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miércoles, julio 07, 2010

La Tierra se mueve. Entrevista con Saskia Sassen - Verónica Gego

El rol de la mujer en las nuevas lógicas de este mundo globalizado adquiere un protagonismo impensado incluso por las teorías feministas más osadas. Los territorios y los tiempos no son lineales y quienes menos tienen de pronto se descubren autores de redes efectivas para el mercado y el lenguaje mundial. La socióloga Saskia Sassen, que acaba de editar su libro Territorio, autoridad y derechos (Katz) desarrolla en esta entrevista sus recientes investigaciones sobre la importancia que cobra la tierra, la espesura de las economías regionales e incluso las favelas en el nuevo orden mundial que se va gestando día a día.

Por Veronica Gago

Las imágenes de las y los trabajadores bolivianos “esclavos” circularon por la TV hace apenas unos días. Las decodificaciones mediáticas fueron de escandalización moral: ¿cómo hay gente capaz de trabajar en esas condiciones?, repetían movileros, editorialistas y opinólogos. Como un mecanismo para nada novedoso, parece fácil encontrar en otros y otras, percibidos con distancia y ajenidad como radicalmente otros/as, unas condiciones de vida a primera vista intolerables. Aun cuando, más allá de su carácter extremo, no son tan incomprensibles a la luz de una lógica laboral más compleja y amplia: precaria, informal, flexible, con que la mayoría tenemos cierta intimidad. Las del llamado “trabajo esclavo” son condiciones que, más profundamente, se traman con una lógica de marcas e intermediarios que es sustancialmente parte de la economía “argentina” y no simples “usos y costumbres” de migrantes desesperados e irracionales como parece mostrar la pantalla.

No es casual que la socióloga holandesa Saskia Sassen, en la entrevista con Las12 por la aparición de su nuevo libro Territorio, autoridad y derechos (Katz) que vino a presentar a Buenos Aires, me pregunte con mucho interés por un mercado “latinoamericano” que funciona al lado del Riachuelo y que, sabe, es “gigante”. La Salada, a eso refiere su inquietud, no se entiende por fuera de un ensamblaje, para usar un término de la propia Sassen, que incluye talleres textiles clandestinos, economías familiares, grandes marcas que abaratan costos, y toda una red de pequeños comercios (de Argentina y algunos países limítrofes). Es difícil calificar todo lo que allí se mezcla simplemente como mercado informal. Se anudan economías mixtas, se vinculan espacios muy distantes y exige, como propone Sassen, desentrañar una diversidad de temporalidades que se ponen en juego.

El flamante libro de Sassen, actualmente docente en la Universidad Columbia, de Nueva York, presenta una perspectiva histórica (del medioevo a la globalización) para pensar realidades en las que las temporalidades no son lineales y los territorios no son superficies lisas, sino terrenos espesos. La experiencia de las mujeres –un hilo de análisis que Sassen no deja en ningún momento de lado en sus investigaciones– es una clave fundamental para analizar cómo se articulan esas otras temporalidades, pero también cómo se combinan la movilidad global con formas de fijación o inmovilidad.

Movilidad e inmovilidad

Saskia Sassen tiene una táctica de análisis: ahondar en la contradicción, potenciar las tensiones pero, al mismo tiempo, lo hace desarmando las oposiciones más conocidas.

“Hace treinta años que vengo trabajando sobre la movilidad, por eso lo que ahora me interesa es un tipo particular de movilidad que se disimula bajo formas de aparente inmovilidad. Para ver concretamente qué significa. Me interesa la relación actual entre la tierra y la globalización. Lo que podría pensarse como la pura movilidad de la globalización hoy depende cada vez más de la tierra: las tierras para la agricultura, las tierras donde hay agua y las llamadas tierras raras: las tierras para la minería. Podríamos hablar de un terreno nómade, que se sale de la territorialidad nacional soberana exclusiva. Lo llamo nómade porque me interesan las tensiones: la inmovilidad y su potencialidad para constituir globalización. Es decir, las inmovilidades allí donde, por el discurso de la globalización, nada parece ser sólido, estático.”

Tal vez pueda pensarse que donde esa tensión entre movilidad e inmovilidad resulta más intensa es en las mujeres: son quienes están más fijadas por sus tareas domésticas y familiares al mismo tiempo que son quienes más migran y protagonizan los emprendimientos informales...

–Creo que acá es importante introducir la noción de temporalidad, para lo cual las ciencias sociales no suelen ser muy buenas. Las ciencias sociales dicen: si hablamos de economía informal, nos referimos a economía informal. Pero una pregunta que nos podemos hacer es por las trayectorias. El caso conocido, por ejemplo, de Sillicon Valley que empezó en los garajes y terminó en grandes empresas. Pero pensemos el caso de las y los migrantes como trayectorias: empiezan en economías informales porque es más fácil ser un emprender o una emprendedora en la informalidad, pero si la cosa va bien, se quieren formalizar. Por eso si incluimos una noción de temporalidad, la noción de economía informal no es tan dura. Otro elemento, que no sé exactamente dónde llevarlo, es lo que vengo trabajando como “global slums”: villas/favelas globales.

¿Serían partes estratégicas del territorio donde se despliega la economía informal?

–Sí. En este sentido la economía informal se puede ver, no es invisible. Si estamos hablando de un espacio, de un territorio, podríamos hablar de una territorialidad espesa para la economía informal. Es el caso de las villas y favelas: en estos territorios hay mecanismos de supervivencia, mecanismos para mantener el control, que a menudo tienen que ver con las mujeres. Esto no implica de ninguna manera que no haya criminalidad, por supuesto. Lo que intento es recuperar algo de la complejidad, del espesor, de un sistema que es tanto territorial como social, político, económico, que tiene sus propias relaciones internacionales, por así decirlo, con la economía más amplia, y a menudo con firmas que vienen de otros países. En este sentido, Lourdes Benería y Marta Roldán tienen un trabajo muy interesante desde una perspectiva de género sobre México, que cuenta cómo grandes marcas subcontrataban cadenas que habitualmente terminaban en economías informales de mujeres.

Ciudad global/Villa global

Frente a la difundida tesis de Sassen de las “ciudades globales”, como aquellas donde se concentra una infraestructura clave (de servicios y recursos humanos) para los negocios globales, hace apenas dos años dictó un curso sobre las villas o favelas globales. La idea de base es que toda la llamada globalización necesita de zonas concretas donde aterrizar: las ciudades y las villas globales son esas zonas estratégicas.

“Hay ciertas villas o favelas que se vuelven actores en el escenario global: las más conocidas son Rocinha (Río de Janeiro-Brasil), Kibera (Nairobi-Kenia) y Dharavi (Mumbai-India). Esta última, por ejemplo, es un sistema de una gran complejidad: hay de todo, hasta tiene sus propias escuelas. Si uno toma no simplemente la informalidad que tiene múltiples especialidades, sino un terreno espeso como es una villa, una favela, un ‘slum’ como una nueva categoría, es posible poder ver otras cosas. Sin embargo, hay que tener en cuenta por qué ahora surge la posibilidad de usar estas palabras como categorías. La palabra slum, tradicionalmente, es una palabra que contiene un elemento de carga negativa, que dice ‘la villa: qué terrible, qué horror’. Por eso no usábamos la palabra. Pero desde hace un tiempo, los habitantes de las villas (los ‘slums duelers’) recuperan la palabra.”

Es un proceso similar al que acá se da con la llamada identidad villera, a veces vinculada también a la cumbia villera.

–Exactamente. Cuando comienza eso significa que quienes viven allí se producen como actores y encuentran que tienen una plataforma desde la que reclamar, entonces ahí digo que se trata de una “global slum”. Es el pasaje de un espacio como miseria a un espacio que muestra su capacidad de actuar. A la villa podemos pensarla como un ensamblaje específico de territorio, autoridad y derechos, con un potencial político que es cierta idea de autonomía frente al poder. Quienes están allí no tienen nada que perder. Por eso su acción puede verse como una forma de salir de lo que Hegel llamó la dialéctica del amo y del esclavo, de esa que dice “dame un poco más, dentro del sistema”. Este afuera representa potencialmente un espacio estratégico.

¿Por qué?

–Porque hay dos cosas que coinciden. El creciente empobrecimiento de nuestros estados, incluso los estados ricos, en el cual el mundo de las finanzas ha sido el actor que ha dado el embate final. Si no, veamos el dinero que se le da actualmente a Grecia: ¡es para salvar a los bancos! La otra cosa es que estamos perdiendo la capacidad de hacer lo social. Excepto las elites: ellas sí lo hacen, se aseguran que las nuevas generaciones vayan a ciertas escuelas y clubes, etc. Pero también excepto los pobres: ellos hacen lo social en el espacio complejo de la villa. El resto, nosotros, nos volvemos más y más consumidores de lo social tal y como existe. Somos consumidores de nuestra ciudadanía.

O sea, la producción de lo social queda en dos espacios antagónicos: las elites y las villas...

–Son los espacios donde vemos que están las condiciones de producción de lo social porque están las capacidades de transformación. Yo ahora estoy obsesionada con la palabra “hacer”. Y especialmente con la idea de hacer cosas inmateriales. La palabra en inglés “make” indica siempre materialidad, por eso yo quiero hacer un énfasis en lo inmaterial. Cuando vemos que en una villa hacen todo, desde sus casas a su sobrevivencia, lo que “hacen” es lo social, su socialidad. En ese sentido ver a la villa como un ensamblaje específico de territorio, autoridad y derechos es una manera de salirse del lenguaje del puro observador.

¿Quien hace historia?

El uso de las palabras, dice Sassen, es también estratégico. “Yo crecí en seis idiomas. Viví en ellos. Por eso para mí la zona del lenguaje significa dos cosas. Por un lado: no hay ninguna lengua que hable perfectamente. Por otro: ante esto tengo dos opciones, especialmente como alguien que trabaja dando charlas: vivir la lengua como zona del terror o como zona de experimentación. Las palabras realmente me importan, les presto especial atención a sus significados, a las transformaciones sociales, culturales, que sufren.”

¿Se vincula este uso político de la palabra villa con su idea de cómo hacen historia aquellos que no tienen poder?

–La cuestión de no tener poder es usualmente analizada como aquella condición que se espera que cambie, que haya algo que produzca un empoderamiento. Creo que eso es muy lindo pero pasa raramente. Entonces, mi pregunta es cómo sacar a los sin poder del agujero negro de la historia. Porque ahí desaparecen. Yo los quiero recuperar a partir de cosas como la identidad villera. Además, digo que en ciertas situaciones, la falta de poder se vuelve compleja, y es justamente lo que posibilita hacer historia. Pero agregaría algo más: no siempre hacer historia es necesariamente ganar poder. Quiero hacer la separación entre hacer historia y empoderarse porque si no, nos quedamos sólo en un aspecto de cómo hacen historia los sin poder.

¿Por qué separar ambas cuestiones?

–Voy a poner un caso concreto. Hace treinta años el régimen de derechos humanos era muy débil. Muchos lo defendimos, aun siendo consciente de sus limitaciones, en el sentido que es un régimen muy elemental. Hoy, sin embargo, es un régimen que llegó para quedarse, aun cuando por su misma debilidad no evita los abusos en todo el mundo. Pero, ¿qué pasó en el medio que lo hizo posible, que lo volvió tan presente? Lo que hizo la diferencia en estas tres décadas es que hubo miles de individuos vulnerables, perseguidos, torturados, muchos de ellos migrantes, que tuvieron el coraje de ser sujetos en juicios de derechos humanos. Fueron esos hombres y mujeres los que le dieron músculo a la ley. Su coraje fue lo que hizo que la ley tuviera fuerza. Ahora, la gran mayoría de ellos, si queremos saber hoy dónde están, son anónimos, muchos murieron, muy pocos se convirtieron en líderes. Quiero decir: la gran mayoría no ganó poder, pero hicieron historia. Me parece fundamental recuperar que esta gente es la que hizo historia sin que eso necesariamente se explique por un aumento de su poder. Esto no es fácil. En los Estados Unidos, muchas decisiones legales que afirmaron los derechos civiles para las mujeres y los negros se suelen explicar como una función de ampliación de libertades propias del liberalismo. Lo cual hace desaparecer las multigeneracionales luchas que destruyeron muchas veces hogares, arruinaron carreras profesionales, pero lograron concretizar esos derechos. La visión del poder olvida esto.

¿Se trataría de oponerle una visión micropolítica?

–Yo diría que se trata de recuperar temporalidades. La temporalidad del poder es una temporalidad más breve, más acelerada, que la de los sin poder. Nosotros los científicos sociales estamos mucho más anclados en la temporalidad del poder, incluso si somos críticos. Entonces, una táctica analítica es experimentar con otras temporalidades. Por eso yo me puse a investigar en historias de otros tiempos, para abrir la cuestión. Me gusta esta combinación de palabras que forma “táctica analítica” porque, a diferencia de la noción de método, se desestabilizan mutuamente y eso me interesa.

¿Cómo se vincula esto a las lógicas de expulsión que está trabajando?

–La cuestión fundamental es que la tierra se vuelve un componente de más valor por la cuestión de la agricultura para países ricos, por la cuestión del agua y por la cuestión de los minerales que usamos tanto para la revolución electrónica como para la revolución verde de los biocombustibles. En ciertos lugares donde hay tierras disponibles, se vuelven de mucho más valor para aquellos que tienen capacidad de establecer lógicas del valor, que las actividades que se hacen en la superficie de la tierra y que la gente misma. De acá se deriva la formación activa de una población sobrante (surplus population), que es una palabra muy peligrosa porque presume neutralidad pero no la tiene. Se “almacena” gente: otra palabra que parece neutral utilizada en objetos pero que logra una tensión productiva si la usamos para personas. Esto forma un ensamblaje con otros espacios: cárceles, campos de refugiados, villas. Son formas de ghettos. Muchas cosas se están juntando en esta época. De acá que hay que ver al slum como espacio estratégico. Y en este sentido, y volviendo a tu pregunta del inicio, hay que seguir investigando el rol de la mujer en estos espacios, su papel en estos ensamblajes.

[publicado en Página 12]

lunes, octubre 19, 2009

Nancy Spero (1926-2009)

Otra mala noticia: Esta mañana se informó que Nancy Spero había fallecido. La artista norteamericana ha estado vinculada estrechamente a la emergencia del discurso feminista a fines de los 60 desde el campo de las artes visuales, y cuyo trabajo sostenido había mantenido particular distancia crítica--aunque no por ello menos agudeza política--de los lenguajes en boga durante los años 70 y 80, y que Benjamin Buchloh observa certeramente en su ensayo "Spero's Other Traditions".

Muy recientemente se había podido ver por aquí la primera gran retrospectiva dedicada a su trabajo bajo el título Disidanzas en el MACBA y el MNCARS, con un despliegue de obras realmente notable. Es un lástima tener que comunicar ahora su fallecimiento.

Nancy Spero, "Female Bomb", 1966
Gouache and ink on paper, 34 x 27 inches. Photo by David Reynolds.

No hay muchos anuncios aún sobre ello así que copio por el momento una entrevista publicada hace poco en inglés en la web de Art:21 titulada Politics & Protest.
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Politics & Protest
ART:21: When did your attention turn to political subject matter?
SPERO: I think my political instincts came by having a partnership with Leon Golub. He always had one foot in the political in his art, whether it was overt or not. And I think that drew me to him, and to his theories and his art, and that aspect of his thinking influenced me a lot. I had been apolitical in my art until I knew him. When we came back from Paris and saw that we had gotten involved in Vietnam, I realized that the United States had lost its aura and its right to claim how pure we were. We had entered a war when it was uncalled for. And why? It was specious reasoning from Washington as far as I was concerned. I realized how guilty we were as Americans. I felt a responsibility, and that was working on me when I started “The War Series.” I had been wanting to change the way (and what) I was painting.

I had been doing black paintings of lovers, oil on canvas, drawings or paintings on paper. And then I saw all this on television (not even censored)—open images of bombing and strafing of Vietnamese villages by helicopters. I remember a terrible image of a woman running from her house, which had been set afire. The helicopters were flying low, strafing people who were running from their houses. And we were the ones causing this. I felt then that the symbol of the Vietnam War was the helicopter, and that became my primary subject matter. The images of the severed heads in the war paintings are from my imagination. I had read about men who cut off their victims’ heads and stuck the heads onto the spikes of an iron fence. Or they cut off the ears. Terrible stuff. It was to make tangible the booty of war—what a warrior would take from a battlefield, dismembering his victims and using those parts as decorations for himself.
ART:21: You lost your innocence watching the war on TV...
SPERO: That’s a perfect way of putting it, that’s so great. By seeing all this on TV, I really lost my innocence as an American citizen.
ART:21: How does “The War Series” relate to you current work, “Maypole: Take No Prisoners”?
SPERO: The latest work is over here. It’s in progress. I actually have cannibalized my own work. I had this idea for a number of months about what I would do next—to liberate myself from what I have done and to think about what I really want to do in the future. But I hope that my art is a continuum and that it moves through the years like a melody.

In doing the ”Maypole,” I was thinking about one of the paintings I had done in “The War Series.” I had done a maypole with bloody severed heads hanging from gaily-colored ribbons. And then I was invited to be in this show, and I thought, “What in the devil am I going to do?” I tried sketching certain things and I didn’t really have an idea of what I wanted to do for this project. Then I thought about the ”Maypole.”
ART:21: You’re making “Maypole” for an exhibition?
SPERO: Actually this is for the Venice Biennale. I think it’s going to be in the front, in the Italian pavilion, in the first room.
ART:21: What connects all these works?
SPERO: There’s a terrible similarity running through all this stuff. So instead of going into photographs or any other kind of media, I just dipped into what I had reacted to forty years ago. It’s horrific, trying to show the insanity and brutality of war. I couldn’t do it in a realistic fashion so it got kind of surreal. Even though I was responding to Vietnam, all these grotesques—these surreal images—are my response to war. That was my subject matter, and it still is. For the most part, one wouldn’t realize it was about Vietnam. You know, as they say, “It’s art because I say so,” so it’s Vietnam because I say so, or Iraq because I say so.
ART:21: Why are the heads of women?
SPERO: I guess I decided at that point that I would put my art where my head was. I was part of these women’s artist groups and had a real interest in what it meant that I as a woman artist in the world. So I exclusively painted women. Later I kind of retrogressed and did both men and women, although strange, I saw the “Maypole” as mostly women’s heads, but I don’t think it had been quite done that way. I think I had painted male victims as well as female.
ART:21: But you’re thinking of them now as women?
SPERO: Now I’m thinking of them as women. But I think a lot of them were quite masculine and I think they were at the time when I painted those images, they were of both men and women.
ART:21: You are often working with your paintings and drawings in space, with many panels that get installed around the perimeter of the gallery.
SPERO: I did this in “Torture of Women.” I had fourteen panels that I push-pinned to the wall around the gallery, mostly about the torture of Central and South American women political prisoners and the conditions in which they were jailed and abused. I was zeroing in on the subject, investigating as a woman the condition of women. What does it mean to be a woman political prisoner? And, again, what does it mean to be a woman artist?
ART:21: Do you consider what you do as an artist as a form of protest?
SPERO: I guess maybe my art can be said to be a protest. I see things a certain way, and as an artist I’m privileged in that arena to protest or say publicly what I’m thinking about. Maybe the strongest work I’ve done is because it was done with indignation. Considering myself as a feminist, I don’t want my work to be a reaction to what male art might be or what art with a capital A would be. I just want it to be art. In a convoluted way, I am protesting—protesting the usual way art is looked at, being shoved into a period or category. But I don’t want to tell anyone they have to do this or that. I do what I do, and I’m not standing up for women’s art. I just do what I do, and if people want to take something from it I’m thrilled because in a way that gets my message to the world.
ART:21: Which works in particular do you feel are about protest?
SPERO: “The War Series” paintings are certainly a protest. And the “Codex Artaud” is an art of protest.
ART:21: Is protest the subject matter that keeps you going as an artist?
SPERO: That is very tough, trying to figure out the subject that interests me or keeps me going. Certainly in the past when I did the lovers I always described them as existential. Something that’s existential is not just man’s fate, it’s also woman’s fate—it’s everyone’s fate, it’s the human condition.
ART:21: There is often a subtlety to the kind of protest in your work.
SPERO: Yes, it doesn’t have to be just straight up or literal protest, like carrying a sign. I think Barbara Kruger might be an overt example of protest art. I feel I never want to tell anyone they have to do this. I do what I do, and if people want to take something from it, I am thrilled. That gets my message out to the world. I’m interested in messages. When I joined A.I.R Gallery, being able to put my art into the world, I felt that I had these messages to get out.
ART:21: A.I.R. is an all women’s gallery, that was significant for you. When did you start to pay attention to issues concerning gender and art?
SPERO: Coming back to New York from Paris, I heard about a group of artists and writers who were meeting—both men and women—to investigate how artists worked, what the politics were, what was going on in the art world. For the most part, the women coming into that group did not speak up much. But I heard about WAR (Women Artists in Revolution), a group of women artists who realized that women’s voices were not being heard. I joined that group. I researched; I picketed against the Vietnam War. And I became interested in women artists and how the art world was set up—how mostly male artists got attention—and what it meant to be a woman artist. That shifted my art a lot, toward the political.

domingo, abril 12, 2009

Taller de lectura en Lima sobre la obra de Judith Butler

Es una sorpresa grande y un placer descomunal enterarme que la próxima semana se abrirá en Lima un Taller de lectura sobre la obra de la filósofa norteamericana y teórica queer Judith Butler. El aporte de Butler a las líneas más activas del pensamiento político posfeminista es inconmensurable. Sus reflexiones en torno al poder, la vulnerabilidad, el cuerpo, el lenguaje, han colocado su trabajo como uno de los hitos más beligerantes del pensamiento queer en sus irrupciones anti-institucionales, cuestionando la heteronormatividad y los modos de administración de las políticas sexuales (además en un contexto como el norteamericano que venía asquerosamente marcado por la inmediatamente anterior política represiva y persecutoria de Ronald Reagan).

Ya en su primer libro de 1990, Gender Trouble, Butler lanzaba una reflexión fulminante en torno a la posibilidad de haber errado el sujeto de la lucha feminista, cuestionando radicalmente la existencia misma de la 'mujer' en tanto sujeto identificable o incluso medianamente caracterizable. La propuesta de Butler no era una comentario menor ya que apuntaba a deshacer por completo el binarismo masculino-femenino, exponiendo la construcción del "género" como una mera repetición de los actos corporales, en un marco de usos discursivos que parecían regular aquellas repetición como un orden natural: una reiteración capaz de recrear aparentes subjetividades estables y definidas. Su apuesta era precisamente devolver esa dimensión flexible a la idea de género, pero más aún reconocer su dimensión abiertamente política (biopolítica), proponiendo pensar el sexo y la sexualidad desde su dimensión performativa. En pocas palabras -y mal sintetizado-, que no existe identidad de género, ni hombre ni mujer, ni masculino ni femenino, sino los usos temporales que queramos proponer sobre nuestros cuerpos, sobre nuestros orificios y sus múltiples maneras de obtener placer. Y con ello replanteando, desbordando y alterando casi por completo los modos de pensar las luchas de reivindicación del sujeto de las políticas sexuales y los discursos (pos)feministas.

Gender Trouble en tanto primer libro da la clave para advertir la deuda de Butler con el discurso de Foucault, y especialmente con sus últimas reflexiones sobre la biopolítica y en torno a las tecnologías del cuerpo: es decir, con aquellas tecnologías políticas destinadas a regular el orden social (los lugares, las competencias) y los procesos de subjetivación que producen usos y formas de la corporalidad a través la representación, la arquitectura, el lenguaje.

Pero además de reinventar y reactualizar lo más agudo y político del pensamiento foucaultiano, Butler señala una de las vías más inteligentes y sensibles del discurso emancipatorio y la política de la igualdad del presente, sin dejar por ello de ser rabioso o políticamente subversivo. Y por ello mismo me alegra que se pueda abrir de forma libre un taller de lectura sobre su trabajo que creo -quizá me equivoque- ha tenido escasa atención y discusión local, y menos aún desde el campo de la filosofía. El aporte de Butler no solo es importante para la teoría queer, la política y las aparición de los nuevos movimientos, sino además por su trabajo en torno a la estética y al propio ejercicio crítico.

Apuntando a ello coloco un par de links a modo de mínimo aporte, y quizá calentando lo que puedan ser esas sesiones de lectura dirigidas por Giancarlo Cornejo Salinas, a quien no conozco, pero a quien felicito por la iniciativa de abrir por cuenta propia ese espacio de discusión. El taller además adelanta una bibliografía muy prometedora con textos de las brav*s Monique Wittig, Teresa de Lauretis, Judith Halberstam -cuyo libro Masculinidad Feminina ha salido hace poco en castellano con una traducción de Javier Saez-, Beatriz Preciado, entre otr*s.

Coloco aquí algunos links, y luego coloco la convocatoria y presentación del taller y bibliografía tomada de su blog Palabra de Loca. Espero que puedan ir, es gratis y Butler es polvora pura, a ver si las cosas pueden seguir estallando.

- Judith Butler, "Actos performativos y constitución de género: un ensayo sobre la fenomenología y la teoría feminista" (pdf)

- Judith Butler, "¿Qué es la crítica? Un ensayo sobre la virtud de Foucault"

- Judith Butler y Ernesto Laclau, "Los usos de la igualdad" (pdf)
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Taller Nuevos Estudios de Género


El taller de lectura busca contribuir al debate académico sobre las teorías y estudios de género. En ese sentido, se introducirá a la reflexión académica peruana la obra de la teórica estadounidense Judith Butler. Su obra ha sido de central importancia para los estudios de género y el feminismo contemporáneo, pero también para el postestructuralismo y el pensamiento crítico.

Sus ya clásicos “El género en disputa”, “Cuerpos que importan” y “Deshacer el género” serán trabajados minuciosamente; pero también se leerán otros textos suyos como: “Mecanismos psíquicos del poder”, “Lenguaje, poder e identidad” y “El grito de Antígona”. Además se usarán textos de otros autores y producciones audiovisuales.

Entre los temas principales de la obra de Butler están:

Crítica a la oposición sexo/género
Género como perfomatividad y tecnología
La melancolía de género
Las relaciones entre la sujeción y la libertad
El lenguaje de odio
Las vidas que no merecen duelo
La obediencia promiscua

¿A quiénes está dirigido?

La obra de Judith Butler es de interés para diversas áreas como: sociología, literatura, antropología, ciencia política, psicología, filosofía, educación, entre otras.
La participación en este taller de lectura es gratuita. Solo tienen que escribir a debatesgenero@gmail.com e inscribirse.

El taller será dirigido por Giancarlo Cornejo Salinas, licenciado en Sociología por la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Los talleres serán cada dos semanas los días viernes de 6 a 8 pm.
Las primeras sesiones serán: 17 de Abril, 15 de Mayo, 29 de Mayo
Lugar: Facultad de Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú
La participación en el taller no tienen ningún costo.


Textos a trabajar

Sesión 1: Introducción a debates contemporáneos de género
Presentación y exposición a cargo de Giancarlo Cornejo
Rubin, Gayle “El tráfico de mujeres: Notas sobre la economía política del sexo”
Rubin, Gayle “Reflexionando sobre el sexo: Notas para una teoría radical de la sexualidad”

Sesión 2: Des(hetero)sexualizando el género
De Lauretis, Teresa “La tecnología del género”
Moraga, Cherríe Moraga. 1988. “La guera”. En: Esta puente, mi espalda. Eds: Moraga y Castillo. San Francisco: Ism Press.
Sedgwick, Eve. 1998. Epistemología del armario. Barcelona: Ediciones de la Tempestad. Capítulo 1: Epistemología del armario, y Capítulo 5: Proust y el espectáculo del armario.

Sesión 3: Desestabilizando la dicotomía sexo/género
Butler, Judith. 2001. El Género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. México DF: Paidós. Capítulo 1: Sujetos de sexo/género/deseo.
Wittig, Monique. 2006. “La categoría de sexo”, “No se nace mujer”, y “El pensamiento heterosexual”. En: El pensamiento heterosexual y otros ensayos. Madrid: Egales.

Sesión 4: Cuerpos que no importan
Documental “Paris is burning”
Butler, Judith. 2001. El Género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. México DF: Paidós. Capítulo 3: Actos corporales subversivos.
Butler, Judith. 2002. Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del sexo. Buenos Aires: Paidós. Capítulo 4: El género en llamas.

Sesión 5: La melancolía de género
Butler, Judith. 2001. Mecanismos psíquicos del poder. Teorías sobre la sujeción. Madrid: Ediciones Cátedra. Capítulo 5: Género melancólico / Identificación rechazada.
Butler, Judith. 2006. Deshacer el género. Barcelona: Paidós. Capítulo 1: Al lado de uno mismo.
Sigmund Freud “Duelo y melancolía”

Sesión 6: La sujeción promiscua
Althusser, Louis “Aparatos ideológicos del estado”
Butler, Judith. 2001. El grito de Antígona. Barcelona: El Roure Editorial. Capítulo 3: Obediencia promiscua.
Butler, Judith. 2001. Mecanismos psíquicos del poder. Teorías sobre la sujeción. Madrid: Ediciones Cátedra. Capítulo 4: La sujeción en Althuser.

Sesión 7: El poder de herir de las palabras
Butler, Judith. 2004. Lenguaje, poder e identidad. Madrid: Síntesis. Introducción y Capítulo 3: Palabra contagiosa.
Eribon, Didier. 2001. Reflexiones sobre la cuestión gay. Barcelona: Anagrama. Primera parte: I, III, VII, VIII, IX, X, XVII.

Sesión 8: En torno a la intersexualidad y transexualidad
Película “XXY”
Butler, Judith. 2006. Deshacer el género. Barcelona: Paidós. Introducción, Capítulo 3: Hacerle justicia a alguien, y Capítulo 4: Desdiagnosticar el género.

Sesión 9: Masculinidades femeninas
Película “Boys don’t cry”
Butler, Judith. 2002. Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del sexo. Buenos Aires: Paidós. Capítulo 2: El falo lesbiano y el imaginario morfológico.
Halberstam, Judith. 1998. Female Mascuinity. Durham ad Lodon: Duke University Press. Capítulo 1: An Introduction to female masculinity: Masculinity without men.
Halberstam, Judith. 2005. In a queer time and place. Transgender bodies, subcultural lives. New York: New York University Press. Capítulo 4: The transgender look.

Sesión 10: Miradas a Butler
Espinosa, Yuderkys. 2007. “A una década de la performatividad”. Escritos de una lesbiana oscura: Reflexiones críticas sobre feminismo y política de identidad en América Latina. Buenos Aires – Lima: en la Frontera.
Femenías, María Luisa. 2003. Judith Butler: Introducción a su lectura. Buenos Aires: Catálogos. Capítulo 2: La crítica a Beauvoir.
Pérez Navarro, Pablo. 2007. “Cuerpo y discurso en la obra de Judith Butler”. En: Teoría Queer: Políticas bolleras, maricas, trans, mestizas. Eds. Córdoba, Sáez, Vidarte. Barcelona: Egales.
Preciado, Beatriz. 2002. “Breve genealogía de los juguetes sexuales o de cómo Butler descubrió el vibrador”. Manifiesto contra-sexual. Madrid: Opera Prima.

Dig me out

Via el curador vasco Aimar Arriola me entero del reciente proyecto "Dig me out. Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad", una publicación DVD y archivo online de María José Belbel y Rosa Reitsamer, producida por Arteleku. El proyecto intenta repensar las estructuras de trabajo feministas, queer y antirracistas frente a los modos homogéneos de producción y circulación de la música, sus escenas y discursos. Los editores señalan que Dig me out abarca "diferentes perspectivas de personas, en su mayoría mujeres, que se dedican a la música, a la teoría, al periodismo, a la escritura y al activismo en relación a la música, y que ponen en tela de juicio la normatividad de género, el racismo, la homofobia y la transfobia en la música popular." La web es una especie de pequeño archivo musical y visual con contribuciones de diferentes regiones europeas -Este y Oeste- y presenta contribuciones textuales, de audio y vídeo de artistas como Miguel Benlloch, Jon Mikel Euba, Itziar Okariz, Azucena Vieites, Pripublikarrak, Soytomboi, entre otras. Reproduzco el texto de presentación del proyecto.
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Dig me out
Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad.


Una publicación en DVD realizada por María José Belbel y Rosa Reitsamer y financiada por Arteleku (Diputación de Guipúzcoa, Donostia/San Sebastián, País Vasco)

La música popular expresa nuestros deseos y anhelos políticos más profundos, los aspectos más luminosos de la vida que imaginamos. Es una muestra de amor, de deseos post/adolescentes, de sexualidades y géneros posibles. Es un campo de investigación y de base para las redes de trabajo feministas y antirracistas.

Partiendo del hecho de que la música no constituye un tema único, sino un terreno apto para expresar y generar intereses, deseos y sueños diversos, que la música interactúa con otras prácticas artísticas a la que está estrechamente vinculada como la performance, la danza, las artes visuales, la moda y la poesía, el dvd DIG ME OUT. Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad, abarca diferentes perspectivas de personas, en su mayoría mujeres, que se dedican a la música, a la teoría, al periodismo, a la escritura y al activismo en relación a la música, y que ponen en tela de juicio la normatividad de género, el racismo, la homofobia y la transfobia en la música popular. Estos mecanismos de inclusión y exclusión están profundamente enraizados en la industria musical globalizada, en la que el setenta y cinco por ciento de la cuota del mercado global se halla en manos de las cuatro discográficas más importantes, mientras que la gran mayoría de músicos e intérpretes del hemisferio sur carecen de acceso directo a estos ricos mercados.

Desde la década de los años setenta (como muy tarde), es evidente que las mujeres dedicadas a la música han tenido que hacer frente a diversos obstáculos e impedimentos que les hacían muy difícil desarrollar su trabajo. La experiencia de quedar excluidas de las subculturas y de las escena musicales como creadoras, aunque no como consumidoras, ha llevado consigo que las mujeres, las lesbianas y las personas queer hayan creado grupos de música y sellos discográficos y desarrollado estructuras de trabajo como fanzines y festivales de música de mujeres y organizado fiestas y eventos para escapar de la cotidianeidad de los roles de género inamovibles y socialmente controlados, del aburrido aburrimiento.

Desde que aparecieron sus primeros frutos, nuevos y potentes agentes se han hecho visibles con el Punk, el HipHop y la música electrónica. Ellos nos han permitido repensar de forma crítica el concepto de subcultura como un fenómeno cultural de los jóvenes blancos y heterosexuales. Las bandas de mujeres de HipHop, el movimiento de las riot grrrls, las subculturas bolleras, los ladyfest y el ethos radical de la cultura de zines hechos por mujeres se desarrollaron durante toda la década de los años noventa y pronto se difundieron por todo el mundo. Y aunque las imágenes pop globalizadas de un modelo de masculinidad y de feminidad “ideales” están penetrando en casi todos los ámbitos públicos y privados, las nuevas tecnologías de la comunicación se están utilizando como herramientas para desarrollar estrategias y prácticas culturales, musicales y políticas que tienen por objetivo poner en tela de juicio el orden social y la cultura hegemónicos.

Según bell hooks, la escritura y las artes de la performance deberían profundizar el significado de la palabra, deberían iluminar, atravesar y transformar los límites. Tomar en serio esta frase implica esforzarse por conseguir una idea sofisticada de conciencia política radical en el ámbito de la música popular dentro de las condiciones de vida postfordista. Por lo tanto, es necesario ampliar los espacios productivos en que se reconozcan las diferentes tradiciones de las artistas feministas, lesbianas y queer, espacios en las que se pongan en cuestión las concepciones sobre la feminidad blanca occidental en la música popular y espacios en los que llegue a ser visible la herencia feminista. Nuestro objetivo consiste en fortalecer las estructuras de trabajo feministas, queer, antirracistas e intergeneracionales, así como las estrategias emancipatorias que atraviesen las fronteras nacionales con el fin de generar y respaldar espacios reales, simbólicos y virtuales de acción colectiva.

Este DVD incluye fundamentalmente contribuciones de diferentes regiones europeas del este y el oeste y se ha centrado en buena medida en el trabajo de las mujeres dedicadas a la música en las distintas nacionalidades y regiones del Estado español.

Hay muchas personas “hay afuera” que se dedican a la música, a la actuación, a la escritura, a la teoría y a las artes visuales en relación a la música cuyo trabajo es excelente y ha sido un gran placer reunir a un grupo de ellas para realizar este DVD.

Disfrutad escuchando, viendo y leyendo.
María José Belbel y Rosa Reitsamer
Enero de 2009

lunes, enero 26, 2009

Seminarios 'El arte después de los feminismos' (PEI - MACBA)

Esta última semana el tiempo me desbordó literalmente y no pude comentar a tiempo sobre el Seminario 'El arte después de los feminismos' que hemos organizado desde el PEI (Programa de Estudios Independiente) en el Auditorio del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. Digo que no pude comentar a tiempo porque las inscripciones se abrieron el pasado lunes 19 de enero y me enteré, a los cuatro días, que ya no cabía un alfiler en el auditorio. Así que ahora lo anuncio con las inscripciones agotadas -aunque yo recomiendo ir a la puerta del Auditorio e insistir porque siempre es posible que no todos los inscritos asistan-, para estas dos primeras sesiones que abren precisamente hoy bajo el título 'Donde estuvo (o se extravió) lo político'.

Estos Seminarios surgen como un mecanismo paralelo de investigación y discusión a propósito del Taller 'El Arte después de los Feminismos' que estamos realizando al interior del PEI, el cual intenta observar críticamente la construcción de los discursos e historiografías feministas / queer / homosexuales / trans / lesbianos / maricas, en el Estado Español desde 1950 hasta el presente. El organizar estos Seminarios es un intento de poner a prueba hipótesis e ideas preliminares que venimos elaborando, singular y colectivamente, en torno a determinados debates, categorías, relatos y protagonistas de ciertos escenarios artísticos y extraartísticos desde donde se han gestado luchas y pugnas por las formas de representación política de los sujetos y sus sexualidades frente a los discursos heteronormativos dominantes.

Estas primeras dos sesiones toman como caso de estudio la obra de las artistas Fina Miralles y Esther Ferrer, en un intento de problematizar y repensar ciertas formas de entender el cruce del llamado 'conceptualismo' y el feminismo. Se trata de revisitar el momento que algunos discursos dominantes han llamado el momento del 'agotamiento' del conceptual catalán (1975-1976), en simultáneo con la emergencia de prácticas críticas sobre el lugar del cuerpo femenino (Fina Miralles, Esther Ferrer, Eulàlia Grau, Eugènia Balcells, entre otras), en los años del tardofranquismo. Una de las hipótesis de este seminario intenta atender precisamente a algunas de las instancias de despolitización del sistema del arte en el Estado Español, observando las distintas formas de inscripción de estas dos artistas en su momento y el modo en el cual han sido recuperadas a través de determinadas lecturas en el presente. Cómo precisamente pervive (o no) la dimensión disensual y conflictiva (política) de su obra en esos disímiles ejercicios historiográficos.

Reproduzco aquí una entrevista realizada a Beatriz Preciado -y colgada en SON[I]A la radio web del MACBA-, quien dirige nuestro Taller en el PEI, comentando un poco en torno al origen y contexto de los Seminarios 'El arte después de los feminismos'. Y luego copio la información tomada de la web del MACBA


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El arte después de los feminismos
Seminarios

Al largo de los dos años de cada edición del Programa de Estudios Independientes, los alumnos participan en un taller monográfico que articula la continuidad de las diversas materias de forma práctica. El taller de la segunda edición del PEI, El arte después de los feminismos, constituye un espacio de documentación, análisis y reflexión en torno a las implicaciones de las recientes teorías feministas y queer en el ámbito de las prácticas artísticas. Se concibe como la creación de un espacio público donde se visibilizan los lenguajes y las representaciones alrededor de la crítica feminista y de los movimientos de liberación sexual que emergen a partir de los años sesenta en el Estado español. Este trabajo surge de la conciencia de que la politización del arte no puede implicar la esencialización de un «género» político para el arte: de modo análogo, el ámbito de las prácticas artísticas es el que se ve interpelado y cuestionado por las aportaciones de las teorías feministas y queer. Esta será, por tanto, una ocasión de reconsiderar el papel de la crítica institucional, pedagógica y expositiva, el lugar y la problemática política de la identidad, y los cuerpos y las formas de subjetivación en el arte.

Programa
26 y 27 de enero, 23 y 24 de febrero y 30 y 31 de marzo, de 18 a 21 h

Donde estuvo (o se extravió) lo político
Este seminario intentará activar la relectura de algunas prácticas artísticas y discursos historiográficos en el contexto español de los sesenta y setenta, y se basará en casos de estudio como los de Fina Miralles y Esther Ferrer. Se trata de posibilitar la lectura del conceptualismo desde el feminismo (y viceversa), pero sobre todo, de interrogar ese espacio de activación de lo político entre ambas prácticas.

Lunes, 26 de enero, de 18 a 21 h
Entre conceptualismos y feminismos: el caso de Fina Miralles
Participantes: Assumpta Bassas, Jesús Carrillo y Pilar Parcerisas

Martes, 27 de enero, de 18 a 21 h
Prácticas performativas, prácticas políticas: el caso de Esther Ferrer
Participantes: Jose Luis Marzo, María Ruido y Juan Pablo Wert


Micropolíticas transmaricabolleras. Activismos torcidos antes y después del sida
Este seminario pretende evaluar los movimientos políticos y activismos homosexuales, feministas y bolleros, y cómo el impacto del sida ha afectado las políticas de identidad y estrategias de representación en los últimos treinta años. Se trata de reconsiderar dos fuerzas dialécticas, cuya tensión tal vez puede ubicarse, por un lado, entre la búsqueda de integración y reconocimiento social, y por el otro, en la disidencia y el rechazo a formas de visibilidad hegemónicas, en un espectro de reflexión que puede ir desde singularidades como Ocaña, Nazario y Camilo hasta colectivos como La Radical Gai y LSD. Así, el título alude a cómo aquellos activismos se han construido a lo largo del tiempo a través de rupturas y continuidades, y se han recuperado o enfrentado a un legado ideológico y político, que respondía a un momento histórico concreto.

Lunes, 23 de febrero, de 18 a 21 h
Activismos homosexuales y el frente feminista bollero
Participantes: Alberto Mira, Eugeni Rodriguez y Gracia Trujillo

Martes, 24 de febrero, de 18 a 21 h
Impacto del sida en las políticas de identidad de las minorías sexuales
Participantes: Fernando Villamil, Eskalera Karakola y Pedro G. Romero


Absorción y resistencia: retóricas identitarias y marcos de visibilidad
Esta propuesta de seminario tiene dos objetivos relacionados entre sí. Por un lado reexaminar algunas estrategias discursivas y expositivas en torno a las prácticas artísticas y de la representación sexual minoritarias de la década de los noventa en el Estado español. Por el otro, evidenciar la tensión existente entre marcos de visibilidad que diluyen el potencial político de dichas prácticas, y aquellos que buscan repolitizarlas, promoviendo la irrupción de subjetividades críticas.

La primera de las sesiones tratará de reexaminar algunos prácticas curatoriales concretas, que evidencian posibles tensiones entre discursos y prácticas expositivas. En especial, nos interesa enfatizar la aparición en el Estado español de la noción queer y revisar críticamente su nuevo significado. La segunda, abordará marcos y estrategias de visibilidad alternativos que se constituyen como espacios de resistencia y que nos permitirán trazar nuevas genealogías de la producción artística y discursiva estatal.

Lunes, 30 de marzo, de 18 a 21 h
Retórica(s) identitaria(s) gay, teoría queer y horizonte hegemónico
Participantes: Juan Vicente Aliaga, Xabier Arakistain y Manel Clot

Martes, 31 de marzo, de 18 a 21 h
Dentro o fuera: batalla y fricciones entre marcos de visibilidad
Participantes: Miguel Benlloch, Cabello/Carceller y Pripublikarrak


[imagen: Fina Miralles, "Recobriment del cos amb palla", 1975]

miércoles, enero 21, 2009

Exceso (in)visible: tráfico y pospornografía

Del lunes 26 de enero al jueves 29 de enero se realizará en México D.F. el Sexto Coloquio Exceso (in)visible: tráfico y pospornografía organizado por 17, Instituto de Estudios Críticos. El Coloquio parece prometedor, y es una excelente oportunidad para ampliar la discusión sobre la pospornografía como espacio de producción de contradiscursos críticos en torno a las formas heteronormativas de representación de la sexualidad. Gran parte de los discursos pospornográficos recientes han permitido repensar las formas de relación y los modos de representación de la pornografía, desmontando sus formas de construcción normalizada de realidad, las cuales se ven invertidas o desmanteladas. Y para sorpresa y entusiasmo de muchos en este Coloquio estará Annie Sprinkle!, actriz de innumerables películas porno, ex prostituta, y sin duda una de las activistas y productoras visuales feministas más rabiosamente políticas de las últimas dos décadas. Su trabajo ha sido uno de los primeros en criticar abiertamente las formas de representación estereotipadas de la mujer, de su cuerpo y de sus formas de obtención de placer, desde la propia construcción pornográfica, apropiándose de sus modos de producción y formas de circulación, y mezclándolo con acciones y performances de diverso tipo, lo cual es sin duda el principal detonante para la revisión subversiva que hoy llamamos pospornografía. Si asumimos que la sexualidad es un régimen político, y el género no es una dimensión inherente del sujeto sino que se 'construye' como efecto de su dimensión performativa cotidiana -como bien señala Judith Butler-, la pospornografía exige la observación e intervención en ese horizonte político de la pornografía como un dispositivo productor de subjetividades.

Reproduzco la información del Coloquio en México, y que me encuentra con un entusiasmo particular ya que -coincidentemente- la próxima semana comienza también el Seminario 'El arte después de los feminismos' que hemos coordinado y organizado colectivamente -con mis compañeros de estudios del PEI- en el MACBA, como parte del trabajo de investigación que estamos realizando sobre los discursos e historiografías queer y feministas en el Estado Español, y sobre lo cual comentaré en un post aparte. Por ahora la información del Coloquio que pueden ver con más referencias aquí.
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17, Instituto de Estudios Críticos

convoca a su 6º coloquio

Exceso (in)visible: tráfico y pospornografía

que se llevará a cabo del lunes 26 de enero al jueves 29 de enero

con la participación de:

Annie Sprinkle (artista independiente, California E.U.A),
Elizabeth Stephens (Universidad de California–Santa Cruz),
Kelly Dennis (Universidad de Connecticut),
Marisa Belausteguigoitia (PUEG, UNAM),
Fabián Giménez Gatto (Universidad Autónoma de Querétaro),
Mónica Mayer (artista independiente, México D.F.),
Elsa Muñiz (Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco)
Lorena Wolffer (artista independiente en México, D.F.)

entre otros...


El propósito es comprender la pospornografía como una vertiente contemporánea singular de lo pornográfico, una manifestación que va más allá de sí misma, no tan sólo al modo de un género o subgénero cinematográfico o editorial, sino como una producción simbólica descentrada, que evoca diversas miradas y manifestaciones capaces de develar aspectos fundamentales de nuestra actual realidad social, cultural y estética.

Pretendemos pensar a la pornografía desde el ángulo especial que nos brinda la pospornografía, que es una pornografía no falocéntrica, una pornografía descentrada de sus usuales derroteros masculinos y femeninos; una manifestación desconstruida, generadora a su vez de nuevas desconstrucciones; una reflexión sobre lo (aparentemente) visible y explícito que da paso al abordaje más hondo del cuerpo imaginario mediante una perspectiva que se resiste a las visualizaciones monocordes y estatuidas… y que va siempre en dirección de su propia interrogación. En suma, un fenómeno límite cuyas consecuencias son tan significativas para lo personal como para lo colectivo.

Planteamos así una reflexión y una invitación al debate en torno a la hipervisivilidad pero también en torno a la invisibilidad contemporánea, a lo explícito y a lo oculto de las retóricas públicas e íntimas de nuestro tiempo. Referirse a lo pospornográfico es hablar de lo erótico y lo obsceno (lo fuera-de-escena), lo real y lo irreal, el deseo y la fantasía.

Imprescindible para re-crear nuestra condición en el presente, la pospornografía nos permite abordar los claroscuros que nos constituyen, donde lo evidente puede permanecer a la sombra y lo oculto puede aparecer con toda su fuerza (por ejemplo, a través de una imagen sin censuras).

Por su parte, la escritura sobre lo pornográfico también puede asumir nuevas formas y contornos, donde convivan el cuerpo y lo incorpóreo, y donde la imagen y la representación instituida que de él tenemos pueda desvanecerse a fin de dar lugar a nuevas articulaciones: nuevas miradas, heterogéneas con respecto a la mirada clásica, voyeur y no, que innoven; que nos permiten repensar lo que vemos, pero también lo que narramos y escuchamos narrar.

Nuestra revisión de lo pospornográfico tiene, en suma, el sentido de brindar un acceso fresco a una reflexión “descarnada” de la naturaleza del lazo social contemporáneo, así como de algunas de sus más complejas y sutiles aristas y estéticas.

Lunes 26 de enero 2009

17:00 - 19:00 h
Conferencia magistral: "Cartografías de la escena pospornográfica", Fabián Giménez Gatto
19:00 - 19:30 h
Receso
19:30 - 21:30 h
Mesa redonda “Pornografía, arte y género”
Mónica Mayer, Lorena Wolffer y Marisa Belausteguigoitia


Martes 27 de enero 2008


17:00 - 19:00 h
Conferencia magistral I Kelly Dennis
19:00 - 19:30 h
Receso
19:30 - 21:30 h Discusión del filme “Herstory of Porn” (dir.
Annie Sprinkle & Scarlot Harlot, 1998, 69 minutos, en inglés).


Miércoles 28 de enero 2008

17:00 - 19:00 h Conferencia magistral I Elizabeth Stephens (con Annie Sprinkle)
19:00 - 19:30 h Receso

19:30 - 21:30 h
Conferencia magistral I Annie Sprinkle


Jueves 29 de enero 2008

16:30 - 18:30 h Conferencia Magistral II Kelly Dennis
18:30 - 20:00 h
Receso
20:00 - 22:00 h
Performance de Annie Sprinkle y Elizabeth Stephens
22:00 h Brindis

Informes y costos

Dirigido a:
quienes se interesan por el arte, los estudios visuales, los estudios de género, el pensamiento político, la filosofía y los lazos sociales contemporáneos.
Duración: 16 horas en 4 días
Traducción: porciones significativas del coloquio transcurrirán en inglés pero contaremos con traducción simultánea al español.

Costo por cada tarde de las conferencias y mesas sobre la pospornografía: $ 300 pesos m.n.
Costo por las cuatro tardes: $ 1,100 pesos m.n.
Se otorgará constancia curricular a quienes cumplan con el 80% de las asistencias.

Contacto: info@17.edu.mx, naraiza@17.edu.mx

Página web: http://17.edu.mx/

http://www.17.edu.mx/index.php?cont=113
Teléfonos: 5511 4488 y 5208 8597
Sede: 17, Instituto de Estudios Críticos
Colima# 166, entre Orizaba y Córdoba
Colonia Roma
Ciudad de México

martes, enero 20, 2009

Deconstrucción y feminismo, de Spivak

La web del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) ha subido hace muy poco a su sección de audios la conferencia que dio la pensadora india y crítica literaria Gayatri Chakravorty Spivak, como parte del Programa de Estudios Independientes (PEI) en el 2006, bajo el título de Deconstrucción y Feminismo. El cruce teórico de Spivak, una relectura crítica del marxismo, la deconstrucción y el feminismo, han hecho de su trabajo teórico de las últimas tres décadas una de las instancias más radicales y feroces de pensamiento decolonial, hipótesis emancipatoria y cuestionamiento sobre el lugar y la voz de la mujer.

La conferencia se puede oir aquí (con muchas otras conferencias para elegir a placer, cabe decir que esta charla de Spivak está en inglés pero resulta muy fácil entenderla ya que habla muy pausado)

Y aunque sobren presentaciones al hablar de Spivak -quizá más famosa por su texto 'Can the subaltern speak?' de 1988- reproduzco un pequeño fragmento de una entrevista realizada por el teórico literario Manuel Asensi -profesor mío en el PEI- en marzo de 2006, y publicada en La Vanguardia bajo el título 'Una entrevista a Gayatri Spivak: "Se socialista sin ser marxista es una quimera" y que se puede leer completa aquí.

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- Pero en su opinión ¿cómo podemos en nuestros días usar el marxismo?

Spivak. Creo que no se trata de una vuelta a los orígenes. Se trata, más bien, de pensar de nuevo en qué dirección deberíamos hablar de la situación internacional dentro del marco marxista. Los experimentos de los estados policiales de los países llamados comunistas han sido un fracaso y me parece, y no hablo sólo por mí, que hay mucha gente que piensa lo mismo, entre ellos mi amigo Amir Samin, que dado que no hay una verdadera voluntad de cambiar la mente de la gente en general, de cambiarla de verdad, es muy difícil que podamos transformar las cosas. Por ello, las ideas del marxismo vanguardista estuvieron desde el comienzo condenadas al fracaso y tenemos que pensar qué es lo que tenemos que hacer con eso, y tenemos que pensar también en el hecho de que la política de estado, incluido el de los países socialistas, puede traer consigo el nacionalismo e incluso el fascismo. Es necesario pensar todas esas cuestiones de una manera crítica, especialmente después de la caída del muro de Berlín. Y todavía tengo que añadir una cosa más. No tengo recetas para todo, como es obvio, hablo sólo como alguien interesado en el socialismo, pero en mi opinión dentro del socialismo global indígena, no la gran sociedad civil internacional por supuesto, hay un camino para que la interrupción de la globalización capitalista refleje un tipo de marxismo no partidista, y creo que sólo ahí será posible recuperar la idea de una nueva internacional. No hace mucho, en Davos, Juan Somavia, director general de la Organización Internacional del Trabajo, ha afirmado que es necesario cambiar la dirección de la política con el fin de aumentar la flexibilidad del capital al mismo tiempo que la economía local. Se trata de un cambio inmenso que no puede producirse de manera demasiado rápida y sobre el que conviene pensar detenidamente. Uno de sus efectos fundamentales sería que la gente pudiera quedarse donde se encuentra y no sintiera la necesidad de emigrar. Y esto debería ser aplicado en el corazón del África subsahariana. En caso contrario, la política global es sólo una intención, una mera filantropía sin democracia. Cuando se lee atentamente a Marx, se advierte que la libertad hacia viene después de la liberación de algo. No ser capaz de hablar, no ser capaz de cambiar la mentalidad, ése es el problema más profundo. En la tesis número once de las Tesis sobre Feurbach, Marx se pregunta ¿quién educará a los educadores? Yo no tengo ningún inconveniente en responder "yo misma", porque estoy convencida de que la única manera en que se puede transformar la mente de la gente en general es a través de la educación, y por eso la educación posee un gran trasfondo ético.

jueves, octubre 16, 2008

Dos pizcas de Spero (en torno al arte feminista)

A propósito de la reciente exposición "Dissidanzas" de Nancy Spero en el MACBA, y de una reciente crítica que el curador vasco Aimar Arriola publicó en la revista catalana de crítica A-desk, sostuvimos un intercambio de mails con algunas objecciones rápidamente formuladas que le hacía sobre el modo en el cual elaboraba alguna de sus apreciaciones vinculadas al discurso del art feminista (norteamericano) en el marco de su crítica a la exposición.

Aimar ha tomado ahora los correos y ensamblado parte de mis comentarios (en rojo) a su texto, y lo ha colgado en su blog para sorpresa mía, así que ahora lo reposteo por si a alguien le interesa el hilo de lo discutido.
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Una pizca de Spero / Aimar Arriola

Este es un extracto de un texto sobre la exposición "Dissidanzas" de Nancy Spero, recientemente clausurada en el Macba, que publiqué en el número de septiembre de A-Desk. Intercalo mi texto original con algunas observaciones / críticas (en color) que mi amigo el crítico e historiador limeño Miguel López me ha hecho llegar vía e-mail:

(...)

Ya he mencionado que “Disidanzas” no obvia la relación de Spero con el movimiento feminista, aunque sí falla en trazar los origines políticos del mismo. Ya en la introducción de su hoja de sala el museo presenta a Spero como pionera del “arte feminista”, sin elaborar más allá la génesis del tropo, que como sabemos – y digo sabemos, porque el propio Macba nos lo ha contado últimamente en más de un seminario, conferencia y texto publicado– se situaría a finales de la década de los 60 en torno a la figura de la historiadora y activista cultural Lucy Lippard. Sabemos también que la “invención” de ese nuevo artefacto político–arte feminista–respondía a la necesidad de distanciarse del trabajo formalista de Greenberg y compañía, que dominaba la narrativa del arte de la época, y de introducir nuevas consideraciones que emergían de lo estrictamente político y la acción social. Y sin embargo, ni los comisarios ni la institución –tanto monta– han visto necesario dibujar aquí y ahora y de forma precisa este contexto de emergencia del “arte feminista”, aunque la ocasión lo pusiera en bandeja.

"...se me hace complicado porque si bien Lippard es clave pues hacerla el ojo de la tormenta puede ser involuntariamente mitificante, y pienso que considerar que ese arte feminista respondía al formalismo greenbergiano sea también reducir las ambiciones de su agenda. De hecho la respuesta a ese formalismo existe por parte de Lippard ya en su vinculación con los que luego sería definidos como conceptuales, pensemos en su primera expo de Eccentric Abstraccion en el 66. Pienso que la ambición de lo que se podría considerar 'arte feminista' más que ser una respuesta al formalismo de Greenberg -ya venido a menos a fines de los 60s- es un golpe a cierta 'radicalidad' conceptual que sí empezaba a reiterar ciertos visos formalistas y autoreferenciales, y en particular a la institucionalidad hegemónica. Quizá parte de ese 'arte feminista' lo que hace, como dices, es responder, desbordar y contaminar políticamente cierto conceptualismo. Ya que estaremos de acuerdo que su proyección política es muy distinta a la que puede tener Joseph Kosuth escribiendo frases tautológicas en neón verde."

"...siento también que decir que el 'arte feminista' (ya que hablas de la génesis del tropo) se remonta a Lippard a fines de los 60s es tan parcial como asumir que para hablar de conceptualismo es necesario volver hasta Henry Flint en 1961 cuando acuñó 'concept art'. Suelo desconfiar de esos puntos 'fundantes' de determinadas genealogías (y por otro lado, creo que Beatriz [Preciado] tampoco lo pondría en esos términos ya que ella arrastra cosas desde el XVIII y XIX; y contrapone situaciones paralelas como el activismo sesentero de WITCH, que de respuesta a Greenberg no tenía nada). Ello implica, evidentemente, mapear por fuera del territorio yanqui, y sin saber nada de nada pues me queda la duda si acaso en inglaterra en esos mismos años no estaba sucediendo ya una respuesta paralela, o las performances de Gutai en japón, o Valie Export en austria a fines de los 60s, o las experimentaciones de las italianas (que son más que sólo Gina Pane), etc.en el contexto de tu texto es claro que te refieres a la necesidad de ampliar la reflexión sobre otras coordenadas de ese espacio 'pionero' del feminismo al cual alude el MACBA en su presentación, pero la cuestión allí es también si vale la pena preocuparnos por la 'precocidad' institucionalmente asignada de las mismas, o avanzar en su desmontaje."

Con la puesta en marcha la primavera pasada de iniciativas como el curso “El arte tras los feminismos” a cargo de Beatriz Preciado o la orientación de la segunda edición de su Programa de Estudios Independientes (2008-09) hacia ese mismo ámbito de estudio, quizás el Macba se haya auto-eximido de la carga de situar la relación de Spero con la acción feminista en su justo contexto. Un error. Porque ya se sabe que una cosa es la política expositiva y de adquisiciones de un Museo y otra sus actividades paralelas, también en el Macba. Aquí, como en otras muchas instituciones, es habitual la asimetría entre los contenidos presentados en el espacio hegemónico de las salas de exposición y los generados en sus actividades paralelas; no es lo mismo financiar la presencia de, por ejemplo, Annie Sprinkle en una actividad del subterráneo Auditori que invitarla a exponer en tus salas de Meier. Por eso no es aceptable que la literatura que acompaña a “Disidanzas” (tanto el folleto como el catálogo) insista en los orígenes políticos de la actividad de Spero y su participación en el activismo feminista, y que en la exposición este contexto quede reducido a un puñado de documentos originales relacionados con su participación en los grupos W.A.R. (Women Artists in Revolution) y A.I.R. (primera galería-cooperativa de Nueva York, de la que Spero fue co-fundadora) encerrados en una vitrina y sin cartela explicativa alguna –parte traducidos en el catálogo, eso sí–, y un registro audiovisual de media hora de la inauguración y debate posterior de la galería A.I.R. en 1972, que ni siquiera se ha subtitulado.

Leída como síntoma, la exposición “Disidanzas” puede sumarse a la larga lista de exposiciones de “artistas feministas” que de tanto en cuanto animan las programaciones de las principales instituciones museísticas para cumplir así con las supuestas cuotas históricamente reclamadas por estas. La repolitización de las prácticas conceptuales que trajo consigo el “arte feminista” a finales de los 60 se vio interrumpida dos décadas más tarde como consecuencia de la crisis del SIDA. En aquel curso monográfico mencionado arriba, Preciado planteaba la (constatable) hipótesis de que en la década de los 80 la práctica artística feminista perdió fuerza política al tiempo que surgían en el panorama una serie de artistas (Barbara Kruger, Valie Export, Adrien Piper, Cindy Sherman, etc.) que, independientemente de lo diverso de sus prácticas, fueron extraídas de sus contextos por la crítica y la museografía hegemónica para “espolvorear” los relatos historiográficos dominantes. Mucho me temo que, sin saberlo, Nancy Spero aguardaba paciente en la cola y le ha tocado su turno de ser sazón ahora, aunque a estas alturas de la historia una pizca de Spero ya sea suficiente. El propio Macba cae en su propia trampa y sitúa “Disidanzas” en una suerte de genealogía de “exposiciones feministas” al recordarnos en el folleto de la muestra que la institución también ha dedicado sendas retrospectivas a artistas como Martha Rosler o Adrian Piper (no recuerdo que el texto que acompaña a la exposición de Franscec Torres, por ejemplo, mente a otros precursores del lenguaje de la instalación a los que el centro ha dedicado muestras).

"...en el contexto de tu texto es claro que te refieres a la necesidad de ampliar la reflexión sobre otras coordenadas de ese espacio 'pionero' del feminismo al cual alude el MACBA en su presentación, pero la cuestión allí es también si vale la pena preocuparnos por la 'precocidad' institucionalmente asignada de las mismas, o avanzar en su desmontaje. Y pensando en eso, creo que tu destaque sobre ese segmento del texto donde el MACBA se enorgullece de su concatenación de exposiciones 'feministas' es revelador y puede tener más de una lectura."

Ahora que la gran revisión expositiva prevista en el museo en torno a la cuestión del arte y los feminismos parece que ha quedado en suspenso (la prensa filtró la noticia de la exposición hace un año pero con el cambio de dirección no se ha sabido más del tema), el Macba ha desaprovechado la ocasión de fortalecer esta presentación del trabajo de Spero con la situación de una porción sustancial de su práctica en el contexto político preciso en el que emergió y presentarlo en el espacio privilegiado de las salas de exposición.

"...al final señalas la oportunidad que ha perdido el MACBA de contextualizar adecuadamente ese 'arte feminista' que ha desarrollado en otros ámbitos. no obsante, yo me sigo preguntando, si acaso no convenía más darle un poco de pelea a la categoría (contra con la categoría), aunque en algún punto parezca inevitable volver a poner las cosas en su lugar."

sábado, agosto 09, 2008

La pornografía es una noción política

Hace un mes se realizó el seminario FeminismoPornoPunk, un programa de discusión y producción que vinculó desde teóricos, activistas, investigadores hasta productores visuales, organizado por la filósofa Beatriz Preciado en Arteleku (San Sebastian, España). Yo tenía todas las ganas de ir pero se me cruzó con un viaje, y ahora estoy demasiado arrepentido ya que creo que me perdí algo buenísimo. Esta semana anduve revisando algunos comentarios de asistentes y participantes y aquí comparto un fragmento de una reciente entrevista -publicada en el diario Diagonal- a Preciado en torno al tema. Quizá no haga falta decir que el desarrollo teórico y crítico de Beatriz alrededor del discurso queer es NO-TA-BLE, y creo que esta entrevista en pdf, realizada por crítico y curador Jesús Carrillo, es una buena introducción sobre sus ideas y su trabajo de actual producción filosófica. Intentaré colgar pronto otros post sobre el asunto.

Copio también algunos segmentos del discurso de Beatriz sobre el Seminario en Arteleku. Pueden encontrar el programa del Seminario y su boletín en pdf aquí.
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FeminismoPornoPunk

FeminismoPornoPunk es un programa estructurado en torno a la investigación y la producción postpornográfica, la crítica de los códigos tradicionales de representación de la sexualidad y la representación multimedia de los cuerpos y las sexualidades subalternas.

Superando la oposición feminismo anti-porno/pro-porno y siguiendo los trabajos de Michel Foucault, Judith Butler y Linda Williams, este proyecto explora la pornografía como una de las tecnologías biopolíticas de producción y normalización del cuerpo, del género, de la sexualidad y del placer en las sociedades postindustriales. Este encuentro toma el dispositivo pornográfico como lugar de entrecruzamiento de tres espacios políticos y de crítica cultural, al mismo tiempo conectados y discontinuos: el feminismo como lenguaje y práctica de ampliación del horizonte de la esfera pública a partir de una crítica de la opresión de género; el movimiento queer de minorías sexuales disidentes y crítica de la normalización heterosexual y el Punk como práctica de invención de nuevas técnicas baratas de intervención crítica (“doityourself”, “become the media”), apelando a su dimensión políticamente incorrecta, sucia e irrecuperable.

Se trata de dar visibilidad a las prácticas y los discursos de reapropiación del dispositivo pornográfico como máquina de subjetivación disidente que surgen en las culturas femininistas y queer. Nos interesan las representaciones pornográficas subalternas y su capacidad para funcionar como espacios críticos y de contestación en los que redefinir las identidades sexuales y de género.

Beatriz Preciado

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"La pornografía es una noción política"


JUNE FERNÁNDEZ

El filósofo y activista queer Beatriz Preciado, autor del ‘Manifiesto contra-sexual’, ha dirigido diversos proyectos sobre la representación del sexo.

En su último libro, Testo yonqui (Espasa Calpe, 2008), describe un nuevo capitalismo farmacopornográfico, a la vez que relata su experimentación con la testosterona. Su próximo trabajo será una relectura filosófica de la historia de la pornografía, “un prisma extraordinario para entender la construcción del cuerpo, del placer y de la identidad sexual”.

DIAGONAL : ¿Qué querías abordar con el cocktail de conceptos Feminismopornopunk ?

BEATRIZ PRECIADO : Me interesaba hacer resonar el punk y el porno contra la noción de feminismo, que por una mezcla de desinformación y garrulismo machista, se piensa a menudo como una teoría política antipornográfica, asexual y gazmoña. El feminismo postporno y el movimiento punk comparten un cierto gusto por el feísmo, una estética barata y anticonsumista, y la conciencia de que buena parte de la batalla política se libra en el cuerpo. Son dos de los movimientos más radicales y lúcidos de la segunda mitad del siglo XX. Quería generar redes de intercambio entre las nuevas generaciones y los activistas internacionales creadores del movimiento. El reto era abrir un diálogo desde la pluralidad, la contaminación entre gays, lesbianas y trans ; drag kings y superféminas ; lo global y lo local...
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D. : ¿Qué es el postporno ?

B.P. : Es el efecto del devenir sujeto de aquellos cuerpos y subjetividades que hasta ahora sólo habían podido ser objetos abyectos de la representación pornográfica. A finales de los ‘80, en plena crisis del sida, las mujeres y las minorías se reapropian del dispositivo pornográfico y reclaman otras representaciones y otros placeres que cuestionan la mirada del gran eyaculador blanco heterosexual. El movimiento postporno nos enseña que la pornografía es una noción esencialmente política : no existe sin leyes y técnicas que definan los límites de lo públicamente visible, restrinjan su distribución y recepción, y regulen la mirada. Estas leyes y técnicas privilegian el placer masculino heterosexual y normalizan los modos de hacer sexo. El movimiento postporno propone una ampliación de la esfera pública pornográfica que permita miradas críticas y disidentes.

D : ¿Es necesariamente LGTB ?

B.P. : En absoluto. Cuestiona las dicotomías tradicionales, por lo que es crítico también con la representación normativa de las sexualidades lesbianas, gays o trans. Este trabajo crítico es más intenso en el movimiento queer, debido al trabajo asociativo y de lucha política, pero afecta también a la heterosexualidad : no hay más que ver el trabajo de directoras como Erika Lust, Sandra Uve o María Llopis. Shar Rednour o Tristan Taormino enseñan a las mujeres heterosexales en sus películas a penetrar analmente a sus amantes masculinos, rompiendo una de las normas fundacionales de la heterosexualidad : la impenetrabilidad de los hombres.

D. : ¿No se queda en la élite o en las minorías ?

B.P. : No es elitista sino profundamente corporal y político. Se trata de un espacio de experimentación y de crítica en el que inventar nuevos imaginarios y crear representaciones que cuestionen el modo habitual de mirar y de sentir. Debemos dejar de considerar al consumidor de pornografía como si fuera un ojo siempre estúpido y acrítico. Ahora existe un masturbador informado que sabe dónde buscar representaciones alternativas a la pornografía tradicional.


[imagen: "The Breast Cancer Ballet", Annie Sprinkle and Elizabeth Stephens]