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miércoles, mayo 26, 2010

Un Perú Desgarrado - María Isabel Gonzales

El domingo pasado se publicó una nota en La República sobre la actual exposición de Félix Rebolledo, una notable recuperación de su trabajo gráfico que permite repensar las transformaciones de los modos de representación de la política en los años 70 y 80 vinculadas a la producción gráfica realista. Una puesta en valor necesaria y urgente para que nuevas investigaciones sigan hurgando en las transiciones de nuestra memoria política reciente.
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Un Perú Desgarrado

24 años después de su muerte, una exposición de grabados trae a la vida a Félix Rebolledo (1944-1986), un artista que puso su talento al servicio de sus convicciones políticas. La suya fue una obra enmarcada dentro del realismo y considerada por los entendidos como una entrega honesta y coherente. Nanda Leonardini, curadora a cargo de la exhibición, cree que el trabajo de Rebolledo es sin duda capital e insoslayable en la segunda mitad del siglo XX. Va hasta el 4 de julio en la galería del ICPNA de San Miguel.

Por María Isabel Gonzales


Para el artista Félix Adolfo Rebolledo no había otra forma de vivir que comprometiéndose con una ideología y el sueño utópico que esta abrazaba. Su obra, plasmada en carboncillos, tintas, grabados, murales y óleos, da cuenta de una propuesta que terminó siendo vinculada a una opción política armada en el Perú de fines del siglo XX. Era comunista y como tal no dudó en reflejar un Perú empobrecido, desigual y violento.

Fue reconocido por la autenticidad y firmeza con que llevó el arte a los movimientos sociales contestarios de fines de los setenta y principios de los ochenta. Una elección que lo alejó de las galerías, pero que él defendió invariablemente hasta su muerte. Para la historiadora del arte Nanda Leonardini, la obra de Félix pudo y puede haber molestado a muchos porque toca una llaga dolorosa, la realidad escindida del Perú contemporáneo. Leonardini es la curadora de la más reciente muestra de sus grabados que lleva por título “Más allá de la vida”.

Esta es una selección que busca llamar la atención sobre alguien a quien Leonardini califica como uno de los artistas peruanos más destacados de la segunda mitad del siglo XX.

Obra de denuncia
“Rebolledo es conocido entre los artistas, pero su obra ha sido poco difundida. Sucede que dentro del arte peruano hay varias líneas y no hay una que sea verdadera o falsa, solo son distintas opciones. Él decidió que era más importante tomar una de carácter social y de denuncia antes que el arte abstracto que aún estaba vigente o el pop achorado ”, explica Leonardini. Ese sentir y entender de la sociedad lo llevó a impulsar diversas iniciativas –movimientos de arte y de enseñanza popular– que no siempre fueron bien vistas. Las circunstancias de su muerte son también un contexto ineludible para entender parte de su trabajo. En junio de 1984 Rebolledo fue acusado de terrorismo y recluido en el penal de Lurigancho. Dos años después, en junio de 1986, murió junto a otros 245 reclusos en el debelamiento de los motines en tres penales de Lima.

Para el crítico de arte Gustavo Buntinx, “Más allá de la vida” es una muestra seria y lograda, aunque carece de mayores elementos contextualizadores. Buntinx señala que en Rebolledo hay un honesto y bien intencionado compromiso que el artista entendió como “la causa popular”. Sobre los cargos que lo llevaron a la cárcel, Buntinx prefiere no opinar pues desconoce si era militante o no de Sendero Luminoso. Pero sí señala que en su obra hay una impronta marcada del maoísmo –que influyó en muchos otros artistas y movimientos–. Sobre su violenta muerte, Buntinx opina: “Nada justifica un acto criminal del Estado sobre las personas que tiene bajo su custodia legal. Félix fue, en la matanza de los penales, una víctima de un acto de terrorismo del Estado”.

Su primera escuela

“A veces me llevaba a sus clases en Bellas Artes y yo podía ver la devoción que él tenía con sus alumnos. Decía que tenían que ser mejores que él”, cuenta Flor de María Rebolledo, hermana menor del artista. Félix nació el 2 de junio de 1944 en Catacaos, Piura. Era el segundo de doce hermanos, pero al morir Norma, su hermana mayor, él se convirtió en guía y ejemplo para todos. “Siempre estaba preocupado por Catacaos y todos los años, aún cuando ya tenía tiempo viviendo en Lima, iba para Semana Santa a cargar las andas en procesión”, dice Flor de María.

Quien dejó una huella fundamental en todos los hermanos fue el padre, don Félix Rebolledo Chinga. Él les enseñó a todos a pintar.

“Su presencia fue fundamental, era un artista reconocido en Catacaos. La prueba es que su funeral fue masivo, tal como Félix evidenció en sus grabados”, dice Nanda Leonardini. Gracias a ese impulso logró –cuando solo tenía 14 años– ingresar a la Escuela Regional de Bellas Artes Ignacio Merino. En 1964 llegó a Lima y se matriculó en la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA). “Estudió con Juan Manuel Ugarte Eléspuru, quien dirigía a los alumnos hacia el arte abstracto”, explica Leonardini sobre las que serían sus primeras influencias artisticas.

En 1965 egresó de la ENBA con medalla de oro y al año siguiente el gobierno de Francia le otorgó una beca para estudiar en París.

Vivió la revuelta estudiantil de mayo de 1968, que, en opinión de Gustavo Buntinx, fue una politización súbita en su vida. “Aunque era un grito libertario se alojaron allí tendencias que luego llegaron a ser dogmáticas y autoritarias pero que entonces eran conocidas como de izquierda, mejor dicho el maoísmo”, señala. Tras esa experiencia, gradualmente, Rebolledo dejó el arte abstracto. Bajo la guía de su profesor Cami estudió grabado en metal. En 1972 regresó al Perú y un año después fue nombrado profesor de la ENBA. Revolledo se hizo popular entre los alumnos por llevar la clase a la calle. Y una vez allí, los instaba a dibujar la realidad.

Compromiso artístico
En 1978, junto a otro pintor, Francisco Izquierdo López, formó el movimiento de arte realista “El artista y la época” y en 1981 integró la Asociación “Trabajo y Cultura”. Con el primer colectivo buscó acercar su obra a la gente, apelando a mensajes directos y sencillos. Siempre con Izquierdo, se trepaba a los microbuses limeños para vender sus grabados a los pasajeros. Buntinx precisa en esta parte que Rebolledo puso su arte al servicio de los sindicatos.

“Trabajo y cultura”, en cambio, estaba concebido como un movimiento de docencia en los conos de Lima. Nanda Leonardini dice que este trabajo de Revolledo le recuerda el Taller de Gráfica Popular, un movimiento artístico que surgió en México, a fines de los años treinta. Buntinx también descubre la misma huella y percibe similitudes con la artista alemana Käthe Kollwitz (1867-1945). Según dice, Rebolledo seguía una de las tradiciones artísticas propias del Perú, aunque a nivel internacional ya estaba desfasada. Aún así, le dio un esplendor final a las antiguas técnicas del realismo social. Fue un gran maestro del claroscuro.

viernes, mayo 14, 2010

Runcie-Tanaka: 'Into White / Hacia el blanco'; y 'Más allá de la vida. Xilografías de Félix Rebolledo'

Dos exposiciones muy relevantes en las salas del ICPNA. Carlos Runcie Tanaka presenta Into White / Hacia el blanco en las salas grandes del ICPNA de Miraflores, y en el ICPNA de San Miguel una exhibición de xilografías de Félix Rebolledo, artista de Bellas Artes que realizó mucha producción figurativa de corte social y que murió en el penal de Lurigancho (en 'la matanza de los penales' del primer gobierno de García en 1986). La recuperación de producción gráfica de Rebolledo es sin duda importante ya que permite abrir múltiples reflexiones para repensar las transiciones de los modos de representación de la política en el arte reciente. La exposición de Runcie-Tanaka, curada por Jorge Villacorta, marca el retorno del ceramista a través de un matiz particularmente agudo y austero a partir de una experiencia inesperada en 2008 pusiera en riesgo su vida, y que en esta ocasión ha implicado para Runcie optar por un camino hacia el vacío a través de sus ya conocidas imágenes de cangrejos --esta vez de vidrio, todos blancos. Reproduzco la nota de ambas exhibiciones.