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lunes, abril 26, 2010

'Encontros' de Helio Oiticica / 'Art-Performance 1964-1978' de Ivald Granato

Desde algunos días me encuentro en Sao Paulo y como siempre me reservo un día para pasear por algunas librerías y ver publicaciones nuevas (o viejas reencotradas). Entre las que conseguí en este paseo quiero resaltar dos rápidamente.

La primera es la reciente edición titulada Encontros, de textos, entrevistas y manifiestos de Helio Oiticica (Rio de Janeiro, Azogue, 2009). La edición es pequeña, de 280 páginas, muy portátil y no incluye imágenes. Hay algo en ese formato sobrio, llano y sencilla que realmente permite que las ideas de Helio penetren en el lector. La edición, de Cesar Oiticica Filho, Ingrid Vieira y Sergio Cohn, republica entrevistas entre 1961 y 1980 aparecidas en diarios como Jornal do Brasil, Ultima Hora, Navilouca o O Pasquim, además de dos entrevistas inéditas y un Heliotape (Heliotape para Augusto e Haroldo de Campos, de 1974). Curiosamente el pequeño libro me parece más sugestivo e interesante que la exposición "Helio Oticica" que César Oiticica Filho está organizado actualmente en Itaú Cultural, ya que aun cuando las obras de HO son impactantes y profundamente movilizadoras la monotonía clasificatoria del espacio tienden a neutralizar de forma parcial la experiencia. Era sin duda interesante la fricción entre los textos de Oticica en el espacio (varios de ellos tomados de Encontros, por cierto) y las piezas, pero la tensión se quedaba solo allí. Sin duda la obra de Hélio requiere algo así como lo que Suely Rolnik llama activación política de la memoria del cuerpo, o de la memoria de la experiencia, como ella intentó pensar al realizar su trabajo de relectura de la obra de la también brasileña Lygia Clark.
Quizá lo mejor de la exposición es que permite el acceso a piezas en otros casos difíciles de ver, tomando en cuenta además que se han instalado varias de sus obras ambientales en distintos puntos de la ciudad. Cabe resaltar la web del programa Helio Oticica, vale mucho la pena y recomiendo un vistazo aquí. Pese a lo dicho finalmente me alegro de haber podido ver allí algunos videos suyos como Agripina é Roma-Manhattan (1972) --que es una joya--, entre otros, pero me parece una pena que se haya optado por reeditar el film de Iván Cardoso en 1979 para convertirlo en una edición de pocos minutos con tan solo la última parte (Helio vistiendo un parangolé en una estación desolada de metro como si de una suerte de extraño avistamiento se tratase), cuando el video integro es mucho más potente.

Reproduzco las dos partes del video en cuestión:






El otro libro que quería comentar era la reedición de Art-Performance 1964/1978, de Ivald Granato, un artista del cual nunca tuve noticia. El libro reeditado es realmente curioso, bizarro y hasta diría punk: casi sin referencias editoriales (ni siquiera se señala el año de edición y reedición!), con reproducciones fotográficas de pésima calidad, textos mal editados y recortes bibliográficos sin datación visible. Me quedé viéndolo embrujado por casi media hora intentando pensar si esa producción realmente existió o no, y entonces pensé que si alguien me estaba tomando el pelo con ese libro pues lo estaba haciendo realmente bien!! Pero no, en realidad la edición primera es de 1979 (no se si esta nueva edición sea idéntica a la anterior) y en su interior todo funciona como un collage imparable de textos, imágenes y documentos que no parecen muy interesados en guiar al lector por una obra retrospectiva --lo cual anuncia el título--, y sí en agitar convulsivamente lo que uno esperaría de un libro de este tipo, ironizando todo el tiempo sobre su identidad, su marginalidad y difuminando la posibilidad de leer algo allí adecuadamente. Si se piensa que la obra de Granato es poco interesante la verdad es que la sola edición de este ejemplar ya hace que valga mucho la pena, hace tiempo que no encontraba algo tan desfachatadamente mordaz, low-fi y al mismo tiempo sugerente y fascinante. Es para verlo de abajo para arriba, de atrás para adelante sin parar (ojo a la genial "adote o artista. não deixe ele virar professor" ["Adopte un artista, no lo dejes convertirse en profesor"]). Reproduzco algunas pocas páginas y la carátula (se puede ver más aquí).

sábado, agosto 09, 2008

La pornografía es una noción política

Hace un mes se realizó el seminario FeminismoPornoPunk, un programa de discusión y producción que vinculó desde teóricos, activistas, investigadores hasta productores visuales, organizado por la filósofa Beatriz Preciado en Arteleku (San Sebastian, España). Yo tenía todas las ganas de ir pero se me cruzó con un viaje, y ahora estoy demasiado arrepentido ya que creo que me perdí algo buenísimo. Esta semana anduve revisando algunos comentarios de asistentes y participantes y aquí comparto un fragmento de una reciente entrevista -publicada en el diario Diagonal- a Preciado en torno al tema. Quizá no haga falta decir que el desarrollo teórico y crítico de Beatriz alrededor del discurso queer es NO-TA-BLE, y creo que esta entrevista en pdf, realizada por crítico y curador Jesús Carrillo, es una buena introducción sobre sus ideas y su trabajo de actual producción filosófica. Intentaré colgar pronto otros post sobre el asunto.

Copio también algunos segmentos del discurso de Beatriz sobre el Seminario en Arteleku. Pueden encontrar el programa del Seminario y su boletín en pdf aquí.
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FeminismoPornoPunk

FeminismoPornoPunk es un programa estructurado en torno a la investigación y la producción postpornográfica, la crítica de los códigos tradicionales de representación de la sexualidad y la representación multimedia de los cuerpos y las sexualidades subalternas.

Superando la oposición feminismo anti-porno/pro-porno y siguiendo los trabajos de Michel Foucault, Judith Butler y Linda Williams, este proyecto explora la pornografía como una de las tecnologías biopolíticas de producción y normalización del cuerpo, del género, de la sexualidad y del placer en las sociedades postindustriales. Este encuentro toma el dispositivo pornográfico como lugar de entrecruzamiento de tres espacios políticos y de crítica cultural, al mismo tiempo conectados y discontinuos: el feminismo como lenguaje y práctica de ampliación del horizonte de la esfera pública a partir de una crítica de la opresión de género; el movimiento queer de minorías sexuales disidentes y crítica de la normalización heterosexual y el Punk como práctica de invención de nuevas técnicas baratas de intervención crítica (“doityourself”, “become the media”), apelando a su dimensión políticamente incorrecta, sucia e irrecuperable.

Se trata de dar visibilidad a las prácticas y los discursos de reapropiación del dispositivo pornográfico como máquina de subjetivación disidente que surgen en las culturas femininistas y queer. Nos interesan las representaciones pornográficas subalternas y su capacidad para funcionar como espacios críticos y de contestación en los que redefinir las identidades sexuales y de género.

Beatriz Preciado

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"La pornografía es una noción política"


JUNE FERNÁNDEZ

El filósofo y activista queer Beatriz Preciado, autor del ‘Manifiesto contra-sexual’, ha dirigido diversos proyectos sobre la representación del sexo.

En su último libro, Testo yonqui (Espasa Calpe, 2008), describe un nuevo capitalismo farmacopornográfico, a la vez que relata su experimentación con la testosterona. Su próximo trabajo será una relectura filosófica de la historia de la pornografía, “un prisma extraordinario para entender la construcción del cuerpo, del placer y de la identidad sexual”.

DIAGONAL : ¿Qué querías abordar con el cocktail de conceptos Feminismopornopunk ?

BEATRIZ PRECIADO : Me interesaba hacer resonar el punk y el porno contra la noción de feminismo, que por una mezcla de desinformación y garrulismo machista, se piensa a menudo como una teoría política antipornográfica, asexual y gazmoña. El feminismo postporno y el movimiento punk comparten un cierto gusto por el feísmo, una estética barata y anticonsumista, y la conciencia de que buena parte de la batalla política se libra en el cuerpo. Son dos de los movimientos más radicales y lúcidos de la segunda mitad del siglo XX. Quería generar redes de intercambio entre las nuevas generaciones y los activistas internacionales creadores del movimiento. El reto era abrir un diálogo desde la pluralidad, la contaminación entre gays, lesbianas y trans ; drag kings y superféminas ; lo global y lo local...
(...)

D. : ¿Qué es el postporno ?

B.P. : Es el efecto del devenir sujeto de aquellos cuerpos y subjetividades que hasta ahora sólo habían podido ser objetos abyectos de la representación pornográfica. A finales de los ‘80, en plena crisis del sida, las mujeres y las minorías se reapropian del dispositivo pornográfico y reclaman otras representaciones y otros placeres que cuestionan la mirada del gran eyaculador blanco heterosexual. El movimiento postporno nos enseña que la pornografía es una noción esencialmente política : no existe sin leyes y técnicas que definan los límites de lo públicamente visible, restrinjan su distribución y recepción, y regulen la mirada. Estas leyes y técnicas privilegian el placer masculino heterosexual y normalizan los modos de hacer sexo. El movimiento postporno propone una ampliación de la esfera pública pornográfica que permita miradas críticas y disidentes.

D : ¿Es necesariamente LGTB ?

B.P. : En absoluto. Cuestiona las dicotomías tradicionales, por lo que es crítico también con la representación normativa de las sexualidades lesbianas, gays o trans. Este trabajo crítico es más intenso en el movimiento queer, debido al trabajo asociativo y de lucha política, pero afecta también a la heterosexualidad : no hay más que ver el trabajo de directoras como Erika Lust, Sandra Uve o María Llopis. Shar Rednour o Tristan Taormino enseñan a las mujeres heterosexales en sus películas a penetrar analmente a sus amantes masculinos, rompiendo una de las normas fundacionales de la heterosexualidad : la impenetrabilidad de los hombres.

D. : ¿No se queda en la élite o en las minorías ?

B.P. : No es elitista sino profundamente corporal y político. Se trata de un espacio de experimentación y de crítica en el que inventar nuevos imaginarios y crear representaciones que cuestionen el modo habitual de mirar y de sentir. Debemos dejar de considerar al consumidor de pornografía como si fuera un ojo siempre estúpido y acrítico. Ahora existe un masturbador informado que sabe dónde buscar representaciones alternativas a la pornografía tradicional.


[imagen: "The Breast Cancer Ballet", Annie Sprinkle and Elizabeth Stephens]