sábado, abril 14, 2007

Muchos encuentros

Más sobre la Bienal de Valencia. Publicado hoy en el suplemento Babelia del diario español El País.
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Muchos encuentros
por: Vicente Jarque

En su cuarta edición, la Bienal de Valencia ha establecido un eje de encuentro estable con la histórica Bienal de São Paulo y una conexión más estrecha con Latinoamérica. Cinco grandes exposiciones en cuatro espacios de la ciudad que se podrán visitar hasta el 17 de junio.

La Bienal de Valencia celebra su cuarta edición. La primera la dirigió Achile Bonito Oliva; las dos siguientes, Luigi Settembrini. En esta ocasión, el coordinador general es Amador Griñó, un hombre de la casa, aunque no por ello menos competente. Y seguramente más barato. De hecho, una de las cosas en las que se ha insistido en esta edición es en la austeridad con que se ha actuado. El gerente de la fundación de la bienal lo dejó bien claro: se han trasladado nada menos que 133,5 toneladas de arte, en su mayor parte a través del Atlántico, para un evento que sólo va a costar 3,5 millones. Esto es algo que, dadas las circunstancias, tiene bastante mérito. En serio.

En cuanto al contenido de las toneladas: la bienal se articula en cinco exposiciones distribuidas en cuatro espacios. La muestra principal es la que justifica el título general del asunto: Encuentro entre dos mares. De lo que se trata es de la conexión acordada entre la Bienal de São Paulo y la de Valencia. Parece que se pretende que haya continuidad. Lo que se puede ver de la de São Paulo (que ha cumplido 50 años) es una muestra, Luz ao Sul, de lo que se pudo ver allí en su momento. Los comisarios, Agnaldo Farias y Jacopo Crivelli, presentan una selección bastante heterogénea de 24 artistas. En este contexto destacan, por ejemplo, los trabajos del argentino León Ferrari, a manera de cartas ilegibles llenas de volutas, o los mapas imaginarios de los también argentinos Guillermo Kuitca o Jorge Macchi, los árboles de látex de Alberto Baraya, las bicicletas aéreas del brasileño Jarbas Lopes o las melodramáticas imágenes de la malograda Ana Mendieta.

Junto a ello, en el mismo espacio del Centre del Carme (en un marco un tanto confuso y algo atiborrado), encontramos una gran cantidad de arte popular indígena o, en su caso, indigenista. De hecho, se trata de "un canto de amor al pueblo negro", comisariado por el director del Museo Afrobrasil, Emanoel Araujo. El largo título de esta parte de la bienal, Áfricas-Américas. Encuentros convergentes: Ancestralidad y contemporaneidad, nos habla claramente de sus entusiastas pretensiones y de su ligera desmesura. Dejando a un lado su indudable interés antropológico (hay mucha antropología en esta bienal...), hay cosas espectaculares y cosas inteligentes. Las fotografías de negros de Pierre Verger (gentes de Bahía, Haití, Cuba, Surinam o Benin) nos presentan la negritud como una suerte de realidad nacional capaz de traspasar los continentes; Sydney Amaral construye imágenes con monedas devaluadas; Zé do Chalé realiza imaginativas tallas de madera de raíces amerindias, lo mismo que Nino, quien, como subraya Janete Costa (responsable de una sección de esta muestra), es analfabeto, hasta el punto de que firma sus obras con palitos; aunque, la verdad sea dicha, no parece menos culto o refinado que la mayoría de los artistas que hoy triunfan por doquier.

La bienal se despliega en otros tres espacios. En el de la Universitat de València puede visitarse una muestra de arte contemporáneo de Jordania. Las razones de su inclusión no son evidentes. Lo que sí resulta evidente es la extraña intemporalidad que emana de esta exposición. Por ejemplo, de las pinturas abstractas de Ammar Khammash, de los extensos paisajes fotográficos de Jan Kassay, e incluso del vídeo de Sima Zureikat, de temática enigmáticamente religiosa.

El otro gran espacio es el de la Nave del Puerto de Sagunto. El edificio es uno de tantos residuos de un pasado vinculado a la industria siderúrgica. Los organizadores de la muestra subrayan el carácter imponente de este "macrocontinente cultural". Al fin y al cabo, no es para tanto. La amplia nave permite acoger bastantes cosas, dejándolas respirar bastante mejor que en el convento del Carmen. Dos son las exposiciones en Sagunto. Una de ellas, bajo el platónico título de Anamnesis, recoge obras más o menos neotecnológicas de artistas españoles más o menos emergentes. Todas son políticamente correctísimas. Entre las más curiosas se encuentran la acogedora cámara frigorífica -y búnker- de Linarejos Moreno o el trabajo de Txuspo Poyo poniendo en movimiento a los solteros de Duchamp.

En la misma Nave, y comisariada por Kevin Power y Ticio Escobar, se nos ofrece una excelente muestra de arte latinoamericano contemporáneo. Lo que domina en este marco es la denuncia política (militares, pistolas, violencia, opresión, ya se sabe), pero casi siempre entendida en unos términos bastante irónicos que denotan envidiable inteligencia. Un ejemplo: las fotografías de Stroessner manipuladas por Fredi Casco (en las que el dictador paraguayo aparece duplicado, reducido, acompañado de gentes con pinta extraterrestre), o las de Bernardo Oyarzún con su parentela (tras ser detenido por la policía y descrito como descerebrado por su aspecto negroide), o las simpáticas sábanas sucias de Juan Carlos Rodríguez. Finalmente, tanto en este espacio como en el conocido como La Gallera, en Valencia, puede verse un muy buen proyecto peruano debido a Gustavo Buntinx (Al fondo hay sitio), consistente en una muestra de su Micromuseo ambulante, en donde conviven el kitsch y el espíritu objetivo, el pop y el neobarroco, los artistas y los artesanos (los artífices en general, como bien dice Buntinx), con imágenes potentes y abigarradas, algo alucinatorias, como las de Ángel Valdez o Susana Torres, en obras en donde todo cabe.


[imagen: Taller popular de Serigrafía. Bienal de Valencia]

De la Forma a la Idea

El artista peruano Herbert Rodríguez está dictando un par de Seminarios de Historia del Arte durante estos meses hasta junio. Desde la semana pasado comenzó un taller en la Facultad de Arte de la Pontificia Universidad Católica. Y desde mayo estará dictando un taller algo más extenso en el Centro Fundación Telefónica.

Como saben Herbert Rodríguez perteneció al histórico taller E.P.S. Huayco (1980-81) y ha mantenido luego una producción independiente que se sitúa en un diálogo muy singular con el conceptualismo, trabajando con materiales precarios y efímeros. Desde sus ensamblajes producidos a mediados de los ochenta y su colaboración en un proyecto como la Carpa Teatro del Puente Santa Rosa, sus cuadernos de fotocopias o incluso sus proyectos murales en la Universidad de San Marcos, con los cuales planteaba un enfrentamiento abierto y simbólico frente a la violencia subversiva que en esos momentos se alzaba en el país. La obra de Rodríguez toma múltiples soportes y es casi siempre una herramienta de crítica social y agitación política. Definitivamente puede ser interesante ver que ideas suelta frente al arte contemporáneo pero sobre todo en relación a la escena local.

Aprovecho en anunciar de paso que en el mes de mayo se presentará el portafolio de Herbert Rodríguez en el Espacio La Culpables. Ya volvimos!

Copio toda la info a continuación.
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SEMINARIO LIBRE DE HISTORIA DEL ARTE


La Facultad de Arte de la PUCP invita a participar del Seminario Libre de Historia del Arte, donde se tratará el tema De la Forma a la Idea en el Arte Peruano Contemporáneo.

Este seminario estará cargo de Herbert Rodríguez y se dividirá en cuatro sesiones:Jueves 12 de abril.Formalismo Modernista y Elementos del Lenguaje Plástico Visual.

Jueves 12 de abril.
Formalismo Modernista y Elementos del Lenguaje Plástico Visual.

Jueves 19 de abril.
De la Forma a la Idea y Nuevo Lenguaje Expresivo en el Arte Limeño Experimental.

Jueves 26 de abril.
Arte Limeño Experimental y Contexto Sociopolítico 1980-2000.

Jueves 3 de mayo.
Sociedad del Riesgo y Nuevas Identidades Subculturales.


Horario: de 1:00 p.m. a 2:30 p.m.
Lugar: Auditorio de la Facultad de Arte (aula I-112).

El ingreso es libre previa inscripción en
buzon26@pucp.edu.pe
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Seminario de Historia del Arte y Apreciación Artística
"Iniciación al Arte Actual, de la Forma a la Idea"
A cargo de Herbert Rodríguez






Fecha: del 8 de mayo al 28 de junio
Hora: de 3:30 p.m. a 5:00 p.m.
Inscripciones hasta el lunes 30 de abril vía web.

Mayor información en el adjunto o en el siguiente link:
www.telefonica.com.pe/centrofundacion


[imagen: Herbert Rodríguez (y colaboradores), Proyecto Arte Vida, 1988-89, murales pintados y periódicos murales contra la violencia subversiva, Universidad Nacional Mayor de San Marcos]

martes, abril 10, 2007

Una intervención sin frutas (entrevista a El Bodegón)

El actual Encuentro Medellin 07 tiene, entre sus tantas actividades, una serie de zonas que activan las diferentes dinámicas del largo evento. Uno de esos espacios de activación se producen por lo que los curadores han llamado 'Espacios Anfitriones' bajo la consigna de generar redes de intercambio entre espacios independientes tanto de Medellín como de Colombia y América Latina.

Así lo definen los curadores: "Los espacios anfitriones, son espacios alternativos autogestionados, liderados por artistas jóvenes y con trayectoria que promueven formas, diferentes a las tradicionales, de producción y circulación de arte, funcionando como Centros Culturales, Puntos de Encuentro, Cafés, Bares, Talleres y Galerías. Se conforman como espacios para el fomento de la cultura y las artes, por medio de la producción de proyectos artísticos colectivos e individuales; la discusión; el intercambio de ideas y la práctica de conceptos que interesan a la plástica contemporánea, con actividades como charlas, conferencias, seminarios y exposiciones de artistas invitados jóvenes y con trayectoria, nacionales y extranjeros (en calidad de residentes o expositores); que se socializan en el propio espacio y en otros ámbitos de la ciudad y el país."

Se ha invitado a un grupo de ocho espacios independientes: cuatro de Colombia (Casa Tomada, Cali; El Bodegón, Bogotá; Ganga International Gallery, Bogotá; Helena Producciones, Cali) y cuatro internacionales (Capacete Entretenimentos, Rio de Janeiro; El Basilisco, Buenos Aires; La Culpable, Lima; Oficina #1Centro de Arte Los Galpones, Caracas). Los cuales será acogidos por cuatro espacios en Medellín (Casa Tres Patios; Fundación Universitaria Bellas Artes; Taller 7; Jíkara Galería Café).

El Espacio La Culpable, que ha sido invitada también al Encuentro, estará viajando a mediados de mayo hasta mediados de junio. Las actividades que realizaremos en Medellín, y su contraparte en Lima, serán anunciadas dentro de poco tiempo. Por lo pronto reproduzco la entrevista realizada a El Bodegón, colectivo que ácaba de estar en el Encuentro en Medellín como huespedes de La Jikara Galería Café.
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Una intervención sin frutas
por Angela Patricia Escobar

El colectivo El Bodegón de la ciudad de Bogotá invitado al Encuentro Internacional Medellín 2007 estuvo en La Jíkara Galería Café, uno de los Espacios Anfitriones del MDE07 ubicado en el barrio Castilla, allí hicieron una exposición de trabajos artísticos curada por el grupo. También se movieron por la ciudad y realizaron una intervención en las cercanías del centro comercial Oviedo en la que, camuflados de campaña publicitaria sobre McDonall´s, distribuyeron volantes que invitaban a cantar en el mostrador del establecimiento a cambio de un cono, proceso que generó una gran congestión y caos cuando el público se encontró con la negativa de la firma a acceder a la petición y el colectivo, dedicado a hacer registro del acontecimiento, finalmente terminó en la estación de policía de El Poblado, cuando McDonall´s llamó a la policía y amenazó con demandarlos, fue necesaria la intervención de las directivas del Museo de Antioquia para su liberación.Finalmente, para despedirse hicieron la fiesta-concierto de cierre «Paisas go home» con Los Claudios de Colombia en la Galería 10-36, otro de los Espacios Anfitriones del Encuentro, una propuesta que mezcla música, apropiación e intervención artística. En una entrevista con Juan Sebastián Peláez, integrante de El Bodegón, es posible entender la trayectoria del Colectivo y su trabajo poco ortodoxo que se mueve entre la apropiación, intervención, happening.

¿Cómo surge El Bodegón?
Por iniciativa de muchas partes, por un lado un grupo de dos o tres personas quería hacer un bar, otro grupo quería hacer simplemente unos talleres para tener dónde trabajar, otros querían hacer un espacio de exhibición. Se juntaron todas esas ideas y surge El Bodegón, principalmente eran estudiantes de artes y algunos profesores.

¿Qué es El Bodegón?
No sé, creo que ninguno de nosotros tenemos claro qué es. No es una galería, no es un bar, no es un rumbiadero, no es un auditorio, pero es todos a la vez, un lugar donde pueden suceder muchas cosas.

¿Hacen una especie de anti-arte?
Creo que no. Un interés de El Bodegón es mostrar cierto tipo de trabajos que no tienen espacio en otros lugares, y por eso surge El Bodegón también, para mostrar cierto tipo de acciones, cierto tipo de manifestaciones que no tienen cabida dentro de una galería comercial por ejemplo, y si eso se quiere llamar anti-arte, pues tal vez, pero no creo que sea anti-arte, ¿así como lo que hacía los Dadaístas? no creo.

¿Le apuestan al arte efímero?
Muchas veces sí. Muchos de los proyectos que se muestran en El Bodegón son no comerciales, no todos obviamente, porque hay pintura convencional también, algunos son efímeros, simplemente otros son muy críticos y por eso son complicados de mostrar en otras partes y El Bodegón muchas veces se presta para eso. En fin, el hecho mismo de que el Bodegón tenga una exhibición de sólo un día es casi efímero también, si tu vas a El Bodegón no hay nada, no hay una bodega, no hay nada, es un espacio en blanco con una oficina arriba. Siempre hay exposiciones efímeras, en ese sentido podría pensarse que sí.

¿Por qué esa idea de que quien no fue a la inauguración de una muestra ya no le tocó?
Por varias cosas. Por un lado porque El Bodegón tiene un lema que es "arte contemporáneo y vida social", es llegar a ridiculizar el evento social que es el arte hoy día, porque todos van a la exposición por el hecho de hacer vida social el día de la inauguración y después de la inauguración muy poca gente va a las exhibiciones, un poco jugando por ese lado y por otro lado porque en El Bodegón tenemos la ventaja de que todos hemos trabajado en producción -detrás de-, es decir, en montaje, asistentes de artistas, asistentes de galeristas, ese tipo de trabajos y uno se da cuenta que a las galerías no va nadie sino el día de la inauguración y a la semana siguiente irán cinco personas y creo que ninguno de los integrantes del colectivo estaba dispuestos a estar metido en El Bodegón durante toda la semana esperando a que llegaran cinco personas por eso decidimos dejar sólo el día de la inauguración y ya.

¿Ustedes toman el arte como fiesta?
En el sentido de que es "arte contemporáneo y vida social", uno podría pensar que sí, que es una reunión social alrededor de arte, pero se podría tomar por otro lado que es ganas de encontrarse con amigos con la excusa de que hay una exposición, o al revés, hay una exposición y allí podré encontrarme con alguien, entonces si pero no.

¿Su arte se enmarca en la serialidad, copia y reproductibilidad?
No necesariamente, el hecho mismo de tener que definir El Bodegón, y que eso sea complicado, es decir que uno no sepa bien qué es porque hacemos de todo un poco: Hay fotografía convencional, video experimental, pintura abstracta, en fin, hay un montón de cosas, creo que no una técnica específica o solamente cierto tipo de obra.

Si Antonio Caro apela a la parodia o reinterpretación ¿por qué surge un conflicto cuando ustedes en su honor apelan a la misma técnica?
Ese caso de Antonio Caro fue bastante chistoso y fue increíble ver que Caro, que es el artista que empezó con el tema de la serialidad y pérdida de autoría en los 70´s, se haya quejado tanto y haya dicho que iba a demandar porque Los Claudios de Colombia hicieron un grupo en su honor. A nosotros nos pareció chévere porque es enseñar eso que no se iba a poder mostrar, a todos nos sorprendió un poco, aunque todos esperamos una respuesta de él, nunca pensamos que fuera así y nos pareció increíble que fuera así porque en realidad tuvo efecto lo que hicieron en ese caso Los Claudios de Colombia.

¿Qué pasó realmente en esa ocasión?
Los Claudios lo que hicieron fue un enorme tributo a Manuel Petro y a Antonio Caro en ese concierto. Carlos Claudio, el vocalista de Los Claudios, tenía un calzoncillo con la cara de Antonio Caro y atrás decía Colombina. Todos los de Los Claudios de Colombia son artistas plásticos y cada uno hizo una obra en homenaje había pintura, serigrafía, intervenciones en la pared, todo en torno a la obra de Antonio Caro y se hizo el concierto, la gente bailó y se emborrachó y durante el proceso Antonio Caro se fue furioso porque dijo que era una falta de respeto y que iba a tomar acciones legales contra Los Claudios porque eso era plagio.

¿Qué hizo El Bodegón para el Encuentro?
Una exposición, una conferencia y una fiesta principalmente, sobre la hostilidad y la hospitalidad y se llamó hotipitalidades, y era encontrar que no necesariamente todo es una cosa de hospitalidad, que el hecho de haber hostilidad es una respuesta, que no todo puede ser bonito y pacífico, también hay desencuentro, ciertos desencuentros también son enriquecedores, y creo que esa es una cosa fundamental conceptualmente en El Bodegón y es encontrar que en esas diferencias hay cosas valiosas.
Somos conscientes de que estamos en una posición bastante crítica y conflictiva, y sabemos que a partir del conflicto pueden salir cosas enriquecedoras que de la supuesta paz no se ven, por eso lo que se planteaba era una especie de conflicto.

¿Qué pasó en McDonall´s por ejemplo?
Ese era un proyecto que no se iba a mostrar y que resolvimos igual hacerlo, es una propuesta de un artista bogotano y no presentó su obra a tiempo, entonces el Bodegón decidió hacerlo sin él. El Bodegón hizo el proyecto, consistía en unos volantes que decían que se acercara a McDonall´s de Oviedo y cantara una canción colombiana en la caja y por cantar una canción colombiana se ganaba un cono gratis. Lo que hicimos fue repartir los volantes fuera de Oviedo, otro grupo estaba dentro y filmaba qué sucedía interiormente, cómo se alborotaba la seguridad si alguien llegaba a cantar, en fin, todo lo que sucedía, y lo que pasó fue que acabaron aprehendiendo dos integrantes de El Bodegón y los llevaron a la estación de policía y dijeron que iban a demandar. Porque obviamente había plagio y un montón de cosas ilegales de por medio, pero no pasó a mayores.

A propósito de este proyecto, ustedes apelan a la publicidad, se burlan de ella o la controvierten. ¿Cómo es ese juego entre arte y publicidad?
Una cosa muy interesante de este proyecto de McDonall´s y muchos otros que se mostraron en la exposición en La Jíkara, es jugar a no parecer arte, en ese caso por ejemplo, eso parecía un trabajo de publicidad y punto. De hecho hubo gente que después en la calle nos decían: "oiga usted porqué nos dio eso si era mentira", porque parecía un trabajo de publicidad, la gente que estaba repartiendo vestía de camisa amarilla con botones de McDonall´s, repartía publicidad bien impresa con logo original, con el lema, todo parecía publicidad. Eso es una cosa constante en este tipo de trabajos, de intervenciones, inserciones que intentan no parecer arte y más bien se camuflan bajo otras cosas, en esta caso la publicidad, en otros casos diseño, otras técnicas, otros medios y otras formas de trabajar.

¿Ustedes se definirían como contestatarios?
Más bien críticos.

¿Sobre la sociedad de consumo?
Sobre muchas cosas, no necesariamente, en este caso sí sobre la relación con el consumo, pero también hay trabajos que hablan sobre artistas, por ejemplo Antonio Caro, aunque no es un trabajo nuestro pero es un trabajo que nos gusta y que mostramos felizmente. También hay obras que cuestionan mucho a Transmilenio, otros sobre la originalidad de los productos contra las marcas piratas, cuestionando el mismo hecho de robar, lo legal o no que puede ser un robo y las implicaciones que esto tiene. Es una cosa de cuestión crítica sin necesariamente llegar a ser contestatario.

¿Es su arte reinvención o reinterprestación de iconos?
¿De qué tipo?

De la publicidad por ejemplo.
Sí, sin duda. Creo que irrespeto también de muchas cosas, muchas veces nos la jugamos sabiendo que pueden llegar a tener consecuencias nefastas para El Bodegón, en este caso por ejemplo, una demanda, pero también somos concientes que eso lastimosamente no va a suceder por ahora, a veces salimos un poco decepcionados, como en este caso: Decimos no faltó mil cosas para que la práctica hubiese salido bien, entre otras por ejemplo que hubieran pasado la noche en la estación y no que salieran ilesos gracias al Museo de Antioquia. Pero si, sin duda, no siempre pero si hay muchas veces reinterpretación de pirataje, de plagio de iconos en este caso.

Con las múltiples actividades que tienen en El Bodegón, también pasan a veces de curadores a artistas, ¿esos roles cambian?
Todos tuvimos formación artística y nunca nos enseñaron a ser curadores, hemos ido aprendiendo todo en la marcha, las primeras exposiciones eran terribles. Decir que el colectivo es curador no puedo decir eso, tampoco que sea arte lo que hacemos, no estoy muy seguro de eso, pero igual sí estamos criticando y cuestionando eso mismo, porque muchas veces metemos la mano en...
En la exposición en La Jíkara como eran trabajos que cuestionaban la autoría y ponían en riesgo el autor específicamente, no aparecían fichas técnicas ni decía de quién era cada obra, simplemente, eran trabajos mostrados ahí en el aire y había una lista de agradecimientos a todos los que participaron, al museo y los artistas, pero nunca se identificaba quién era quién. En ese caso también hay una reinterpretación, plagio o lo que se quiera.
En el caso específico de El Bodegón es muy experimental en ese sentido, no tenemos muy claro siempre qué estamos haciendo, si ese tipo de curaduría se pueda llamar curaduría o es simplemente un trabajo de un amigo que nos gustó y punto. Es muy relativo y complicado.

¿Cómo funciona El Bodegón en la cotidianidad?
El Bodegón es una bodega desocupada, no hay nadie, no hay nada. Todos los lunes hacemos una reunión semanal para ver que va a venir, qué pasó y qué está pendiente. Los proyectos nos llegan por correo, llamadas, por recomendación o el artista mismo va y nos muestra su trabajo, después nos reunimos y decidimos si es interesante y qué parte elegimos de la propuesta. Es muy democrático, si por mayoría gusta el trabajo el proyecto pasa.
El Bodegón se sostiene a partir de la cuota de los integrantes, es como un arriendo, no hemos recibido hasta el momento ayuda externa, estamos tratando de gestionar algo.

¿Cómo fue la exposición en La Jíkara?
Tuvo dos partes, una gran parte que venía de Bogotá y eran más que todo videos de intervenciones que sucedían en Bogotá que se venían a mostrar acá. También nos pareció interesante hacer ese tipo de intervenciones en Medellín y fue lo que sucedió con muchos trabajos. Tuvimos la oportunidad de traer a Edwin Sánchez, Andrés Moreno y Nicolás Rojas que hicieron sus reinterpretaciones de Medellín, obviamente teniendo en cuenta un contexto diferente, se transformó el trabajo para que no fuera simplemente traer la muestra a la ciudad.
Otra parte importante eran las publicaciones. Nosotros entendemos El Bodegón como un espacio alternativo, no convencional y en este caso lo que hicimos fue lanzar una publicación que también se podía entender como un espacio alternativo, y que de hecho sucede o mucha gente viene haciendo desde hace rato.
Conseguimos varias revistas y publicaciones que conocíamos en Bogotá e incluimos algunas de acá como Robot, por ejemplo, y otras como El Bodegón que se hizo específicamente para esta muestra, Tropical Goth Magazine que se realizó para México, después volvió a Bogotá y ahora está en Medellín, Zine Magazine, etc.
Ahora la residencia terminó y se está hablando de la posibilidad de que surjan proyectos alrededor del Encuentro, si existe la oportunidad de volver sería bueno.

Conversaciones con artistas (Medellin 07)

Vía Esfera Pública me llegan más novedades del Encuentro Intenacional Medellin 07 Prácticas Artísticas Contemporáneas. Han subido una cantidad bastante buena de audios de varias conversaciones recientes con los artistas y espacios invitados al Encuentro, aquí reproduzco íntegramente la información.

Helena Producciones y Casa Tres Patios en El Citófono
57:30 minutes (26.32 MB)
El pasado 25 de marzo en el programa radial El Citófono, producido por el Museo de Antioquia y Cámara FM, nos acompaño Tony Evanko, director del espacio anfitrión Casa Tres Patios de Medellín y algunos miembros del Colectivo caleño Helena Producciones Quienes nos estuvieron contando sobre sus proyectos colectivos, actividades, sus reflexiones y su quehacer como espacios de producción y difusión de arte.
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Tómas Saraceno y María Angélica Medina en El Citófono
El pasado 18 de marzo se emitió como todos los domingos El Citófono, el cual es el programa radial oficial del Encuentro 2007, producido por el Museo de Antioquia y Cámara FM. En esta ocasión nos acompaño la artista colombiana María Angélica Medina quien basa toda su obra en tejidos y usos de agujas e hilos y el artista argentino Tomás Saraceno.
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Conversatorio con Antonio Caro
28:22 minutes (11.72 MB)
Desde hace un mes se vienen realizando conversatorios, ademas de los miércoles, todos los viernes.El pasado treinta de marzo nos acompaño el artista bogotano Antonio Caro,aqui el fragmento de los ultimos 28 minutos del conversatorio, donde el artista nos sorprendió con una charla muy diferente a lo acontecido antes en el marco del encuentro. Caro nos hablo desde el arte y las bienales hasta el conflicto colombiano con Ecuador y los precios de los productos de la canasta básica.
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Conversatorio con Renata Lucas
58:51 minutes (25.84 MB)
La artista brasileña Renata Lucas nos contó sobre sus experiencias, sus obras y su participación tanto en eventos independientes como en los oficiales como la bienal de Sao Paulo. La acompaño la curadora Ana Paula Cohen en este conversatorio realizado el día 28 de marzo del 2007.Aquí está el registro sonoro, que puedes escuchar o descargar si lo deseas.Recuerda que este registro es para uso personal, educativo y cultural, y no se puede hacer ningún tipo de uso comercial del mismo.
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Conversatorio con Michael Beutler
76:22 minutes (54.77 MB)
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Héctor Zamora en el conversatorio del viernes
79:18 minutes (55.84 MB)
El artista mexicano Héctor Zamora nos acompañó en el conversatorio realizado en La Casa del encuentro, junto a él estuvo el curador Jaime Cerón quien hizo las veces de moderador entre el artista y el público.
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Conversando con Juan Diego Sanín sobre las estéticas de lo urbano
107:25 minutes (79.43 MB)
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Cindy, Nathalia, Lorena y Víctor de El Bodegón y Carla Zacagnini en el Citófono
55:13 minutes (50.56 MB)
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Mabe Bethônico y Margarita García de Asterisco en El Citófono
57:54 minutes (53.01 MB)
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Conversatorio con Adolfo Bernal
57:25 minutes (39.7 MB)
El artista local Adolfo Bernal nos dio una muestra de su vasto trabajo realizado en la ciudad, Adolfo es uno de los artistas residentes más activo en Medellín. El moderador esta vez fue el curador, radicado en Bogotá, Jaime Cerón en la sesión del Conversatorio del viernes 16 de marzo.
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Conversando con los artistas de El Bodegón
63:34 minutes (46.6 MB)
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ver más en > http://m3lab.encuentromedellin2007.com/portal/?q=audio

lunes, abril 09, 2007

Visita guiada a Tránsito de imágenes


El día de mañana martes realizaré una visita guiada a la exposición Tránsito de imágenes (puntos de fuga hacia el arte último), tercera entrega del ciclo Miradas de Fin de Siglo, en el Museo de Arte de Lima. La exposición estará abierta solo hasta fines de abril así que espero que no dejen de verla. El habitual conversatorio y debate alrededor de la exposición será el 25 de abril en el auditorio del Museo.

La siguiente y última entrega de este conjunto de exhibiciones sobre nuestra producción visual del último siglo será bajo la curaduría de Rodrigo Quijano en mayo.

Visita guiada --> martes 10 de abril a las 6:30 p.m., MALI.



[imagen 1: vista parcial de exposición Tránsito de imágenes (puntos de fuga hacia el arte último). Lima, diciembre-abril, 2006-7. foto: M.L. / imagen 2: Philippe Gruenberg, Carteles, 1998, fotografía b/n, impresión digital, 50 x 60 cm.]

Manipular con cuidado

David Flores-Hora ha colgado hace pocos días una entrevista de Sergio Trabucco con la crítica de arte y curadora chilena Soledad Novoa en relación a su reciente exposición, de la cual es co-curadora, Handle with care en el Museo de Arte Contemporáneo de Chile (MAC). Aquí reproduzco dos preguntas, la entrevista completa puede verse aquí. Cabe señalar también que esta exposición culminará con un Seminario este martes 10, miércoles 11 y jueves 12 abril en el MAC. Reproduzco el afiche tomado del blog Escuela de Marte.
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Soledad Novoa: La mujer a la que hay que tratar con cuidado [fragmento]

¿Cuál es el eje central de esta exposición?
Fuimos trabajando la idea original e intentamos ver de qué manera las condiciones de producción artística general de los últimos diez años habían incidido, o no, en la producción artística de mujeres. Hicimos, primero, un corte temporal que fue en 1995, ya que hasta ese año ocurrieron una serie de hitos, entre ellos, los cinco años del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, Fondart, la apertura del Magíster en Artes Visuales de la Universidad de Chile y la realización de catálogos bilingües como una forma de visibilidad internacional. En base a esos hitos nos cuestionamos lo que pasaba con la producción de las mujeres artistas, y en ese sentido siempre las curadoras hemos dicho que esta exposición no pretende partir de una tesis a comprobar con las obras, sino al revés, plantear un campo de discusión, y es por esto que cerramos con mesas redondas.

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¿Cuál es la diferencia entre el arte "masculino" y el femenino"?
Esa es la pregunta de esta exposición, ¿habría alguna diferencia en las obras propiamente tal? Nosotros no queremos dar una respuesta a priori porque queremos debatirlo en las mesas redondas. Tal vez no hayan diferencias ni en las materialidades ni en los soportes, quizás se produce la diferencia en las formas de acceso o en ciertas operaciones de
producción. Pero de todas formas no creo que sea bueno hacer una diferencia entre hombres y mujeres, ya que podemos hablar de un tema de género en un sentido más amplio y de ciertas situaciones de poder, de cómo se maneja el medio de las artes visuales, cuáles son los criterios de selección y en ese sentido nos interesa ampliar la discusión y sacarla del aspecto genérico llevándola a un campo más amplio.

domingo, abril 08, 2007

Por un museo mestizo - por Diego Otero

Hoy apareció en el suplemento El Dominical del diario El Comercio un comentario de Diego Otero sobre la exposición Lo impuro y lo contaminado. Pulsiones (neo) barrocas en la ruta de Micromuseo, curada por Gustavo Buntinx, en el marco de la actual Bienal de Valencia [he corregido únicamente un apellido en relación a la autoría de una de las obras mencionadas en el artículo]. Otro comentario reciente, del crítico y curador Emilio Tarazona, puede verse también en su blog.
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Por un museo mestizo
por Diego Otero


Lo impuro y lo contaminado. Pulsiones (Neo) Barrocas en las rutas de Micromuseo es el título con el que el crítico y curador Gustavo Buntinx está presentando en la Bienal de Valencia un recorrido por los hitos que definen su concepción de la contemporaneidad artística en el Perú.

La cuarta edición de la Bienal de Valencia, llamada ahora Encuentro entre dos mares por su reciente vinculación con la Bienal de Sao Paulo, ofrece al público un conjunto de ejes conceptuales sobre los que se despliegan las obras de más de 150 artistas de muchas partes del mundo. Y si bien Jordania (el país invitado) y Brasil (por lo referido) son los protagonistas indiscutibles, la prensa española ya ha mostrado señales de interés en la propuesta integral de Gustavo Buntinx y su Micromuseo, esa suerte de espacio mental que intenta definir el peso y las coordenadas de una producción artística peruana, hoy.

José Luis Clemente, crítico de El Cultural, dice por ejemplo que Micromuseo proyecta “una visión invectiva sobre la institucionalidad del arte, diluyendo las fronteras de definición de lo artístico con una abultada lista de llamativos creadores”. Pero, ¿qué representa exactamente Micromuseo?, ¿por qué esa “visión invectiva” sobre la institucionalidad?, ¿a qué se refiere Buntinx con lo de “pulsiones (neo)barrocas? Evidentemente, no podemos hablar de la exposición pero sí del catálogo que la acompaña, que el propio Buntinx nos ha hecho llegar, y que es, ciertamente, polémico y cuestionable, pero también audaz, valioso y sugerente.

Contextualizar, friccionar
Donde hay un vacío hay un deseo, escribe Buntinx. Y a partir de ahí plantea la carencia de un museo de arte contemporáneo como una cifra de frustraciones pero también de pulsiones, de necesidades, de hambre. El grabado ¡Bajan en el Museo de Arte Moderno!, de Mariela Zevallos (E.P.S Huayco), le sirve como nota sobre la que afinar las bases de su propuesta curatorial. Por su estilo y su sentido, ese grabado intenta desafiar las prácticas y los modales de la institucionalidad artística peruana (una institucionalidad “colonizada”, en palabras de Buntinx) y desestabilizar conceptos como tradición, modernidad, cultura popular, cultura de elite, etcétera.

Micromuseo, a la sombra de estas coordenadas, se propone como un museo alternativo, en el que lo importante no es el espacio (no hay espacio) ni la colección (es relativamente reducida) sino los postulados críticos sobre los que se trabaja. Dice Buntinx, a ese respecto, que la de Micromuseo es una economía elemental pero suficiente. “Como la de un microbús urbano: el prefijo que define a este Micromuseo debe entenderse no solo en su reivindicación necesaria de lo pequeño, de lo inmediato y accesible, sino además en su alusión alegórica al instrumento cotidiano de la movilidad y la movilización ciudadanas”.

Es en ese sentido que el curador propone a Micromuseo como un espacio que no pretende tanto coleccionar (y con ello canonizar, sacralizar) sino contextualizar, circular, friccionar. Un museo ambulante –una “musealiad mestiza”, apunta él– que viaja por los más diversos estratos sociales y culturales y pretende asimilarlo todo: Buntinx, elocuentemente, reemplaza las palabras “artista” y “artesano” por “artífice”. Pero si bien es elocuente la intención ‘contaminante’, ‘impurificadora’, ‘flexible’, de todo el proyecto, hay, quizá también, algunas contradicciones que aparecen a lo largo del discurso, como baches que esperan –o no– ser resanados.

Hacia el (Neo) Barroco
Algunas de esas contradicciones tienen que ver con el sesgo en la lectura de las propias obras o proyectos que Micromuseo acoge y asedia por igual. Un sesgo que no necesariamente encarna siempre ese animo abarcador, mixto, aglutinante. Porque (por ejemplo) cuando Buntinx habla de la notable retrospectiva de fardos y banderas de Eduardo Tokeshi (2001) incide en los símbolos dramáticos que el creador procesaba para hablar de la violencia en el país, pero apenas deja entrever la posibilidad de que esas banderas hablaran –también– de una serie de otros dramas identitarios: más privados, más silenciosos, más íntimos. Algo similar podría decirse respecto de la mirada con que el curador opera sobre el trabajo de Christian Bendayán o Carlos Runcie.

Es importante, sí, y sugerente, lo que Buntinx plantea como los antecedentes que insinuan el camino hacia esa clara tendencia de horror vacui en buena parte del arte peruano de hoy. Ahí están las obras de Moico Yaker (Tres cholos durmiendo) y Mariella Agois (Paracaidos) como incontrastables ejemplos: un mestizaje contundente (“abigarrado”, dice el curador) de formas y sentidos plasticos. Y es importante, tambien, la dedicacion que le brinda a ciertos trabajos clave de nuestra contemporaneidad mas viva, como la Caja negra de Márquez y Valdez, o Katatay de Alfredo Marquez. Trabajos en los que las fracturas de estilos y contenidos -la política, la religión y la cultura en el ojo del mismo huracan- nos muestran a su vez otras fracturas, otras esperanzas.




[imagen 1: Moico Yaker, Tres cholos durmiendo, 1990, óleo sobre tejido, 144cm x 196cm / imagen 2: carátula del catálogo]

Personanormal de Tania Bedriñana


Este martes 10 de abril se inaugura una exposición individual de Tania Bedriñana en la galería Forum (Lima). La artista estará presentando una serie de instalaciones bajo el titulo de PERSONANORMAL. La curadora de la exposición, Gabriela Germaná, me hace llegar la siguiente invitación que reproduzco.

También se señala la siguiente web http://www.taniabedrinana.com/ en la cual se pueden ver obras anteriores de la artista. Y aunque no voy a poder asistir este martes a la inauguración definitivamente voy a pasar en la semana a ver la exposición y hacer algún comentario al respecto.

sábado, abril 07, 2007

Sensacional Impacto

Me llega esta nota de prensa de una reciente inaugurada exposición de Guillermo Valdizán en la Casa Museo José Carlos Mariátegui.
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SENSACIONAL IMPACTO
(Contrabandos pa` una épica urbana / muestra de gráfica digital)

Guillermo Valdizán Guerrero

Casa Museo Mariategui
(Jr. Washington 1938-1946, Lima Cercado)




Estos trabajos gráficos buscan la unión, en un mismo relato, de dos sensibilidades usualmente separadas: la que surge de una épica cotidiana de lo popular y aquella que se afirma en el desarrollo de las contradicciones de clase en nuestro país.

Ambos sensibilidades en su devenir histórico fueron parte de una misma experiencia y no se pueden comprender por separado sin caer en el vicio de una "inclusión a la jerarquía actual de poder". Los afiches fosforescentes, los murales de cevicherías, los stickers de combis, los polos estampados, las tipografías populares, todo ello surgió dentro de un proceso doloroso y a la vez colorido de fricciones sociales, y es evidente no tanto en su temática como en su estrategia creativa y sus modos de exhibición (es decir en su proceso de producción, distribución y consumo).

Por otro lado, el desarrollo de estos trabajos gráficos desde la tecnología digital era necesario en la medida que, por su propia naturaleza, permite otras dinámicas de reproducción (la realidad virtual y la virtualidad callejera), lo que busca cuestionar hoy la discusión entre artesanía y arte desde su factor de reproducción, reutilización y reciclaje (las mismas dinámicas que se usan para simbolizar por parte de las estéticas populares mencionadas) bajo el signo de las nuevas tecnologías.

viernes, abril 06, 2007

Salazar en la nueva 80m2

No he podido escribir nada aún sobre la reciente exposición de Juan Javier Salazar, pero re-posteo este texto de Emilio Tarazona publicado luego del conversatorio sobre la exhibición.
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Salazar en la nueva 80m2
por Emilio Tarazona

Hace una semana abrió una muestra del -acaso- más entrañable miembro del legendario Taller Huayco EPS en la galería 80m2 arte&debates. Hasta el pasado miércoles no había estado atento a las obras expuestas ni a la producción del tramo final del video que presenta y que aproveché a ver horas antes del conversatorio sobre la exposición.


Con la presencia del artista así como de dos compañeros de ruta como son Lucy Angulo (miembro del legendario grupo Paréntesis, que en 1979 también incluía a Salazar) y de Armando Williams (miembro junto a Salazar del emblemático Taller Huayco EPS, de 1980 a 1981), el conversatorio tuvo un ritmo uniforme y casi testimonial. La exposición interrumpe así lo que podríamos denominar el 'año de las antologías' que para Salazar ha significado el 2006 y abre quizá un virtual espacio de aceptación irrestricta de su trabajo. Acaso ese espacio sea en adelante la arena para el desarrollo de nuevas desviaciones que otorguen sentidos nuevos a su trabajo, o de proyectos aglutinantes que se generarían bajo el respaldo de su amplia fuerza de convocatoria.

Recuerdo no obstante la presentación, hace varias semanas, de su "Portafolio" en la última de las sesiones de La Culpable. JJS es sin duda un artista conceptual que saca partido a cualquier cosa: la materia narrativa que van tomando los momentos de producción o las situaciones desencadenadas por sus trabajos una vez realizados, en clave anecdótica, han producido en ciertos casos una ‘narratología’ que, oralmente dirigida a un público amplio, articula un discurso inteligente y divertido; aún cuando probablemente inesperado para quienes suponían que Salazar hablaría -¿será ello posible?- exclusivamente de su obra o de los conceptos vertidos en ellas.


Esto difiere con el carácter icónico que el artista supone fuertemente adherido a su trabajo y que, sin duda, varias de sus obras emiten. Aunque estas historias o contextos densifican esa experiencia que, para los que las conocen, parecen llegar después enteras y a un solo golpe de vista junto con las imágenes que Salazar ha producido. Quizás percibo en esta motivación una sensibilidad remotamente taoista -¿será ello posible?- que se parece a esa brillante sentencia de Chuang Tzu: “Las palabras sirven para expresar ideas. Cuando las ideas son adquiridas, las palabras son olvidadas. ¿Dónde puedo encontrar un hombre que haya olvidado palabras? Ese hombre es con quien quiero hablar”.

Tal parece que su finalidad es tejer un puente entre la realidad y la realidad (que permanece más alejada de ella misma de lo que cualquier lectura de esa rara frase pueda suponer) y en ese sentido el artista tiende a crear un estado anímico “capaz de ser cortado con las tijeras en el aire” y “despertar espíritus colectivos”. Y hasta aquí, no vemos asomar un énfasis en los objetos sino en lo que ellos proyectan, incluso de manera casi tangible.

Ayer en el conversatorio Salazar establecía una frase que parece construir una suerte de posición ideológica ante el mundo del arte. Para él, el arte esta en el centro, la cultura a la izquierda y la estética a la derecha, dijo literalmente (o casi). Y quizás no sea difícil imaginar en esas coordenadas una alegoría política: aunque está a menudo ubicado en el centro, Salazar se inclina fuertemente por la izquierda. Por ello la obra de Salazar será materialmente frágil, y acaso tendrá para muchos un generalizable estado de contrahechura (que en algunas notables piezas contraviene, pero solo para remarcar que son la excepción que confirma la regla), y eso es, precisamente, porque no pretende estar hecha con la "materialidad de la estética" sino que pretende estar físicamente constituida de la “materialidad de la vida”.

Hasta aquí la reflexión. Un siguiente post, versará sobre la anécdota.


[Imagen 1: Invitación a la muestra NADAndo. Galería 80m2 arte&debates, marzo 2007. / Imagen 2: Vista de entrevista grabada hace un año, el 28 de marzo de 2006 (versión de la performance “Dos botellas de cerveza”)]

lunes, abril 02, 2007

Conversatorio: La persistencia de lo efímero


Mañana martes 3 de abril se realizará, a las 6:00 p.m., en el auditorio del Centro Cultural de España una pequeña mesa de conversación, donde Emilio Tarazona y yo estaremos soltando algunas ideas sobre la exposición y respondiendo también inquietudes e interrogantes sobre la misma. No es una conferencia -no vamos a leer nada- sino más bien un primer diálogo flexible alrededor de los conceptos que La persistencia de lo efímero plantea.

El diálogo durará entre 60 y 90 min. aproximadamente. Están todos cordialmente invitados.


[Emilio Hernández Saavedra. El Museo de Arte Borrado. 1970]

Sala 2: Despertares y Revoluciones


02. Despertares y revoluciones


1970 sería el año de la súbita reaparición de un conjunto de gestos plásticos radicalmente efímeros, y con ello el surgimiento de las primeras manifestaciones evidentes de arte conceptual en Lima. Durante los primeros meses del año un grupo de jóvenes egresados de la Escuela de Bellas Artes agitan la escena artística. Primero a través de una ambientación colectiva realizada con materiales precarios que el crítico Juan Acha destaca por su carácter de “arte pobre”, y luego a través de sendas individuales que cada uno de los artistas exhibe, entre abril y mayo, en la galería Cultura y Libertad.

Un “despertar revolucionario” que nuestro crítico se aventura a escoltar con entusiasmo, pese a la indiferencia lindante del resto de la escena. Los gestos más desafiantes de esta vanguardia serán para Acha el indicio de una “revolución” –finalmente interrumpida- impulsada por la necesidad de establecer posiciones críticas frente a los efectos más nocivos de la sociedad de consumo. A diferencia de Marta Traba, quien denuesta conservadoramente la ‘entrega’ del arte latinoamericano a ‘otros’ intereses, Acha insta más que nunca a activar el arte como un dispositivo de transformación directa de las estructuras de la sociedad.

Pero esta irrupción supone también un giro crítico –quizá breve- hacia el sentido material e ideológico de lo ‘artístico’. Ya Ernesto Maguiña participa en un concurso enviando una serie de fotocopias que reproducen los mecanismos internos y externos de este tipo de certámenes (reglamentos, convocatoria, invitaciones, fallo del jurado, reseña de los diarios), pero será la aparición casi simultánea de Mario Acha, Emilio Hernández y Rafael Hastings la que permite un desmontaje agudo y directo del arte, sus espacios, discursos y así también sus sistemas de difusión y circulación.

Hernández ‘expone’ literalmente el espacio galerístico de la sala que lo acoge, mientras Hastings hace lo propio al poner en escena una serie de esquemas sobre las condiciones del desarrollo de la pintura peruana, conjuntamente a una serie de inscripciones que analizan la vida y el entorno inmediato del crítico Juan Acha. Un gesto que logra dejar en suspenso toda opinión para constatar el lugar y los límites del arte así como sus instancias de legitimidad en el sistema cultural. Estrategia similar que Mario Acha utiliza para descomponer el ilusionismo cinematográfico, desintegrando y reduciendo el lenguaje del cine a sus unidades primarias e inscribiendo así una reflexión estática sobre la imagen en movimiento y la visualidad toda.

Otras experiencias intentarán actuar sobre la vida misma haciendo uso de elementos volátiles y perecederos como el papel, acciones o palabras. Aun cuando la presencia de la fotografía será determinante en obras de Acha, Hernández o Teresa Burga, quienes usarán de diversa forma el medio como captura de lo instantáneo o registro frío y directo de lo real. Constatación llana que Burga extrema luego en una obra titulada Autorretrato - Estructura - Informe 9 6 72, llevando la indagación –en este caso, de sí misma- al plano del análisis objetivo y la estadística.

Miguel López + Emilio Tarazona







Emilio Hernández --> Galería de Arte (1970)





Teresa Burga --> Autorretrato - Estructura - Informe 9 6 72 (1972)







Teresa Burga --> Obra producida en Chicago (1969-71)



Gloria Gómez Sánchez--> s/t (1970)

domingo, abril 01, 2007

Entre lo local y lo global

Hace pocos días apareció en El Cultural de España una nota que amplía y da nuevos alcances sobre la Bienal de Valencia. Como se ya he mencionado en esta Bienal participan tanto el curador Gustavo Buntinx con su proyecto expositivo Lo impuro y lo contaminado. Pulsiones (neo)barrocas en la ruta de Micromuseo ("al fondo hay sitio"), así como los artistas Armando Andrade, Juan Enrique Bedoya, y también Fernando Bryce -quien está presentando la serie Revolución- en la sección de arte latinoamericano curada por Kevin Power y Ticio Escobar titulada Otras contemporaneidades: Convivencias Problemáticas.

Reproduzco el artículo firmado por José Luis Clemente.
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Bienal de Valencia-Sâo Paulo.
Entre lo local y lo global
por José Luis CLEMENTE


Las bienales de arte se han convertido en las últimas décadas en un fenómeno expositivo de dimensiones excesivas para el interés real que el arte contemporáneo genera en la población. Entre la lista interminable de bienales esparcidas por los cinco continentes, encontramos certámenes para todos los gustos y con desigual fortuna. Las hay antiguas –Venecia y São Paulo–, modernas –Sevilla y Moscú–, periféricas –La Habana y Johannesburgo–, alternativas –Estambul y Liverpool– o contestatarias –Manifiesta y Berlín–. Las hay de primera división y de cuarta categoría, todo dependiendo de los artistas y comisarios que entren en juego. Desde que iniciara su andadura la de Venecia a finales del XIX, la cultura y el arte se convirtieron en adorno para el mejor decoro de las naciones, más allá del potencial industrial y comercial. Un siglo después, este fenómeno ha proporcionado de nuevo una coartada a los estados para proyectar su imagen. Sin embargo, la sobreproducción artística y su institucionalización han convertido el arte en un producto más de consumo rápido.

En unas declaraciones a El Cultural, María de Corral señalaba cómo “hay extranjeros que vienen a ver exposiciones y dicen que lo que falta en España es un discurso articulado, y eso es problema de los comisarios […]. Yo prefiero traer una exposición de calidad de fuera que anunciar una de producción propia, provinciana y sin pies ni cabeza porque no se ha podido conseguir lo mejor”. A estas reflexiones, se unían las de Rosa Martínez, reputada especialista en bienales, apuntando que “en nuestro país gran parte de la cultura está determinada por la política. Esto ahoga la posibilidad de desarrollar programas coherentes”. Estas opiniones de las que fueran responsables de la última edición de la Bienal veneciana, podrían enmarcar el accidentado territorio expositivo en el que entró la Bienal de Valencia, ahora denominada Encuentro entre dos mares.

La competitividad que se ha generado entre los muy diversos certámenes señalados hace que estos proyectos de reciente creación tengan que ser particularmente cuidadosos en la definición de sus conceptos y medir el verdadero alcance de sus propósitos: las fórmulas al uso están en crisis. En el intento de dar solución de continuidad a las contestadas bienales organizadas en Valencia, la Generalitat Valenciana que auspicia el evento ha creado una nueva imagen de marca: un caballo de Troya provisto de dos cabezas. A la vez que ha introducido cambios nominativos –ya no es una bienal–, ha modificado sustancialmente las pretensiones del certamen y ha transformado asimismo los aspectos definitorios del proyecto. La nueva denominación incluye como estrategia de alcance mediático un acuerdo con la Bienal de São Paulo, del que se desprende uno de los cuatro bloques expositivos que configuran el proyecto. Como novedad, da cabida a un grupo de artistas locales y otros más españoles, llamados a ser emergentes, cubriendo de este modo las cuotas que, en bienales anteriores, habían sido demandas desde determinados sectores.


“El arte no debe ser ajeno a todo lo que sucede a su alrededor, debe participar de forma activa en la sociedad y hacer un esfuerzo por buscar el entendimiento, por mejorar la convivencia, procurando que una manifestación cultural enriquezca a otra y los pueblos intercambien distintas formas de ver el mundo. El Encuentro entre dos mares ofrece así un recorrido por el arte iberoamericano, desde las obras más significativas de la Bienal de São Paulo, hasta el arte afro-amerindio y popular, las manifestaciones más destacadas de la producción artística en Jordania y, por supuesto, el arte emergente español”. Estos propósitos expresados por los organizadores –y que suscribirían muchas bienales que transitan entre lo local y lo global– definen genéricamente las líneas de actuación del evento. Sin embargo, la difícil convivencia entre lo local y lo global o lo “glocal” se hace palpable, ya de entrada, en este certamen que atiende con particular interés a Brasil y al mismo tiempo dedica un lugar destacado a Jordania (país invitado). Las dos cabezas de un caballo que tira en direcciones contrarias corren el riesgo de llevar al espectador a trote y provocarle una mirada estrábica: es que Brasil y Jordania quedan tan lejos que ni siquiera Valencia parece acercar dos culturas tan ricas y diversas. Así las cosas, cabe preguntarse a la vista de los artistas seleccionados –entre los que hay algunos con nombre, muchos desconocidos y otros tantos que no son artistas y que nunca lo pretendieron, por ser artesanos, magos o creadores de objetos y artefactos varios– qué hacen sus obras en Valencia y cómo y por qué y de qué manera pueden interesar al público valenciano.

Los cuatro bloques expositivos, Luz ao Sul, Áfricas-Américas. Encuentros convergentes: ancestralidad y contemporaneidad, Otras contemporaneidades. Convivencias conflictivas, An@mnesis y Jordania. Interculturalidad y tolerancia, pueden ofrecer por separados diversos elementos de interés, aunque cabría preguntarse de nuevo qué hacen juntos y a la vez tan dispersos temas y líneas argumentales para un guión, en principio, tan sencillo. Y aquí es quizá donde convendría señalar las carencias de este proyecto, en la definición del mismo, en la falta de un concepto homogenizador, según se acaba materializando en cada uno de los bloques expositivos del supuesto ideario de “los encuentros”, más allá de las cuatro patas del caballo.

Las muestras Luz ao Sul y Áfricas-Américas, expuestas en el Centro del Carmen, condensan el interés del evento por Brasil. Mientras el primero de ellos –comisariado por Agnaldo Farias y Jacobo Crivelli y vinculado a la Bienal de São Paulo– da cabida a algunos de los artistas que han hecho historia de aquella bienal –Armando Andrade, Carlos Garaicoa, Carmela Gross, el siempre ocurrente Francis Alÿs, Iran do Espíritu Santo, Jorge Macchi, Guillermo Kuitca, León Ferrari, Los Carpinteros, Nelson Leirner y Ana Mendieta, entre otros–, el segundo –comandado por Emanoel Araujo– acierta en presentar una insólita mezcla de artistas y artesanos, arte popular y arte contemporáneo, animismo y poéticas contemplativas, guiadas por un cuidado formalismo. De este modo, el Centro del Carmen, aunque con ausencias destacadas, ofrece una visión vasta, y muy particular, de ese extenso territorio cultural que es América Latina; una visión, en cualquier caso, curiosa por la citada introducción de objetos y materiales de algunas culturas animistas.

Si en estos proyectos se prodigan los “encuentros”, dejando de lado cualquier aspecto crítico en los desencuentros –que son muchos–, el bloque expositivo desplazado a unas naves industriales en Sagunto, con contadas excepciones, abunda asimismo en otra fase de encuentros. Estos son los que tratan de unir difícilmente en un mismo espacio el proyecto An@mnesis y Otras contemporaneidades. Convivencias conflictivas. El primer bloque expositivo –comisariado por Pedro Alberto Cruz Sánchez, Piedad Solans, Fernando Golvano y Ricardo Forriols– acoge a artistas españoles y valencianos en su mayoría noveles –destacan los trabajos de Moisés Mañas, Raúl Belinchón, Regina de Miguel, Unai Sanmartín, José Ronco, amén de Txuspo Poyo, Toni Abad, Monteserrat Soto, Eugenio Ampudia o Democracia– y pretende peinar el encrespado territorio nacional apelando a la memoria vivida en un país tan amnésico como el muestro. El segundo bloque –comandado por Kevin Power y Ticio Escobar– ofrece el color, la frescura y ciertos posicionamientos críticos que faltan en el primero. Dos corpus expositivos de interés, El Museo del Barro y Micromuseo de Perú, proyectan una visión invectiva sobre la institucionalización del arte, diluyendo las fronteras de definición de lo artístico con una abultada lista de llamativos creadores de toda América Latina.

En suma, Encuentro entre dos mares da cabida a unos 170 artistas con un presupuesto estimado en 3,6 millones de euros, y que bien puede servir para izar las velas de la tan preciada Copa de América que en Valencia lo ocupa todo, también el arte.


[imagen 1: Fernando Bryce, de la serie Revolucíón, 2004, tinta sobre papel / imagen 2: sin más disponibles, tomada del artículo de El Cultural]

I Bienal del Fin del Mundo

Vía Esfera Pública me entero que Jaime Iregui acaba de colgar una 'videoguia' sobre la I Bienal del Fin del Mundo que puede ser vista en el blog Pensar el Museo.

Más sobre Lo impuro y lo contaminado

Gustavo Buntinx -curador de la actual exhibición Lo impuro y lo contaminado. Pulsiones (neo)barrocas en la ruta de Micromuseo ("al fondo hay sitio")- y el museógrafo Juan Carlos Burga me mandan estas imágenes del proceso de montaje de la exhibición recien inaugurada en Valencia. Espero también poder realizar una serie de preguntas al curador al respecto de esta exhibición apenas regrese a Lima de España, y poder contar luego también con algunas vistas del montaje final y de los diferentes espacios.

En las imágenes se pueden ver las obras de Carlos Lamas, Patricia Bueno, Jesús Ruiz Durand, Christian Bendayán, entre otras.




Perú en la Bienal de Valencia

Ayer en el diario El Comercio salió una nota sobre la exposición que Gustavo Buntinx viene curando en la recientemente inaugurada Bienal de Valencia. Reproduzco íntegamente el artículo.
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Perú en la Bienal de Valencia
por Yolanda Vaccaro, Corresponsal

La variopinta carga de Micromuseo ("Al fondo hay sitio") evidencia nuestro arte más contemporáneo. Gustavo Buntinx es el comisario de la muestra compuesta por 25 obras


MADRID. "Lo impuro y lo contaminado. Pulsiones (neo) barrocas en la ruta de Micromuseo ('al fondo hay sitio')" es el título de la exposición que, bajo la curaduría de Gustavo Buntinx, representa al Perú en la Cuarta Bienal de Valencia, Encuentro entre Dos Mares, que se inauguró el 28 de marzo en esa ciudad española. "Por extraño que parezca --señalan los organizadores-- Lima, capital del Perú, no cuenta en su trazado urbano con un museo de arte moderno. Más extraño resultaría, no obstante, que entre ocho millones de habitantes nadie emprendiera un proyecto para dotar a la ciudad de un espacio de arte vanguardista. El paladín de esta causa cultural perdida se llama Gustavo Buntinx, creador del Micromuseo del Perú junto con su esposa Susana Torres, hace aproximadamente una década".



"Cuando hablamos de micromuseo, más de uno puede pensar instintivamente en el escaso tamaño de las piezas o en lo reducido del fondo expositivo, pero ninguno de estos pensamientos se acerca a la realidad de 'Micromuseo', donde Buntinx, inspirado por los autobuses patrios --denominados micros--, hace suya la filosofía de los conductores de dichos vehículos, que por más repleto que lleven el ómnibus siempre animan a sus clientes a subir al grito de: ¡al fondo hay sitio!", indican los responsables de la muestra.

CINCUENTA PIEZAS
La original idea de Buntinx, que se denomina a sí mismo chofer de este particular microbús-museo, ha merecido el elogio de los patrocinadores de esta macromuestra experimental que, hasta el próximo 17 de junio, se puede apreciar en diversas salas de la Comunidad de Valencia. "Micromuseo", formada por más de 50 piezas, es una exhibición emplazada en la sala La Gallera de Sagunto, pueblo costero de esta región.

Veinticinco son los artífices, como prefiere llamar Buntinx a los autores: Álex Ángeles, Christian Bendayán, Patricia Bueno, Jaime Higa, Inkari (Fredy Ortega), Carlos Lamas, Lu.Cu.Ma. (Luis Cueva Manchego), Alfredo Márquez, Manuel Moncloa, Cecilia Noriega Bozovich, Ronald Pacheco Venero (artífice popular cusqueño), Antonio Pareja, Ramos (artífice popular ayacuchano, sin más datos disponibles), Carmen Reátegui, Jesús Ruiz Durand, Carlos Runcie Tanaka, Javier Silva Meinel, Elena Tejada, Eduardo Tokeshi, Óscar Torres (artífice popular norteño), Jorge Torres Serna, Ángel Valdez, Marcel Velaochaga, Mariela Cevallos, (E.P.S. Huayco), además de anónimos populares. La mayor parte de las obras son pinturas (un 80%). También hay alguna pieza escultórica. La temática se basa en todo lo inabarcable de la iconografía peruana, desde las manifestaciones de las culturas precolombinas pasando por el pasado colonial del país, las imágenes religiosas y el arte callejero de la Lima actual con toda su carga sensual, en todo el sentido de la palabra.

En conversación con El Comercio, Buntinx señaló que en esta exposición se encuentra la posmodernidad popular peruana representada, por ejemplo, en la pintura selvática de Lu.Cu.Ma., las revelaciones y poéticas apocalípticas y el arte contemporáneo inspirado en las imágenes sacras de la Colonia y el mundo precolombino.

En La Gallera se recoge una serie de imágenes y objetos de valor histórico y artístico, desde las fotografías más crudas de un régimen (el de Fujimori) desbordado hasta los helicópteros hechos con huesos que los indígenas de los poblados peruanos representaban emulando los aparatos aéreos que les sobrevolaban ruidosamente sin entender cómo habían llegado hasta allí esas máquinas infernales y qué pretendían hacer. En resumen, todo un mundo por descubrir desde el marginado prisma de los circuitos artísticos alternativos.

Se trata, en palabras de Buntinx, de una "musealidad promiscua", en que las obras artísticas coexisten con productos masivos u objetos reciclados, además de notables ejemplos de la múltiple creatividad popular, según los organizadores.

sábado, marzo 31, 2007

Más sobre el III Congreso de las Artes

David Flores-Hora publica en su blog una entrevista -aparecida en La República- a Lalo Quiroz, quien aclara ciertos incindentes que de forma malintencionada y con sentidos equívocos se propalaron en algunos medios de prensa local. Adicionalmente a la entrevista se presenta el comunicado del III Congreso previamente difundido -publicado también en este blog-, junto a otra carta firmada por cuatro de las personas involucradas directamente con aquellas acusaciones sin sustento.

Cito un par de párrafos de ese nuevo comunicado:

"Estos medios, apoyados en la parcializada opinión de un grupo de profesores, que no representan a la totalidad de maestros, mucho menos de los alumnos de esta casa de estudios, tomaron como referencia un acto simbólico realizado en la inauguración del III Congreso de las Artes, para desvirtuarlo y difamar a sus participantes. Y en donde lejos de hacer una investigación seria, sirvieron como plataforma a estos personajes que tomaron como excusa dicho evento para tergiversar los objetivos del mismo y usarlo como móvil a favor de sus intereses personales y riñas con la actual dirección.

Este III Congreso organizado por un grupo de estudiantes (Escuela Nacional de Bellas Artes, de la Universidad Católica , de la Universidad San Marcos y de algunos grupos independientes); se realizó en el auditorio de la Escuela Nacional de Bellas Artes los días 16, 17 y 18 de marzo y tuvo como título general Arte y Política. El ciclo de ponencias y debates se generó en un ambiente de total apertura y no buscó otra cosa que la articulación de las diferentes disciplinas y posturas artísticas del país para debatir sobre temas afines y ejercer un verdadero cambio en las políticas de arte y cultura en pro de una nueva institucionalidad.

(...)

Los que suscribimos este documento rechazamos rotundamente cualquier vinculación de este evento y nuestra participación con fines senderistas, deslindando tajantemente con la lógica totalitaria de Sendero Luminoso y otras organizaciones extremistas; y exigimos al diario Expreso y el Canal 5 la aclaración de los sucesos acontecidos y el derecho a réplica según ley."
Lalo Quiroz
Jorge Miyagui
Christian Franco
Víctor Rodríguez

En Lima Cercado


Comentario de Élida Román a la exhibición, publicado el fin de semana pasado en el diario El Comercio. Nota que comenta también Emilio Tarazona en su blog con un par de imágenes.