quieren tener buenas autoridades y buenos profesores para poder ser buenos estudiantes.

RQ: También les iba a preguntar, desde el momento de la Bienal que empezó este grado de mayor circulación y visibilidad de gente de afuera interesada en lo que pasa acá. Si es una cosa que pasa cada vez más, ¿cuál es el correlato entre esa curiosidad, esa circulación de gente que viene a ver qué pasa y lo que realmente pasa?

FB: Claro, ese es el punto, y nos lleva también a cuestionarnos de qué se trata ese supuesto boom realmente. Lo que pasa es que hay como un proceso de normalización de ciertas formas, pero que en la realidad misma no funcionan porque hay muchas carencias. En otros países sí es un boom, como estos artistas de la India, que hay uno que otro pintor bueno, pero con burguesía que está metiendo mucha plata.
Esos sí son como el arte inglés de los ‘90, una serie de fenómenos que se dan, que son fenómenos especulativos. Por supuesto, hay obra y cosas interesantes pero está el dinero detrás. Aquí en términos reales y comparativos con otras situaciones.. no sé, aunque me parece muy bien que se estén comprando artistas contemporáneos.

PG: Pero hay que decirlo con sus palabras, esa gente que está comprando es un grupo de personas que ha juntado y entusiasmado el MALI, tampoco estamos hablando de muchas personas ni de colecciones públicas interesadas en crear un discurso…

GM: Porque puede haber una burguesía o un pequeño grupo que haga su trabajo de promoción y venta pero a nivel de obra de artistas y producción qué situación refleja: ¿quiénes somos los que estamos ahorita, quiénes los que van a venir? ¿La gente que está saliendo de las escuelas? No, es la gente que ha tenido que hacer otro tipo de camino.

PG: ¿Qué porcentaje de la gente que empieza la carrera se termina yendo?

EO: La mala educación genera ese éxodo de artistas, y la mayoría de gente más interesante es la que se va. Algunos necios nos quedamos, de los más o menos interesantes, pero de los que nos quedamos es la minoría la que se dedica a esto. Los que se van no vuelven a vivir acá o a tener al Perú como su centro de operaciones. Eso está totalmente relacionado a la formación que recibimos, totalmente deficiente.

RQ: Y también a la distancia que hay entre el supuesto boom y la verdadera operatividad de un mercado o un sistema institucional hecho de fundaciones o becas que benefician a los artistas…

FB: En ese caso sí es necesario comparar el caso del Perú con casos de la región como Chile o Argentina. En Chile hay becas, apoyo institucional para los artistas de parte del estado, y no sé cuantos museos de arte contemporáneo hay, ni cuántos compran ni cuánto ni a quién, pero me imagino que la cosa tiene cierto sentido común que parece no existir aquí. Por más que hemos dicho que nosotros somos los beneficiados en cierta forma del asunto, el cómo funcionan las cosas me parece demasiado arbitrario. Paradójicamente lo señorial sigue ahí, desde el momento en que solamente hay un grupo que se dedica a promover el arte porque esté apostando por obras que valen la pena entre comillas, va a ser siempre un problema. Lo ideal sería que esta cosa sea mucho más diversa.

AM: Un dato interesante al respecto: Yacana es un pub en el centro de Lima gestionado por un joven que debe tener 26 años, Juan de Dios Chamorro, y que ha creado un concurso de arte con un premio de 5 mil dólares. Ni las instituciones que realmente tienen poder en el sentido de lo que significan por el nombre, por el logotipo, ni a grupos económicos que tienen la plata se les ocurre una cosa tan mínima y estimulante como un pequeño concurso de arte con un premio que motive a participar.

RQ: Pero sí hubo un momento, a finales de los 90s y a principios del 2000, justo cuando comenzó la Bienal Iberoamericana, que uno podría llamar el momento de los concursos. Estaba el de Telefónica, Johnny Walker, de Distillers, en fin…
Ante la ausencia de un sistema de becas o de estímulos del estado había eso y es sintomático que haya desparecido y que en su lugar esté un grupo de coleccionistas. No me sorprendería que las vinculaciones entre una y otra cosa sean más que directas. Ahora se ve raro que el dueño del Yacana, que es un bar, haga un concurso así.

AM: Quisiera pensar que no es raro. Tenemos un proceso económico que ha hecho que sectores que durante generaciones fueron postergados sean los nuevos ricos, cuyo lugar de procedencia territorial es distinta a la del limeño, son migrantes, de primera, segunda, tercera, cuarta generación. Y sus focos de hábitat son los que han modificado totalmente Lima, que ya no es más una ciudad, es varias ciudades dentro de un territorio más o menos articulado. Entonces tú ves a un pata como el de Yacana que viene de ese otro lado y que decide hacerlo. Yo quería ver el lado amable y es que existen otros que pueden hacer que el movimiento económico que mantiene la cosa se siga moviendo.

RQ: La cantidad de estudiantes de arte, o nuevos egresados que salen del Perú también ha terminado por constituir un pequeño bolsón de artistas que circulan internacionalmente, no a gran nivel quizás, pero que tienen la oportunidad de lograr una especie de ciudadanía artística saliendo de acá. Y eso mueve una serie de artistas que sospecho que son de interés para la escena local. La inquietud es que los temas que hemos visto que tratan son muy vinculados al Perú, del retorno, de la identidad, ese tipo de tema recurrente siempre.

GS: Los artistas con los que trabajamos en la galería viven acá. Pero aparte del proyecto de residencias somos concientes de que muchos artistas que vienen de fuera, que han pasado por todo el trámite de salir hace 10-20 años, que empezaron allá y estudiaron allá, no han tenido la oportunidad de mostrar acá en Lima. Es darle a la gente conocimiento de lo que está pasando con ellos.

RQ: El caso de Fernando es muy claro, y único: un artista que acaba de recibir un homenaje en Pinta, en Nueva York. Pero sospecho que hay más gente local pendiente también de cómo la están haciendo los artistas peruanos afuera. No sé si eso sucede en otras escenas de artistas en otros países de Latinoamérica, pero me da la impresión de que hay cierta expectativa, de que entre la gente joven sí es un consenso el hecho de seguir carreras de peruanos afuera y me interesa ver si eso tiene un tipo de consecuencia en cómo se mueven las cosas aquí.

PG: Yo creo que quieren saber nada más cómo hacer para irse. (Risas)

RQ: Por un lado es una escena tan chica esta y con todas estas características de los últimos años de las que hablábamos que el hecho de que alguien como a ti le vaya tan bien, es una cosa a la que inevitablemente le ponen atención pero quizás también…

AM: ¿Qué tiene Bryce que no tengo yo? (Risas)

RQ: No sé qué tanto también está alimentado por ese discurso que cada año parece sonar más de “Sí se puede”.

GM: “De gran aceptación en Europa y Latinoamérica.”

RQ: Claro, esta fiebre de optimismo del peruano, a lo “Es bueno y es peruano”. No sé cuanto de ese tipo de slogan hay en esa atención en las carreras de los que se van.

AM: Yo percibo que hay una sensación de adquirir ciudadanía cuando eres alguien que es visible más allá de tu frontera y ese es un valor deseable. Cuando estás siendo visible eres recién ciudadano del mundo, porque tenemos también la sensación de estar en una isla.

EO: Las cosas acá se hablan mucho en esos términos: quién “la hizo”, quién “no la hizo”. Creo que los artistas jóvenes a veces están viendo las cosas así: según cómo la haces y cómo no la haces.

RQ: Pero eso requeriría una evaluación un poco más amplia que lo que sucede en las artes visuales. Es verdad que hay un contexto de nacionalismo dirigido, hay cierto discurso del estado desde la dictadura que no ha cambiado un ápice aunque se acabó.
El otro día Mirko Lauer hizo un comentario gracioso en su columna acerca de que cuando surgió el tema de la crisis financiera y Alan García salió a la televisión a decir que el Perú era un país blindado, Lauer retoma el tema y dice “Pero blindado para todo: no entra nada, no entra información, etc, etc”. En ese sentido decía él, no entra información acerca de que hay una serie de dogmas y discusiones que los neoliberales locales no están mirando. Estamos blindados a todo en ese sentido. Y la pregunta va más a la idea de ¿cuánto de ese “blindaje” le da la forma a una escena de artistas visuales en el Perú? ¿Para gente más joven es posible que ese aislamiento sea simplemente esquivable gracias a las comunicaciones o a los viajes? ¿Basta con eso? Porque “Perú, país blindado” es un slogan jodido…

AM: Yo siento que hace permeable el hecho de que pueda haber un nivel de circulación de producción, de discurso, del movimiento de propuestas de arte. Creo que parte de su funcionalidad es eso. Para mí también nuevamente la cara amable de este asunto es que se visibilizan procesos culturales contemporáneos a través de las propuestas de arte hechas por artistas contemporáneos, gente que procede del Perú pero vive en otro lado, que va y viene. Es interesante porque tiene un nivel de carácter de embajada, me ha tocado estar en otros contextos donde decían “había arte contemporáneo en el Perú”. Porque claro, el peso de la historia del Perú y de todas las culturas que se han desarrollado acá y la visión de que lo único que tiene valor es lo “inca”, esta idea pasatista, es algo con lo que tienes que lidiar.

RQ: Eso es lo pesado de las campañas de promoción, el estado administra culturalmente cosas en las que no invirtió un sol como Machu Picchu. Todo lo que administra tiene 600 años de antigüedad.

AM: Así como la comida contemporánea que es también deudora de procesos culturales complejísimos. Tú ves que todo aquello que se promueve ya tiene su ISO, alguien te garantiza que eso está debidamente controlado, equilibrado, que tiene los ingredientes precisos. Creo que las propuestas de arte logran romper eso y ese para mí es su valor, que contemporanizan el asunto. Entonces lo que visibilizan no son solamente los individuos que hacen arte sino las colectividades de las cuales vienen. Y no tienes que pintar perros colgados solamente. Por ejemplo en ese caso, es que tus modelos [a Giancarlo] no son los perros colgados peruanos sino los perros colgados españoles, porque son galgos (10) . Eso no lo has dicho, pero yo he investigado las imágenes, y efectivamente no tenemos un referente local, más allá de las fotos de Caretas del momento, que se haya mediatizado a ese nivel sino después de Yuyanapaq (11) . Entonces tú construyes unos perros colgados que son perros colgados españoles…

GS: Que en verdad es la imagen es de una instalación de un artista…

AM: …de un artista español en el MOMA de Nueva York, pero sé que tú no lo dices. Y haces todo ese juegazo bien interesante. Yo siento que el peruano se puede tomar esas licencias con toda la concha del mundo, y eso me parece paja. Por ejemplo, retomando lo de tu trabajo [a Fernando] que se ubica en distintas localidades. Para ti como peruano es mucho más fácil porque no tienes el complejo de culpa que tienen en otros países por sus procesos locales.

RQ: Sobre todo porque Fernando empezó con una mirada descolonizadora con el Museo Hawai, con temas de la esclavitud y la producción guanera, entonces es una operación que viene de antes. Pero tú mismo te quejabas, Fernando, de que en Europa hay lugares donde esos contenidos se ven menos que el hecho formal de que algunos de tus dibujos son vistos como meros buenos dibujos.

FB: Sí. Lo que dice Alfredo es interesante, para compararlo con lo que decía Eliana de esta cosa exotista con la que se está olvidando la visión del trabajo mismo, en términos de contenido. Por otro lado, cuando hablamos de estas particularidades, son reales. Hablamos de subjetividades y sensibilidades que cada vez son menos temas en el mundo del arte internacional, por esta idea del lugar común, o de que está pasado de moda. Entonces todo es posible en todos lados. Desde los centros de poder se van descubriendo también las cosas que están por descubrirse, lo que básicamente puede tener su colorido local y hay esta idea de que todo el mundo está haciendo más o menos lo mismo, cosa que no es cierta.
Pero tal como está planteando la discusión Alfredo, es algo difícil de discutir, porque de pronto en otro contexto podemos decir “Pero tú todavía estás pegado al tema de la identidad nacional, de los peruanos son así” y obviamente es una caricatura del asunto con la que yo tampoco estoy de acuerdo.
No hay una esencia peruana, eso no existe, pero sí tenemos una subjetividad y una sensibilidad hecha por la historia y la sociedad de donde uno viene. El problema es que por un lado hay este discurso de que todo es más o menos igual, y al mismo tiempo cuando tocas temas que tienen que ver con los locales de allá, -no siempre por supuesto, cierta recepción del trabajo estaría en contradicción con lo que voy a afirmar- pero sí es una cuestión problemática. Que no necesariamente se plantea en los mismos términos, como cuando Thomas Struth viene aquí con el apoyo del Goethe Institute y toda la división alemana, a sacar fotos en la selva, lo cual está muy bien. Pero eso también se podría tematizar porque cada quien puede hacer cosas donde quiera, pero hay desbalances que nunca llegan a ser discutidos.

RQ: La recepción de tu trabajo sobre la Guerra civil española en España tuvo cierto perfil bajo.

FB: Sí, en Barcelona fue distinto. Cuando expuse en Madrid la primera vez en la galería Marlboro pasó más o menos desapercibida. Salieron un par de notas luego con la muestra de la Tapies, ahí sí hubo cierta recepción.

RQ: Pero hubo una especie de “métete en tus asuntos”, por eso lo citaba. Me refiero a la contemplación desigual que había en términos de discusiones.

PG: Te ofrecieron diez mil euros para repatriarte. (Risas)

RQ: Supongo que ustedes tendrán expectativas o proyecciones de qué puede pasar con el supuesto boom o con la manera en que está planteado el esquema de una escena fracturada, con distancias, con auges súbitos y caídas más súbitas todavía.

PG: La pregunta es si hay una semilla que se ha plantado para ver crecer un árbol o sólo es un bluff, cosas muy por encima.

AM: Para mí es importante ese punto, porque si puede haber un boom es porque hay materia, hay subjetividad construida con los medios y las técnicas que están detrás de ese territorio informe que llaman arte, que tiene un valor para mí porque es producto en casi todos los casos, de bregas personales. A ninguno le han regalado lo que ha construido. Y ese poder es de puta madre, como decía Gilda, porque no eres hijo de la beca no sé cuantitos, la gente se ha sacado la mierda.

PG: Eso sí te dan las instituciones acá, como no funcionan… (Risas)

AM: Tenemos esa capacidad de que puede pasar la sensación de boom pero la gente va a seguir chambeando.

RQ: Pero hay gente administrando eso, es como las AFP. Tú trabajas y las AFP administran tu plata, es un poco lo que de alguna manera ha estado pasando.

AM: Entonces otra cosa que falta es que los administradores de esa energía sean empáticos con los productores culturales. En tu caso [a Rodrigo], tú eres alguien que escribe pero participas de la dinamización de este asunto. Porque por ejemplo, ¿por qué estamos hablando ahora para Ramona? Porque creemos que la publicación es un vehículo para poder proyectar una discusión que rebote sobre las cosas que creemos que pasan acá. Cuando dejamos en manos de los especuladores de siempre todo este asunto estamos jodidos, yo siento que debe haber un nivel de autogestión, de autonomía…
Que La Culpable ya no sea el nombre de un colectivo y que sin embargo estemos reunidos en el espacio que albergaba eso habla mucho de la importancia de la autogestión, y esa también nuestra fuerza.

PG: Eso es un buen punto pero yo no estoy tan seguro de que mucha de la gente que está saliendo de la escuela o está empezando a chambear esté tan interesada en la autogestión tanto como en buscar en qué galería fichar y cómo empezar a hacer billete ya mismo. No siento que después de todos estos años en que han funcionado colectivos autogestionados la gente que emerge esté apostando por ese camino. Y eso es una consecuencia de este boom de mercado.

AM: Estás diciendo que la realidad no es que eso sea para todos sino que es para muy pocos, y sobre todos para aquellos que se atreven a asumir el propio riesgo de administrar sus fuerzas, sean personales o colectivas.

EO: También porque estamos hablando siempre de un círculo o varios círculos indirecta o directamente relacionados a nosotros y nuestras experiencias y nuestros centros educativos o donde hemos trabajado. Y es ahí donde los colectivos a los que pertenecíamos o que podíamos frecuentar por ejemplo, han desaparecido; pero hay otros relativamente nuevos, como el colectivo El colectivo que sigue, o la Casa Martín Olivos, y que justamente son, y no casualmente creo, los que están alejados de este boom.

RQ: Si tratas de hacer una contabilidad de los últimos diez años el número no crece. Y uno de esos colectivos que has mencionado está dedicado más en realidad a cuestiones de gestión y ese tipo de cosas. No son colectivos de artistas visuales.

PG: Ni siquiera pensar en colectivos, sino simplemente en espacios momentáneos de exhibición y cosas más sueltas que muevan cierto trabajo. No hay un espacio cultural que no pase por la galería, que no pase por el museo o por la cosa bien establecida y pesada. No llegó a pasar del todo. Hubo como un momento en que parecía que había algo que empezaba a brotar por ese lado pero tampoco llegó a consolidarse como una gran escena cultural. Y cada vez hay menos.

AM: Pero también hay otras cosas que pasan, por ejemplo, La Brigada Muralista, que tienen una cobertura porque se mueven con instituciones vinculadas a proyectos de izquierda institucional. Desarrollan una actividad y hacen murales en Villa el Salvador, Carmen de la legua, también en Cusco.

RQ: ¿Esa brigada es autónoma o es el “brazo pictórico de”…?

AM: A eso voy. El problema para mí es que hay una institución detrás que tiene el discurso, y cuando los artistas ceden su discurso por el de la institución, sea de izquierda o de derecha es una mierda, porque terminas siendo el “ilustrador de”, finalmente una viñeta dentro del libro del otro. Y el poder se lo cedes, se lo regalas o lo concedes y eso es un gran problema…

PG: No sé tampoco hasta qué punto existan esos espacios solidarios porque, por ejemplo ves lo de Bellas Artes y están peleando solos, no es que la comunidad artística esté ahí…

RQ: Yo tiendo a pensar que lo llamado comunidad artística es una quimera y creo que el supuesto boom está interesado en que tal cosa exista de manera muy segmentada. Precisamente, la desaparición de los colectivos o del interés en el trabajo colectivo, la individuación de todas estas operaciones de sujetos que están buscando lo suyo tiene que ver con eso.

PG: Esa escena colectiva tiene que renovarse porque no puede ser eterna. No puedes tener ahorita a los NN (12) …( Risas)

RQ: Pero no estamos hablando de grupos específicos sino del interés en eso como una manera de contrapesar lo más nefasto…

FB: La renovación también se da en una manera en el trabajo individual, no individualista. Finalmente el arte es muy incierto y si lo ponemos en términos profesionales a uno le puede ir bien un día y en dos años ya no. El asunto es lo que decías antes [a Alfredo], de confiar en las propias fuerzas, que es una frase del presidente Mao.

AM: No quería decir de dónde salía…(Risas)

PG: Además no se trata de hacer arte político en términos caricaturales como a veces se entiende el asunto, pero de hecho hay una despolitización creciente desde el 2000 hasta el 2009.

AM: Que es una resaca del fujimorato también.

EO: Y que tiene que ver con, por ejemplo, la convocatoria de Bellas Artes. Se les ocurre organizar un concierto, pintar unos murales, graffiti también y un par de cosas más, pero no hay atisbos de actitud política. La gente se reúne para plantones o marchas pero nadie se para a hablar algo pensado que la gente que esté escuchando o participando en esa situación pueda discutir o apoyar.

RQ: El efecto del orden tal como están planteadas las cosas es el que mucha gente cree que es, que son los caminos planteados para, en este caso, la escena visual. Y en la medida en que no hay publicaciones ni discusiones, es obvio que esos son los canales con los que la gente está enganchándose. No hay otros. Quizás estamos asumiendo muy fácilmente que la gente piensa que hay otros canales cuando simplemente no los hay, canales alternativos a estos no los hay.

AM: Pero eso es como si venciera un sentido común aberrante. Yo apuesto por lo otro, apuesto por juntarme con mis pares. Uno va reconociendo en el camino a la gente con la que encuentra puntos de vinculación y te pones a conversar como ahora, o participas de actividades de unos y otros. Hay que romper ese sentido común aberrante que es jodido.
El otro día se hizo en el Centro Cultural de España una discusión sobre los colectivos. El amigo que tenía al costado, cuando terminó, se sentía estafado. Y de alguna manera fue la sensación de muchos que estuvieron ahí, porque había un montón de gente, gente que no pudo entrar. A la gente le interesa el asunto, pero por el diseño de mesa no se provocó la discusión, sólo hubo un desbalance hacia Lava la bandera, como el arquetipo de lo que un colectivo puede lograr hacer. Eso fue también responsabilidad del pata de El Codo que estaba invitado y que hizo mutis. Dijo que ellos no son un colectivo, que son un grupo de patas que se juntan para pintar paredes y lo que pintan no tiene ninguna referencia ni reflexión sobre el espacio sobre el que están operando.
¿Qué discusión pudo provocar eso? Nada. Fue una de esas oportunidades desaprovechadas, pero el dato interesante es que sí hay gente interesada en qué pasa con esa discusión. Es como acá [en La Culpabe] con los portafolios: han habido unos con más o menos gente pero ha habido una media bastante nutrida. Hay interés en escuchar, en discutir, pero se me acercan los chicos de Bellas Artes y me dicen: danos ideas. Les digo: ”no tengo ideas que darles, lo único: sigan haciéndola”. También hay esta actitud de esperar que alguien te diga lo que tienes que hacer.
En todo caso yo estoy por la minoría activa, no por esta mayoría informe y carente de ningún tipo de voluntad de poder. Lo bueno es cuando, por ejemplo Cristians Luna, Miguel López, contigo [a Eliana], hacen esa convocatoria de 3x3 para intervenir el Parque Universitario y yo no me esperaba esa respuesta, realmente un montón de gente fue e hizo su invasión ahí. Fue un éxito. Gente absolutamente heterogénea, con intereses y procedencia distinta; había antropólogos, arqueólogos, sociólogos, chicos de la calle, gente que pasaba por ahí y se metió en el rollo.
A los chicos de Bellas artes no se les ocurrió hacer una toma conceptual del espacio de la Plaza Francia, apostaron por el concierto como la cosa del espectáculo, y entonces el que va se solidariza con Bellas Artes siendo un consumidor pasivo de un espectáculo.

RQ: ¿Hay un triunfo del espectáculo en la escena…?

AM: No en la escena porque no existe escena. Para mí lo que existe son voluntades dispersas que no terminan de asumir que la herramienta de la que se están quejando, la tienen en la mano.

RQ: Da un poco la impresión de que están dispersas por el espectáculo, por la dimensión del entretenimiento…

AM: Es de puta madre que haya espectáculo pero generado por ti mismo. El Do it yourself de los punks está ahí, es cuestión de hacer el link otra vez y no esperar. Me gustaría que iniciativas como los Lunes del Centro Cultural de España o acciones como la de Plaza Francia provocaran en los convocados una acción, no sencillamente un consumo.

PG: ¿Qué elementos tienen que estar presentes para que se pueda llamar una escena?

AM: Para mí el elemento básico es un estado de ánimo compartido, que es una cosa absolutamente subjetiva, pero lograr participar de un estado de ánimo compartido es lo máximo. Ese estado de ánimo tiene sensibilidades, ideas, pero están detrás. No es lo que está delante. Porque si tú pones una pancarta y todos dicen “Yeah!” a la pancarta, pero el movimiento se queda en eso, en un gesto. Lo otro sí te plantea un tipo de recorrido. Y eso es infabricable, nadie lo puede fabricar, son cosas que se gestan, suceden, y donde uno de repente está envuelto.

RQ: Pero quizás más que fabricar algo con el material que está latente, habría que tener la claridad y la decisión de atacar las cosas que dificultan que ese algo se fabrique: la monotonía de la información de los medios de comunicación, la forma en que la publicidad invade todo el espacio público, la forma en que se ha tratado de debilitar las maneras en que la gente puede organizarse colectivamente. Son un montón de trabas contra las que casi no hemos hecho nada. Porque más bien el ánimo colectivo siento que sí está, pero a voz bajita, o entre los amigos…

AM: Por ejemplo cuando entró Alan García, al poco tiempo hubo una movilización inmensa en Arequipa. Porque antes del terremoto había un nivel de movilización regional creciente, y en Arequipa de repente apareció, dentro de estas marchas con una retórica visual predecible, una marcha de muñecones absolutamente delirantes y alucinados que eran una burla hacia todos los compadres que manejan el poder. Hubo una respuesta plástica creativa distinta, pero después estas movilizaciones se disolvieron y ya no se vio más ese tipo de construcción en medio de las marchas, aunques sí se dan.

FB: Pero lo espontáneo también tiene sus limitaciones. A nivel de las escuelas, hasta cierto punto alumnos de la Católica o Corriente Alterna por lo menos tienen estructuras frente a las cuales ponerse rebeldes. Pero ¿qué pasa con Bellas Artes? Simplemente es la demanda por tener una escuela. Ni siquiera estás en una escuela donde quieres cambiar las cosas, es cambiar para empezar de cero. No hay esta dialéctica de enfrentarse a un poder que está ahí y tratar de cambiarlo sino que es como estar en el aire. Eso es lo dramático de la situación porque reflexionar o tener un discurso crítico es más difícil si las carencias son tales.

........

(1) Alfredo Márquez (1963) es artista y ex miembro del colectivo NN.

(2) Fernando Bryce (1965) estudió arte en Lima y París. Recibió una distinción en la Feria Pinta 2008. En la actualidad reside en Berlín.

(3) Gilda Mantilla (1967) es artista y miembro del ex espacio La Culpable.

(4) Philippe Gruenberg (1972) es fotógrafo y miembro del ex espacio La Culpable.

(5) Giancarlo Scaglia (1981) es artista y co-director de la galería Revólver.

(6) Revista editada por miembros del ex Espacio La Culpable en Lima.

(7) Serie de acciones realizadas en la Plaza de Armas de Lima en el contexto de la segunda vuelta electoral con la que Fujimori pretendía reelegirse por segunda vez en el año 2000. Los artistas del colectivo Sociedad Civil invitaban a los paseantes a lavar la bandera peruana como símbolo de una ansiada limpieza que arrasara con la corrupción y abuso de la dictadura, así como una forma de re-apropiación del espacio público circundante al poco representativo Palacio de Gobierno.

(8) El llamado Movimiento Subterráneo, o simplemente subte: la aparición masiva de bandas y de todo un ethos punk que coincide con el período inicial de la violencia interna peruana.

(9) Exclusivo balneario al sur de Lima.

(10) Acerca del cuadro “Perros voladores”, ganador del premio “En obra”, de “Barrio Joven” en ArteBa 08.

(11) Exposición fotográfica como informe visual de la Comisión de Verdad y Reconciliación, dando cuenta del horror vivido en el Perú el 1980 y 2000. Inaugurada en el 2003, recientemente el gobierno peruano rechazó una donación alemana para construirle un museo exclusivo para su exhibición permanente.

(12) Colectivo multidisciplinario que integró Alfredo (1988 – 1991)