viernes, abril 20, 2007

Vanguardia peruana de los años 60's

Hoy día es el segundo conversatorio en el marco de la exposición La persistencia de lo efímero.... Bajo el título de Vanguardia peruana de los años 60's se reunirán en la mesa los críticos de arte Gustavo Buntinx y Élida Román, además de los testimonios de Luis Arias Vera y Emilio Hernández, dos de las cabezas visibles del grupo Arte Nuevo, además de Emilio Tarazona y yo, curadores de la exposición.

La sesión de ayer estuvo bastante interesante, sobre todo por el hecho de escuchar a Rafael Hastings y a Teresa Burga dar un testimonio personal sobre su impresión sobre el contexto local y sus transformaciones estéticas, e incluso su tránsito hacia el arte conceptual. Alberto Casari hizo algunas reflexiones en torno al conceptualismo, y Augusto del Valle escribió un texto muy significativo sobre la categoría del 'no-objetualismo' y un análisis de la exposición, que espero colgar en un par de días ya que me parece muy importante compartirlo. En este momento no voy a poder comentar sobre la mesa de auer dado mi limitado tiempo, pero procuraré hacer un balance el fin de semana.

Hoy me entusiasma mucho poder escuchar a Élida Román sobre su experiencia directa y personal durante los años 60's en la escena e incluso su vinculación con los artistas y con espacios como el IAC y Fundación para las Artes. Gustavo Buntinx hará seguramente un recorrido crítico sobre este momento que él ya ha abordado con anterioridad -entonces con un énfasis sobre la obra de Jesús Ruiz Durand-. Y los testimonios de Emilio Hernández Saavedra, uno de los principales protagonistas de esta exposición, y Luis Arias Vera quien desde San Francisco nos manda un texto abiertamente provocador que parece intentar dejar en claro la postura política y crítica del grupo Arte Nuevo.


[imagen 1: Luis Arias Vera, Sobre Nº 41, 1967, óleo sobre tela, 63 x75 cm.]

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Esa vanguardia, ahora ya es retaguardia..

Miguel López dijo...

tal vez en un sentido nominal o cronológico, porque yo de verdad echo actualmente en falta el compromiso crítico que muchos de ellos asumieron con su momento, algo de lo cual lamentablemente adolece gran parte del arte joven en nuestro país.

si no creyera que ese momento plantea un giro y un énfasis esencialmente interpelativo y beligerante, e incluso que sitúa nuevas coordenadas de lectura frente al actual arte contemporáneo, ten por seguro que no los estudiaría.

Max dijo...

Ay, Miguel. Los jueguitos de palabras que se resumen a una frasecita tonta ni vale la pena comentarlos. De hecho, si hay algo que es retaguardia es ese tipo de banalidad pseudo crítica. Más bien esa banalidad es una de las instancias más emblemáticas de un arriere garde. Y sin duda su ingenio es digno producto de un derrière. O.S.E.A…
Un abrazo.

Miguel López dijo...

Jajaja, ok Max. gracias por el comentario. un fuerte abrazo. m.