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lunes, mayo 24, 2010

Yuyachkani. "La memoria es un espacio de sanación"

Reproduzco la nota aparecida en La República cuatro días a propósito de la obra Con-cierto olvido recien estrenada del grupo de teatro Yuyachkani. El grupo acaba de regresar de una pequeña gira por distintos en varios países latinoamericana, y cuya última parada y muy aplaudida presentación fue en La Habana como parte del Mayo Teatral, en la cual se presentó además una exposición como homenaje a su trabajo. Reproduzco la nota.
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"La memoria es un espacio de sanación"

Miguel Rubio y Yuyachkani estrenan esta noche Con-cierto olvido. Obra recoge poemas, canciones, música, y reflexiona sobre temas como el amor, la violencia, la identidad. Ver galería.

Pedro Escribano

El grupo Yuyachkani está de regreso, y con un estreno. Después de una exitosa gira por Sao Paulo, Bogotá, Quito, San José de Costa Rica y La Habana, esta noche pone en las tablas Con-cierto olvido, una “acción escénica”, dice su director Miguel Rubio,que incluye poemas, canciones y piezas musicales. También textos de autores como Edward Gordon Graig, Bertolt Brecht, Jorge Manrique, entre otros, con los que se refelexiona sobre temas como el amor, la libertad, la identidad nacional, la pérdida y la reconciliación. Y claro, asegura Miguel Rubio, se abordan también los años de violencia vividos por el Perú.

–¿El título Con–cierto olvido entraña esa desmemoria por la cual los peruanos volvemos a repetir los mismos errores?
–Yo creo que de alguna manera es cierto lo que tú dices. Yuyachkani es una palabra quechua que quiere decir “estoy recordando” y dentro de poco vamos a cumplir 40 años. Nunca imaginé que con el tiempo iba a tener tanto sentido esa idea de la memoria para nosotros. Cuán pertinente iba a ser tener un teatro cuyo tema sea la memoria en un país justamente que a veces parece que estuviéramos condenados a olvidar. Este es un proyecto artístico que intenta recuperar ese lado, que es importante en la formación nuestra, que es el lado musical, el incorporar la música al teatro como un código dramático, que no fue un invento nuestro o una idea de originalidad sino fue el contacto con la realidad misma, cuando empezamos a conocer el Perú.Este proyecto intenta recuperar un poco lo que hemos perdido. Es como aplicar la idea de memoria con nosotros mismos, a ser nosotros mismos.

–¿Cómo se estructura?
–La propuesta tiene tres partes: la primera habla del oficio del actor, la segunda habla de cómo este oficio comenzó a testimoniar un tiempo de violencia que se instaló entre nosotros, y la tercera parte es en la que nosotros hablamos de una aspiración, que no la adelanto para que el público venga a ver la obra. Tiene esa progresión, la de cómo el artista de pronto se ve interpelado por su tiempo.

–Si bien hay una presencia musical, la obra tiene tensión dramática por la violencia
–Tiene matices. Recoge los sonidos del Perú, porque también hay una memoria sonora. Sabemos de este tiempo no solo lo que se dice sino también que ha habido melodías, sonidos, composiciones que han registrado desde el campo musical este momento.

–Se va a edificar el Lugar de la memoria, ¿Con–cierto olvido es acaso otro lugar de memoria?

–Sí, por cierto que sí. Nosotros hace un tiempo hicimos una propuesta que se llamaba Vitrinas para un museo de la memoria. Era como una exhibición humana de actores que estaban recordando a través de imágenes. Eso fue hace 10 años. Sí, la intención también es ver desde el lado de nuestra experiencia, qué es lo que tenemos que decir de ese recuerdo para edificar el futuro, sobre todo en un país donde la clase política se ha negado al perdón y al reconocimiento, y sin perdón ni reconocimiento no es posible pasar a la reconciliación, que es el paso siguiente que aspiramos todos los peruanos. Pero ocultando la historia, apelando al olvido, a la desmemoria, no podemos sanar. Yo creo que un lugar de la memoria tiene que ser un espacio de sanación.

–¿Cómo han mantenido lo político en su teatro?
–Yo creo que tiene que ver con la importancia que ha tenido para nosotros recorrer el país y tener un público que no solamente es un público que viene a la sala, aunque a nuestra sala viene un público muy diverso. Para nosotros ha sido clave no perder el contacto con la matriz. Yuyachkani surgió como grupo testimoniando la huelga minera de Cobriza. Eso casi 40 años, y cómo con el tiempo no hemos dejado esa idea de hacer un teatro inmediato, un teatro para el presente.

–¿Teatro de casa adentro?
–Nosotros estamos claros que el teatro mientras más local es más universal, y quizás por eso hace que fuera del país nuestro trabajo despierte un interés, porque está hablando la aldea. Hacemos un teatro desde nosotros mismos O sea, no buscamos un texto que se adecúe a nosotros, sino construimos el texto para aquello que necesitamos decir.

Poner en valor una sensibilidad

–¿Que temes que les pueda pasar a los Yuyas después de 40 años?
–Más que temer nosotros estamos orientando nuestra propuesta hacia el ámbito pedagógico. Lo que nos interesa es, como dice el poeta, confesar que hemos vivido.

–Entregar las herramientas de creación...
–Nosotros somos integrantes de lo que se va a llamar una moderna tradición del teatro latinoamericano que surge a mediados del siglo pasado, que dice como dijeron nuestros viejos maestros “el teatro es una construcción”. El teatro no es un canon universal, la cultura se construye cada día. De eso se trata. Hemos aprendido de lo que sucede en la esquina, en la comunidad, en el viaje, y cómo desde esas zonas poner en valor una sensibilidad para mirar el país. Eso ha sido fundamental. Tras el telón está el pueblo, siempre.

Datos

1] Estreno. Hoy, a las 8 pm., en la Casa Yuyachkani. Dirección: Jr. Tacna 363, Magdalena del Mar.

2] Temporada. La obra va del 20 de mayo al 21 de junio. De jueves a lunes, 8 pm. Los domingos la función es a las 6:30 pm. La dirección teatral es de Miguel Rubio. Informes: Teléfono 263- 4484.

viernes, abril 23, 2010

Postfacio. Melancolías de la violencia

Micromuseo está exhibiendo una selección de video bajo el título Postfacio: melancolías de la violencia. Video peruano: post-guerra, tras-dictadura (2000-2009), en la Fundación Simón I. Patiño de la ciudad de Santa Cruz en Bolivia. La selección incluye videos de Miguel Aguirre, Luz María Bedoya, Angie Bonino, Patricia Bueno, Íntegro (Óscar Naters, Ana Zavala), Diego Lama, Chiara Macchiavello, José Luis Martinat, Susana Torres Márquez y Moico Yaker, además del film La Teta Asutada de Claudia Llosa y la grabación del primer vladivideo hecho público (el de Kouri-Montesino) que logró la caída definitiva de la dictadura de Fujimori y Montesinos. Información completa sobre el tema puede verse en este post. Reproduzco el texto de presentación de la expo tomado de la bitácora de Micromuseo.
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POSTFACIO
Melancolías de la violencia


Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra

CÉSAR Vallejo

La palabra POSTFACIO proviene del latín post y del verbo fari (hablar). Como OPUESTO complementario de prefacio, alude a lo que se dice después de lo DICHO. O después de los HECHOS.

Ambos sentidos son pertinentes para esta selección de videos peruanos. No un muestrario sino un RECORTE sesgado: la exploración de cierto registro sensible, parcial y TÁCITO, en un país que durante los últimos diez años EMERGE transformado, TRASTORNADO, tras dos décadas atravesadas por la GUERRA y por la DICTADURA. Por las luchas también artísticas para DERROTAR esos tiempos.

Pero, a diferencia de otros proyectos de MICROMUSEO, lo que aquí se hurga no es la HUELLA explícita del conflicto sino su efecto DIFERIDO. PÓSTUMO: una suerte de DEPRESIÓN post-parto tras los arduos triunfos CÍVICOS sobre la vocación de MUERTE y el AUTORITARISMO.

MELANCOLÍAS DE LA VIOLENCIA es el subtítulo que ancla los sentidos múltiples del conjunto así formado por una película (a ser proyectada separadamente) y diez videos de origen artístico. Y otro concebido con finalidades DELICTIVAS, pero RECUPERADO para esta exposición como ready-made.

HISTÓRICO: ese video Kouri-Montesinos (así inmortalizado por los apellidos de sus protagonistas principales) es un primoroso ejemplo del ARTE CONCEPTUAL INVOLUNTARIO. Un gesto de lo REAL que, sin quererlo o saberlo, pone en evidencia cómo la realidad misma es piedra de escándalo. Es el caso de esta cinta FLAGRANTE, el primero de miles de documentos similares que, contra su propia voluntad, hicieron clamorosamente pública la práctica sistemática del SOBORNO y la EXTORSIÓN por el régimen de Alberto FUJIMORI y Vladimiro MONTESINOS. Todo minuciosamente registrado para comprometer incluso a los INSTIGADORES de esos delitos y de las grabaciones mismas. Una PULSIÓN visiva que inscribe al Perú en la (post)modernidad más PERVERSA (Sex, Lies and Vladitapes). Y cuya REVELACIÓN masiva el 14 de setiembre del año 2000 marca para siempre la década que entonces se inicia, interfiriendo la condición existencial y MEDIÁTICA del país. Modificando incluso su percepción ARTÍSTICA.

De allí la presencia también sonora de esa cinta en una instalación que deliberadamente ACALLA casi todas las demás obras, audibles sólo mediante auriculares. La excepción se ubica fuera de sala, en este ingreso, como introducción LÚDICA y DRAMÁTICA del conjunto entero: la edición digital que borra los personajes de las FESTIVAS escenas BÉLICAS en un episodio de Bugs Bunny.

Atención a las iniciales y últimas tomas de ese video ALTERADO: las fortificaciones ENFRENTADAS, la naturaleza DEVASTADA. Y un camino para NADIE, conducido a la NADA, sobre el que se cierra el círculo NEGRO de la pantalla. O de la HISTORIA.

“¡Y si después de tanta historia”, escribía VALLEJO en el poema que nos sirve de epígrafe, “sucumbimos, no ya de ETERNIDAD, sino de esas cosas sencillas, como estar en la casa o ponerse a CAVILAR!”.

La melancolía.

Gustavo Buntinx


[imagen: Chiara Macchiavello. Exilio. 2008. Video transferido a DVD. Color. Mudo. 03:24”. Colección MICROMUSEO ("al fondo hay sitio")]

miércoles, enero 06, 2010

Rupay. Historias Gráficas de la Violencia en el Perú (1980-1984) en España

Via el blog de Felipe Mayuri me encuentro con una nota reciente publicada en Perú 21 sobre la edición en España de Rupay: Historias Gráficas de la Violencia en el Perú (1980-1984). La reedición de este material es una excelente noticia ya que permite seguir abriendo vías de discusión y memoria crítica sobre el período más intenso y duro de nuestra guerra interna reciente, donde los más afectados fueron siempre los estratos más pobres de nuestro país. Una guerra engendrada y sostenida por el discurso totalitario, la desigualdad social, el racismo, la impunidad y los abusos permanentes sobre una parte de la sociedad desestimada y olvidada --prácticamente 3 de cada 4 muertos eran campesinos quechuahablantes. Su reedición en España es sin duda un merecido crédito al libro editado por Jesús Cossío, Lucho Rossel y Alfredo Villar (que curiosamente, y por si alguien no lo conoce, es quien aparece en el penúltimo post con el texto de RQ, a la izquierda, sosteniendo el afiche con la frase "Todos Somos Nativos" --imagen del Paro Nacional del 11 de junio por los sucesos en Bagua).
Reproduzco aquí la nota de Perú21 completa.
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Rupay

Libro que recoge los testimonios de lo sufrido con Sendero Luminoso, Rupay: Historias gráficas de la violencia en el Perú, es publicado en España.

Autor: Carlos Chávarry Valiente

Casi como una justificación, el libro empieza con un epígrafe de Walter Benjamin: “Jamás se elabora un documento de cultura que no sea, a la vez, uno de barbarie”. Es que, en los 80, un miembro del Ejército Peruano, Telmo Hurtado Hurtado, quiso argumentar la postura criminal de su comando, que había asesinado, en un poblado de Ayacucho, a ancianos y a menores de edad: “Los niños en esa zona eran potenciales terroristas”, dijo.

De ese tipo de situaciones, en las que un simple relativismo en las perspectivas puede ocasionar miles de muertos, trata Rupay: Historias gráficas de la violencia en el Perú (1980-1984), una publicación que, a partir de hoy, podrá leerse también en Europa a través de la editorial La Oveja Roja (www.laovejaroja.es).

BUSCANDO EL EQUILIBRIO. Jesús Cossío, Alfredo Villar y Luis Rossell son los autores de este libro, que recoge las escenas más simbólicas sufridas durante la época del terrorismo –Uchuraccay, Lucanamarca, Pucayacu, Putis– y que las representa a manera de cómic documental. Para ello se tomaron cuatro años en revisar todas las fuentes sobre lo que ocurrió con Sendero Luminoso. “Eso sí, no es una copia literal de la CVR sino, más bien, una interpretación, porque nosotros también tenemos críticas a su punto de vista”, aclara Cossío, ilustrador, además, del ensayo Entre cuadernos y barrotes y de la revista underground ¡Pánico!


CONTRA EL PODER. El libro, editado en blanco y negro, solo muestra el color rojo para representar la sangre de las víctimas y la bandera del país –“una manera de relacionar esos conceptos estatales de patria/valor”, explica el autor–, y alterna los dibujos con fotografías de los atentados para mostrar un registro real de la violencia –una imagen de lo que fue el mismo ataque– y sus consecuencias.

¿Por qué narrar hechos tan cruentos a través de viñetas? “Buscamos llamar la atención sobre esa ceguera deliberada y discriminatoria de lo que pasó en esos años. Cuando algunos políticos y periodistas dicen que no hay que escarbar en el pasado, significa que son ellos quienes no tienen nada que escarbar, que no les importa esa gente de provincias, como Ayacucho”, explica Jesús Cossío.

HISTORIETAS EN SERIO. Esta propuesta sigue el patrón del cómic documental que hicieron Art Spiegelman con Maus –ganadora de un Pulitzer en 1992– y Joe Sacco con Palestina, donde se narran las penurias de los judíos y de los habitantes de la franja de Gaza.

Ahora, Rupay... –'fuego’ en quechua– podrá leerse en el extranjero con la versatilidad de las historietas. Porque la memoria histórica merece seguir fluyendo. Por nuestro propio bien.

sábado, diciembre 12, 2009

BIOS - Trabajador@s del arte: Christian Bendayán / Museo Itinerante Arte por la Memoria

Una excelente iniciativa del CDACP durante el 2009 ha sido el proyecto de pequeños documentales de una serie llamada BIOS - Trabajador@s del arte, que da cuenta de diversas experiencias y procesos locales de producción artística.

El último que acaba de ser difundido se ha centrado en el trabajo de Christian Bendayán, un artista involucrado activamente también en la gestión y curaduría de exposiciones de arte amazónico. Coloco aquí también el documental sobre el proyecto del Museo Itinerante Arte de la Memoria, una iniciativa autogestionada que intenta articular, en sus distintas derivas por el país, una mirada crítica sobre las últimas dos décadas de violencia interna a través de los procesos estéticos.
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BIOS - Trabajador@s del Arte - Christian Bendayan
Centro de Documentación de Arte Peruano Contemporáneo (CDAPC)
© 2009. Lima-Perú. Centro Cultural de España en Lima




BIOS - Trabajador@s del Arte - Colectivo Museo Itinerante Arte por la Memoria
Centro de Documentación de Arte Peruano Contemporáneo (CDAPC)
© 2009. Lima-Perú. Centro Cultural de España en Lima