

comentarios, notas, textos, artículos, entrevistas y colaboraciones sobre arte contemporáneo


Lanzaron recientemente su edición número 7. Es una de las revistas imprescindibles si de intercambios y diálogos en torno al arte tanto en la región como a nivel latinoamericano se trata. Conversamos con uno de sus integrantes sobre la actual edición y, entre otras cosas, sobre los nuevos desafíos que ya se trazaron a mediano plazo.
por Douglas Alarcón Inzunza
Desde el 2009 que le estamos siguiendo los pasos a Plus. Es que no es para menos. Se podría decir que son casi de esas especies en extinción, digamos endémicas, en esta triste fauna de revistas y publicaciones serias que osan hablar de arte (entendiendo por serias aquellas que mínimo sobrepasan el año de existencia y que en sus páginas se percibe dedicación, trabajo y avance). Más aún, si por sus páginas desfila una perspectiva crítica de lo que interesa y preocupa a las distintas iniciativas artísticas a nivel local y sudamericano, de seguro estamos frente a una especie en extinción. Por lo tanto, no hay que sacarle los ojos de encima y por el contrario se le debe dar la mayor de las atenciones.
Repasemos algunas cosas básicas. Se fundó en el 2004 con el objetivo de establecer un diálogo de las problemáticas del quehacer artístico; partieron de forma autogestionada y con el paso de los años se fueron adjudicando algunos Fondarts; trabajaron con instancias de la región en primer término y terminaron extendiendo sus tentáculos a gran parte de Latinoamérica con lo cual también han cambiado paulatinamente sus enfoques e intereses. Y hoy en día acaban de lanzar su séptima edición, al tiempo que ya comienzan a definirse más que como una simple revista como algo más ambicioso (“una plataforma editorial”) tal como nos cuenta uno de sus fundadores.
Ahora bien, ya hicieron la presentación y lanzamiento del último número en Concepción, Valparaíso, Santiago y últimamente en Temuco donde también distribuyeron algunos de los 2500 ejemplares disponibles. Esta vez conversamos con Fabián Espinoza -otro de los fundadores junto a Cristián Muñoz y David Romero- sobre lo más granado de revista Plus. Arrancamos con la evolución que han tenido en su relación con otros agentes y artistas latinoamericanos.
-El año pasado me comentaban que las relaciones con instancias artísticas latinoamericanas iban viento en popa ¿Cómo va eso hoy?
- Las relaciones con instancias latinoamericanas se basaron en un comienzo en un conjunto de problemáticas compartidas, un estado similar que se podría definir como la formación y fortalecimiento de escenas artísticas locales. El intercambio de reflexiones respecto de aquello fue dando forma a una infraestructura inmaterial construida a través de distintos y permanentes canales de comunicación digitales. El resultado de esta interacción superó nuestras expectativas en cuanto a la respuesta y participación de agentes latinoamericanos, lo que se manifiesta hoy en día en la cantidad de textos publicados provenientes de diversas ciudades de Argentina, Colombia, Perú, Colombia, etc.
-Entiendo que últimamente aumentaron considerablemente el tiraje y además difusión en otros países. Cuéntenme de los detalles.
- En este sentido es importante conocer la producción de Plus 6, publicación que contó con auspicio de la Trienal de Chile, para su impresión en un tiraje de 10.000 ejemplares. No obstante, este apoyo no consideró la difusión y distribución de la revista, razón por la cual hasta hace pocas semanas la hemos enviado a los destinos correspondientes, gestión realizada en paralelo a la distribución de Plus 7 con recursos obtenidos de Fondart. Estas dos últimas publicaciones corresponden a una etapa de difusión y distribución ampliada, en la cual buscamos fortalecer los intercambios desarrollados, presentar el soporte impreso a nuestros colaboradores y al conjunto de iniciativas que han participado en Plus. También hemos establecido puntos de distribución en Argentina, Colombia, Venezuela, Ecuador o Bolivia por ejemplo.
- ¿Y acá dentro del país?
-Valparaíso, Santiago y Temuco por el momento. En Concepción pronto tendremos un punto de distribución concreto, pero por mientras pueden escribirnos al correo revista.plus@gmail.com y visitarnos en nuestro blog www.revistaplus.blogspot.com.
- ¿Cuál es el eje temático sobre el cual se estructura la 7a edición?
- Plus 7 se estructura en base a una dinámica de diálogo e intercambio más que un tema o un problema común. Esta edición es una experiencia de co-editorialidad en la cual invitamos a un conjunto de teóricos, gestores, artistas e investigadores a construir un espacio de reflexión con alguien más en base a una problemática de común acuerdo entre ambos. La co-editorialidad radica en este caso, en invitar a un conjunto de colaboradores permanentes de Plus y concederles un espacio de diálogo con alguien con quien ellos decidieron trabajar. Esta alternativa conlleva a un riesgo, por no tener un control total sobre los contenidos a publicar, pero precisamente aquello constituye el valor de este proyecto que explora una dimensión de diálogo ampliado y que define un rumbo para nuestra publicación.
- En comparación a las ediciones anteriores háblame sobre las diferencias con esta última edición
-El trabajo editorial en un comienzo tenía como principal objetivo dar visibilidad y registrar ciertas problemáticas de una escena local, invitando en primer lugar a los artistas o productores a participar en la revista escribiendo ensayos o interviniendo alguna de sus páginas con alguna propuesta visual. Luego, la comunicación y los intercambios se expandieron hacia otras escenas artísticas de Chile y de Latinoamérica, espacios con los cuales compartíamos ciertas problemáticas y procesos. Este cambio se evidencia a partir de la edición nº 5 de la revista, momento en el que asumimos un rol más dinámico, produciendo espacios de diálogo para generar textos, planteando convocatorias e invitaciones mas específicas. Plus 7 expone este proceso con mayor intensidad, y a la vez, nos posiciona en el terreno de la co-editorialidad.
- Han dicho que poco a poco ya están dejando atrás la autodefinición de revista…
- Ocurre que el conjunto de acciones y experiencias realizadas nos define, ya no como una revista sino mas bien como una “Plataforma Editorial” compuesta por tres partes: Publicación impresa, actualmente con un tiraje 2500 ejemplares. Soporte digital, o blog en cual se publica la totalidad de los textos, acompañados de imágenes y una serie de referencias e informaciones para establecer contactos. Y finalmente, un área práctica que incluye nuestra participación en otros proyectos y también las acciones realizadas aparte de la producción de la revista.
- ¿Cuáles son los siguientes pasos con Plus?
- Actualmente estamos trabajando en Plus 8, mejorando nuestras estrategias de co-editorialidad en base a la evaluación de los resultados de Plus 7, edición que nos dejó conformes pero con bastantes desafíos. Cabe señalar que la periodicidad de publicación de la revista en los últimos ejemplares, 5, 6 y 7 se ha concentrado entre comienzos de 2009 y febrero de 2010, periodo en el cual también se han producido importantes cambios dentro del equipo, y también en el diseño, diagramación y tiraje de la revista. Todo esto nos obliga a reformular nuestro trabajo, mejorar nuestros futuros proyectos y darle más importancia a la recepción de las reflexiones y textos producidos.
- Y por último ¿alguna actividad más relacionada con Concepción?
-Sin anticiparme demasiado, podría señalar que estamos trabajando en la realización de un Taller de escritura y un Seminario o Work shop para el segundo semestre. Los ejes y objetivos de ambas actividades buscan reactivar nuestra participación en Concepción, y a su vez, dinamizar la escritura y la comunicación en torno al arte contemporáneo.
Fundación Telefónica celebra el Bicentenario con la más amplia retrospectiva que se haya realizado en Chile de Juan Downey, reconocido como el precursor del video arte a nivel internacional. La exposición – bajo el nombre de “Juan Downey - El Ojo Pensante”- fue inaugurada ayer martes 30 de marzo en la Sala de Arte de la Fundación y estará abierta hasta el 27 de junio.

Hemos realizado una entrevista a Gerardo Mosquera en la que nos detalla algunos aspectos de la edición de "Copiar el Edén", un libro-curatoría que se puede encontrar en todas las embajadas de Chile en el extranjero y que ha establecido un puente entre el arte contemporáneo realizado en Chile y un potencial mercado internacional.

Siguiendo con el proyecto 9 curadores discuten su obra, esta vez le toca el turno al curador brasileño Ivo Mesquita quien se encuentra en Chile para dar dos presentaciones. Una fue hoy y una segunda será mañana a las 19 hrs, en el Centro Cultural de España, titulada "La Bienal de Sao Paulo y la 28º Bienal", de la cual es actual director y curador.| "Esta bienal está diseñada para especialistas" | |
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CAROLINA LARA B. Desde Sao Paulo y poco antes de viajar a Chile, Ivo Mesquita asegura que la idea de una bienal sin obras fue un malentendido de la prensa: "¡Eso no está escrito en ninguna parte! La idea es problematizar este modelo de exposición, por lo que no será una muestra convencional con trabajos que se articulen al muro, encajonados en un cubo blanco", explica el curador de uno de los máximos encuentros del arte contemporáneo. "Será un montaje orgánico, donde las obras (trabajos con documentos, fotografías, libros, grabados, pequeños objetos, entre otras) ocuparán diversos aparatos de exhibición a través del lugar, ofreciendo una especie de desplazamiento en diálogo con la arquitectura. Son otras formas de organizar una bienal", declara el experto que este lunes y martes participa en el ciclo "9 curadores discuten su obra". La 28ª Bienal de Sao Paulo se realizará del 26 de octubre al 6 de diciembre en el edificio del Parque Ibirapuera, con entrada gratuita. Aparte de la exposición, agrega Mesquita, habrá eventos, performances y música en vivo, en una gran plaza abierta como sitio de celebración y encuentro. Esto en el primer piso. En el tercero, se verá una biblioteca con archivos relacionados con la historia de la bienal. Las obras se desplegarán en estos sitios, mientras el segundo piso, pleno de metáforas, efectivamente estará vacío. A punto de divulgarse la lista oficial de artistas invitados (Mesquita asegura que será esta semana), muchos de ellos ya trabajan in situ formulando sus propuestas. Los autores "representan diversas generaciones, trabajando temas relacionados con la memoria, con documentos y narrativas, con el espacio que puede ser también social", agrega. Entre ellos, está Carlos Navarrete, artista chileno seleccionado por una obra donde "su propia historia involucra, además, la idea de recorrido y tránsito en un contexto de globalización". En la sección de archivos se suma con un proyecto Isabel García, artista a cargo del Centro de Documentación de las Artes del Centro Cultural Palacio La Moneda, que participará con material relacionado con la historia del arte chileno de los '70 hasta hoy. "Hoy existen más de 200 bienales en el mundo. Si sumamos la cantidad de ferias y de espacios de exhibición abiertos, así como el acceso a los medios de comunicación, es necesario replantear la bienal misma y su contribución en el siglo XXI. Éste es un momento de reflexión. La idea es buscar alternativas. No sé si replantear todo, pero sí la manera de presentar y discutir el arte contemporáneo. Aun cuando hay actividades para el gran público, esta bienal está más bien diseñada para especialistas", sentencia el curador. |
1.- Una bienal se debe a la ciudad que la sostiene. La bienal nace en el Consejo de Cultura Metropolitano. Es allí que se formula de manera práctica. Después se incorpora en el documento “Chile quiere más cultura” y se converte en una de las “52 medidas”. Posteriormente, se incluye consecuentemente en el programa de gobierno de la presidenta Bachelet.
2.- Una bienal es un monumento social desplazado. Eso quiere decir que amplía la noción de monumento hacia la de una construcción social compleja que se valida por la calidad de los procesos conexos que desencadena (turismo cultural, embalajes, hotelería, transporte, seguros, revalorización urbana, ediciones, medios, etc).
3.- Una bienal es una construcción compleja porque aparece como un dispositivo de dinamización de la escena artística local que la sostiene. Está planteada para trasladar hacia su localidad a centenares de artistas y críticos que de otro modo no se desplazarían, para asistir a un acontecimiento de arte que pondrá en evidencia un determinado estado del desarrollo del arte contemporáneo. Una bienal es un “estado del arte” que se plasma en una exposición.
4.- las bienales han surgido, en algunas ocasiones, asociadas a la iniciativa de algunos museos. Pero a su corto andar, han dejado de lado la dependencia museal para adquirir rasgos que un museo no puede satisfacer. Esto ocurrió en los comienzos de la Bienal de Sao Paulo. Ya en la tercera bienal esta obedecía a una iniciativa autónoma.
5.- Una bienal dinamiza la musealidad local y la enseñanza superior de arte porque se convierte en un polo atractor de calidad, al montar una experiencia que no cabe en las formas ni de la enseñanza ni de las exposiciones museales. Sobre todo cuando el formato de las bienales se ha modificado, al punto de constituir bajo su alero grandes dispositivos educativos que organizan de un modo autónomo la relación con las comunidades educativas. Justamente, porque son intervenciones temporales que pueden ser focalizadas con mayor eficacia, destinando recursos a modalidades experimentales de trabajo.
6.- En la experiencia de la 27ª Bienal de Sao paulo, el proyecto educativo pasó a ser un elemento fundamental de la curatoría de la bienal y no una ilustración difusiva de su concepto. Para armar la Trienal, hemos estudiado este caso de manera muy exhaustiva. Para eso trajimos en enero a Denise Grinspum, curadora de dicho proyecto.
7.- La Trienal de Santiago es un dispositivo de producción que explota la capacidad del arte como proceso de exploración de las insuficencias y potencialidades de la vida común de comunidades en situación vulnerable.
8.- La Trienal es un modelo de acción excepcional que diseña y ejecuta proyectos que contemplan la movilización de formas de colaboración entre distintos organismos del Estado y del mundo privado, destinadas a asociar durante una unidad de tiempo determinada (algunos meses) a comunidades de diferentes proveniencias (lugares, edades, disciplinas, clases), para promover modificaciones de estados de cosas locales (la construcción de un huerto en una escuela municipalizada de escasos recursos, la formación de una sala de computación en un centro cultural popular destinada a colaborar con las tareas escolares a través de la formación de monitores, el establecimiento de redes de servicios comunitarios en localidades carentes, el montaje de un taller de ediciones en un conjunto habitacional depreciado).
9.- La Trienal no es solamente una exposición. Es un proceso y la exhibición de los resultados del proceso. Pero sobre todo, es un proceso cuya visibilidad como tal se verifica a través de un aparato editorial que la sostiene. No hay, pues, un catálogo final, como toda bienal que se precie de tal, sino una estrategia editorial en la que el catálogo es uno de los productos. Pero poseen un valor similar, las series de ediciones destinadas a desarrollar el proyecto educativo, que se desarrolla desde sus inicios como anticipación de la Trienal. De ahí que haya que distinguir entre proyecto educativo permanente, desarrollado por la Fundación Trienal, y proyecto específico para satisfacer las demandas de cada trienal en particular. Es la continuidad del proyecto educativo global la que asegura la continuidad de la Trienal. En este sentido, la Trienal no se agota ni se termina en la exposición, sino que continúa en el manejo de los efectos sociales que ésta ha involucrado.
10.- La Trienal invita a artistas cuyo trabajo se caracteriza por desarrollar un cierto tipo de proyectos que se distancian de la producción de obras de arte clásicas, para iniciar o intensificar procesos abiertos de conversación (lo que se llama la vida común). Esto no quiere decir que no habrá obras en este sentido, sino que serán acogidas en la medida que surjan de estos procesos. Por eso, la Trienal es de RESIDENCIAS. Esto quiere decir que artistas y no artists se ponen en contacto en un espacio determinado (la vida de una comunidad escolar, habitacional, fabril, etc) en que la producción estética se asocia a la formación de organizaciones destinadas a modificar estados de cosas y que apunten a la constitución de “formas artificiales de vida”, que durante unidades de tiempo determinadas, tendrán lugar, en un espacio determinado. Estas producciones micro sociales tomarán el nombre de Obras de Arte.
Es el caso cuando un artista decide montar como obra, la construcción de un invernadero o de un huerto en una escuela. El artista atraviesa en diagonal varios tabiques: debe convocar alumnos de diversas edades, perturbar la vida escolar, negociar con las autoridades la factibilidad, porque esa negociación forma parte de la obra, y tiene un carácter educativo, sobre todo si incorpora a escolares y a los padres en la experiencia. O es el caso de un artista que se instala en un edificio depreciado, a vivir en un departamento, donde elabora relaciones de comunicación barrial destinadas a editar un diario comunitario, a través del empleo de tecnología adecuada (computador, impresoras, etc).
11.- El dispositivo educativo de la Trienal debe anteceder al procedimiento de selección de los artistas, en cuanto a que debe montar plataformas de negociación inicial con comunidades susceptibles de acoger experiencias de este tipo. En este terreno, la discusión con responsables de departamentos de educación municipal, con directores de escuelas, con profesores, con artistas locales, resulta fundamental, porque no se trata de organizar a los cursos para visitar lugares de arte, sino para convertir sus propios espacios de convivencia en lugares de producción. Lo que la Trienal busca es producir esa interacción entre artistas y no artistas para modificar lo que hay. Eso ya es mucho.
12.- La Trienal de Santiago se defne como UNA TRIENAL DE RESIDENCIAS, MONTADA SOBRE UN EJE EDUCATIVO, DESTINADA A PRODUCIR MODIFICACIONES EN LA PERCEPCIÓN DEL TERRITORIO. Por esta razón, la Trienal considera fundamental que la participación del Mineduc, en lo que a concepción espacil y arquitectónica de los espacios escolares se refiere. Es fundamental la participación del Minvu, en relación directa con el proyecto de recuperación del Anillo Interior. Esto significa que la Trienal es UN DISPOSITIVO DE INTERVENCIÓN URBANA. Y resulta clave que en la Trienal participe la Dirac, porque en la medida que establezca un polo atractor para la comunidad artística internacional, estará colaborando de manera decisiva en la formulación de una política exterior de artes visuales. Solo hay política exterior cuando se es capaz de atraer, no solo de colocar a artistas en el circuito internacional. La colocación de estos artistas depende de la fortaleza interna que cada escena demuestra en el montaje de ficciones sociales consistentes. La Trienal es una ficción consistente, porque moviliza procedimientos narrativos que ponen en tensión los relatos existentes acerca de nuestra formas de vida en común. Finalmente, resulta clave la presencia y la presidencia del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes, porque esta iniciativa completa y complementa las ya existentes en el terreno de los dos proyectos que ya está desarrollando, como lo son “Chile quiere más cultura” y los “Carnavales culturales”. La gran diferenciación positiva de la Trienal es que su acción está destinada a montar micro estructuras de participación ciudadana destinadas a permanecer, dinamizando la vida cotidiana.
13.- La Trienal es un REPERTORIO DE ACCIONES en el que se vinculan formas materiales, trabajos de artistas y de instituciones, para facilitar y favorecer un cierto tipo de encuentros con los sujetos a los que están destinadas. Por eso se llama Trienal de Residencias. En concreto, la trienal está destinada a producir un Régimen de Trabajo Comunitario, pero promovido desde el “régimen de las artes”. Jacques Ranciere, filósofo francés, define el “régimen de las artes” como “un tipo específico de vínculo entre modos de producción de obras o prácticas, formas de visibilidad de estas prácticas y modos de conceptualización de unas y otras”.
Así mismo, Reinaldo Laddaga, en su libro “Estética de la emergencia” (Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2006) señala: “un régimen es un vínculo entre modos de producción, formas de visibilidad y modos de conceptualización que se articula con las formas de actividad, organización y saber que tienen lugar en un universo histórico determinado.
14.- La Trienal de Santiago debe ser de tamaño mediado. No contemplar la invitación de más de treinta artistas. Esto se debe a que no se trata de solo una exposición ni de la edición de un catálogo, sino de la producción de residencias cuyos productos deberán ser exhibidos de acuerdo a una puesta en visibilidad determinada que respete la autonomía formal de su ejecución. Los productos pueden ser audiovisuales o digitales. Esto exige abordar su exhibición con nuevos criterios que no son estrictamente museales. El espacio de los museos reduce porque unifica las condiciones de presencia de las obras. Obras complejas requieren de formas complejas de exhibición.
15.- La Trienal de Santiago debe tener un curador extranjero cuyo nombre nos signifique un Standard en el circuito internacional de las bienales existentes. Debe ser escogido a partir de un concurso internacional por invitación, a partir de bases comunes radactadas por el Comité Ejecutivo y aprobadas por el Directorio. Se debiera invitar a tres curadores cuyo perfil calza con el marco que se ha definido para la Trienal de Residencias.
16.- La Trienal de Santiago es un Proyecto Bicentenario. En relación a esto hay que tener en claro una cosa: para el Centenerio, la oligarquía edificó el Palacio de Bellas Artes. Este albergó un museo y una academia de pintura. Pero era el museo como extensión del parque. Por eso tiene esta cúpula. Es un “jardín de invierno” para que la oligarquía se paseara en los días fríos o lluviosos. Era un jardín interior que tenía helechos y plantas exóticas.
En el Bicentenario, la Trienal es el monumento artístico erigido por y para la ciudadanía. Es un monumento de expansión social y cuyo destino no es la delectación de lo sublime sino la generación desde las prácticas artísticas de nuevas formas de convivencia social.
Justo Pastor Mellado
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