jueves, julio 15, 2010

Conferencia y taller de Ana Longoni en Lima

Con algunos días de tardanza anuncio la convocatoria para el taller que la historiadora argentina Ana Longoni va a dar en el Centro Cultural de España de Lima en un par de semanas. Es de celebrar que el trabajo de Longoni finalmente pueda presentarse de forma directa en Perú, no solo porque su reflexión crítica y teórica aborda algunos de los eslabones más significativos e intensos de la producción crítica latinoamericana entre las décadas de los años 60 y el presente (el Perú incluido), sino además porque Longoni tiene una relación muy próxima con el Perú al haber vivido aquí entre fines de lo 70 e inicios de los 80, transiciones delicadas en lo político y en lo estético al cual ella misma no fue ajena a través de su vinculación con cierta escena poética, plástica y musical emergente.
Recuerdo que mi primera vinculación con su trabajo fue en los primeros años de esta década a través de unos ejemplares fotocopiados de su libro De los poetas malditos al video-clip (1998) que entre algunos amigos circulamos en la Universidad Católica (luego presté mis copias, fotocopias de fotocopias, y ya nunca las he vuelto a ver), y poco después de ello creo recordar el interés soterrado en su libro Del Di Tella a Tucumán Arde, ciertamente difícil de conseguir (se encuentra en la biblioteca de la U. Católica, no obstante) y acaso restringido a algunos pocos interesados en repensar las vanguardias políticas continentales. Pero además de ello en Lima ha sido casi imposible poder conseguir sus otros libros: alguna vez que me tope sorpresivamente con el libro Revolución en el arte en la librería Ibero en Miraflores, y un par de años después con un ejemplar de El Siluetazo en la librería El Virrey de San Isidro. E intuyo que Traiciones al haber sido editado por Norma alguna circulación en Lima habrá tenido, aunque no me consta --este es, por cierto, uno de sus mejores libros. La circulación local de publicaciones latinoamericanas vinculada a la teoría y la estética siempre ha sido un problema a saldar. No tengo la certeza pero intuyo que al menos desde hace cuatro años ha sido a través de este humilde blog que varios de los recientes textos, proyectos y actividades de Ana circularon por primera vez en Lima (más recientemente postée aquí también las reseñas sobre el El Siluetazo --este es otro libro imprescindible-- que Xavier Antich, Marcelo Expósito y yo publicamos en La Vanguardia), cuatro años que es también el tiempo que la conozco y trabajamos cómplicemente en distintos proyectos editoriales, de escritura e investigación colectiva (como la Red Conceptualismos del Sur, entre otros), un privilegio sin duda. Por lo dicho es de agradecer que esta lectura y talleres puedan realizarse, y acaso ello permita remover nuevos intereses por una generación joven de historiadores e investigadores latinoamericanos que vienen realizando un trabajo no sólo notable en términos académicos sino importantísimo en sus formas de intervención en los saberes públicos sobre nuestras violencias recientes.
Además del taller (ver abajo) Ana estará dando una charla pública el miércoles 21 de julio en el Centro Cultural de España bajo el título "Activismo artístico en la última década en Argentina: acciones en torno a la segunda desaparición de Julio López". Lamento enormemente no poder estar allí en estas precisas fechas pero no tengo dudas que el intercambio será excepcional. Es una excelente noticia que en el Centro Cultural de España (con el impulso de David Flores-Hora) apueste frontalmente por traer no solo historiadores españoles sino fundamentalmente latinoamericanos, un diálogo urgente y más que necesario en una Lima todavía demasiado ajena y carente de interlocución en los debates regionales que han involucrado a nuestro Sur en la última década.
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Prácticas antagonistas en los años 60 en Argentina

• Tallerista Ana Longoni

A lo largo del taller, nos proponemos revisar una serie de experiencias de articulación entre arte y política que tuvieron lugar en Argentina desde la década del 60 en adelante. Esta diversidad de “casos” comparte la voluntad por confrontar o incidir desde el arte sobre las condiciones de existencia, y por consiguiente la puesta en cuestión o el desbordamiento del límite convencional entre arte y no arte. En distintos contextos históricos, estos movimientos sostuvieron posicionamientos explícitos que cuestionaron o redefinieron la noción instituida de “obra”, “arte”, “artista” a la vez que la concepción de lo “político” a través de diversos rumbos que conjugaron la experimentación y la radicalidad tanto poética como política.

Ana Longoni es escritora, dramaturga e investigadora. Doctora en Artes (Universidad de Buenos Aires), es profesora de Teoría de los Medios y la Cultura en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Coordina el grupo de investigación “¿La cultura como resistencia?: lecturas desde la transición de producciones culturales y artísticas durante la última dictadura argentina”.

Dirigido: Estudiantes y o jóvenes críticos o egresados de historia del arte, ciencias sociales, arte y humanidades en general. Artistas, activistas, e interesados en general.
Duración: 19, 20, 21 julio.
Horario: 9m-12m.
Inscripción: Completa el formulario on-line aquí.
Plazo hasta el 12 de julio a las 12m.
Cupo limitado: 20 plazas disponibles.

lunes, julio 12, 2010

Coloquio ERRATA. El lugar del arte en lo político / Convocatoria revista {{em_rgencia}

Reproduzco el programa del Coloquio Errata # - El lugar del Arte en lo Político, a realizarse en Bogotá en algunas semanas. Había ya anunciado en un post anterior la salida de su más reciente número que vale mucho la pena conseguir. Por cierto, ¡me sumo al pedido de Lucas Ospina sobre la necesidad de hacer circular la revista también virtualmente en formato pdf!

Y dada la fecunda editorialidad colombiana aprovecho además para publicar el anuncio que me hace llegar la revista {{em_rgencia}:
Buen día, desde Colombia la revista de artes plasticas y visuales {{em_rgencia}les hace llegar el siguiente mensaje:

El primer número de {{em_rgencia} fue un éxito, gracias a numerosos amigos y colaboradores del proyecto. Los invitamos a seguir consultando la publicación y a descargarla en PDF (próximamente):
http://www.emergenciaemergenciaemergencia.com

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Ahora, ante ustedes, una nueva incitación:
{{em_02: bicentenarios postmortem - CONVOCATORIA / CALL FOR SUBMISSIONS

http://www.emergenciaemergenciaemergencia.com/convocatorias/convoca_em02_bicentenario_postmortem.html

Es altamente saludable que se pongan en marcha nuevas revistas que articulen algunas discusiones sureñas (ver por ejemplo en un post anterior una entrevista a la Revista Plus de Chile)!

Reproduzco finalmente el programa del Coloquio ERRATA.
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21 al 23 de julio de 2010

Los coloquios ERRATA# reúnen especialistas en los temas tratados en la revista con el fin de ampliarlos más allá de las perspectivas abordadas en cada número y ofrecer un espacio de análisis y participación para los agentes del campo de la artes visuales.

Miércoles 21 de julio / 5 a 8.30 pm • La gráfica política en los años 60 y 70 en Colombia
• Taller 4 Rojo, tres líneas investigativas: Alejandro Gamboa; Equipo Transhistoria (María Sol Barón y Camilo Ordóñez) y Taller Historia Crítica del Arte (Halim Badawi, María Clara Cortés, David Gutiérrez, William López, Luisa Ordóñez y Sylvia Suárez) • Diálogo con sus protagonistas: Pedro Alcántara Herrán, Diego Arango, Umberto Giangrandi, modera: Ivonne Pini • Mesa redonda

Jueves 22 de julio / 5 a 8.18 pm • Activismo artístico contemporáneo
• Creación colectiva y medios alternativos. Colectivos: Bogotrax, Sursystem (Luis Fernando Medina, UN) y Hogar • Arte, política, activismo y comunicación: Marcelo Expósito • Mesa redonda

Viernes 23 de julio 5 a 8.15 pm • Memoria, reparación y no olvido
Prácticas de arte crítico: Ana Longoni (UBA) • Derechos humanos y prácticas artísticas: Conrado Uribe; Iván Cepeda y Gabriel Posada • Mesa redonda

Inscripciones para certificación (con el 80% de asistencia): envíe sus datos personales (nombre, ocupación y correo electrónico) a coloquioerrata@gmail.com • Entrada libre

+ info: Fundación Gilberto Alzate Avendaño . Gerencia de Artes Plásticas y Visuales . tel.: (57-1) 2829491 ext. 181 y 228 . Lugar: BLAA, Centro de Eventos. Calle 11 # 4 – 14

domingo, julio 11, 2010

Por teorías/metodologías promiscuas - Giancarlo Cornejo Salinas

Reproduzco un notable post de Giancarlo Cornejo Salinas sobre las convergencias y divergencias de los modos de hacer política desde la desobediencia sexual frente a las gramáticas clásicas del activismo militante, tomado de su blog Palabra de Loca. Vale mucho la pena revisar con detenimiento todo su blog!
(A propósito del tema voy a empezar a colgar esta semana algunos de los textos publicados en Ramón 99. Micropolíticas Cuir: Transmariconizando el Sur, lamento la demora pero anduve de viaje toda la semana pasada.)
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Por teorías / metodologías promiscuas
Giancarlo Cornejo Salinas


“El trabajo teórico nace de las luchas y debe volver a las luchas”
(Michel Foucault citado en Eribon 2004a: 39).

Lejos de intentar reificar la dicotomía investigador/activista, que se basa a su vez en la positivista escisión entre ciencia e ideología, quisiera presentar algunos de los retos que creo que los movimientos de la diversidad sexual o LGTBI plantean a cualquier investigador/a. Y que ciertamente a mí (como mi compañero Marten) se nos han planteado al intentar hacer una investigación sobre el movimiento LGTB peruano.

La noción “movimiento social” es pocas veces problematizada. En sus usos más cotidianos es citada y citada, pero a veces de lo que no caemos en cuenta es que es una categoría generizada, y basada en una dicotomización del género. “Movimiento” o “activismo” en oposición a “inercia” y “pasividad”. Estas ultimas nociones atribuidas ampliamente a los cuerpos de mujeres y de personas no heterosexuales. Y que duda cabe que los movimientos feministas y LGTBI han demostrado que la creencia de que se ha trascendido el género, o de que se puede hablar desde fuera del género (sea el que sea), es un lujo que solo se pueden dar muchos arrogantes hombres heterosexuales.

Esta reduccionista dicotomía invisibiliza y niega muchas posibilidades de resistencias en la “pasividad”, en la citación de las normas, en los silencios, por mencionar algunos ejemplos. Y además por lo general supone que los y las activistas han escapado a las relaciones de poder a las que se oponen. Y ciertamente ése no es el caso. Así se llega a la paradójica, y falsa, conclusión que estos movimientos están llamados a emancipar a las masas colonizadas.

Y digo paradójica, porque sí hay algo que los movimientos sociales han cuestionado es precisamente la “inocencia” del “representar”, del “dar voz”, del “dar testimonio” y sobretodo del “empoderar” (Lather 2008). Todas estas formas de relacionalidad han sido desenmascaradas por los movimientos sociales como formas en que (potencialmente) se reproducen relaciones colonizadoras.

Los movimientos sociales también nos recuerdan la necesidad de escribir con ellos, desde ellos y para ellos, y más en contextos como el contemporáneo en los que la exclusión y la violencia son las formas hegemónicas de relacionalidad. Pero para que esta posición sea una verdaderamente democrática tiene que problematizarse y plantearse siempre como pregunta. Uno escribe con ellos pero esto no supone renunciar a la crítica. Basta recordar que, como afirma Ranciere, el desacuerdo es esencialmente político. Y los activistas no somos una “familia feliz”. Uno escribe desde algún(os) sector(es) de los movimientos sociales, porque evidentemente no son un todo homogéneo. Y efectivamente uno escribe para los movimientos sociales, pero este para no puede asumirse como la satisfacción de los más inmediatos deseos de las personas que hacen los movimientos sociales. De hecho, la temporalidad de este “para” no está anclada en un presente inmediato sino en un angustiante pero también habilitante futuro. Esta salida evidentemente no es muy reconfortable, ya que basta reconocer que hay muchas vidas que son tan precarizadas que no llegarán a ver ese ni ningún futuro.

Pensar el movimiento LGTBI como identitario no es del todo incorrecto. Evidentemente se trata de un movimiento de identidades que no solo son estigmatizadas, sino que en muchos casos ni siquiera son reconocidas como humanas. Suena exagerado, pero creo que no se trata de que a las personas LGTBI la mayoría de personas del mundo no nos quieran, sino que ni siquiera nos quieren vivos.

No obstante, sí por movimiento identitario se le entiende como un movimiento “particular” que no busca redistribución económica se cae en un grave error. Con la politización de lo “personal”, los movimientos feministas y LGTBI desenmascararon como insostenible la dicotomía reconocimiento/redistribución, cultura/economía. No hay distribución de capital que no sea racializada, generizada o sexualizada.

Y cuando hablo de identidades, no me refiero solo a identidades que siempre preexistan al movimiento social, sino que estos movimientos también producen identidades. Esto que podría ser parafraseado como la performatividad del género puede ser graficado por la incipiente constitución de un “activismo pasivo”. En muchos de los viajes que hicimos, varios activistas gays y trans no dudaban en definirse como pasivos (sexualmente), y en categorizar a sus amantes como activos. No obstante, no identificaban a activos en el “activismo”, solo pasivos (en su referencial más anal posible).

Ahora conviene hablar un poco más de los procesos metodológicos del proyecto. La investigación tiene dos autores, y dos autores maricas. Se puede argumentar que esto es una forma de cuestionar el privilegio de la producción de conocimiento que supone la heterosexualidad normativa. No obstante, esto no quiere decir tampoco que esto sea una garantía de que no se reproducirán relaciones de colonialidad. De hecho, Marten y yo, tratamos en nuestras prácticas como investigadores de cuestionar la dicotomía de teórico europeo y asistente del “tercer mundo” que aplica metodología; y de reconocer los diferenciales de poder de la categoría” diversidad sexual “ o “movimiento lgtbi”, y las relaciones de violencia que probablemente toda etnografía implique.

Hemos hecho cerca de 140 entrevistas en 25 ciudades del Perú a activistas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, transexuales, trabajadoras sexuales, personas viviendo con VIH. Además etnografías más “participantes”. Pensamos incluir extractos autoetnográficos para marcar los lugares desde los que hablamos y producimos datos. El texto que imagino es uno fronterizo, que en la línea de Gloria Anzaldúa plantee los cuerpos, conocimientos, textos e identidades como fronteras.

Cuando yo empecé a vincularme al mencionado movimiento, hace aproximadamente ocho años, aprendí rápidamente de ellos (especialmente de los colectivos organizados de travestis y transgénero) que la radicalidad para nosotrxs no es un lujo, es una necesidad.

Quiero vincular esta radicalidad con la de teóricas como Monique Wittig, para quien el pensamiento heterosexual era transversal a prácticamente todas las disciplinas teóricas, y estaba basado en el principio de que lo que funda la sociedad y la cultura es la heterosexualidad. Creo que la radicalidad del movimiento LGTBI demanda prácticas promiscuas, teorías promiscuas, políticas promiscuas, metodologías promiscuas, epistemologías promiscuas y ciertamente cuerpos promiscuos.

La imagen es de Christian Bendayan y se llama "Cuando va cayendo el sol".

Cosechas, semillas y mutaciones de la revista Plus (Entrevista) - Douglas Alarcón Inzunza

A propósito del último número de la Revista Plus (#7) reproducimos esta entrevista sobre su trabajo editorial en Chile, publicado en Vitrina Sur.
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Cosechas, semillas y mutaciones de revista Plus

Lanzaron recientemente su edición número 7. Es una de las revistas imprescindibles si de intercambios y diálogos en torno al arte tanto en la región como a nivel latinoamericano se trata. Conversamos con uno de sus integrantes sobre la actual edición y, entre otras cosas, sobre los nuevos desafíos que ya se trazaron a mediano plazo.

por Douglas Alarcón Inzunza

Desde el 2009 que le estamos siguiendo los pasos a Plus. Es que no es para menos. Se podría decir que son casi de esas especies en extinción, digamos endémicas, en esta triste fauna de revistas y publicaciones serias que osan hablar de arte (entendiendo por serias aquellas que mínimo sobrepasan el año de existencia y que en sus páginas se percibe dedicación, trabajo y avance). Más aún, si por sus páginas desfila una perspectiva crítica de lo que interesa y preocupa a las distintas iniciativas artísticas a nivel local y sudamericano, de seguro estamos frente a una especie en extinción. Por lo tanto, no hay que sacarle los ojos de encima y por el contrario se le debe dar la mayor de las atenciones.

Repasemos algunas cosas básicas. Se fundó en el 2004 con el objetivo de establecer un diálogo de las problemáticas del quehacer artístico; partieron de forma autogestionada y con el paso de los años se fueron adjudicando algunos Fondarts; trabajaron con instancias de la región en primer término y terminaron extendiendo sus tentáculos a gran parte de Latinoamérica con lo cual también han cambiado paulatinamente sus enfoques e intereses. Y hoy en día acaban de lanzar su séptima edición, al tiempo que ya comienzan a definirse más que como una simple revista como algo más ambicioso (“una plataforma editorial”) tal como nos cuenta uno de sus fundadores.

Ahora bien, ya hicieron la presentación y lanzamiento del último número en Concepción, Valparaíso, Santiago y últimamente en Temuco donde también distribuyeron algunos de los 2500 ejemplares disponibles. Esta vez conversamos con Fabián Espinoza -otro de los fundadores junto a Cristián Muñoz y David Romero- sobre lo más granado de revista Plus. Arrancamos con la evolución que han tenido en su relación con otros agentes y artistas latinoamericanos.

COSECHAS

-El año pasado me comentaban que las relaciones con instancias artísticas latinoamericanas iban viento en popa ¿Cómo va eso hoy?

- Las relaciones con instancias latinoamericanas se basaron en un comienzo en un conjunto de problemáticas compartidas, un estado similar que se podría definir como la formación y fortalecimiento de escenas artísticas locales. El intercambio de reflexiones respecto de aquello fue dando forma a una infraestructura inmaterial construida a través de distintos y permanentes canales de comunicación digitales. El resultado de esta interacción superó nuestras expectativas en cuanto a la respuesta y participación de agentes latinoamericanos, lo que se manifiesta hoy en día en la cantidad de textos publicados provenientes de diversas ciudades de Argentina, Colombia, Perú, Colombia, etc.

-Entiendo que últimamente aumentaron considerablemente el tiraje y además difusión en otros países. Cuéntenme de los detalles.

- En este sentido es importante conocer la producción de Plus 6, publicación que contó con auspicio de la Trienal de Chile, para su impresión en un tiraje de 10.000 ejemplares. No obstante, este apoyo no consideró la difusión y distribución de la revista, razón por la cual hasta hace pocas semanas la hemos enviado a los destinos correspondientes, gestión realizada en paralelo a la distribución de Plus 7 con recursos obtenidos de Fondart. Estas dos últimas publicaciones corresponden a una etapa de difusión y distribución ampliada, en la cual buscamos fortalecer los intercambios desarrollados, presentar el soporte impreso a nuestros colaboradores y al conjunto de iniciativas que han participado en Plus. También hemos establecido puntos de distribución en Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador o Bolivia por ejemplo.

- ¿Y acá dentro del país?

-Valparaíso, Santiago y Temuco por el momento. En Concepción pronto tendremos un punto de distribución concreto, pero por mientras pueden escribirnos al correo revista.plus@gmail.com y visitarnos en nuestro blog www.revistaplus.blogspot.com.

MUTACIONES

- ¿Cuál es el eje temático sobre el cual se estructura la 7a edición?

- Plus 7 se estructura en base a una dinámica de diálogo e intercambio más que un tema o un problema común. Esta edición es una experiencia de co-editorialidad en la cual invitamos a un conjunto de teóricos, gestores, artistas e investigadores a construir un espacio de reflexión con alguien más en base a una problemática de común acuerdo entre ambos. La co-editorialidad radica en este caso, en invitar a un conjunto de colaboradores permanentes de Plus y concederles un espacio de diálogo con alguien con quien ellos decidieron trabajar. Esta alternativa conlleva a un riesgo, por no tener un control total sobre los contenidos a publicar, pero precisamente aquello constituye el valor de este proyecto que explora una dimensión de diálogo ampliado y que define un rumbo para nuestra publicación.

- En comparación a las ediciones anteriores háblame sobre las diferencias con esta última edición

-El trabajo editorial en un comienzo tenía como principal objetivo dar visibilidad y registrar ciertas problemáticas de una escena local, invitando en primer lugar a los artistas o productores a participar en la revista escribiendo ensayos o interviniendo alguna de sus páginas con alguna propuesta visual. Luego, la comunicación y los intercambios se expandieron hacia otras escenas artísticas de Chile y de Latinoamérica, espacios con los cuales compartíamos ciertas problemáticas y procesos. Este cambio se evidencia a partir de la edición nº 5 de la revista, momento en el que asumimos un rol más dinámico, produciendo espacios de diálogo para generar textos, planteando convocatorias e invitaciones mas específicas. Plus 7 expone este proceso con mayor intensidad, y a la vez, nos posiciona en el terreno de la co-editorialidad.

- Han dicho que poco a poco ya están dejando atrás la autodefinición de revista…

- Ocurre que el conjunto de acciones y experiencias realizadas nos define, ya no como una revista sino mas bien como una “Plataforma Editorial” compuesta por tres partes: Publicación impresa, actualmente con un tiraje 2500 ejemplares. Soporte digital, o blog en cual se publica la totalidad de los textos, acompañados de imágenes y una serie de referencias e informaciones para establecer contactos. Y finalmente, un área práctica que incluye nuestra participación en otros proyectos y también las acciones realizadas aparte de la producción de la revista.

NUEVAS SEMILLAS

- ¿Cuáles son los siguientes pasos con Plus?

- Actualmente estamos trabajando en Plus 8, mejorando nuestras estrategias de co-editorialidad en base a la evaluación de los resultados de Plus 7, edición que nos dejó conformes pero con bastantes desafíos. Cabe señalar que la periodicidad de publicación de la revista en los últimos ejemplares, 5, 6 y 7 se ha concentrado entre comienzos de 2009 y febrero de 2010, periodo en el cual también se han producido importantes cambios dentro del equipo, y también en el diseño, diagramación y tiraje de la revista. Todo esto nos obliga a reformular nuestro trabajo, mejorar nuestros futuros proyectos y darle más importancia a la recepción de las reflexiones y textos producidos.

- Y por último ¿alguna actividad más relacionada con Concepción?

-Sin anticiparme demasiado, podría señalar que estamos trabajando en la realización de un Taller de escritura y un Seminario o Work shop para el segundo semestre. Los ejes y objetivos de ambas actividades buscan reactivar nuestra participación en Concepción, y a su vez, dinamizar la escritura y la comunicación en torno al arte contemporáneo.

viernes, julio 09, 2010

Convocatoria Centro Abierto 10

http://www.centroabierto.org/

miércoles, julio 07, 2010

La Tierra se mueve. Entrevista con Saskia Sassen - Verónica Gego

El rol de la mujer en las nuevas lógicas de este mundo globalizado adquiere un protagonismo impensado incluso por las teorías feministas más osadas. Los territorios y los tiempos no son lineales y quienes menos tienen de pronto se descubren autores de redes efectivas para el mercado y el lenguaje mundial. La socióloga Saskia Sassen, que acaba de editar su libro Territorio, autoridad y derechos (Katz) desarrolla en esta entrevista sus recientes investigaciones sobre la importancia que cobra la tierra, la espesura de las economías regionales e incluso las favelas en el nuevo orden mundial que se va gestando día a día.

Por Veronica Gago

Las imágenes de las y los trabajadores bolivianos “esclavos” circularon por la TV hace apenas unos días. Las decodificaciones mediáticas fueron de escandalización moral: ¿cómo hay gente capaz de trabajar en esas condiciones?, repetían movileros, editorialistas y opinólogos. Como un mecanismo para nada novedoso, parece fácil encontrar en otros y otras, percibidos con distancia y ajenidad como radicalmente otros/as, unas condiciones de vida a primera vista intolerables. Aun cuando, más allá de su carácter extremo, no son tan incomprensibles a la luz de una lógica laboral más compleja y amplia: precaria, informal, flexible, con que la mayoría tenemos cierta intimidad. Las del llamado “trabajo esclavo” son condiciones que, más profundamente, se traman con una lógica de marcas e intermediarios que es sustancialmente parte de la economía “argentina” y no simples “usos y costumbres” de migrantes desesperados e irracionales como parece mostrar la pantalla.

No es casual que la socióloga holandesa Saskia Sassen, en la entrevista con Las12 por la aparición de su nuevo libro Territorio, autoridad y derechos (Katz) que vino a presentar a Buenos Aires, me pregunte con mucho interés por un mercado “latinoamericano” que funciona al lado del Riachuelo y que, sabe, es “gigante”. La Salada, a eso refiere su inquietud, no se entiende por fuera de un ensamblaje, para usar un término de la propia Sassen, que incluye talleres textiles clandestinos, economías familiares, grandes marcas que abaratan costos, y toda una red de pequeños comercios (de Argentina y algunos países limítrofes). Es difícil calificar todo lo que allí se mezcla simplemente como mercado informal. Se anudan economías mixtas, se vinculan espacios muy distantes y exige, como propone Sassen, desentrañar una diversidad de temporalidades que se ponen en juego.

El flamante libro de Sassen, actualmente docente en la Universidad Columbia, de Nueva York, presenta una perspectiva histórica (del medioevo a la globalización) para pensar realidades en las que las temporalidades no son lineales y los territorios no son superficies lisas, sino terrenos espesos. La experiencia de las mujeres –un hilo de análisis que Sassen no deja en ningún momento de lado en sus investigaciones– es una clave fundamental para analizar cómo se articulan esas otras temporalidades, pero también cómo se combinan la movilidad global con formas de fijación o inmovilidad.

Movilidad e inmovilidad

Saskia Sassen tiene una táctica de análisis: ahondar en la contradicción, potenciar las tensiones pero, al mismo tiempo, lo hace desarmando las oposiciones más conocidas.

“Hace treinta años que vengo trabajando sobre la movilidad, por eso lo que ahora me interesa es un tipo particular de movilidad que se disimula bajo formas de aparente inmovilidad. Para ver concretamente qué significa. Me interesa la relación actual entre la tierra y la globalización. Lo que podría pensarse como la pura movilidad de la globalización hoy depende cada vez más de la tierra: las tierras para la agricultura, las tierras donde hay agua y las llamadas tierras raras: las tierras para la minería. Podríamos hablar de un terreno nómade, que se sale de la territorialidad nacional soberana exclusiva. Lo llamo nómade porque me interesan las tensiones: la inmovilidad y su potencialidad para constituir globalización. Es decir, las inmovilidades allí donde, por el discurso de la globalización, nada parece ser sólido, estático.”

Tal vez pueda pensarse que donde esa tensión entre movilidad e inmovilidad resulta más intensa es en las mujeres: son quienes están más fijadas por sus tareas domésticas y familiares al mismo tiempo que son quienes más migran y protagonizan los emprendimientos informales...

–Creo que acá es importante introducir la noción de temporalidad, para lo cual las ciencias sociales no suelen ser muy buenas. Las ciencias sociales dicen: si hablamos de economía informal, nos referimos a economía informal. Pero una pregunta que nos podemos hacer es por las trayectorias. El caso conocido, por ejemplo, de Sillicon Valley que empezó en los garajes y terminó en grandes empresas. Pero pensemos el caso de las y los migrantes como trayectorias: empiezan en economías informales porque es más fácil ser un emprender o una emprendedora en la informalidad, pero si la cosa va bien, se quieren formalizar. Por eso si incluimos una noción de temporalidad, la noción de economía informal no es tan dura. Otro elemento, que no sé exactamente dónde llevarlo, es lo que vengo trabajando como “global slums”: villas/favelas globales.

¿Serían partes estratégicas del territorio donde se despliega la economía informal?

–Sí. En este sentido la economía informal se puede ver, no es invisible. Si estamos hablando de un espacio, de un territorio, podríamos hablar de una territorialidad espesa para la economía informal. Es el caso de las villas y favelas: en estos territorios hay mecanismos de supervivencia, mecanismos para mantener el control, que a menudo tienen que ver con las mujeres. Esto no implica de ninguna manera que no haya criminalidad, por supuesto. Lo que intento es recuperar algo de la complejidad, del espesor, de un sistema que es tanto territorial como social, político, económico, que tiene sus propias relaciones internacionales, por así decirlo, con la economía más amplia, y a menudo con firmas que vienen de otros países. En este sentido, Lourdes Benería y Marta Roldán tienen un trabajo muy interesante desde una perspectiva de género sobre México, que cuenta cómo grandes marcas subcontrataban cadenas que habitualmente terminaban en economías informales de mujeres.

Ciudad global/Villa global

Frente a la difundida tesis de Sassen de las “ciudades globales”, como aquellas donde se concentra una infraestructura clave (de servicios y recursos humanos) para los negocios globales, hace apenas dos años dictó un curso sobre las villas o favelas globales. La idea de base es que toda la llamada globalización necesita de zonas concretas donde aterrizar: las ciudades y las villas globales son esas zonas estratégicas.

“Hay ciertas villas o favelas que se vuelven actores en el escenario global: las más conocidas son Rocinha (Río de Janeiro-Brasil), Kibera (Nairobi-Kenia) y Dharavi (Mumbai-India). Esta última, por ejemplo, es un sistema de una gran complejidad: hay de todo, hasta tiene sus propias escuelas. Si uno toma no simplemente la informalidad que tiene múltiples especialidades, sino un terreno espeso como es una villa, una favela, un ‘slum’ como una nueva categoría, es posible poder ver otras cosas. Sin embargo, hay que tener en cuenta por qué ahora surge la posibilidad de usar estas palabras como categorías. La palabra slum, tradicionalmente, es una palabra que contiene un elemento de carga negativa, que dice ‘la villa: qué terrible, qué horror’. Por eso no usábamos la palabra. Pero desde hace un tiempo, los habitantes de las villas (los ‘slums duelers’) recuperan la palabra.”

Es un proceso similar al que acá se da con la llamada identidad villera, a veces vinculada también a la cumbia villera.

–Exactamente. Cuando comienza eso significa que quienes viven allí se producen como actores y encuentran que tienen una plataforma desde la que reclamar, entonces ahí digo que se trata de una “global slum”. Es el pasaje de un espacio como miseria a un espacio que muestra su capacidad de actuar. A la villa podemos pensarla como un ensamblaje específico de territorio, autoridad y derechos, con un potencial político que es cierta idea de autonomía frente al poder. Quienes están allí no tienen nada que perder. Por eso su acción puede verse como una forma de salir de lo que Hegel llamó la dialéctica del amo y del esclavo, de esa que dice “dame un poco más, dentro del sistema”. Este afuera representa potencialmente un espacio estratégico.

¿Por qué?

–Porque hay dos cosas que coinciden. El creciente empobrecimiento de nuestros estados, incluso los estados ricos, en el cual el mundo de las finanzas ha sido el actor que ha dado el embate final. Si no, veamos el dinero que se le da actualmente a Grecia: ¡es para salvar a los bancos! La otra cosa es que estamos perdiendo la capacidad de hacer lo social. Excepto las elites: ellas sí lo hacen, se aseguran que las nuevas generaciones vayan a ciertas escuelas y clubes, etc. Pero también excepto los pobres: ellos hacen lo social en el espacio complejo de la villa. El resto, nosotros, nos volvemos más y más consumidores de lo social tal y como existe. Somos consumidores de nuestra ciudadanía.

O sea, la producción de lo social queda en dos espacios antagónicos: las elites y las villas...

–Son los espacios donde vemos que están las condiciones de producción de lo social porque están las capacidades de transformación. Yo ahora estoy obsesionada con la palabra “hacer”. Y especialmente con la idea de hacer cosas inmateriales. La palabra en inglés “make” indica siempre materialidad, por eso yo quiero hacer un énfasis en lo inmaterial. Cuando vemos que en una villa hacen todo, desde sus casas a su sobrevivencia, lo que “hacen” es lo social, su socialidad. En ese sentido ver a la villa como un ensamblaje específico de territorio, autoridad y derechos es una manera de salirse del lenguaje del puro observador.

¿Quien hace historia?

El uso de las palabras, dice Sassen, es también estratégico. “Yo crecí en seis idiomas. Viví en ellos. Por eso para mí la zona del lenguaje significa dos cosas. Por un lado: no hay ninguna lengua que hable perfectamente. Por otro: ante esto tengo dos opciones, especialmente como alguien que trabaja dando charlas: vivir la lengua como zona del terror o como zona de experimentación. Las palabras realmente me importan, les presto especial atención a sus significados, a las transformaciones sociales, culturales, que sufren.”

¿Se vincula este uso político de la palabra villa con su idea de cómo hacen historia aquellos que no tienen poder?

–La cuestión de no tener poder es usualmente analizada como aquella condición que se espera que cambie, que haya algo que produzca un empoderamiento. Creo que eso es muy lindo pero pasa raramente. Entonces, mi pregunta es cómo sacar a los sin poder del agujero negro de la historia. Porque ahí desaparecen. Yo los quiero recuperar a partir de cosas como la identidad villera. Además, digo que en ciertas situaciones, la falta de poder se vuelve compleja, y es justamente lo que posibilita hacer historia. Pero agregaría algo más: no siempre hacer historia es necesariamente ganar poder. Quiero hacer la separación entre hacer historia y empoderarse porque si no, nos quedamos sólo en un aspecto de cómo hacen historia los sin poder.

¿Por qué separar ambas cuestiones?

–Voy a poner un caso concreto. Hace treinta años el régimen de derechos humanos era muy débil. Muchos lo defendimos, aun siendo consciente de sus limitaciones, en el sentido que es un régimen muy elemental. Hoy, sin embargo, es un régimen que llegó para quedarse, aun cuando por su misma debilidad no evita los abusos en todo el mundo. Pero, ¿qué pasó en el medio que lo hizo posible, que lo volvió tan presente? Lo que hizo la diferencia en estas tres décadas es que hubo miles de individuos vulnerables, perseguidos, torturados, muchos de ellos migrantes, que tuvieron el coraje de ser sujetos en juicios de derechos humanos. Fueron esos hombres y mujeres los que le dieron músculo a la ley. Su coraje fue lo que hizo que la ley tuviera fuerza. Ahora, la gran mayoría de ellos, si queremos saber hoy dónde están, son anónimos, muchos murieron, muy pocos se convirtieron en líderes. Quiero decir: la gran mayoría no ganó poder, pero hicieron historia. Me parece fundamental recuperar que esta gente es la que hizo historia sin que eso necesariamente se explique por un aumento de su poder. Esto no es fácil. En los Estados Unidos, muchas decisiones legales que afirmaron los derechos civiles para las mujeres y los negros se suelen explicar como una función de ampliación de libertades propias del liberalismo. Lo cual hace desaparecer las multigeneracionales luchas que destruyeron muchas veces hogares, arruinaron carreras profesionales, pero lograron concretizar esos derechos. La visión del poder olvida esto.

¿Se trataría de oponerle una visión micropolítica?

–Yo diría que se trata de recuperar temporalidades. La temporalidad del poder es una temporalidad más breve, más acelerada, que la de los sin poder. Nosotros los científicos sociales estamos mucho más anclados en la temporalidad del poder, incluso si somos críticos. Entonces, una táctica analítica es experimentar con otras temporalidades. Por eso yo me puse a investigar en historias de otros tiempos, para abrir la cuestión. Me gusta esta combinación de palabras que forma “táctica analítica” porque, a diferencia de la noción de método, se desestabilizan mutuamente y eso me interesa.

¿Cómo se vincula esto a las lógicas de expulsión que está trabajando?

–La cuestión fundamental es que la tierra se vuelve un componente de más valor por la cuestión de la agricultura para países ricos, por la cuestión del agua y por la cuestión de los minerales que usamos tanto para la revolución electrónica como para la revolución verde de los biocombustibles. En ciertos lugares donde hay tierras disponibles, se vuelven de mucho más valor para aquellos que tienen capacidad de establecer lógicas del valor, que las actividades que se hacen en la superficie de la tierra y que la gente misma. De acá se deriva la formación activa de una población sobrante (surplus population), que es una palabra muy peligrosa porque presume neutralidad pero no la tiene. Se “almacena” gente: otra palabra que parece neutral utilizada en objetos pero que logra una tensión productiva si la usamos para personas. Esto forma un ensamblaje con otros espacios: cárceles, campos de refugiados, villas. Son formas de ghettos. Muchas cosas se están juntando en esta época. De acá que hay que ver al slum como espacio estratégico. Y en este sentido, y volviendo a tu pregunta del inicio, hay que seguir investigando el rol de la mujer en estos espacios, su papel en estos ensamblajes.

[publicado en Página 12]

Imágenes nada complacientes - Jorge Villacorta y José Carlos Mariátegui

Reproduzco un artículo de Jorge Villacorta y José Carlos Mariátegui publicado el domingo pasado en el suplemento Dominical de El Comercio, a propósito de la exposición VIDEOXXI Colección Lemaitre curada por José Carlos Mariátegui en el MALI y en Fundación Telefónica que se inaugura hoy 7 de julio.
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Imágenes nada complacientes

Videoarte. A propósito de la inauguración esta semana de la exposición “Video XXI” (con muestras de la reconocida colección Lemaitre), abrimos un especial sobre uno de los géneros de mayor auge dentro del campo de las artes visuales.

Por: Jorge Villacorta / José C Mariátegui
Domingo 4 de Julio del 2010

El video no solo es un medio de comunicación, sino un medio creativo, utilizado desde 1960. A diferencia de las colecciones de museos que se basan en fundamentos históricos y educativos y que muy a menudo obedecen a tendencias y consideraciones de mercado, una colección privada de videoarte, como la de Jean Conrad e Isabelle Lemaitre, está motivada por su entusiasmo y gusto personal. Para ellos, cada encuentro con una obra es también el encuentro con un artista, una expresión, un deseo y una visión porque consideran que en el siglo XXI el video es un arte para pensar en el ser humano. Buena parte de la colección de los Lemaitre, son videos que evidencian la condición humana.

Nuevos medios
Más del 80% de los peruanos aseguran ver TV todos los días de la semana y, según Google, estamos entre los 15 países con mayor consumo de You Tube en el mundo. Pero no solo tenemos el video muy presente en nuestra cotidianidad, sino que ha sido parte siniestra de nuestra vida política, desde la toma de la residencia del embajador del Japón hasta los “vladivideos”.

Los cambios tecnológicos han influido en la forma en que los artistas hacen videoarte hoy. En los 80, se utilizaba el VHS, Video8 y S-VHS, así como el Betacam. En los 90, el bajo costo de los videoproyectores y los DVD, así como su facilidad de uso, permitieron integrar el video en espacios de exhibición. Las cintas cedieron su lugar a los soportes digitales, lo que facilitó también que los artistas desarrollaran proyectos sofistificados con recursos similares al cine, pero a menor costo. Obras como el ciclo “Cremaster” de Matthew Barney son ejemplos de producciones que hubiese sido imposible realizar en los 80, y que se beneficiaron de las tecnologías digitales.

Obra de arte
Hasta los años 90, los artistas vendían sus obras principalmente a museos y fundaciones, eran pocos los que vendían a coleccionistas privados. En la primera década del siglo XXI, se ha generado una perspectiva, la del video como obra de arte, como pieza numerada de colección. Puede que no tenga una forma inmediata de presentación en el hogar, como sí la tienen un cuadro, una escultura o fotografía, pero como dicen los Lemaitre “es como quien tiene una carpeta de grabados, es algo que está allí y uno lo muestra para los amigos cuando vienen”.

Existen todavía artistas de video puristas que prefieren que su obra sea presentada en las condiciones en la que fue creada, como el británico Steve McQueen para la exhibición de su obra “Exodus”; sin embargo, esto se hace cada vez más difícil, pues muchos monitores o equipos están hoy discontinuados. En esta década vamos a ver más formatos digitales para video similares a You Tube, que permitirán que el video sea actualizado y así evitar su caducidad.

Perspectiva crítica
Las fronteras del videoarte con el cine y la televisión se han vuelto cada vez más permeables, y esto aunado al uso de la computadora expande aún más las posibilidades. Pero a diferencia del cine contemporáneo que sigue manteniéndonos inmóviles ante el transcurrir de las imágenes, el espectador de una obra de videoarte se ve comprometido por la naturaleza de las imágenes que encuentra en su recorrido por el museo o centro de arte contemporáneo. Si no se detiene, no podrá interpretarlas a fin de entenderlas y tener una posición respecto a ellas. El videoarte permite que desarrollemos una perspectiva crítica, y esto se hace patente en la colección de los Lemaitre que no siguen el gusto establecido y exploran, más bien, muchos aspectos imperceptibles del mundo contemporáneo.

¿Política en You Tube?
“Todavía hay poca evidencia de cómo espacios como You Tube pueden ser usados como plataforma de difusión de temas de opinión pública o de movilización política. Voces entusiastas creen en el fomento de la participación ciudadana y canales de debate democrático, pero todavía hay que ver si funcionan en la realidad, pues tenemos el ejemplo cercano de Mokus en Colombia con resultados negativos. Creo que hay que tomar las cosas con calma, y sin negar el inmenso potencial de las nuevas tecnologías, hay que contextualizarlas a los entornos nacionales”.

(Norma Correa, profesora de Antropología Visual de la PUCP)

+ INFO
EXPOSICIÓN: “Video XXI”
LUGAR: Museo de Arte de Lima / Centro Fundación Telefónica
HORARIO: 8 de julio al 3 de octubre.

martes, julio 06, 2010

Programa Campus Expandido agosto-diciembre 2010, en el MUAC

Reproduzco el programa de Campus Expandido de Agosto a Diciembre de 2010, organizado por en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM, México.
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Campus Expandido Agosto-Diciembre 2010

Seminarios de teoría y crítica

Zonas de disturbio III

Categorías críticas de estética marxista: emplazamientos, desplazamientos y flujos de coincidencia entre arte, materialismo y economía política.

Imparten: Dr. Mariana Botey - Dr. Cuauhtémoc Medina

Lunes de 16:00 a 20:00 horas en el MUAC

Inicio lunes 9 de agosto; finalización lunes 6 de Diciembre de 2010

Inscripciones:

Alumnos de posgrado acudir al posgrado de Historia del Arte de la UNAM

Informes: hist_arte@posgrado.unam.mx

Teléfonos: 5622-18-97 y 5622-18-36 ext. 110

Alumnos externos a los posgrados, enviar carta motivos de menos de una cuartilla antes del 26 de julio de 2010 a la siguiente dirección: invisibleuci@yahoo.com

Arte y Fisuras Transversales

Archivos y acción

Dra. Ana María Martínez de la Escalera y Dra. Erika Lindig

Martes de 12:00 a 14:00 horas en el MUAC

Inicio martes 10 de agosto; finalización martes 7 de diciembre de 2010

Inscripciones:

Alumnos de posgrado, acudir al posgrado de Historia del Arte de la UNAM

Informes: hist_arte@posgrado.unam.mx

Teléfonos: 5622-18-97 y 5622-18-36 ext. 110

Alumnos externos a los posgrados, enviar carta motivos de menos de una cuartilla antes del 26 de julio de 2010 a la siguiente dirección: elindigc@yahoo.com

Arte extra disciplinar y sociedad neoliberal

Curso extraordinario a cargo de Brian Holmes (con valor curricular para el posgrado de la UNAM)

13, 15, 18, 20, 22 y 25 de octubre de 2010 de 16:00 a 20:00 horas en el MUAC

Alumnos de posgrado, acudir al posgrado de Historia del Arte de la UNAM

Informes: hist_arte@posgrado.unam.mx

Teléfonos: 5622-18-97 y 5622-18-36 ext. 110

Alumnos externos a los posgrados, enviar carta motivos de menos de una cuartilla antes del 26 de septiembre de 2010 a la siguiente dirección: helena.chavez@muac.unam.mx

Dispersiones oblicuas I. Lo ocluido: Arte, animación y films infantiles, entre lo estético y lo político.

Imparten: Mtra. Maude Olea (R. Martha Aguilar Olea) y Dr. Eugenio Garbuno Aviña.

Jueves de 17:00 a 20:00 horas en el MUAC

Inicio 12 de agosto; finalización 9 de diciembre de 2010

Inscripciones:

Alumnos de posgrado de cualquier colegio o universidad, acudir al posgrado de Artes Visuales de la UNAM.

Alumnos externos a los posgrados, enviar carta motivos de menos de una cuartilla antes del 26 de julio de 2010 a la siguiente dirección: maudeolea@yahoo.com

*Todos los seminarios pueden ser cursados como parte de las materias para los alumnos de posgrado de la UNAM (Posgrado de Historia del Arte, Posgrado en Artes Visuales o Claves compartidas)

**Todos los seminarios son gratuitos tanto para estudiantes de posgrado como público general

Taller de lectura del seminario de Jacques LacanLas formaciones del inconsciente

Presenta la École lacanienne de psychanalyse

Con la participación del público, se realizará la lectura desplegada y documentada de cada sesión de este seminario de Jacques Lacan.

Cada 1º y 3er sábado de cada mes de septiembre a diciembre de 2010

Inicio 4 de septiembre; finalización 11 de diciembre de 2010

De 10:00 a 12:00 horas en el EECS del MUAC (sala 7)

Coordinan: Adriana Baschuk, Patricia Garrido, Manuel Hernández

Actividad gratuita

Eventos especiales

Simposio Internacional sobre Estética y Emancipación en las Postcolonias: Fantasma, Fetiche y Fantasmagoría

Del 27 al 30 de octubre de 2010. Teatro Juan Ruíz de Alarcón

Invitan MUAC, UCHRI y MACBA

Invitados confirmados: Dr. Ackbar Abbas, Dr. Gustavo Buntinx, Luis Camnitzer, Dr. Hamid Dabashi, Dr. Enrique Dussel, Dr. Néstor García Canclini, Dr. David Theo Goldberg, Dr. Michael Hanchard, Dr. Brian Holmes, Dr. Branden Joseph, Marcelo Expósito, Dr. Claudio Lomnitz, Dr. Saree Makdisi, Dr. Achille Mbembe, Dra. Sarah Nuttall, Raqs Media Collective, Dra. Nelly Richard, Dra. Suely Rolnik, Dra. Gayatri Chakravorty Spivak y Dr. Eduardo Subirats.

El programa será publicado en agosto de 2010 en:

www.muac.unam.mx/proyectos/campusexpandido/

Información e inscripciones: Nelly Pineda

internationalsymposium@muac.unam.mx

Actividades paralelas

El lugar de la belleza en el arte contemporáneo

Conferencia a cargo del Dr. Sixto J. Castro. Coordina la Dra. María Antonia González Valero

Jueves 14 de octubre, 18:00 horas en el EECS del MUAC (sala 7)

Desorden Mundial/Nueva Crítica

Presentación del libro Filosofía y Tiempo Final, del Dr. Eduardo Subirats a cargo del Dr. Horst Kurnitzky y el autor.

Martes 26 de octubre de 2010, 18:00 en el EECS del MUAC (sala 7)

Actividades gratuitas

Para mayor información por favor consultar

www.muac.unam.mx/proyectos/campusexpandido/

lunes, julio 05, 2010

DSF es censurado por Lima Photo - Colectivo Desenfranquiciados

Nota de prensa
Colectivo artístico es excluido por presión de las galerías

Luego de haber sido invitados por los organizadores de Lima Photo, la primera gran feria de arte fotográfico en la ciudad, el colectivo artístico e independiente Desenfranquiciados (DSF) recibió la noticia de su separación del evento, pese a haber cumplido con todos los requisitos establecidos para su participación.

DSF es un colectivo artístico caracterizado por poner en contacto directo al artista y al comprador, no cobrar comisiones por las ventas y apostar por artistas ajenos al circuito establecido por las galerías. Su lema es: “independencia estética y precios bajos sin intermediarios”. Las galerías son locales destinados a exposiciones artísticas y pretenden monopolizar el mercado del arte en el Perú. Según la Real Academia de la Lengua Española, el miedo es una: “sensación de angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario”.

Hace aproximadamente un mes, DSF fue invitado a participar en el primer Lima Photo, evento vendido como el más grande dedicado al arte fotográfico en el país, luego de que se hiciera evidente que el colectivo era un éxito tras las siete ventas de arte realizadas a lo largo de varios años. Una vez que DSF hubo pagado la cuota establecida, tuvo hecha la curaduría de los artistas y había hecho pública su participación, recibe la noticia de su apartamiento. El argumento de Gastón Delau, director de Arte Al Día y organizador de Lima Photo, fue que las galerías habían insistido en la separación de DSF por ser éste un evento creado únicamente para beneficio de ellas.

Si bien DSF no es una galería, cosa que los organizadores sabían bien antes de invitar al colectivo, sí asume las funciones de éstas: promover el trabajo de los artistas y vender sus trabajos, con la única diferencia de que no le cobra comisiones al artista por ello. Además, por irónico que parezca, el mismo Gastón Delau ha sido cliente de DSF y conoce perfectamente la modalidad con la que trabaja el colectivo: ninguna pieza cuesta más de US$ 100, lo que puede explicar en cierta medida el recelo que sienten las galerías privadas ante la participación de DSF en un evento con estas características.

DSF no es un colectivo anarquista, outsider o subversivo; es simplemente un colectivo artístico sin fines de lucro, que ha logrado posicionarse porque ha entendido una cosa: que el mercado no solo está conformado por quienes venden obras, sino también por quienes las compran. Un concepto de mercado difícil de entender en mentes modernistas e ignorantes de lo que está pasando en el mercado del arte a nivel mundial. DSF es independiente y siempre está comprometido con sus artistas y con sus clientes, por eso inaugurará su propio Lima Foto, el mismo día y a la misma hora que Lima Photo, como se tenía planificado desde un principio.

Colectivo Desenfranquiciados

domingo, julio 04, 2010

Opiniones sobre Principio Potosí

A propósito de la exposición "Principio Potosí. ¿Cómo podemos cantar el canto del Señor en tierra ajena?", curada por Alice Creischer, Max Hinderer y Andreas Siekmann, una exposición en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que intenta repensar los procesos de modernidad europeos desde una respectiva que permita echar luces sobre las dinámicas de colonialidad y explotación que sostienen el proyecto eurocéntrico de la ilustración, y cómo aquellas ramificaciones se extienden y sostienen hoy el capitalismo global y el desequilibrio mundial. La exposición reune piezas del siglo XVII Y XVII, y obras contemporáneas.

Reproduzco algunos comentarios de los curadores y luego dos miradas antagonicas de la exposición, la primera de Xavier Antich publicada en el diario barcelonés La Vanguardia, y la segunda de Cuauhtémoc Medina publicada en el diario mexicano Reforma.
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Modernidad invertida (Principio Potosí)
Xavier Antich


El nuevo Reina Sofía ya está en velocidad de crucero. Hace un año, Manuel Borja, su director, reordenaba la colección a modo de manifiesto: allí cristalizaron posicionamientos claves de la nueva etapa. Sobre todo, un nuevo vocabulario y una nomenclatura para, con ello, distanciarse de la narración lineal con la que se había museizado la modernidad. Se trataba, bajo la invocación de Walter Benjamin, de capturar la memoria desde la urgencia del presente. Ahora llega "Principio Potosí", la gran apuesta estratégica de 2010, y un anticipo de las exposiciones que van a seguirle, en una operación de gran calado: formalmente, la asunción del reto de otra forma de hacer exposiciones y, teóricamente, la voluntad de dibujar el marco conceptual para el desarrollo de una modernidad invertida.

En este marco, "Principio Potosí" tiene un papel esencial. Pues, de lo que se trata, a la hora de invertir la lectura de la modernidad, es de descentrarla. Si el relato hegemónico de la modernidad estaba basado en una distribución del centro y las periferias que ubicaba el origen del discurso en la ilustración europea, condenando a los márgenes bastardos a los territorios coloniales por los que la racionalidad instrumental de occidente se había expandido, "Principio Potosí" reivindica ese otro punto de vista subalternizado como receptor y que, ahora, aparece como actor de una mirada excéntrica. El director del Reina se lo pregunta en estos términos: "¿Qué sucedería si sustituyésemos el ego cogito de Descartes por el ego conquiro de Hernán Cortés, o el principio de la razón pura de Kant por lo que Marx denominó principio de acumulación originaria? ¿Qué pasaría si, en lugar de empezar el relato moderno en la Inglaterra de la Revolución Industrial o en la Francia de Napoleón III, lo hiciésemos en la América de los Virreinatos?". Y esos son los interrogantes que han recogido, como un reto, Alice Creischer, Max Jorge Hinderer y Andreas Siekmann, comisarios de la exposición, para articular este primer resultado, realmente deslumbrante, de una investigación ejemplar.

Así, frente a la lectura habitual de la modernidad, que la arraiga en la ilustración y su centro europeo, y también frente a la tentación de un retorno nostálgico y huidizo al romanticismo, "Principio Potosí" apuesta, en la línea preconizada en su momento por Benjamin y Deleuze, por un retorno al barroco, no para quedarse ahí, sino para invertirlo en lo que tiene de inaugural. La exposición empieza su viaje en la ciudad boliviana de Potosí, desde donde, en el siglo XVI, la plata de sus minas era embarcada hacia Cádiz y, de allí, hacia Europa: un anclaje a partir del cual es posible ubicar esa mirada excéntrica que debiera permitir la inversión de la lectura que acostumbra a hacerse de la modernidad. Como plantean los comisarios, "este proceso inaugura una dinámica decisiva para el desarrollo de la industria, de la banca, de las compañías de comercio coloniales, de sus barcos de guerra, de esclavos, y de la industria agrícola, así como para la expulsión, la depauperación y la utilización de personas como mano de obra. Esta ubicación tiene lugar en Europa y en las colonias a la vez: marca el comienzo de un sistema que ya desde entonces tenía un alcance global". El proyecto, así, "quiere dejar constancia de que es imposible pensar la sociedad moderna europea y sus sistema económico sin sus condiciones coloniales y los crímenes asociados a ellas; quiere señalar que estas condiciones han seguido vigentes hasta hoy y en todas partes".

La exposición permite varios niveles de lectura. Nos concentraremos en dos, citando sólo algunos de los muchísimos trabajos incluídos en la muestra, cuyo análisis pormenorizado requeriría mayor detención. Por una parte, el proyecto, desde la configuración espacial del escenario en el que transcurre, ofrece un complejo juego barroco de pliegues, en el que es imposible no perderse, pues de eso se trata, entre el pasado y el presente, entre el aquí colonizador y el allí colonial. Así, a los cuadros de la escuela de Potosí de vírgenes, santos, arcángeles y jesuitas, ejemplo de esa producción masiva de imágenes con la cual la hegemonía cultural pretendía imponerse en el ámbito simbólico y, de paso, legitimar la violencia del dominio y la explotación, se han contrapuesto, como su doble plegado, una serie de trabajos críticos que deconstruyen el poder de aquellas imágenes y las muestran en un espejo deformante. Es el caso, por ejemplo, de las pinturas "Santiago batallando con los moros de Lucas Valdés" o un "Felipe V convertido en Santiago Matamoros" del museo de La Paz, que se confrontan con el trabajo de Marcelo Expósito que invierte el vector en el sentido geográfico (buscando aquella presencia conquistadora en España) e histórico (enlazando con la cuestión de la reedición de la "cruzada" y el desgarrón pendiente de las fosas de la guerra civil). O aquellas "Novicias anónima"s de la escuela de Potosí y las intervenciones de Mujeres Creando y María Galindo, que invierten la lógica del dominio de los cuerpos femeninos como objeto de intercambio. O la "Virgen de la Natividad" de Sorata leída desde el trabajo de Elvira Espejo, que recorre el camino de la Virgen de la Candelaria desde Tenerife hasta Qaqachaka, en los Andes. O los arcángeles arcabuceros (de Calamarca), que se expandieron a partir de 1600 por todo el Virreinato de Perú y que aquí aparecen desmontados y recompuestos por Sonia Abian para entrever, entre los pliegues de sus trajes, el aparato de poder que legitima el uso teologizado de las armas.

Por otra parte, el proyecto ha desbordado los márgenes estrictos de un planteamiento exclusivamente poscolonial para mostrar, al mismo tiempo, la pervivencia en el presente de ese modelo de globalización expansiva a cuyo despliegue asistimos en la actualidad. Y así, se muestran trabajos tan soberbios, por su complejidad y sutileza, como el de Eduardo Molinari y su "Archivo Caminante" o Isaías Griñolo en "Mercado energético puro". Molinari, a través de dibujos, documentos y fotos, muestra parte del archivo de su viaje por las provincias de Buenos Aires y Santa Fe en busca de las relaciones entre el cultivo de soja en Argentina y el boom actual del agrobusiness como "el" nuevo producto financiero para después de la crisis. Por su parte, Griñolo, en clave autobiográfica, muestra el proceso de reconversión del Estado franquista en el caso de Huelva y las plantaciones de fresas, desplegado con el telón de fondo de los "lugares colombinos". Lo mismo sucede con los trabajos centrados en Rusia (de Chto Delat), en Mataró (de Rogelio López Cuenca), de Dubai (Andreas Siekmann) o de China (Zhao Liang).

Eso es "Principio Potosí": el esfuerzo por repensar la producción de imágenes en el marco de las estrategias de hegemonía cultural. Bienvenidos al viaje.

[Publicado en "Cultura/s", La Vanguardia, 16.06.2010]

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Nuevo traje poscolonial
Cuauhtémoc Medina

Es una paradoja inmanente a la condición global y su condición neocolonial que las mejores intenciones hagan emerger frecuentemente confusión perniciosa. Los argumentos por los que el Museo Reina Sofía coprodujo la muestra "Principio Potosí" no podían ser más pertinentes: se trataba de atisbar qué implicaría repensar la condición de la modernidad capitalista tomando como punto de origen histórico la brutal acumulación originaria de la colonización española de América, centrando la mirada en la importancia de la transformación de la sociedad indígena por acumulación originaria del capital y la extracción de metales preciosos, y en perfilar una analogía con el proceso de capitalismo salvaje de la globalización. Ante ese replanteamiento de la modernidad, el barroco y la alegoría vendrían por imponerse como modalidades de pensamiento y figuración imprescindibles.

La ambición de estatuir una relectura de la modernidad capitalista a partir de establecer un Principio Potosí es, sin embargo, traicionada y deformada paso a paso por la muestra que los curadores alemanes Alice Creischer, Max Jorge Hinderer y Andreas Siekmann escenificaron en el Museo Reina Sofía, cuya principal condición es procurar una instalación arbitraria y laberíntica que a este crítico tomó el acto disciplinado de recorrer por cerca de cinco horas movido por la necesidad de fundar la indignación en el conocimiento de cada detalle. Dos recursos organizan el montaje: la colocación de obras pictóricas coloniales sudamericanas a aproximadamente tres metros de altura, visibles como un hipotético segundo texto, en medio de una muestra de obras documentales e instalaciones contemporáneas que el espectador debe recorrer guiado por una numeración sucesiva, que cruza de lado a lado la sala, como si la exhibición fuera una cartografía turística o, en el nivel más pretencioso, una especie de "Rayuela" cortarzariana.

La arrogancia de ese parque temático de la confusión es tan omnipresente que prácticamente sólo dos obras sobresalen, la inteligente, didáctica y creativa lectura que Harum Farocki emprende del cuadro de la "Descripción del Cerro Rico e Imperial Villa de Potosí" de Berario de 1758 (una lección del trabajo de historia económica de las imágenes que debería ser fuente obligatoria a todo historiador del arte), y el formidable video de Marcelo Expósito que entrelaza la historia de Santiago Matamoros, la violencia colonial y franquista, y la alegoría de la necesidad de una arqueología forense intelectual, que hace un eslabonamiento entre pasado y presente que resalta las carencias del proyecto curatorial. Pero la claridad intelectual de esas dos obras no consigue purgar aberraciones como la melcocha neocatólica de populismo visual de los videos y acciones del grupo boliviano Mujeres creando, ni menos aún cédulas donde, por ejemplo, los curadores se quejan de las instituciones y comunidades de Bolivia no consideran su obligación prestar sus cuadros a las instituciones europeas.

Tras seguir cuidadosamente ese diagrama autoritario, mi conclusión fue simple: todo ese aparato, imposible de absorber por el espectador más entrenado, no añade absolutamente nada al relato de las obras expuestas, ni plantea una experiencia que en el ámbito de la reflexión a posteriori produzca una revelación significativa. Es un artilugio cuyo único propósito es la simulación de una complejidad ausente. Lo que trata de obstaculizar es apreciar que la muestra acumula obras que plantean denuncias sociales sin momento técnico o poético relevante, y un patrimonio barroco colonial que no ha sido sometido a procedimiento analítico o alegórico mínimamente relevante. Lo que triunfa es una madeja de lugares comunes y lagunas argumentales que hay que echar en el osario de la mala conciencia occidental.

Comentarios de Marcelo Expósito a propósito de la suspensión de la exposición de E. Villanes

Recupero algunos comentarios de Marcelo Expósito en este blog a propósito de la suspensión de la exposición 'La Extinción del Maíz' de Eduardo Villanes luego de que Fundación Telefónica, institución que invitó al artista a exhibir en sus salas, borrara sus referencias institucionales del catálogo impreso dado que éste se negó a retirar una de las frases de su texto escrito. Reproduzco los comentarios de Expósito a propósito de la continua 'incompatibilidad' entre las lógicas corporativas de incentivo al arte y el develamiento de esas responsabilidades al interior del propio arte que pretenden promover, ya que como dice Expósito más allá de la censura 'artística' lo relevante se encuentra precisamente en lo que ese gesto señala de autoafirmación cómplice de las estructuras neocoloniales dominantes. Por cierto, ¿dijo algo Fundación Teléfonica en Lima al respecto?

Léanse los siguentes comentarios como respuesta a un post mio anterior sobre esta misma circunstancia:
marcelo expósito dijo...

se diría que la responsabilidad que tienen en la destrucción del planeta y en la implantación de modelos económicos neocoloniales en áreas del planeta como américa latina es el límite frente al que se detiene la libertad de expresión en las fundaciones patrocinadas por multinacionales como telefónica. en el año 2000 fui invitado a escribir un texto para el catálogo de la exposición de un amigo artista, que habría de tener lugar en la fundación telefónica de madrid. titulé mi texto "Arte, sistemas, subjetividad. Algunas consideraciones sobre arte, ecologismo y (otras formas de hacer) política". incluía una nota al pie mencionando a telefónica entre los artífices del expansionismo neocolonial capitalista español, y criticaba duramente el proyecto antiecológico del intocable escultor eduardo chillida para las islas canarias, respaldado por grandes instituciones y confrontado valientemente por pequeñas organizaciones ecologístas locales. (valga decir que chillida es de los nombres estrella de la colección de arte de telefónica, o al menos lo era en aquel momento). por supuesto se me exigió retirar dichas afirmaciones de mi texto para que pudiera ser publicado, y por supuesto que me negué, y no fue publicado. dos meses después ganó uno de los premios de la asociación de críticos de arte de catalunya a los mejores ensayos del año. cabe también decir que la exposición de mi amigo trataba de temas... ecológicos. pero una cosa es mostrar el negro como metáfora de la contaminación, y otra bien diferente es escrachar a los responsables con nombre de esa contaminación, algunos de los cuales incluso patrocinan mensajes pseudoecologistas. un abrazo solidario, por tanto, desde acá.

6:15 PM, junio 22, 2010

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Anónimo marcelo expósito dijo...

postdata: releo mi comentario anterior para comprobar si está todo bien, y observo que, por no cargar las tintas, me quedé corto. mejor llamemos a las cosas por su nombre y apellidos completo. donde dije modelos económicos neocoloniales, falta el segundo apellido: modelos económicos neoliberales asesinos, responsables de genocidio. las celebraciones abstractas de la fogosidad de la vida en el planeta que se pueden permitir las multinacionales a través de sus fundaciones son incompatibles con el desvelamiento exacto de su responsabilidad en múltiples formas de crímenes contra la vida en el planeta, incluyendo (pero no sólo) la vida de la humanidad. el burócrata responsable de la fundación telefónica de madrid que quiso "negociar" (por teléfono de telefónica, por cierto) sobre mi texto, primero de buenas maneras, intimidando después, se desesperó ante mi tozudez, y acabó espetándome: "que sepas que si yo quiero puedo llegar a ser en mi vida tan anarquista como tú, pero prefiero ser responsable". He ahí la doble condición de tantos amables gestores culturales de las fundaciones que dependen de multinacionales asesinas: joven alma libertaria, madura manu economicus militari.

pero pido por favor que no nos dejemos enredar ni llevar por el ombliguismo característico de la condición de artista: el problema principal no es la censura; el problema es la verdad que se oculta tras el hecho censurado: en última instancia, el carácter asesino de este sistema dominante. lo que hemos de reivindicar en último término no es la libertad de expresión, sino la urgencia de suspender la vigencia de un sistema global genocida. no lo perdamos nunca de vista.

6:33 PM, junio 22, 2010

Las políticas del sexo y del deseo. Entrevista con Beatriz Preciado - Leonor Silvestri

Es casi medianoche y en la muchas veces clausurada discoteca Cabaret Berlin de Barcelona, la antológica reina del underground de Nueva York, Lydia Lunch, se dispone a tocar con su banda. En medio del DJ set de la escritora Virginie Despentes (directora de la controvertida película Fóllame) y el humo (aquí todavía no está prohibido fumar en los espacios públicos), la filósofa española Beatriz Preciado, a la vez novia de Despentes y amiga personal de Lunch, se dispone a dar una entrevista a Ñ.

Preciado es indiscutiblemente la voz más destacada en lengua española de esa incatalogable óptica llamada "teoría queer": forma reapropiada de insulto originario (queer en inglés supo ser un adjetivo calificativo con carácter peyorativo) y especie de devenir epistemológico que aglomera a todas aquellas expresiones de género más radicales en torno a las políticas anti-identitarias que parecen increpar al mundo desde el ensamblaje arte y cuerpo.

Figura inconfundible de la movida nocturno-académica de Barcelona, a pesar de ser demasiado alta para haber nacido en España, su cuidado look andrógino se corresponde con esta ciudad donde grosso modo la mayoría de las mujeres van de cabello corto. Preciado, sin aires de divismo, es la autora del ensayo Pornotopía. Arquitectura y sexualidad en "Playboy" durante la Guerra Fría que ha quedado recientemente finalista del premio Anagrama de ensayo con la obra, en la que utiliza la popular revista de Hugh Hefner como arqueología de la producción "de afectos que garantiza el capitalismo" y como objeto de crítica cultural.

Estas son algunas de las nuevas modalidades en las que la teoría se aplica no tanto como set abstracto de prescripciones académicas sino como forma de articular posibilidades. Pero como quedará claro en la charla, Beatriz Preciado es un personaje conceptual al decir de Deleuze y Guattari en ¿Qué es la filosofía?: quien enuncia las respuestas se hará llamar "Beto" y contestará siempre en masculino en clara referencia a la idea butleriana de que uno se vuelve un género interminablemente, que nunca llega a cuajar en sustancia ontológica.

-¿Beatriz, Beto, B.P. en su libro "Testo Yonki", se considera un personaje conceptual?

-Mi postura proviene de una resistencia muy larga a las imposiciones de género. Nunca quise definirme como mujer. Me gusta jugar dentro de esa ambigüedad. He pensado en cambiarme de sexo pero ¿hacia qué sexo?; he pensando en cambiarme de nombre pero ¿hacia qué nombre? Prefiero una multiplicidad de identidades móviles. Sigo utilizando Beatriz Preciado para firmar porque la posición de "escritora-mujer-lesbiana" es menos habitual que una posición masculina en el discurso tradicional de la filosofía.

-¿Por qué esa resistencia?

-No hay un por qué antes de un cómo. Retrospectivamente puedo encontrar razones: porque era una normativa, una imposición que tenía que ver con la identificación de mi cuerpo como femenino, o porque todo lo divertido tenía que ver con la masculinidad (trepar árboles por ejemplo), y todo lo pasivo y encerrado tenía que ver con la feminidad. Mucho más tarde empecé a releer mi propia vida en términos de aquello que era del orden del placer y lo espontáneo.

-¿Se hace cargo de su alto perfil como ícono queer hispanohablante, casi un personaje pop?

-Por ser sincero, la primera vez que vine a Barcelona desde Estados Unidos, había pasado por París, y me di cuenta de que era la micro-comunidad queer trans-marica-bollera la que me estaba empoderando. No me siento creador de nada ni que yo haya inventado nada. Ese tráfico me hizo. Por otra parte, la literatura a veces no llega por las políticas de traducción. En los EE.UU. había un conjunto de minorías sexuales pensando estos temas desde la periferia de la universidad y desde su centro duro. Pero en Francia y España esos lenguajes no habían tocado suelo. De todas formas, cuando doy un curso o clase, se me va la olla, como si tocara la guitarra dos horas, y estás en ese otro lugar donde te transporta la energía colectiva. Eso implica que puedas pensar lo que no habías pensando antes. Pero luego sigues con tus complejos, historias, y demás.

-¿Es posible "ser" queer?

-Es imposible porque queer es un verbo, una acción, cuyo estudio parece estar relativamente a la moda en el contexto académico. Las mismas personas que jamás hubieran organizado un seminario universitario en torno a las maricas y las trans, lo organizan en torno a lo queer. Es una opacidad camaleónica circular que permite ciertas cosas en otros espacios. Su teoría vendría a funcionar como una critica reflexiva de los procesos normativos a través de las que se produce la identidad. Ser queer es una contradicción en términos. Y si pensamos cómo los movimientos queer emergieron habría que hablar de teorías putas o tendríamos que hablar de cuestiones de migraciones, racismo y colonialismo. Por ejemplo, la última comisión que se reúne para dictaminar si las mujeres pueden llevar el velo islámico en Francia –comisión en la que participan mujeres– decidió que el velo está prohibido en los espacios públicos como el transporte y los espacios administrativos. Es decir, una ley normalizadora que legitima el encierro de las mujeres no blancas e islámicas en el espacio de sus propias casas, y que erosiona las libertades que podrían tener en los espacios públicos. En toda Europa es increíble la crispación de islamofobia que viene de la tradición de izquierda que considera a las luchas de género y sexuales como burguesas, prescindibles y secundarias o la homosexualidad como degeneraciones burguesas. Hay una cuestión de antifeminismo y tradición colonial que no se ha debatido públicamente que hace que estemos en la situación catastrófica de este continente donde la izquierda sigue discutiendo en torno al trabajo y a la clase cuando socialmente el trabajo ha perdido la centralidad como motor de producción, y frente a las cuestiones relevantes como las cuestiones de postcolonización, biopolítica, cuerpo, migraciones, sexualidades es tan retrógrada y conservadora como la derecha.

-Este ejemplo ilustra por qué las sexualidades son un punto crítico en la política.

-La mutación de los procesos de gobierno social a partir del siglo XVIII hizo que el cuerpo estuviera en el centro de gestión de lo político. Una ficción histórica transitoria en relación con las formas de producción económica de gobierno de lo social que inventa un alma sexualizada, una subjetividad que tiene la capacidad de decir "Yo" e internacionalizar un conjunto de procesos de normalización que lo llevan a decir "soy homosexual" o "soy heterosexual". La sexualidad no es sólo un conjunto de regulaciones políticas sino que en el proceso de industrialización que sigue a la Revolución Francesa, la reproducción sexual se entiende como una de las maquinarias de lo social. Es necesario que el cuerpo social esté organizado reproductivamente, es decir la familia heterosexual. Esa es la fantasmagoría política en la que hemos estado viviendo. A mediados del siglo XX ha habido un quiebre, y toda sexualidad no reproductiva es objeto de control y vigilancia. El sexo es importante porque se convierte en uno de los enclaves estratégicos en las artes de gobernar. Pero eso que llamamos sexo no es nada estable sino un conjunto de constantes mutaciones históricas. Ahora mismo las minorías sociales y políticas están participando e interviniendo en los procesos de definición de las gramáticas de género, y eso me parece una exaltación política, algo nuevo y fascinante.

-¿No habría en ese optimismo una re-esencializacion de la sustancia de un sujeto?

-No, porque no son luchas basadas en identidades naturales ni siquiera sexuales, ni de pertenencia a una nación sino que son otra cosa, una transversal de minorías críticas. La dimensión ética no está diferenciada de la política. Las técnicas del yo son las mismas que las técnicas del agenciamiento colectivo. No es una alianza natural. Por ejemplo, migrantes y género no van separados. El pensamiento político hasta ahora pensado por la izquierda piensa en esas exclusiones. Pero yo me refiero a una alianza de malos sujetos de la izquierda, que debe ser pensada. La mayoría de feministas, gays, transexuales y transgénero radicales han sido expulsados de la izquierda, cuyo cuerpo ideal es viril, trabajador, reproductivo. Creo que la lucha es colectiva y que la redefinición del sexo y la sexualidad pasará por acuerdos colectivos. Hay otro lugar que se está reconfigurando desde las luchas que reclama un cuerpo que de alguna manera va más allá de los imperativos normativos de las leyes nacionales. Ese cuerpo se percibe como migrante, tránsfugo y no tiene ya lo que hemos llamado hasta ahora identidad en el sentido más administrativo, es decir, se trata de un cuerpo des-identificado.

-Es decir, no va a haber un sujeto revolucionario.

-No hay sujeto de la revolución, de eso estoy seguro. Pero la revolución y la guerra son constantes. No es un momento mesiánico que nos espere más allá para lo que hay que prepararse. La situación en la que estamos y construimos el género y la normalidad son la guerra total en el interior del cuerpo y frente a eso, la revolución es constante. Autores como Foucault –cercano a las políticas de izquierdas y que ha salido del carnaval gore de la revoluciones de izquierda– o incluso Deleuze y Guattari que agitan la revolución del 68, se van separando de esta noción de "revolución". Frente a esa situación postpolítica es absurdamente necesario pensar dónde está la revolución, cómo se produce, cuáles son las formas a través de las que actúa. La guerra no será después y la revolución no será mañana sino que la guerra es hoy y la revolución es ahora.

-¿Y cómo será entonces la discusión con el Estado?

-El Estado ha dejado de ser el estamento que define las normas disciplinarias, prácticamente se ha convertido en uno de los tentáculos del capitalismo neo-liberal privado. Estamos apreciando su privatización, por ejemplo, en Francia el síndrome de disforia de género (la disconformidad entre el sexo asignado al nacer y el percibido como propio), ya no es considerado como trastorno de identidad sexual. ¿Qué va a pasar ahora con todos los protocolos y los cambios de género? ¿Serán asumidos por la seguridad social? Hoy el Estado es uno de los múltiples aparatos junto con los postindustriales o los mediáticos que re-configuran el cuerpo. Por lo tanto, los movimientos de minorías sexuales no pueden estar sólo en diálogo y en lucha con el Estado que no tiene la centralidad que tenía. Es absurdo hoy tener como objetivo conseguir el matrimonio GLTB, frente a las complejidades de las configuraciones postcoloniales, de sexo, y raza. Es preciso atacar esa ficción del matrimonio desde otro lugar que no sea la legalidad.

Virginie Despentes termina su arrollador set, y Diana J. Torres, la joven artista promesa de esta región comienza su performance donde habrá elementos del gore del cine de terror, la pornografía mutante, y poesía pornográfica: G.G. Allen parecería ser "una mujer". Preciado, a quien ya ha venido a saludar todo el lugar, contesta la última pregunta sobre la noción de deseo y elección que hasta hoy han guiado luchas y reivindicaciones: "Obviamente no creo que pueda haber una verdad sexual escondida debajo de una gran capa de represiones sociales. No confío nada en el deseo, no creo en absoluto que haya un deseo anterior a un conjunto de normas o acuerdos sociales, sino que el deseo se crea en esa red de relaciones, del mismo modo que no hay una identidad que precede las interpelaciones normativas. Cuando digo deseo no me refiero a la noción psicoanalítica o inconsciente de deseo sino a cómo el placer y el cuerpo se estructura en una red de relaciones. Desaprender tus 'propios' deseos, aquello que culturalmente aprendemos a desear, es una especie de tarea muy larga pero fundamental."

[fuente: revista Ñ]